España, 01-10-2016

Muchas gracias

Rafael Permuy y  Luis Gonzalo Segura, con un compañera, en las Jornadas Reinventa la Defensa, organizadas por el eurodiputado Javier Couso.

Rafael Permuy y Luis Gonzalo Segura, con un compañera, en las Jornadas Reinventa la Defensa, organizadas por el eurodiputado Javier Couso.

España
espacioseuropeos (12/6/2015)
El teniente del Ejército de Tierra,  Luis Gonzalo Segura, fue expulsado del Ejército español ayer día 11 de junio. El verdadero motivo de esa expulsión ha sido denunciar en la prensa y en un libro, abusos, casos de corrupción y prevaricación dentro de las Fuerzas Armadas. Seis meses de arresto y pérdida de destino, aparte de  una hospitalización a causa de la huelga de hambre que inició, fueron los prolegómenos de su  expulsión del Ejército

La publicación de ´Un paso al frente´, donde cuenta de forma novelada casos de auténtica corrupción y delincuencia dentro de las Fuerzas Armadas, desvío de dinero durante inventarios de material informático, y un largo etcétera, han sido la base de esa expulsión.

Durante el arresto de 60 días con el que fue sancionado, comenzó una huelga de hambre en protesta por lo que consideró ser “víctima de un proceso injusto”, tuvo que ser trasladado a hospital militar Gómez Ulla, como “medida preventiva” debido a su estado de salud a causa de esa huelga de hambre.

Publicamos su “carta de despido” que aparece en su página de Internet y en el diario ´Público´:

Muchas Gracias
Luis Gonzalo Segura (11/6/2015)
Hoy he sido expulsado de las Fuerzas Armadas y podría dedicar mis primeras palabras como ex militar (¡qué raro suena!) a la rabia, al rencor, al odio, a sacar toda la bilis que hay dentro de mí, pero me equivocaría. La verdadera formación militar, la que he aprendido de los soldados, la que me han enseñado los oficiales, la que he admirado de los suboficiales, de todos esos buenos militares, que los hay y muchos, de estos trece años siendo militar, me hacen elegir otro camino. Hoy doy las gracias de corazón a todos los que han llegado hasta aquí, a los que estuvieron en este lado de la trinchera y a los que nos dispararon.

Podría arremeter contra los altos mandos por permitir que los delincuentes y acosadores sexuales se reintegren en las Fuerzas Armadas mientras que los que denuncian corrupción son expulsados, me equivocaría. Prefiero dar las gracias a todos esos militares que me han animado, apoyado e incluso informado en secreto. MUCHAS GRACIAS.

Podría despotricar contra los periodistas que no han contado esta historia y con ello han sepultado la esperanza de tantas y tantas personas que sufren, me equivocaría. Prefiero dar las gracias a todos esos periodistas comprometidos que han sido valientes y han contado esta noticia o a los que me han regalado este espacio de libertad al permitir escribir en este blog. MUCHAS GRACIAS.

Podría maldecir a todas esas personas que me han insultado, zarandeado, calumniado, difamado o escupido, me equivocaría. Prefiero dar las gracias a todos los que sin conocerme de nada se han involucrado, han ayudado en las redes sociales o, sencillamente, me han animado en la calle al encontrarse conmigo. MUCHAS GRACIAS.

Podría lamentarme por haber perdido amigos o compañeros, por saber que hay personas que se cruzan de acera con tal de no verme, me equivocaría. Prefiero dar las gracias a todos los que me han hecho descubrir lo que es el altruismo y han regalado tiempo y dinero sin que nadie se lo pidiese. MUCHAS GRACIAS.

Podría criticar con amargura a todos esos políticos a los que les ha importado un pimiento todo aquello que no sea vender armas y para los que los militares o guardias civiles son ciudadanos de segunda, me equivocaría. Prefiero dar las gracias a todos los políticos que una y otra vez han perseguido la regeneración con todas sus fuerzas, a veces de forma desesperada. MUCHAS GRACIAS.

Podría rendirme porque hay muchos días en los que parece que nada merece la pena, en los que la incertidumbre y la sensación de haberme lanzado contra un molino de viento me ahogan, me equivocaría. Prefiero dar las gracias a la vida por tener un día más para continuar esta lucha por los soldados discapacitados que son abandonados, por los soldados que son acosados o por los que se suicidan en la oscuridad del anonimato. MUCHAS GRACIAS.Un paso al frente

Señor de la Guerra, Señores Generales, Señores Oficiales, Señores Jurídicos y resto de personal: Podría felicitarles por su abrumadora y aplastante victoria, me equivocaría. Hoy Ustedes han demostrado lo que llevo tanto tiempo denunciando, hoy en la inmensa derrota en la que me han sumido han terminado por exponerle a toda la sociedad la clase de personas que son, el tipo de militares que dirigen los designios de las Fuerzas Armadas. Su victoria de hoy, será su derrota de mañana. MUCHAS GRACIAS.

Quisiera dar las gracias a todos esos soldados (en sentido amplio) que honran el uniforme día tras día, en mitad de una horripilante dictadura, derramando su sangre por un futuro mejor para otras personas que no son ellos. Me siento muy orgulloso de haber trabajado junto a vosotros. MUCHAS GRACIAS.

Quisiera soñar, cerrar los ojos y despertar, mirar a mi alrededor y descubrir que las Fuerzas Armadas son modernas, democráticas y al servicio de sus ciudadanos. Sería increíble que en esa ensoñación los militares fuesen queridos por todos los ciudadanos. Quisiera ver orgullo en los ojos y no temor, porque un Ejército no debe ser temido jamás por ninguno de sus ciudadanos. Un Ejército solo puede ser orgullo, un inmenso orgullo… Si no soñase, me equivocaría. MUCHAS GRACIAS a todos los que soñaron esto antes que yo porque los sueños son contagiosos y yo, ahora, estoy soñando.

MUCHAS GRACIAS


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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826