España, 26-09-2016

Evita, Perón, Juan Duarte y Juan Guereño, a propósito de una película y de un libro

Sin Acritud…
José Manuel González Torga (8/2/2013)Evita Íntima
Como en el transcurso de más de diez años he publicado varios trabajos sobre Eva Duarte y, en especial, sobre sus orígenes radiofónicos y la continuidad de su mito en los medios audiovisuales, he visto con interés la película “Juan y Eva”, producida hace año y pico, pero que me ha llegado ahora. También he incorporado a la colección de libros reunidos sobre esta figura femenina, el de Vera Pichel (de 1993), titulado “Evita Íntima”; la autora, nacida en Junín (provincia de Buenos Aires), donde  vivió unos años  Eva María, trabajó como periodista en la capital argentina y en esa obra cuenta, con cierto detalle, la carrera en la Radio de la actriz que se casó con el militar y político Juan Domingo Perón, presidente de la República Argentina en dos etapas.

El  filme “Juan y Eva” (de 2011) evidencia que esa pareja histórica continúa despertando interés  para el público argentino e internacional. Entre películas argumentales y documentales no conozco ningún personaje femenino tan reproducido y recreado en las pantallas grande y pequeña.

“Juan y Eva”, dirigida por Paula de Luque, ha obtenido premios en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva; el Colón de Plata correspondió al actor  Osmar Nuñez, coprotagonista,  por dar nueva vida al coronel Perón. El papel de Eva Duarte lo interpreta Julieta Díaz. El argumento combina la relación amorosa entre Juan Domingo y Eva, entreverada por los acontecimientos políticos. Consta de tres partes, no reduccionistas, bajo los enunciados “El Amor”, “El Odio” y  “La Revolución”. Posee los inesquivables  elementos subjetivos, en cuanto a los pasajes sentimentales, pero compatibles con “mucha fuente histórica” (testimonio de autoridad) por lo que hace a acontecimientos que trascendieron. Abarca desde el terremoto de San Juan, cuando la pareja se conoció (enero de 1944),   hasta el 18 de octubre de 1945, cuando las masas populares se movilizan para exigir la libertad de un Perón prisionero de los militares más conservadores. El relato libre  original lo escribió Jorge Coscia, hombre de letras, cineasta y político, que ha llegado al cargo de Secretario de Cultura de la República Argentina.

Con los títulos de crédito de la cinta se hace presente, mediante voz en “off”, la versión de radioteatro “Llora una Emperatriz”, sobre Carlota de México, dentro del ciclo  de Grandes Heroínas de la Historia Universal, que protagonizó Eva Duarte, patrocinada por Jabón Federal, que “una vez más acompaña a la gran estrella del momento”. La audiencia alcanzaba altos niveles; en la película, la muchachita que vivía con Perón y a la cual Eva pasaporta de vuelta a Mendoza, también era una seguidora del programa. La difusión por las ondas tenía origen en los micrófonos de Radio Belgrano.

Eva Duarte había pasado por esa misma emisora con un breve papel en la obra “Oro Blanco”, de Manuel Ferradás Campos; presentaba vivencias de trabajadores del algodón, en El Chaco.

En teatro, aparte de presencias fugaces, algunos bolos, y otros quehaceres de cierto  relieve, formó parte del reparto de la obra de Marcos Bronemberg, “No hay suegra como la mía”, cuyo éxito motivó –según Vera Pichel– que fuera retransmitida,  en horario nocturno, por Radio Splendid. La revista Sintonía, dirigida por Emilio Kartulowicz, -con quién Eva habría mantenido una relación sentimental– patrocinó un concurso con el objetivo de seleccionar a un cantante para la compañía de Pierina Dealessi. Para la promoción publicitaria del concurso se contó con Eva Duarte.

Juan Duarte, el puente con Guereño
De un modo tajante, en este libro de Vera Pichel, se asegura: “Su hermano Juan, vinculado con la empresa
Guereño, le consiguió un contrato como locutora para los avisos comerciales de la firma”. Esto corrobora lo que uno ya había intuido hace tiempo. Juan Ramón Duarte (Juancito) trabajaba para la firma  de Jabones Guereño (Jabón Federal y Jabón Radical) y conectó a su hermana con los españoles  al frente de aquella importante industria; no al contrario como han señalado otros autores, a los que considero mal informados al respecto.

