España, 11-12-2016

Julio Rodríguez, general de Podemos, desmenuzado por Javier Castro-Villacañas

Julio Rodríguez, ex JEMAD

Julio Rodríguez, ex JEMAD

España
espacioseuropeos (10/11/2015)
Con el permiso del autor, Javier Castro-Villacañas, que nos ha transmitido que no hay problema con publicar este artículo, firmado por él,  sobre el “fichaje” del ex JEMAD Julio Rodríguez, procedemos a insertarlo indicando medio y, lógicamente, autor. Este reportaje se publicó en el diario El Mundo, el domingo, día 8 de noviembre.  “Habla Julio ‘el rojo’, el general elegido jefe por Zapatero que ahora se suma a los ‘antisistema’ de Pablo Iglesias. Una negociación fracasada con Pedro Sánchez y el empuje de su segunda esposa, activa ‘podemita’, le han marcado el paso de los Rodríguez ya casi nadie se acuerda en A Ponte (El Puente).

“¿El general de Podemos…? Uy, ni idea. He oído estos días hablar mucho de él, que nació y vivió aquí, pero yo, la verdad, nunca les he visto por el barrio”, se extraña Pepe, 76 años, uno de los vecinos de toda la vida. Por razones del destino de su padre, don José, como algunos llamaban al aviador militar en la ciudad gallega, Julito había nacido en la provinciana Ourense un verano de 1948, en plena postguerra civil española. Entraba la década de los 50 cuando al niño, aún en carrito de paseo, se lo llevaron a León donde don José -piloto de combate del Ejército de Franco- afrontaba un nuevo destino. Y de ahí a Murcia, a Zaragoza…“Sí, crecí en una familia errante, como la de cualquier militar; no soy de ningún lugar, soy de muchos lugares”, resume, pausado y firme, Julio Rodríguez Fernández, aquel crío que pintaba aviones de colores y con el tiempo volaría a lo más alto como piloto de combate, teniente general del Aire y Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD). Él es la bomba que Pablo Iglesias tenía para elecciones generales de diciembre. Esta semana, el depredador del aire, el hombre que ha pasado 3.000 horas en los cazas más avanzados del mundo, ha bajado a la tierra y, con 67 años, se ha convertido en el general de Podemos.

– ¿Cómo le llamo, general o candidato?
– Llámeme Julio, sin más -responde como si diera una orden. Nos dan en el partido de Pablo Iglesias no más de 10 minutos.  “Julio tiene un compromiso familiar”– para la entrevista con su nueva estrella. Se quedan en ocho de reloj. El aviador caza al vuelo las preguntas, aterriza rápido y dispara.

– ¿Es bueno que un militar, como propone el jefe de Podemos, llegue hoy en España a ministro de Defensa?
– ¿Y por qué no? -dice-. Ahí está el ejemplo de otro general, Gutiérrez Mellado. Y a España y a la democracia no le fue nada mal con él…

 – Hay quien afirma que es usted masón. ¿Lo es?
– No, no soy masón… Ni sé lo que es eso.

– ¿Católico…?
– No, tampoco. De ello dio buena muestra cuando en 2008 le tocó jurar o prometer el cargo de JEMAD ante el crucifijo, que la entonces ministra de Defensa del PSOE, Carmen Chacón, le había ofrecido. No juró. Prometió.

– ¿Cuál es su credo?
– La coherencia, la tranquilidad de conciencia y la responsabilidad. Vale para lo militar y lo civil. Ese es mi credo… o mi ley.

Hijo de un aviador de Franco, entró en el ejército en 1969 y suma 3.000 horas de vuelo en cazas de combate.

