España, 30-09-2016

Conciliación o Reconciliación, ¿qué pretende Obiang Nguema? (y II)

Guinea Ecuatorial
Weja Chicampo Puye (28/7/2013)

Teodoro Obiang Nguema, cuando era teniente

Teodoro Obiang Nguema, cuando era teniente

¿Por qué Teodoro Obiang Nguema, miembro de aquel tribunal que juzgaba en tiempo de Macías a los opositores al régimen, pretende sin más trámites imponer el día de su natalicio, 5 de Junio –a través de un decreto del Consejo de Ministros-, como Día Nacional de Reconciliación y Solidaridad?

QUÉ ES RECONCILIACIÓN: Restablecimiento de la concordia o amistad perdidas entre dos personas que se habían enfrentado. (Diccionario de la Lengua Española). RE, (prefijo) significa “de nuevo”. CONCILIACIÓN, significa “acercarse”. O sea, “acercarse de nuevo”.

Reconciliación es restablecer relaciones rotas entre las partes en disputa. El acto de reconciliación es la mejor parte de una disputa. Y Obiang Nguema, por interés personal, no debe convertir dicho acto en un simple mecanismo administrativo para la humillación. Con su actitud y prepotencia, nos quiere humillar a todos en silencio, anular nuestro ego y convertirnos en sus zombis. Por lo tanto, todo hecho tiene un antecedente, un antes y un después. Para una muestra: LA LISTA NEGRA DE BASAKATO DEL ESTE (Isla de Bioko).

LA LISTA NEGRA DEL POBLADO DE BASAKATO DEL ESTE
¿Cómo tenemos que decir que no queremos ser arrastrados por unos políticos que sólo buscan en la independencia la oportunidad de prosperar ellos, aunque el pueblo vaya a la ruina? (Don Francisco Dougan Mendo. Madrid, 9 noviembre de 1967).

La Lista Negra del poblado de Basakato del Este (Isla de Bioko), elaborada por Felipe Beta Tobachi en junio de 1973, hace 40 años, es un episodio repugnante de la barbarie poscolonial en Guinea Ecuatorial, que no es ignorada por el actual Presidente de la República. De sus consecuencias, aprendamos y veamos cuántas calamidades esconde el general-presidente, Teodoro Obiang Nguema, en su diabólica trayectoria política para alcanzar el poder, la Jefatura del Estado, y permanecer inamovible durante 35 años.

El 28 de junio de 1973, Felipe Beta Tobachi, Jefe de la Junta Vecinal de Basakato del Este, elabora una lista negra integrada en su totalidad por vecinos de su localidad natal, para que fueran detenidos por las autoridades militares. Con esa lista negra se iniciaba así y de forma masiva el calvario hacia el exterminio del Pueblo Bubi durante el régimen de Macías. El responsable y jefe militar de la Región Insular era Teodoro Obiang Nguema.

El éxito de la represión nguemista y el silencio de las víctimas y de sus familiares, supuso en 1974 el nombramiento de Felipe Beta el cargo de Gobernador de Fernando Póo (isla de Bioko), cargo de recompensa que ostentó hasta la caída del presidente Francisco Macías en agosto de 1979, como en la actualidad, muchas autoridades ostentan cargos de recompensa.

En la lista negra figuraban 219 detenidos entre hombres y mujeres: de ellos murieron 183 y sobrevivieron 36.

132 fueron trasladados a la cárcel de Bata, Río Muni. De los 132 solo sobrevivieron un total de 7 presos. O sea, sobrevivió el 5% en Bata: 3 mujeres, hermanas (Fortunata Bueriberi, Dolores Bueriberi e Isabel Tojaka) y 4 hombres (Plácido Beacá, Mateo Chalé, Nicolás Boricó y Casimiro Nchaso.

87 fueron encarcelados en la cárcel Black Beach de Santa Isabel, hoy Malabo. De 87 solo sobrevivieron 29 presos, entre ellos, Atanasio Bobuakasi Bokesa, alias “Charles”. O sea, sobrevivió el 33% en Malabo.

De los 183 presos asesinados, sus cuerpos no fueron entregados a sus familiares para darles sepultura. Se desconoce dónde las autoridades guineanas llevaron sus cuerpos. Para los familiares, las autoridades hicieron desaparecer sus cuerpos como la espuma en el agua. Fueron enterrados clandestinamente o arrojados al mar. No hay informes oficiales que recojan los hechos ni autoridades que justifiquen la causa de tantas muertes. Fue solo el inicio de un exterminio programado.