En la película más reciente sobre la pareja Perón-Eva, el CoroneJuan y Eval le comenta a Juan Duarte: “Así que usted es corredor de Jabón Federal”. Y el hermanísimo contesta: “Sí, de la firma Guereño, desde hace cuatro años. Es un buen trabajo: soy supervisor, tengo auto…”. El militar también deja sentado, para quien llegará a ser su secretario cuando resulte elegido presidente de la República Argentina, que prefiere llamarle Juan, “porque eso de Juancito es más bien cosa de hermanas…” (se trataba  del hermano único).

Según una versión recibida de alguien, calificado como “Peronólogo” por un amigo común, la persona que proporcionó a Juan Duarte el trabajo en la empresa de Guereño habría sido un dirigente del partido  Unión Cívica Radical, de la provincia de Buenos Aires, cuyo nombre era Sabino.

Continúa el padrinazgo publicitario
Vera Pichel
desempeñaba la secretaría de Redacción de una revista femenina (Damas y Damitas) cuando Eva Duarte, por entonces una actriz en ciernes, acudió a la sede de la publicación para tratar de ocupar una portada. Tras el diálogo entre las dos mujeres, lo consiguió y, por si fuera poco, el encuentro originó una amistad duradera. Así, en “Evita Íntima”, la periodista y amiga rememora el itinerario interpretativo de Eva por sucesivas emisoras.

Eva Duarte, según reseña Vera Pichel, consiguió un papel destacado en Radio: “En el mes de abril de 1939 integró la Compañía de Teatro del Aire, encabezada por Pascual Pelliciotta, en la que ella era primera figura”. Y más adelante añadirá: “Fue cabeza de compañía, como ella quiso, en el radioteatro patrocinado por la empresa de Guereño”.

Radio Mitre consta también en el currículo de Evita.. Ocasionalmente contó con el patrocinio  de otra firma de jabones, Llauró, para la emisión por Radio Prieto, de “Los amores de Schubert”, con guiones de Alejandro Casona.

Pero a renglón seguido Vera Pichel destaca: “Aún cuando las relaciones con su familia de Junín fueron totalmente esporádicas, no sucedía lo mismo con su hermano Juancito. Si él la había vinculado con los Guereño, que seguían apadrinándola publicitariamente, ella consiguió para él un puesto en la Caja Nacional de Ahorro Postal, moviendo, con toda seguridad, influencias notorias para la época”. Y añade: “Al promediar 1941 Eva Duarte tuvo el suceso más importante hasta entonces en su carrera: un contrato por cinco años firmado con la empresa Guereño para un programa radial a emitirse en Radio Argentina, con la presentación del Radioteatro La hora de las Sorpresas”.

Como primera figura de la Compañía Juvenil de Radioteatro, Eva Duarte trabajó en Radio Argentina. Su formación concertó una fusión con la denominada Candilejas, dirigida por Martinelli Massa. Con ella, compartiendo protagonismo estelar con Pablo Racciopi, pasaron a Radio El Mundo, donde estrenaron varias obras: “Infortunio”, “Una promesa de amor”… Revistas  del sector, como Antena y Sintonía, contribuían a la popularidad de Evita, con fotos y textos. Igualmente Radiolandia, donde salió el siguiente párrafo: “La flamante estrellita de radioteatro, juvenil y armoniosa, espera ahora que el cine le brinde una perspectiva magnífica. Evita duarte puede lograr en él un éxito parecido al que logró ante el micrófono, al convertirla Radio Prieto en la heroína de un romance rojo del autor Héctor Pedro Blomberg”.

Control militar de la Radio
El control sobre las emisoras de Radio por los militares, con el coronel Aníbal Francisco Imbert
al frente de Correos y Telecomunicaciones, no impidió la continuidad de la actriz en alza. Debió de aprovechar, sin duda, la amistad de su familia con Oscar Nicolini, quien había estado destinado en Junín, pero que a la sazón ocupaba la secretaría de Imbert.

La revista Antena (30/9/1943) hace saber a sus lectores que la “celebrada actriz Eva Duarte, artista que ha adquirido amplio y justificado renombre a través de una brillante actuación en emisoras importantes, iniciará un ciclo diario de biografías de personajes célebres de la historia, en especial mujeres, integrando el elenco con Francisco Ferrario”.

