España, 17-12-2017

Hitos y figuras del Periodismo de investigación (y2)

torgaJosé Manuel G. Torga (14/7/2009)
Sin recurrir  al consabido tópico del Watergate, por haber sido incluso signado por algunos como el origen del Periodismo de investigación, cuando ya, en  1943, Spencer Tracy encarnaba al sabueso reportero en la película de George Cukor, “La llama sagrada”, aquí se trata de recordar y, sobre todo, de complementar la línea evolutiva de la modalidad periodística con realidades y nombres un tanto desperdigados por la bibliografía y las hemerotecas.

De tal suerte, el argentino Raúl Scalabrini Ortiz (1898-1959) ocupa, cronológicamente, un lugar de cabeza con informes de denuncia sobre la génesis y evolución de los ferrocarriles argentinos.

Rodolfo J. Walsh, periodista que terminó implicado en la lucha armada,  fue acribillado y secuestraron su cadáver, en 1977. Había puesto en letras de molde “Operación Masacre y el Expediente Livraga” (sobre el fusilamiento clandestino de doce civiles -algunos sobrevivieron- en un basurero), “Caso Satanowsky” (la eliminación criminal del abogado, doctor Marcos Satanowsky, en el desarrollo  de un contencioso accionarial en la editora del diario “La Razón”) y “¿Quién mató a Rosendo?” (asesinato por la espalda de un dirigente sindical).

Dos planes USA: Camelot y Simpático
Un tercer argentino, Gregorio Selser (1922-1991), autor muy prolífico, profundizó en asuntos tales como los Planes bautizados con las denominaciones “Camelot” y “Simpático”, patrocinados por el Departamento de Defensa norteamericano, para Chile y Colombia, respectivamente.

De igual nacionalidad que los anteriores, Daniel Santoro, nacido en 1958, ha trabajado en el equipo de investigación  del diario “Clarín” y al frente del programa televisivo “Investigación Santoro”. Tiró de la manta sobre la venta ilegal de armas argentinas a Ecuador y a Croacia.

Colombia: Gerardo Reyes formó parte del primer Equipo de Investigación del subcontinente, creado en “El Tiempo” de Bogotá. En su haber periodístico en la modalidarodolfo-walsh1d investigadora sobresale el caso Ericsson, de 1986, sobre el pago, por un directivo de la filial de la empresa sueca, a funcionarios gubernamentales del sector de las telecomunicaciones en Colombia, Bolivia, Venezuela y Perú. Dos años después marchó a Estados Unidos, contratado por “El Nuevo Herald”. Ha encabezado el Instituto Interamericano de Periodismo de Investigación, con la aspiración a integrar a reporteros de la especialidad del área geográfica.

María Teresa Ronderos, también colombiana, profundizó sobre el contrabando de cigarrillos entre Colombia, Venezuela y otras latitudes, con la implicación de compañías tabaqueras transnacionales.

En Argentina, otros dos profesionales con nombradía son Horacio Verbitsky y Gabriel Michi.

Verbitsky logró esclarecer chanchullos de grueso calibre económico y político en los últimos tiempos del gobierno de Raúl Alfonsín y más con el gobierno de Carlos Menem.

Gabriel Michi investigó los negocios turbios del empresario Alfredo Yabrán, labor que resultó complicada trágicamente por el asesinato del fotoperiodista José Luís Cabezas, quién había obtenido una imagen de Yabrán, frente a  la cerrada oposición de éste. Michi prosiguió con las pesquisas sobre el crimen del que había sido víctima su colega y colaborador. Yabrán acabó suicidándose.

Serrano Anguita descubrió el crimen del capitán Sánchez
En el camino de Francisco Serrano Anguita (1887-1968) se cruzó un suceso tan memorable como “El crimen del expreso de Andalucía”; esa fue su crónica, cazada al vuelo, como ocupante de aquel tren, con su reciente esposa, en viaje de novios. Otra cosa había sido, en 1913, el caso que dio lugar a sus reportajes, integrados en el folleto que, bajo su firma, lució el título “Yo descubrí el crimen del capitán Sánchez”.

