España, 29-09-2016

Ante su próxima visita a Marruecos: carta al Rey Juan Carlos, con motivo de su viaje a Marruecos

Nunca os abandonaremos

Nunca os abandonaremos

España/Marruecos
espacioseuropeos (10/7/2013)
EL REY DEBE CUMPLIR EL COMPROMISO QUE ADQUIRIÓ COMO JEFE DE ESTADO CON LOS SAHARAUIS.

Juan Carlos se comprometió a proteger los legítimos derechos de la población saharaui en noviembre de 1975.
– El rey debe ser coherente con sus palabras y tener el coraje de asumir responsabilidades nunca asumidas.
– Los empresarios españoles y Marruecos no pueden negociar sobre asuntos en los que no son competentes legalmente.

Los movimientos solidarios con el Sáhara han pedido al rey Juan Carlos que cumpla su palabra y proteja los legítimos derechos de la población saharaui, compromiso que adquirió cuando viajó en noviembre de 1975 al Sáhara Occidental, cuando aún era colonia española, como jefe de Estado en funciones.

Ante la visita que el monarca realizará el próximo día 15 a Marruecos, la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-SÁHARA), la Federación de Instituciones Solidarias con el Sáhara (FEDISSAH) y la Coordinadora de los Intergrupos parlamentarios “Paz por el Sáhara, han enviado una carta a Juan Carlos en la que le recuerdan sus palabras de compromiso pronunciadas en El Aaiún ante jefes y oficiales del Ejército: proteger “los legítimos derechos de la población saharaui, ya que nuestra misión en el mundo y nuestra historia nos lo exigen”. “Aún es posible enterrar el dolor y la ira y restaurar la dignidad y la justicia que sus palabras no consiguieron enmendar ni enderezar entonces”, dicen al rey.

Las organizaciones solidarias con el Sáhara piden a Juan Carlos que haga entender a las autoridades marroquíes el derecho a la libre soberanía del pueblo saharaui, así como que los empresarios españoles y los marroquíes no pueden negociar sobre asuntos y bienes en los que no son competentes legalmente.

En la carta se solicita respeto a los derechos fundamentales de la población saharaui, derechos que pasan por la seguridad de bienes y personas y por el cese de las agresiones indiscriminadas a mujeres, ancianos y niños. También se demanda la liberación de los presos de opinión, la finalización de la persecución política y el fin del muro que divide el Sahara Occidental.

Los firmantes de la carta, José Taboada por CEAS-SAHARA, Carmelo Ramírez por FEDISSAH y Carmelo Barrio por los Intergrupos parlamentarios, reclaman al rey Juan Carlos que les represente y “coherentemente con sus palabras de ayer, tenga hoy la decisión y el coraje de asumir las responsabilidades nunca asumidas y se implique decididamente en la búsqueda de una solución política que reconozca los legítimos derechos del pueblo saharaui para asumir su propia responsabilidad en el ámbito de las naciones contemporáneas”.

“Su amistad y cercanía con la monarquía marroquí –finaliza la carta- no puede desairar el espíritu de equidad y la consecución de la justicia para quienes, con total entereza y tal vez a su pesar, no han dejado de formar parte aún de nuestra comunidad y nuestra historia”.

Asimismo, CEAS-SAHARA pide a los exministros españoles de Exteriores que acepten la invitación del rey para viajar a Marruecos y asistir a una cena con Mohamed VI, que tengan la valentía de adoptar una postura conjunta en defensa del derecho de los saharauis a decidir su futuro, un pueblo al que España abandonó y con el que tiene una deuda histórica.

CARTA AL REY JUAN CARLOS, CON MOTIVO DE SU VIAJE A MARRUECOS: TODAVÍA HAY UN TIEMPO PARA LA JUSTICIA EN EL SÁHARA OCCIDENTAL

José Taboada, Carmelo Ramírez y Carmelo Barrio
Señor:El Principe Juan Carlos en el Sahara
Aún es posible enterrar el dolor y la ira y restaurar la dignidad y la justicia que sus palabras del Día de Difuntos de 1975, pronunciadas ante Jefes y Oficiales de nuestro ejército colonial en el Sáhara Occidental, no consiguieron enmendar ni enderezar entonces. Se comprometía, decía en ese día, a proteger “los legítimos derechos de la población saharaui ya que nuestra misión en el mundo y nuestra historia nos lo exigen” con el ofrecimiento de proponer “soluciones justas y desinteresadas” que se establezcan desde la búsqueda “con afán de la cooperación y entendimiento entre los pueblos”. Que lejos quedan esas palabras pero que vivas siguen estando aún hoy si sus intenciones de entonces eran verdaderas y no mera simiente en el viento.

Todavía hay tiempo para que, en su próximo viaje al Reino de Marruecos, trate de hacer entender a sus autoridades que no habrá una solución para el contencioso que mantienen que no pase por asumir que los imaginarios derechos que el reino alauíta tiene sobre el Sáhara solo podrían construirse a partir del ejercicio de la voluntad y la libre soberanía del pueblo saharaui, único y elemental responsable de su propio destino. De la expresión incondicional de sus decisiones como punto final del colonialismo al que ha estado sometido.

Sigue siendo posible que nuestros empresarios entiendan y acepten que no se puede negociar sobre asuntos y bienes cuya competencia no le corresponde legalmente ni a las autoridades marroquíes ni a su pueblo. Y que se garantice el respeto a los Derechos Humanos (económicos, sociales y culturales) de los y las saharauis que aún siguen siendo parte de nuestra historia y sobre cuya protección y defensa aún tenemos responsabilidades que asumir y cumplir.

Unos derechos que pasarían necesariamente por la seguridad de bienes y personas y por el cese de las agresiones indiscriminadas que incluyen a mujeres, ancianos y niños. Por la liberación de los presos de opinión y la finalización de la persecución política a quienes defienden ideas y planteamientos aceptados comúnmente por la comunidad internacional. Y que debería de acabar con ese muro siniestramente burlesco que separa a las tierras y las gentes y rompe la libertad de los caminos del desierto.

Por eso, haciéndonos eco del sentir de cientos de miles de españoles y españolas, de un buen número de partidos políticos y sindicatos, de los parlamentos y ayuntamientos que han demandado la autodeterminación del pueblo saharaui y la defensa de sus derechos cívicos y personales, de las diferentes instituciones y colectivos que han unido sus voces para pedir el respeto a la dignidad y a la voluntad de ese pueblo hermano ultrajado, desde CEAS-Sáhara, la Federación de Instituciones Solidarias con el Sáhara (FEDISSAH) y la Coordinadora de los Intergrupos parlamentarios “Paz para el Sáhara” le pedimos que nos represente y, coherentemente con sus palabras de ayer, tenga hoy la decisión y el coraje de asumir las responsabilidades nunca asumidas y se implique decididamente en la búsqueda de una solución política que reconozca los legítimos derechos del pueblo saharaui para asumir su propia responsabilidad en el ámbito de las naciones contemporáneas.

Su amistad y cercanía con la monarquía marroquí no puede desairar el espíritu de equidad y la consecución de la justicia para quienes, con total entereza y tal vez a su pesar, no han dejado de formar parte aún de nuestra comunidad y nuestra historia.

Por la Coordinadora de Intergrupos “Paz para el Sáhara” Firmado: Carmelo Barrio Baroja.
Por la Federación de Instituciones Solidarias con el Sáhara Occidental Firmado: Carmelo Ramírez Marrero.
Por la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara Occidental Firmado: José Taboada Valdés.


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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826