España, 16-12-2017

Ángel Gimeno, histórico socialista, abandona el PSOE denunciando

Sin Acritud…
espacioseuropeos.com (31/3/2011)angel-gimeno
Ángel Gimeno  fue candidato por la Federación Socialista a las  autonómicas madrileñas pero no logró los  avales necesarios. Ahora, ha decidido  abandonar el PSOE después de más de 30 años de activa  militancia. Gimeno ha sido miembro del Comité Regional del  PSOE por la Agrupación de Fuencarral  (Madrid), es  profesor, ingeniero, economista, empresario, miembro  de Greenpeace, además de ex consejero de Economía y Hacienda de la Diputación General de Aragón.

A través de un comunicado de prensa, Ángel Gimeno ha dado a conocer su decisión de abandonar el PSOE, así como los motivos que le han impulsado a ello. Así comienza su explicación: “Fue un  deseo utópico intentar cambiar el Partido  Socialista de Madrid de los Zerolo, Segovia,  Tomás Gómez, Barranco, Trinidad RollánLissavetsky, etc., al igual que el PSOE de  Zapatero, Alonso, Pajín, Valenciano, Aído y tantos otros, pero mereció la pena”.

Su decisión la tiene “muy clara”  -eso al menos dice-, “Hay que ayudar a cualquiera  que pueda sacar a Zapatero de la Moncloa,  llámense PP, UPyD o IU. Hoy me  voy con la conciencia tranquila, tras haber  intentado aportar catarsis a un Partido en el  que la mediocridad se ha instalado tanto en su cúpula como en toda la organización y en el que  nadie denuncia que Zapatero se ha cargado el  trabajo de los españoles a lo largo de cuarenta  años”.

Muy  acertada es esta aseveración: “El Sistema Político Español no  puede sostenerse al haber entrado en quiebra todas y cada una de sus instituciones”.

Por su interés, claridad y argumentos, hemos considerado publicar íntegramente el comunicado de Ángel Gimeno.

Nos hemos cargado el modelo productivo y  el Estado de las Autonomías, la educación tiene  perfiles tercermundistas, el Estado del  Bienestar corre serio peligro y la partitocracia  se ha convertido en el peor enemigo de los españoles.

El pésimo nivel de nuestros  políticos con corrupción por todas partes, sumado al absentismo de la sociedad civil y la  pérdida de todo tipo de valores pintan un  horizonte negro como en ningún país europeo.

Hay que empezar un nuevo ciclo de  nuestra vida política y económica antes de que sea demasiado tarde.

Habría que someter  a Zapatero a un proceso de impeachment, con  mayores motivos que los aducidos en EEUU contra  Nixon.

Si Zapatero está enfermo, o  presenta graves síntomas de estar enfermo, no puede continuar al frente del Gobierno, porque  ha debilitado la unidad nacional, hace el  ridículo con su política exterior y cada vez que  habla es mayor el desprestigio de España.

No podemos permitir que un sentimiento  de impotencia ante una pésima forma de gobernar  hipoteque nuestro futuro y el de nuestros hijos.

Hay que cambiar todo de nuevo,  especialmente nuestra forma de participar en la  vida política.

Hace falta crear la masa  crítica política suficiente para reformar y regenerar nuestras instituciones cambiando  nuestra forma de vivir, de trabajar y defender  nuestros legítimos intereses.

Hace  falta salir a todas las calles en  manifestaciones pacíficas a lo Gandhi, con un  fin claro: acabar con métodos democráticos con  el Sistema Político que nos dimos en la  Transición y empezar de nuevo a Regenerar España.

El PSOE debe entrar en el  cementerio de los Partidos Políticos cuanto antes.

Todas las ideas que un día pudo  tener el PSOE han muerto tras el terremoto de la  mundialización. Como lo único que entienden sus  cargos, es vivir de la política sin querer ver  la destrucción de España como nación y el inicio de otro largo periodo de decadencia, hay que  reducir su presencia en la vida política  aprovechando todos los procesos electorales.

El proceso de elección de los peores a  los más altos cargos del Partido y el Gobierno,  dirigen inevitablemente al PSOE con Zapatero al  frente, al cementerio de los Partidos Políticos  saturado de tumbas dónde duermen el sueño eterno  organizaciones políticas que en los dos últimos  siglos ilusionaron a pueblos enteros y hoy no  los recuerda nadie.

¿Qué queda del  comunismo, del anarquismo, de los partidos  radicales? ¿Qué quedará del PSOE tras la  dirección de Zapatero? Nada de nada. Ni tan siquiera el recuerdo.

Falsedades,  engaños y políticas obsoletas.

