España, 30-09-2016

Viaje de negocios a Malabo con el pretexto de presentar a Obiang la iniciativa internacional contra la pena de muerte

Audiencia de Obiang a Zapatero en su "viaje de negocios": Foto Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial

Audiencia de Obiang a Zapatero en su “viaje de negocios”: Foto Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial

Mi Columna
Eugenio Pordomingo (3/7/2014)
La página de internet ‘Tiempos Canallas’ nos ha dado a conocer la presencia de tres socialistas de “pura cepa” en Malabo. Los socialistas son José Luís Rodríguez Zapatero, ex presidente del Gobierno de España; José Bono, ex ministro de Defensa; y Miguel Ángel Moratinos, ex ministro de Asuntos Exteriores. Se dice que el objetivo del viaje ha sido “presentar a Teodoro Obiang Nguema la iniciativa internacional contra la pena de muerte”. Esa es la disculpa, la evasiva, el pretexto; pero la realidad es que la visita tiene todos los visos de ser un auténtico “viaje de negocios”.

Varios medios de comunicación españoles se han hecho eco de la noticia, aunque pocos mencionan la fuente. Hoy, la página de Internet del Gobierno de Guinea Ecuatorial recoge la llegada de los tres jerarcas socialistas a Malabo, y lo hace en portada con una fotografía en la que aparecen Obiang y Zapatero estrechándose la mano cariñosamente. El comunicado del gobierno guineano da cuenta de la entrevista mantenida entre los dos “sobre las 14 horas” de ayer. La noticia refiere que Zapatero iba acompañado de Bono y Moratinos, pero la instantánea sólo muestra al ex presidente Zapatero con Obiang.

Los propósitos de esa visita de un día los plasma así la Oficina de Información gubernamental de Guinea Ecuatorial: “la necesidad de reforzar los lazos de amistad y cooperación entre el país europeo y la República de Guinea Ecuatorial ha figurado entre los temas abordados en la audiencia; así como el desarrollo de la Cumbre de la Unión Africana. El ex presidente español también ha manifestado su agradable sorpresa por las trasformaciones tan notables que ha podido constatar durante su visita, y ha manifestado su deseo de que, con el desarrollo económico, se consolide la cohesión social en nuestro país”.

Tanto Moratinos como Bono son asiduos visitantes de Malabo. Moratinos representa los intereses de un grupo relacionado con actividades de “protección civil”. El digital ‘Tiempos Canallas’ afirma que se “calculan en 29 millones de euros la inversión propuesta por la empresa del exministro español de Asuntos Exteriores. Moratinos, durante su etapa de ministro, defendió (contra toda evidencia) la existencia de un proceso de apertura democrática en Guinea y llevó al extremo la política de “compromiso constructivo” con la dictadura iniciada por los gobiernos del PP”. Ese apoyo a Obiang se lo han dado, sobre todo últimamente, la socialista Elena Valenciano, el popular Gustavo de Arístegui y el nacionalista catalán, Josep Durán i Lleida.

La misma fuente afirma que los anteriores viajes de Moratinos no llegaron a buen puerto, pero que el “negocio” de ahora parece que tendrá mejor amerizaje.

José Bono lleva realizando esporádicas visitas a Malabo, desde hace dos años, en busca del vellocino de oro y todo parece indicar que ahora la “misión África” tiene visos de llevarse a cabo. La sinergia entre Zapatero, Bono y Moratinos toma nuevos rumbos y se fomenta al calor del euro.

Desde fuentes oficiosas de Guinea Ecuatorial –informa el mismo medio- han calificado el viaje de los tres socialistas como “viaje de negocios”. Al parecer, todo estaba prevista desde hace meses –ya se sabe, los negocios cuanto más rápidos y sustanciosos mejor-, pero Zapatero no era partidario de que su presencia en Malabo pudiera ser empleada como “arma de guerra” en plena campaña electoral al Parlamento Europeo.

Aunque no ha habido explicaciones oficiales, el pretexto que se arguye para realizar ese viaje es presentarle a Obiang la “iniciativa internacional contra la pena de muerte”. Los estrategas de la visita deberían haber buscado otro argumento, pues ya es sabido que el dictador guineano ya firmó una “moratoria temporal” sobre las ejecuciones legales -las otras nadie las tiene en cuenta-, a pesar de que no ha promulgado ninguna ley al respecto.

El 25 de marzo de este año, el diario ‘Público’ publicó un artículo firmado por Iñigo Aduriz, titulado ‘Moratinos, lobbista ante el dictador Obiang’, en el que, entre otras cosas, decía: “El exministro estuvo el lunes y el martes en el país africano para apoyar los proyectos de FCC y Fomento al Desarrollo ante el mandatario guineano”.

“Lejos del secretismo y de la ambigüedad con la que los distintos gobernantes españoles han afrontado esta relación —durante el funeral de Adolfo Suárez el Gobierno evitó hacerse la foto con Obiang delante de los fotógrafos acreditados—, uno de los pocos que ha reconocido abiertamente la necesidad de mantener esos lazos con la dictadura africana ha sido el exministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos”, continúa el mismo artículo.

Días antes de que se escribiera ese artículo, Moratinos viajó a Guinea Ecuatorial: “en esta ocasión Moratinos se ha desplazado hasta la ciudad de Bata, la más importante de Guinea Ecuatorial por su número de habitantes, para ejercer su influencia y utilizar su buena relación con Obiang en defensa de los intereses de algunas de las empresas españolas más importantes”.

A pesar de las evidencias de sus viajes a Malabo como lobista, Moratinos argumentó que lo hace para “defender los intereses españoles” en la ex colonia, ya que considera que se trata de “la puerta de entrada de España en África”. Reconoció –según ‘Público’– que se había entrevistado con Obiang “ante quien ejerció de intermediador de dos de las grandes empresas españolas con intereses en la región. En concreto, defendió dos de los proyectos con los que trabajan para el país tanto la entidad Fomento al Desarrollo como Fomento de Construcciones y Contratas (FCC)”.

Moratinos recurre a la dialéctica emocional para ocultar su misión como lobista, que sin duda le reporta beneficios. Moratinos considera que no se debe perder a Guinea Ecuatorial como pasó con Filipinas, que sucumbió –según el ex ministro socialista- ante el “rodillo anglosajón”. Pero da pocas explicaciones acerca del verdadero objetivo de sus viajes. Eso sí, el ex ministro de Exteriores justifica sus entrevistas con Teodoro Obiang Nguema con este argumento: “No tiene sentido que no seamos capaces de comprometernos y de acercarnos al único país africano que habla en español y que difunde la cultura española”.

¿Qué busca Bono en Guinea Ecuatorial? Pues lo mismo recomendar a su “implantólogo capilar”, montar una red de tintorerías, una fábrica de puertas, un centro de equitación o, quizás -fracasado el proyecto Marina d´ Or, en el que Eduardo Zaplana se dejó media vida-, un enorme complejo turístico. ¡Vayan ustedes a saber!

¿Cuál es el rol que realmente desempeña Zapatero en este viaje a Malabo para “estrechar lazos” con el dictador Obiang Nguema?

Queda claro ahora –yo lo he tenido siempre- el silencio que tanto Moncloa como el ministerio de Exteriores han mantenido siempre ante los expolios cometidos por el gobierno de Obiang Nguema contra empresas españolas y la tolerancia ante las tropelías cometidas contra la oposición guineana en Guinea y en España.

Blanco y en botella… ¡leche! ¿Me explico?


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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826