Los que tienen conocimiento vivo de estos hechos afirman que, muchos de los 183 desaparecidos en la cárcel fueron enterrados vivos clandestinamente. Hay testimonios que sitúan estos enterramientos en las excavaciones de pozos de agua en Bata, actividad desconocida por los bubis en esos años. Una vez profundizado el pozo durante días y si por desgracia no encontraban agua, estos presos se quedaban en el pozo, y sin recibir la cuerda de ascenso hacia la superficie. Los militares les dejaban morir en el interior taponando de nuevo el pozo con el barro extraído. Otros presos murieron ensangrentados, en luchas a muerte entre sí, como si de un circo romano se tratara, convertidos en gladiadores, a iniciativa de sus carceleros, que les daban machetes, hachas u otro material para que se pelearan a muerte entre ellos.

Los que no aceptaban pelear, los carceleros se encargaban de golpearlos brutalmente hasta causarles la muerte. Luchando con tu hermano o compañero, o no, al final les mataban de forma brutal. El dolor de los supervivientes de esta cárcel de Bata y familiares fue y sigue siendo inmenso hasta tal punto que más de una familia optó por condicionar las relaciones y casamientos de sus hijos e hijas. A estas drásticas decisiones familiares, la respuesta del régimen nguemista fue orientar a los militares y ciertas autoridades, a forzar relaciones sexuales cruzadas, con una constante violación física (torturas), psíquica y sexual a mujeres y niñas en toda la isla de Bioko para lograr un exterminio paulatino de la etnia Bubi.

Las mujeres encarceladas no tenían ninguna vía de escape; fueron convertidas en esclavas sexuales. Las que eran seleccionadas en el momento de la violación, para satisfacer el apetito sexual de los militares, contaban turnos de hasta 25 hombres, uno tras otro. Las que tenían un poco de suerte, solo eran usadas por 15 militares durante el día. Y esos hechos se producían como mínimo una vez por semana. Esa agresión brutal se producía sin ninguna revisión ni tratamiento médico.

Guinea Ecuatorial: Materia Reservada

Guinea Ecuatorial: Materia Reservada

En la cárcel de Black Beach (Malabo) otros crímenes similares se ejecutaban. El jefe de la cárcel, Ondó Elá, tenía un perro que había adiestrado para morder y destrozar los cuerpos de los presos, matarlos y alimentarse de los cadáveres. Durante el juicio de Macías, en septiembre de 1979, Ondó Elá reconoció los hechos y dijo que cumplía órdenes. No se le permitió señalar quién daba esas órdenes. El depuesto Presidente de la República, Francisco Macías, alegó que no era jefe de cárcel sino Jefe de Estado, que no se ocupaba de cuestiones menores (la muerte de un preso era una cuestión menor).

Las tres mujeres que sobrevivieron de la cárcel de Bata (Río Muni) eran hermanas de madre. Un hermano de ellas, Salvador Bueriberi Boricó, durante su persecución, se había refugiado en los bosques de la isla. Y como sucedió a otros compañeros, fue alcanzado por el ejército y abatido a tiros. De este grupo de jóvenes de Basakato que se refugiaron en los bosques de la isla, solo hubo dos supervivientes: Juan Nchaso Bupate y Jorge Boricó Belope.

Esos dramáticos sucesos comenzaron en Malabo, el 28 de junio de 1973, cuando Julio Esele Toichoa habla con un compañero, persona de su confianza, Felipe Beta Tobachi, entonces jefe del poblado de Basakato. Julio Esele manifiesta a Felipe Beta su intención de refugiarse en la Embajada de Camerún y le invita a hacer lo mismo. Felipe Beta engaña a su amigo, haciéndole saber que va a por sus pertenencias, pero de inmediato pone bajo conocimiento de las autoridades la intención de Julio Esele Toichoa. Poco después regresa acompañado de militare. Julio Esele es detenido, aún en su domicilio, y torturado brutalmente en el acto. Muere en el coche durante el trayecto a la cárcel de Black Beach. Su cadáver no apareció nunca.

Relación de compañeros de Julio Esele Toichoa buscados por las autoridades militares desde junio de 1973 a agosto de 1979, acusados de distribuir octavillas “separatistas” en los poblados de la isla de Bioko

Juan Nchaso Bupate, único en vida.

Jorge Boricó Belope, en 1979 y tras el golpe de palacio a Macías, regresó del bosque desequilibrado. En 1998 la autoridades guineanas no le dejaron en paz. Por los hechos del 21 de enero en la isla, fue detenido y torturado. Tras el macrojuicio de mayo contra 117 bubis, se le puso en libertad sin cargos en junio. Murió ese mismo día (junio de 1998) a consecuencia de las torturas a las que fue sometido durante su encarcelamiento.

Fue una víctima inocente más como lo fueron Carmelo Yeck y otros.

Salvador Bueriberi Boricó, muerto a tiros en los bosques el 9 de febrero de 1976.

Faustino Bokesa Rivas, detenido el 2 de febrero de 1976 en las inmediaciones de Basakato y muerto ese mismo día a machetazos por orden de Felipe Beta Tobachi.