Basándose en una denuncia anónima, Serrano Anguita iba a introducirse  en el alcantarillado, con el permiso correspondiente, para buscar los restos de la víctima, cuando se lo impidieron los policías que le vigilaban y fueron éstos quienes realizaron la pesquisa final. El capitán Sánchez, que sostenía relaciones incestuosos con su hija primogénita, resultó condenado a la pena capital, y su hija María Luisa a reclusión perpetua, por haber dado muerte al pretendiente de ésta, el viudo Rodrigo García Jalón.

En pleno franquismo, Emilio González Navarro, de la Prensa del Movimiento,  desenmascaró a un supuesto médico que ejercía sin haber obtenido el título  universitario de licenciado. Contaba con altas protecciones en el gremio de los galenos. Al verse descubierto por la publicación del caso, escapó a Hispanoamérica, donde acabó la carrera -le faltaba muy poco- y terminó regresando a España.

En aquella larga etapa, un periodista, por entonces comprometido con la izquierda radical, Eliseo Bayo, nacido en 1939, entró a fondo en asuntos que vieron la luz, mientras que otros de sus grandes reportajes quedaron inéditos por mor del lápiz rojo de la censura de Prensa o de la autocensura de los mismos editoretorga-11s. Parte de esos reportajes pasaron a la letra impresa muchos años después, como el titulado “Los últimos azogados”, sobre el hidrargirismo, contraído en el trabajo relacionado  con las minas de mercurio de Almadén .Ya en la transición política, entre 1977 y 1982,  publicó, en “Interviú”, reportajes de investigación sobre corrupciones económicas y políticas.

No hace mucho se ha publicado que el cronista de sucesos José Martí Sancho llevó a cabo arriesgadas pesquisas sobre la hipotética existencia de dos dobles de Franco, con la posibilidad de sustituirle en determinados momentos.

De hecho, pues, hubo algunos islotes de Periodismo de Investigación en España durante la dictadura de Franco. Otras muestras vieron la luz más allá de nuestras fronteras. Así ocurrió con Jesús Ynfante, a la sazón un joven universitario que había colaborado en el diario “3E” (Economía Española y Exterior). Exiliado en Francia, dio a las prensas un largo informe que trataba de revelar la relación, discretamente reservada, de  miembros españoles del Opus Dei. Aunque hubo desmentidos, circuló profusamente.

Otros españoles destacados
El Periodismo de Investigación en España, durante el último cuarto del siglo XX, ha sido estudiado por Luís Díaz Güell, en su tesis doctoral. Bajo el epígrafe “Los grandes periodistas de investigación”, incluye, entre otros, a los que siguen  y que cabe unir a algún o algunos asuntos particularmente relevantes:

* Rafael Gómez Parra: Exclusivas sobre las actividades del GRAPO.

* Eduardo Martín de Pozuelo: Presencia de la Mafia en España, así como conexiones entre varias organizaciones criminales para el intercambio de droga.

* José Díaz Herrera: Libros como “El dinero del poder” (con Ramón Tijeras) o, también, “Arzallus: la dictadura del miedo” (con Isabel Durán).

* Manuel Cerdán y Antonio Rubio: Actividades ilegales del CESID, utilización fraudulenta de los fondos reservados del Estado y las tramas de los GAL.

Ricardo Arques: Investigación sobre ETA.

Melchor Miralles: Información sobre el caso GAL (con Ricardo Arques) y producción de espacios televisivos con cámara oculta.

* Jesús Cacho: El caso Ibercorp y otros entrebastidores de círculos financieros y empresariales en general.

José María Irujo: Las acciones fraudulentas de Roldán.

Juan Luís Galiacho: Investigaciones sobre Jesús Gil y Gil así como otras para soportes impresos o para emisiones de Radio.

* Ramón Tijeras: Sobre grandes fortunas españolas y sobre lobbies en nuestro país.

Quienes cultivan el Periodismo de investigación saben que necesitan cerciorarse de sus informaciones. Se espera mucho de su capacidad de indagación, acorazada de relativismo. Las fuentes  institucionales  afectadas pueden resultar fules. Por eso, una salvaguarda importante es el conocido y paradójico lema del reportero irlandés Claud Corkburn: “Nunca te creas nada hasta que lo nieguen oficialmente”.

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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826