Escriben entonces para su lucimiento por Radio Belgrano, Alberto Insúa y Francisco Muñoz Azpiri. La serie comienza con “La amazona del desierto”, sobre la aventura vital de Madame Lyuch, irlandesa de origen, aunque vinculada a la Historia de Paraguay. Sarah Bernhard, Isadora Duncan, Catalina la Grande, Lady Hamilton y otras mujeres con renombre le permitieron prolongar  aquel programa desde 1943 hasta 1945.

Participó, por otra parte, en la fundación de la Asociación Radial Argentina, para la defensa de los trabajadores de la radiofonía de aquel país. Llegó a presidir aquella entidad.

El remate de Eva Duarte en Radio Belgrano, después de establecer su relación con el coronel Perón, lo puso el programa  “Hacia un mundo mejor”, en apoyo decidido al propio militar con la cúpula del poder de aquellos momentos.

Quien hace de Perón en “Juan y Eva” cuenta que, de joven, escribió una obra teatral para un grupo de aficionados. Su título era “Silvino Abrojo”, nombre de un paisano al que su reloj se le paraba a las 3. Esa afición teatral tal vez pudo haber contribuido a facilitar la sintonía entre Juan y  Eva.

Representantes de la alta burguesía argentina hicieron el vacío a la pareja. Sectores de los “milicos” pasaron a mostrarse beligerantes contra los dos. La película a examen, es algo que reitera, argumentando el pasado como comediante y el origen extramatrimonial de Evita. Perón se planta frente a esos ataques. No hace mucho, el prestigioso corresponsal de origen argentino, Armando Rubén Puente, trataba y extendía el tema, al hilo de sus propios recuerdos y del libro de Ignacio Martín Cloppet, “Los orígenes de Juan Perón y Eva Duarte” (espacioseuropeos 4-4-2011).

Juan Guereño en el destino de Evita
Otras consideraciones finales. Si la fama radiofónica de Eva Duarte propició su encuentro y afinidad con Perón, en un acto benéfico para las víctimas del terremoto de San Juan, dos nombres cobran relieve en su destino: el de su hermano Juan, como enlace, y el de
Juan Guereño, como financiador del rol de ella en la Radio (espacioseuropeos 25-3-2009).

 

José Manuel González Torga

José Manuel González Torga

Juan Guereño, nacido en el pueblo leonés de Crémenes, en los aledaños de los Picos de Europa, emigró a la Argentina, donde hizo fortuna. Establecimientos Fabriles Guereño S.A. popularizó sus marcas de jabones. Para diferentes facetas de la comercialización, contrató primero a Juan Ramón Duarte como viajante y, por mediación de éste,  conoció a Eva como actriz de radioteatro y, a través de los seriales identificó la fama de ella con la de sus productos. Como es sabido, procedía de  Estados Unidos, a manera de tendencia natural, el patrocinio publicitario de productos de tocador y limpieza para los seriales radiofónicos.

Guereño enviudó de su primera esposa, y madre de sus hijos, Agustina López. En la última etapa de su vida, casado  en segundas nupcias con la riañesa Amparo Reyero, veraneaban en la localidad natal de él, donde falleció el 17 de agosto de 1971. El cadáver fue llevado y enterrado en Buenos Aires.

En 2011 un joven descendiente de Juan Guereño me hizo llegar un mensaje. Decía que pretendía hacer una biografía de su bisabuelo, a cuyo efecto reúne documentación. “Hasta poseo –me detalla– una foto en la que está Juan Guereño con Eva Duarte en su oficina, con un cartel de Jabón Radical”. Después no he sabido más de él.

Para los familiares de Juan Guereño, en la vida de éste cuenta su éxito como industrial y la aportación para Crémenes, como hijo del pueblo, que consistió en correr con la construcción de una iglesia nueva. Sin rebajar la importancia de ambas realidades, su nombre pasa a la Historia por su contribución –“veris, nolis”– al mito de Evita. El distanciamiento político que Juan Guereño pudo tener, no sé desde cuando, en relación con el peronismo, algo escasamente conocido y explicado, queda muy lejos. En cualquier caso, no invalida los hechos que ocurrieron antes. No dejará de ser cierto que Juan Guereño contribuyó a fabricar el destino de Eva Duarte.


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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826