Pedro Belope Boricó, fue detenido en 1.974. Murió en la cárcel de Black Beach ese mismo año, el 17 de agosto, a las 14:00 horas, como consecuencia de la imputación de la mano izquierda al extraerle de forma brutal su pulsera tradicional bubi. Sin atenciones médicas, se desangró hasta morir. Días atrás, el 14 de agosto por la mañana, le visitó en su celda el teniente Teodoro Obiang Nguema, acompañado de dos militares. Fue cuando le cortaron la mano. Su grito de dolor estremeció a los que le oyeron. De dolor gritaba en bubi día y noche anunciando su tragedia: “…me han cortado la mano y se la han llevado con mi “ëpa” (pulsera tradicional bubi), los que me oyen que sepan que estoy muerto, que lo comuniquen a mi familia”. Abandonado a su desgracia, sangraba y no dejaba de gemir del dolor. Tres días después, el 17, enmudeció para siempre.

Otro preso, Eleuterio Sepa Boricó, recogió su testimonio y fue quien anunció al resto de presos que quien gritaba era Pedro Belope Boricó. La prima de Pedro, Alicia Boricó Belope, pagó a los militares para recuperar el cadáver. Éstos la dijeron que esperara hasta las 9 de la noche (21:00 horas). Llegada la hora, Alicia envolvió el cadáver con sábanas, los militares le ayudaron a trasladar el cuerpo al cementerio de San Fernando (hoy Elá Nguema). Estaba en su compañía su cuñada y mujer de Pedro, Honorina Ripeu Löpèlo, y del conductor. Los tres dieron sepultura a Pedro Belobe Boricó a las 22:00 horas. Dejó a su mujer criando su hijo de 8 meses de vida.

Eugenio Bueriberi Bokesa, detenido el 26 de enero de 1.974, fue encarcelado en Black Beach. Ese mismo año, le dejaron morir de hambre en la celda.

Daniel Tobachi Belope, hermano de Patricio. Murió también a tiros en 1.974.

Patricio Tobachi Belope, murió a tiros en los bosques del poblado de Bakake el 26 de enero de 1.974.

(La fuente para obtener estos datos procede de familiares de las Víctimas).

El pasado reciente del poblado de Basakato del Este (Isla de Bioko), es un ejemplo real que aún provoca inmenso dolor a los supervivientes y familiares de las víctimas. Un dolor que se arrastra como una pesada cruz, en silencio. Donde se asesina fríamente a 183 indefensos de 219 detenidos, entre hombres y mujeres, todos ellos inocentes, es doloroso y escalofriante. Oficialmente este hecho no ha ocurrido, no hay pronunciamiento del Gobierno ni de ninguna autoridad. Las víctimas no atentaron contra nadie, no insultaron a nadie, sólo que unos 9 jóvenes, muchos de ellos estudiantes, distribuyeron panfletos en los poblados de la Isla de Bioko, exigiendo al presidente Francisco Macías Nguema, cumplir con el Pacto de Riebapúa que firmó en septiembre de 1968 con su vicepresidente, Edmundo Bosio Dioco, para hacerse con la Jefatura de Estado y Presidencia de la República. Tras ser asesinados entre 1971 a 1975 varios testigos isleños; conocedores y responsables del Pacto de Riebapúa, los miembros del Tribunal de la Santa Inquisición asesinarían a Edmundo Bosio Dioco el 9 de febrero de 1976, firmante del Pacto de Riebapúa.

El Movimiento para la Autodeterminación de la Isla de Bioko, MAIB, considera que habrá reconciliación nacional y solidaridad entre los pueblos cuando:

Weja Chicampo

Weja Chicampo

El general-presidente, Teodoro Obiang Nguema haya abandonado el poder que ejerce en la República de Guinea Ecuatorial. Debe abandonar el poder en su totalidad, o sea, no dejar en los estamentos del Poder, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, a ningún miembro de su familia, para facilitar las puerta de la Reconciliación y Solidaridad de los Pueblo de Guinea Ecuatorial.

Un Gobierno de Transición, ponga fin a la impunidad y la violación sistemática de los derechos humanos, y convoque una Conferencia Nacional para evaluar nuestra convivencia durante los 44 años de Guinea Ecuatorial, como país independiente.

El Tribunal de Cuentas del Estado, alcance el nivel cero de tolerancia en su lucha contra la corrupción y malversación de Fondos Públicos del Estado, y la riqueza del Estado sea distribuida de forma equitativa, en beneficio de los pueblos de Guinea Ecuatorial.

Para el MAIB, la reconciliación sincera, nos permitiría a todos, con nuestros ritos y creencias, dar sepultura a nuestros seres queridos, asesinados de forma brutal, y cuyas almas sin rumbo, aún permanecen atrapadas en las tinieblas del tiempo. Sus espíritus no descansan en paz, esperando el triunfo de la Justicia en Guinea Ecuatorial, para así ser sepultados sus cuerpos dignamente.

N. de la R.
Weja Chicampo Puye es Coordinador General del MAIB.


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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826