Por sus  engaños y falsedades, por la renuncia a defender  los intereses de sus votantes, por su  travestismo, por dpresidente-zapateroesconocer y no intentar  comprender la realidad, el socialismo español  camina a su desaparición en el momento en el que  el capitalismo ofrece su peor cara.

En  la peor crisis económica de los últimos cien  años, en vez de afrontarla y combatirla con  planteamientos críticos, se ha dedicado a  desarrollar un programa económico impuesto por  los mercados financieros, que ha complementado  con un programa social y de cambio de nuestras  costumbres calcado del Libro Blanco del Gran  Oriente Francés.

Esta desconexión con la  realidad, unida a una navegación sin brújula,  sin nadie preparado al frente del Partido y el  Gobierno, conduce al PSOE sin remisión al  cementerio de los partidos políticos que  terminaron sin ideario, sin doctrina, sin  orientación política alguna, pero sobre todo sin ninguna identidad.

Lo peor es que se  está incubando un volcán de ira y violencia en  la sociedad española al igual que sucedió hace  noventa años.

No podemos permitirlo.

La socialdemocracia europea y el PSOE  están condenados a desaparecer.

En 2002  había en Europa quince gobiernos  socialdemócratas. Tras las próximas elecciones  generales en Portugal, Grecia y España, no  quedará ninguno.

Han sido incapaces de  responder a la crisis económica y lo que es  peor, se han hundido en el descrédito popular al  aplicar los programas de austeridad decididos  por los mercados financieros y la Unión Europea.

La conversión de Zapatero al  socialiberalismo, impulsando las privatizaciones, reduciendo los presupuestos a  costa del bienestar de los ciudadanos,  destinando recursos a la salvación de Bancos  quebrados, reduciendo salarios a los  funcionarios, congelando las pensiones, preparando el aumento de la edad de jubilación y  sobre todo aumentando las desigualdades y la  precariedad de los ciudadanos, conducen al PSOE  y a España a un callejón sin salida.

No  es de recibo que el PSOE no sepa dirigirse a  millones de ciudadanos en paro víctimas de la  mundialización.

Es incomprensible que no  busque soluciones a las multitudes de obreros desechados por las brutalidades del mundo  postindustrial, que no se preocupe por los excluidos, milieuristas y jubilados en plena  edad activa.

Es  inadmisible que no hable tan siquiera de ese 43%  de jóvenes menores de 25 años que no encuentran  trabajo, ni de las ayer clases medias, hoy amenazadas por la miseria.

La  socialdemocracia es culpable de que sus  electores le den la espalda.

Hasta  mediados de los 80 cada vez que el capitalismo  avanzaba, los socialistas apoyados por partidos  de izquierda y sindicatos, daban respuestas  originales mejorando la enseñanza, la sanidad,  derecho a un empleo, Seguridad Social, Estado  social, Estado de bienestar…

Hoy día  ya no queda lo más mínimo de aquella  imaginación. La utopía social ha desaparecido de  sus pensamientos.

En la mente de los  dirigentes socialistas, al igual que en la de  sus electores, el consumismo impera, así como el  deseo de enriquecerse lo antes posible. No sólo  no van a contracorriente sino que incluso lo  defienden mediante la publicidad y los medios de  comunicación manipulándolos a su antojo.

Si hay algo que preocupa a los  dirigentes socialistas, es como conservar su puesto y vivir a costa del Partido o los  Presupuestos.

leire-pajin-y-bibiana-aiido1Ha sido tal su dejadez que  han permitido que hoy esté en peligro el Estado del Bienestar y que la sociedad empiece a sentir  pánico cuando piensa en su futuro.

Para  los europeos en general y para los españoles en  particular la socialdemocracia está al final de  su ciclo político.

No han entendido nada  de lo que estaba pasando, mal podían aportar soluciones a los graves problemas de los  ciudadanos.

España tiene problemas  superiores a muchos países europeos, que no  puede esperar le resuelvan desde fuera.

España necesita un proceso de  regeneración total, una nueva Constitución, un  nuevo modelo productivo y un nuevo Estado del  Bienestar.

El proceso a poner en marcha  es más importante si cabe que el que acometió en  1978, tras dotarnos de una nueva democracia.

La mediocridad de los dirigentes  actuales del PSOE, con honrosas excepciones, les  inhabilita para dirigir este proceso de  transformaciones globales que hoy necesita  España.

Continuar en el PSOE actual, es  lastrar cualquier posibilidad de colaborar en la  transformación de España.

Por eso me  marcho sin acritud, pero con la conciencia  tranquila, dejando a muchos amigos que  desgraciadamente me comprenden, pero no están  por librar esta dura y próxima batalla. Lo  siento por ellos”.

No hay etiquetas para esta entrada.

Compartir:


Espacios Europeos © Copyright 2005-2016 No nos copiéis, nos cuesta mucho trabajo mantener esta página.
Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826