Implacable, directo al blanco como hacía a los mandos de su primer caza F-5. Fue su bautizo en el aire, ya de teniente, en la base sevillana de Morón de la Frontera. Eran seis los jóvenes Top Gun, incluido él, de la recién creada Ala 21, en 1972. “Fue una promoción de pilotos de combate prodigiosa”, recuerda el flamante general del partido morado. Todos ellos -los tenientes Andrés Navas Ráez, Froilán Rodríguez Lorca, Fernando Lens Astray, Julio Rodríguez y los capitanes Antonio Ríos Domínguez y Joaquín Sansano Samperellegaron a tenientes generales, menos Sampere que se quedó en general de brigada. La base de Morón era el lugar desde donde se desplazaban los aviones que participaron en las operaciones del Sáhara durante los años 1974 y 1975, año de la Marcha Verde, con Franco agonizando. “Aquel era el ejército de Pancho Villa”, recuerda uno de los compañeros de Julio de aquellos años. “Cuando se tomó la decisión de intervenir con cazas de combate en el Sáhara español se ordenó desplazar al aeropuerto de Las Palmas todo el material necesario para los operativos de combate (escalerillas, repuestos, combustible…). Cuando aterrizaron los cuatro primeros cazas en Las Palmas se encontraron con que ni los pilotos podían bajar de los aviones porque en el Ejército del Aire se habían confundido y había enviado todo el material necesario ¡a Palma de Mallorca!”. Cada semana y rotativamente se desplazaban a Las Palmas unos cuatro aviones que eran los que intervenían después en las operaciones sobre el Sáhara (no podían aterrizar en El Aaiún porque el aeropuerto no estaba preparado).

Julio Rodríguez participó como piloto de caza de un F-5 en alguna de esas operaciones. “No me consta su intervención en acciones de combate en aquella época porque los aviones que participaron en operativos bélicos fueron los Saeta y los T-6 y Julio pilotaba un F-5”, rememora a Crónica un compañero suyo de Morón.

ANTONIO HEREDIA
Rodríguez
, nombrado JEMAD en 2008, con el presidente Zapatero, la ministra Chacón y Rubalcaba.

A Julito El Rojo, su alias entre los pilotos de la academia general del Aire, las ideas conservadoras mamadas en la casa familiar desde la infancia apenas le influirían.

Pablo Iglesias

Pablo Iglesias

Aunque sí le valdrían en sus inicios, especialmente para entrar en la academia del Aire. “Éramos todos unos carcas y unos franquistas .Y Julio también”, recuerda un compañero suyo de estudios. “Ten en cuenta que para entrar en la Academia, aparte de los exámenes de ingreso, tenías que demostrar tu afinidad a Franco y al Movimiento Nacional. Pero a Julio no le hizo falta demostrar nada porque era el hijo de Fuciño (mote por el que era conocido su padre, aviador del Ejército Nacional durante la Guerra Civil), que era y seguirá siendo (vive en la actualidad con 97 años) tan franquista o más que Franco. No sé cómo le habrá sentado el ingreso de su hijo en Podemos”, añade este piloto retirado.

A los que sí se les ha atragantado el fichaje es a algunos de los militares en activo que no asimilan cómo uno de sus compañeros de armas “se ha ido con quienes insultan al propio rey y al Ejército”, confiesa a este suplemento un alto cargo de Defensa. Otros hablan de él como un “héroe”, un “hombre íntegro”, “con encaje y pegada”. Muy lejos de quienes, por contra, llegaron a tildarlo de “blando” y “falto de valentía”, el calificativo más hiriente para el que viste uniforme militar. Esta es la guerra en la que el general del partido morado no quiere entrar. Al sellar con un abrazo su lealtad a Pablo Iglesias, Julio Rodríguez daba carpetazo definitivo a una vieja aspiración: entrar en el PSOE. La vez que más cerca había estado del partido fue tras convertirse en la sombra de la ministra Carmen Chacón. Cuatro años -desde 2008 a 2011- que marcarían su última -y polémica- etapa como militar. A Rodríguez le tocó organizar el repliegue de tropas españoles de Irak ordenado por el entonces presidente Zapatero. Más tarde vendría la crisis del pesquero español Alakrana, secuestrado en el Índico por piratas somalíes.

