España, 13-12-2017

El partido político Unión Popular, difunde su “Informe sobre la situación de los Derechos Humanos en Guinea Ecuatorial”

Guinea Ecuatorial
espacioseuropeos.com (30/7/2010)obiang-y-zapatero
El opositor  partido político Unión Popular de Guinea Ecuatorial (UP), liderado por Faustino Ondó Ebang, ha comenzado su campaña veraniega difundiendo el informe que han elaborado sobre la situación de los Derechos Humanos en la ex colonia española. Más de 30 páginas y decenas de nombres de guineanos, presuntamente torturados y asesinados por la dictadura guineana, aparecen en el  “Informe sobre la situación de los Derechos Humanos en Guinea Ecuatorial”. De la misma forma, figuran en este informe, nombres de torturadores y colaboradores del régimen de Obiang Nguema, algunos de ellos españoles que pertenecen a la Seguridad (red de confidentes e informadores) del presidente guineano.

El objetivo del informe es “que las tropelías cometidas por el régimen del actual presidente Teodoro Obiang Nguema, sean conocidas por todas las instituciones e instancias sociales”  y denunciar “al ciudadano Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, general del ejército que detenta el poder ilegalmente en nuestro país desde el mes de agosto de 1979″.

En el informe se pormenoriza sobre los antecedentes del actual dictador de Guinea Ecuatorial, mencionando el golpe de Estado que dio contra su tío el presidente electo Francisco Macías Nguema.

Por lo que respeta a la situación actual, en el documento referido se  afirma que “todos los recursos económicos y financieros del país se encuentran concentrados en manos del Presidente, de su familia y de algunos de sus más directos colaboradores. Entre todos no constituyen ni el 2% de la población, mientras la inmensa mayoría, el 98% de los ecuatoguineanos siguen sumidos en la más absoluta pobreza y miseria”.

Los Derechos Humanos es la atención prioritaria de este informe: “la situación de los derechos humanos ha empeorado. Según los servicios de información de los que dispone el Partido Político Unión Popular en todo el territorio nacional, más de 5.000 personas han sido asesinadas por los servicios secretos del dictador entre 1979 y 2010, y otros cientos lo siguen siendo hasta estas fechas. Un nutrido listado de víctimas de entre las que se encuentran de forma indiscriminada, Ministros, altos funcionarios, mandos del ejército, políticos, exiliados civiles y militares, así como ciudadanos en general, sin distinción alguna”.

De acuerdo con los datos aportados en este estudio, en Guinea Ecuatorial hay en la actualidad “más de 700 presos políticos y de conciencia en las principales cárceles del país (Malabo, Bata, Ebibeyin y Evinayong), sin contar con los lugares clandestinos  y sótanos secretos desconocidos por la población. En la actualidad, existen más de 600 personas confinadas en diferentes sitios del ámbito nacional; se ha extendido una campaña de eliminación física de ciudadanos  guineanos destacados en diferentes países del mundo”.

Tras analizar la carencia de infraestructuras en el país, a pesar de ser el tercer productor de petróleo de África y con una población que no llega al millón de personas, el informe expone la carencia de un servicio público de Salud, los centros educativos “destacan por el bajo nivel y la deficiente de la formación, profesorado insuficiente y en la mayoría de las veces con escasa cualificación profesional (…) las condiciones de vida de la población son de un país que nada en la pobreza, a pesar de ser el tercer productor de petróleo  de África”.

“Los habitantes de Guinea Ecuatorial son victimas de una acción prologada de hostigamiento, de guerinforme-upra no declarada, de violaciones de todo tipo de los derechos fundamentales (confinamientos, secuestros, expolios, saqueos, etc.), todo ello llevado a cabo por un grupo de personas (civiles y militares) armado hasta los dientes y ante los cuales la sociedad está inerme”, se afirma en otro apartado del “Informe sobre la situación de los Derechos Humanos en Guinea Ecuatorial”.

Otro aspecto interesante de este informe es el de la independencia de Guinea Ecuatorial, que la dictadura “ha convertido nuestro país en un protectorado, si no pura y simplemente en una ranchería, de los intereses del viejo y del nuevo colonialismo. Así, actualmente, Guinea Ecuatorial es una ranchería de las fuerzas expedicionarias marroquíes, ucranianos, israelíes, elementos de la seguridad gabonesa y mercenarios cubanos (camuflados de médicos), que con su comportamiento vandálico y brutal, aterroriza y atemoriza a la población”.

La mayor inversión financiera que realiza el régimen de Obiang Nguema se orienta a  la “seguridad personal del Presidente y su familia, que con la excusa de la protección, se gasta grandes sumas de dinero en la importación de armamentos y mercenarios para utilizarlos en fines represores contra los opositores políticos. La mayor obsesión del régimen es su seguridad y la defensa contra los complots y golpes de Estado que se inventa periódicamente. Todo ello con el fin de seguir manteniendo a la población intimidada y aterrorizada”.

Otro apartado a tener en cuenta es el de los “métodos de exterminio” del dictador y las cárceles y lugares donde se cometen asesinatos que constituyen  “los principales lugares de torturas, asesinatos y envenenamientos a políticos y ciudadanos civiles, las múltiples cárceles construidas por todo el ámbito nacional, además de los secretamente bien confeccionados campos de tortura construidos por el dictador en diferentes zonas estratégicas del país”.

