España, 16-12-2017

Sáhara: ¿Y si España hablase con Francia?

Sáhara Occidental
Ana Camacho (24/11/2010)manifestacion-en-madrid-en-apoyo-del-pueblo-saharaui
Hay que hablar con todos los actores del conflicto y, sobre todo, con Francia. Esa es una de las ideas que debatimos en el programa de Javier Somalo dedicado al Sáhara Occidental en pasado sábado, a la hora de que España haga algo para desactivar los tambores de guerra que suenan frente a las islas Canarias.

El delegado del Frente POLISARIO para España, Bucharaya Beyun acababa de explicar a los oyentes cómo Francia, la potencia que tiene como marca fundacional el invento de la defensa de los derechos humanos y la democracia, ha utilizado su poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para impedir una investigación sobre lo que está ocurriendo en el territorio saharaui bajo ocupación marroquí.

Francia es la principal aliada de la estrategia marroquí para anexionarse el Sáhara Occidental así que, efectivamente, a la hora de hacer diplomacia para intentar cumplir con sus obligaciones internacionales, Zapatero debería darle un toque a Sarkozy en nombre de los intereses entre socios europeos. La cuestión es si Zapatero está en condiciones de lograr que Sarkozy le escuche sin que vuelva a decir eso de “¿pero qué le pasa, es que es tonto o qué?”.

En los tiempos de las alegrías, para hacer política ética bastaba con donar unos cuantos millones a las ONG y hacerse la foto con el cantante Bono para quedar bien con los electores. La situación a la que nos enfrentamos ahora, sin embargo, requiere mucho más que diplomacia de forillo. Ha llegado la hora de la verdad, la que requiere diplomacia de tomo y lomo en los foros internacionales, la que pone a prueba la capacidad de influencia de las naciones y su fortaleza a la hora de defender el interés nacional. Lograr resultados exige convencer con palabras que estén respaldadas con activos que infundan respeto a los interlocutores o, por lo menos, sean dignos para un intercambio de cromos.

Aznar ya lo había comprobado que los gobernantes franceses tienden a exigirle a España mucha lealtad a cambio de muy poco. Por eso, cuando Chirac le puso la proa por no apoyar el primer plan Baker (el de la solución autonómica para el Sáhara), Aznar tuvo que buscar amparo ante la pinza franco-marroquí en EE. UU. y…en Argelia.

¿Estaría dispuesto Obama, en caso de que Mohamed VI monte una de sus pajarracas, a darle a Zapatero la ayuda que le dio su antecesor Bush a Aznar con la crisis de Perejil? Porque lo de la invasión del islote es lo menos que nos espera con nuestro hermano marroquí, si a Zapatero y Trini se les ocurre no seguir siendo cómplices con su genocidio en el Sáhara. Damos por hecho que, de contar con la solidaridad europea, ni hablar, que ya se encargaría Sarkozy, como hizo entonces Chirac, que nuestros socios nos den la espalda en Bruselas.

delgado-del-frente-polisarioLos intereses de Francia apuestan muy fuertes por Marruecos y más ahora que la Unión del Mediterráneo -ese juguete que para Sarkozy era tan importante como para Zapatero la Alianza de las Civilizaciones- ha tenido que quedar aparcado por la crisis en Oriente Próximo y… las malas relaciones, que desde hace un año, han convertido Argelia en el muro contra el que se estampa la diplomacia gala.

El temor a que España sea la siguiente víctima de la debacle económica que amenaza con acabar con el euro, está evaporando el escaso margen que le había dejado a Zapatero su apasionado y desinteresado seguidismo con el que, tras el 11-M, culminó el regreso a Europa, es decir a la órbita francesa.

La diplomacia de Zapatero en la Eurocámara y los premios Sajarov a la disidencia cubana
Buena prueba de ello es la absurda carambola con la que estrenó su cargo en Exteriores Trinidad Jiménez (el mérito fue de Moratinos, a ella solo le tocó la culminación de la jugada). Por un lado, los eurodiputados socialistas se habían dedicado, un año más, a hacerle el juego a la política francesa disparando contra la candidatura de la saharaui Aminetu Haidar al prestigioso premio Sajarov con que la Eurocámara premia la defensa de los Derechos Humanos. Lo consiguieron y la recompensa fue un bochornoso bofetón a uno de los grandes objetivos de la política exterior de Zapatero, la de ofrecer a los Castro en bandeja de plata la normalización de las relaciones de Bruselas con su régimen.

La Eurocámara evitó reconocer la lucha de Haidar, que ya ha sido candidata del Sajarov en varias ocasiones, pero se lo dio, por tercera vez, a la disidencia cubana encarnada en Guillermo Fariñas. Dejemos a un lado la cuestión sobre los méritos, para mí indiscutibles, de la lucha de este disidente por las libertades para centrarnos exclusivamente en lo que este premio supone en términos geopolíticos. Como dijeron algunos medios no españoles, darle el galardón a Fariñas constituye una “señal clara” al régimen castrista y desautoriza a España como potencia de mayor autoridad por sus especiales vínculos históricos y culturales con la isla para marcar las relaciones con La Habana. Vamos que equivale a un, “déjanos hacer a nosotros que tu liderazgo en esto nos lleva al desastre”.

La propia eurodiputada María Muñiz se lo había planteado en estos términos, al hacer campaña en contra de Haidar, bajo el lema de “El Premio Sajarov para los nadie, o la oportunidad de no cometer una infamia política”. En esta entrada de su blog lo decía así al barajar las opciones entre candidatos vietnamitas y etíopes en su opinión preferibles a Aminetu Haidar:

ana-camacho“Algunos tendrán también la oportunidad de cometer la infamia política de utilizar el Premio Sajarov como arma al servicio de sus intereses políticos inmediatos y volver a promover candidatos cuyas causas, sin embargo dignas, ya son conocidas y reconocidas y aplaudidas, premiadas incluso con este mismo premio y financiadas: se trata de los presos ya liberados de Cuba. Se utilizará la nominación en la terna para criticar como inútil la política exterior española y para ningunear la política cubana de liberación de presos. Se utilizará la nominación en la terna para criticar como inútil la política exterior española y para ningunear la política cubana de liberación de presos”…

Menos mal para los saharauis, que Argelia lo está llevando fatal con Francia, pero nada mal con EE.UU.

N. de la R.
Este artículo se publica con la autorización de Ana Camacho, periodista, activista intelectual y física, de los derechos humanos, que también se puede leer en su página de inernet, enarenasmovedizas. La fotografía de la manifestación por el Sáhara en Madrid el pasado 13 de noviembre es de Ricardo Aznar.

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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826