España, 15-12-2017

Los pensionistas, jubilados y dependientes españoles, los primeros marginados

Mi Columna
Eugenio Por domingo (1/6/2010)eugenio2
Muchos de ellos -pensionistas y jubilados- han trabajado la tira de años, y muchos de ellos, quizás, en malas condiciones. Trabajos duros, largas jornadas y escaso peculio. Les llegó la pensión por alguna discapacidad o la jubilación, y se encontraron con una menguada paga, que más bien parece el salario de un aguador de los que suministraba el líquido elemento a los picapedreros que de sol a sol, martillo y cincel en ristra, laboraban en la construcción del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial en España, de momento.

En España, ya se sabe, es muy difícil encontrar datos, y menos de cierta fiabilidad. Por ejemplo, desconocemos con exactitud el número de personas que se suicidan anualmente; no sabemos -no nos lo quieren decir- el número de inmigrantes involucrados en violencia de genero ni en otro tipo de delitos; no se publica el número de personas -sobre todo niños- que se encuentran en el llamado umbral de la pobreza; no sabemos el número de inmigrantes que viven en España dependiendo de red de ayuda social del Estado; desconocemos la cantidad total de euros que se llevan las 40 fundaciones más importantes de España -casi todas ellas ligadas a partidos políticos, sindicatos, grandes empresas o bancos-; y así, un largo, larguísimo, etcétera.

En esa línea de oscurantismo, desconocemos la situación por la que deambulan nuestros mayores. No se publica el número de jubilados, dependientes o pensionistas, a los que se les ha negado un dinerito para comprar audífonos (aparatos con los que sobrellevar la sordera), gafas o ayudas para remendar su deteriorada dentadura. Ni comentar, la situación -el Estado no lo contabiliza- por la que atraviesan miles, quizás millones, de ancianos en casas sin las debidas condiciones higiénicas o de accesibilidad para sus cansados cuerpos. Pero, para este sector de la población española  no suele haber viviendas sociales apropiadas y baratas. Eso queda para otros…

Dicen que la pensión media de los jubilados españoles es de 856,31 euros mensuales, según datos de 2009. Pero, otros datos, suministrados  por algunas entidades de ahorro, la sitúan en 755,86 euros de media. Sin embargo, datos europeos la sitúan en 614,27 euros; la mínima es de 400,54 euros.  

La situación se agrava si nos detenemos  en el concepto “viudedad” -donde hay muchas más mujeres que hombres-, pues aquí si que la situación es de auténtica desolación.  Algunos datos nos indican que la pensión media de viudedad ronda los 554,66 euros mensuales.

El número de pensionistas  alcanzó el año pasado la cifra de 8.553.971 personas, lo que representa un crecimiento del 1,7 por ciento respecto al mismo mes del año anterior, en este caso el dato es del Ministerio de Trabajo.

Si nos comparamos con Europa, resulta que nuestros jubilados cobran unos 200 euros, aproximadamente, menos que la media europea.

La situación se agrava más tras la congelación de las pensiones impuesta por el “decretazo” de Zapatero con la colaboración de SIU, Coalición Canaria (CC) y Unión del Pueblo Navarro (UPN), y, no lo olvidemos, con la aquiescencia, sumisión  y beneplácito de todos los diputados y senadores socialistas.

Aconstitucionparte de la sinvergonzonada que supone, no ya la congelación de las pensiones, sino el no atender debidamente a este sector de la población, recordemos que el Artículo 50 de la Constitución Española de 1978 dice literalmente que Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio”.

¡Mentira! Patraña y burda perorata…

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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826