Los asesinatos rituales tienen en este informe su especial apartado, “se trata de prácticas de antropofagia habituales del dictador Teodoro Obiang Nguema, que por sus fuertes creencias en lo oculto y en la magia negra, tiene la  convicción de que comiéndose la carne y los sesos de sus enemigos, absorbe los poderes de esos cuando sus almas abandonan los cuerpos de esos”.

El informe recoge decenas y decenas de desaparecidos, torturados y asesinados, como son los casos de Jesús Alfonso Oyono Alogo (ministro de Obras Públicas); Buenaventura Ochaga  Ngomo (ministro de Educación); Pedro Motú Memiaga (ex oficial de ejército); Reverendo Padre José Esono (Sacerdote católico); Job Obiang Mba (director de la Enseñanza Primaria); Martín Obama Ondo (agricultor en Malabo); Antonio Edu (mecánico aeronáutico); Pablo Zeng Esono (director general de Policía); Manuel Nzi Mba; Pantaleón Otú Alogo Ondo (policía); Fortunato Nfula Mbuang; Eduardo Edu Mongono

La lista de presuntos asesinados, envenados y desaparecidos es larga, y se nos informa que están recopilando más datos para añadir a este informe.

Especial apartado merecen algunos españoles y europeos asesinados, como la cooperante Carmen Samaranch Kimer; André Balanger, francés; André Coqsal, francés; Antonio Martínez Lister (muerto por la policía cuando lo llevaba al aeropuerto de Malabo para expulsarlo a España, fue arrojado a un barranco); Ana Isabel Sánchez Torralba (religiosa española)…

El informe, firmado por Faustino Ondó Ebang, cita asimismo a los culpables de muchos de estos asesinatos. Todos ellos, sin excluir al dictador, son de su entorno familiar y de su más cercano equipo de colaboradores. Además del presidente, se cita a la llamada primera dama, Constancia Mangue de Obiang, Armengol Ondó Nguema, hermano del presidente, Manuel Nguema Mbá (tío del presidente, ex ministro delegado de interior y corporaciones locales), Agustín Ndong Ona (general, primo del presidente, ex director de proyectos a la presidencia, recientemente exiliado en las Palmas, España); Julián Ondo Nkumu (coronel, yerno del presidente, viceministro de seguridad; Diosdado Nguema Heli (coronel,  cuñado del presidente, subdirector de seguridad nacional, recientemente asesinado); Antoñito (coronel, jefe militar de la región continental); Cayo Ondo Mbá Angue (coronel, jefe de la gendarmería de Bata); Francisco Edú Ngua (coronel,  primo del presidente, viceministro de Seguridad Nacional); Pedro Ndong Obiang (teniente coronel, Director General de la seguridad presidencial); Francisco Mbá Mendama (coronel, alias Efepule, jefe militar de la provincia de Wele-Nzas); Lucas Nguema Esono  (ministro de juventud y deportes); Purificación Angue Ondo, Embajadora de Guinea en Camerún y antigua ministra de asuntos sociales y promoción de la mujer); Florentino Ndong Ona;  Agustín Ndong Ona, ex ministro de obras publicas; Salomón Nguema Owono, presidente del parlamento guineano…

La lista de asesinados se prolonga hasta los países cercanos: Camerún, Gabón, Nigeria, Benín,  Marruecos y, curiosamente, España.

Otro aspecto interesante es el apartado dedicado a “extranjeros cómplices” de la dictadura, en la que aparecen varios españoles, algunos de ellos forman parte, asimismo, del MAO (Movimiento dfaustino-presidente-de-upe Amigos de Obiang). Muchos de estos “colaboradores” son también miembros de la Seguridad presidencial.

El informe no es partidista, pues se mencionan víctimas del Partido del Progreso, liderado por Severo Moto, así como FDR, UDDS (Aquilino Nguema Ona), y otros grupos o partidos políticos.

 Asimismo, se mencionan los casos más recientes de detenciones ilegales, torturas o desaparecidos, como es el caso del ex teniente coronel Cipriano Nguema Mbá, secuestrado en 2008 en Camerún, y “trasladado a Guinea Ecuatorial por los servicios guineanos desde Yaundé. Actualmente se encuentra recluido en la prisión de Black Beach, en Malabo; su estado físico, si es que vive, está muy deteriorado”.

Otro caso, acaecido recientemente es el de  Saturnino Ncogo Mbomío, miembro del Partido del Progreso,  que “fue asesinado el mismo día de su detención por las fuerzas de seguridad de Obiang, por orden del mismo dictador. Acusado de estar en posesión de armas de fuego, y sin haber sido trasladado su caso a la justicia. Simultáneamente fueron detenidos seis militantes del mismo partido político. Cuatro de ellos permanecen todavía en la cárcel de Black Beach de Malabo. A la familia de Saturnino Ncogo Mbomío no le fue permitido ver su cadáver”.

El caso del mismo Faustino Ondó Ebang se cita en el informe. El líder de UP estuvo en la cárcel de Black Beach más de cinco años, donde fue torturado, hasta que fue liberado. Ni hubo detención legal, ni acusación ni nada.  

El informe finaliza con una serie de peticiones a la comunidad internacional, entre las que destaca la amnistía de todos los presos políticos, la convocatoria de unas elecciones generales en total libertad.

A estas horas es posible que el secretario general de la ONU, y el mismísimo Barack Obama estén leyendo el  “Informe sobre la situación de los Derechos Humanos en Guinea Ecuatorial”.

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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826