Los militares españoles los tuvieron a tiro desde un helicóptero pero el JEMAD Rodríguez no dio la orden la de disparar. Lo que le costó feroces críticas tanto de militares de la Armada como de Tierra. En otra ocasión fue la intervención militar que desplegó el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero en Libia. Uno de los cerebros de la operación, muy cuestionada entonces por partidos como Izquierda Unida (IU) y el Bloque Nacionalista Galego (BNG) y por numerosas asociaciones pacifistas y antimilitaristas, era Rodríguez. Tal participación de las Fuerzas Armadas españolas en la acción internacional contra el régimen del dictador Muamar el Gadafi fue considerada “escasa” por el entonces ministro consejero de la Embajada de EEUU en España, Arnold Chacón. Pero bajo el paraguas socialista, el general resistió el chaparrón. Se fue curtiendo en la diplomacia, rebajando cada vez más el ordeno y mando castrense. Y, como estratega que es, fue preparando su retiro militar para abrazar la política, su pasión. Siempre del lado de la izquierda. Diversas fuentes del PSOE aseguran que fue el propio secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, el que le cortaría las alas al general. “Sánchez quería a gente más joven y preparada, y Rodríguez cumplía únicamente el segundo requisito”, explica un destacado miembro del partido de la rosa. Tampoco faltan quienes dicen que se frustró su desembarco en el PSOE de Sánchez por una supuesta exigencia del militar de ir en uno de los tres primeros puestos de la lista socialista por Madrid, cosa que habría enervado al jefe socialista, quien al parecer ya tenía en sus planes el fichaje de la comandante Zaira Cantera (va de número seis en la lista por Madrid).

– ¿A qué aspira?
– A ser justo y coherente… Ah, y a vivir al menos tanto como mis padres. (Su madre, Narcisa, tiene 94; y su padre, 97. Julio tiene tres hijos de una primera esposa y una hija con la segunda).

– Su entrada en Podemos ha caído como una bomba…
– Ya…

Morón de la Frontera, 1972
MINISTERIO DE DEFENSA
El entonces teniente Julio Rodríguez, con barba, junto con los pilotos del Ala 21 de combate. “Fue una promoción prodigiosa”, dice él. Todos, salvo uno, llegaron a tenientes generales.

Por una vez el disparo del aviador de combate, del general entregado a una causa, no ha sido contundente. Como si Julio, el rojo de toda la vida, ahora rehuyera en público la palabra izquierda. “A él le sucedió lo que nos ocurrió a todos: que cuando empezamos a viajar y a salir de España, especialmente a Francia, donde realizábamos las pruebas de navegación con el simulador de los Mirage, te empapabas de todo lo que se publicaba en el exterior. Especialmente los libros de la colección Ruedo Ibérico con los textos de Hugh Thomas o Calvo Serer”, recuerda un piloto ya retirado con el que coincidió.

“Y así nos transformamos todos. También Julio que, ya en el acuartelamiento de Manises (cuando empezó a pilotar los Mirage), pasó de llamarse Julito para ser conocido por todos como Julito El Rojo. Él, sin embargo, nunca llegó a afiliarse ni perteneció a la UMD (Unión Militar Democrática), grupo clandestino creado en 1974 dentro del Ejército para combatir la dictadura de Franco (“Más le valió porque, de haberlo hecho, jamás hubiera llegado a general”, dice el teniente coronel de Infantería Fernando Reilens, de la UMD), pero sí tuvo actitudes y comportamientos que demostraron entonces su afinidad ideológica y política con este grupo de militares. Lo recuerda José Ignacio Domínguez, antiguo miembro de la UMD y compañero de Julio en el Ejército del Aire: “Fue durante su destino en la base de Manises (Valencia) como capitán en el Ala 11. Allí trasladaron a un grupo de compañeros de la UMD que estaban detenidos para que cumplieran sus arrestos en este cuartel, en el Pabellón de Oficiales, y Julio tuvo el valor y el detalle de ir a saludarles. Aquello fue muy comentado entre los oficiales”.

Al final de su carrera, ya como jefe del Estado Mayor de la Defensa, promovió que se condecorara a los miembros de la UMD (febrero de 2010) con la Cruz al Mérito Militar, algo que no sentó bien en sectores del Ejército. “No fue idea de Zapatero, fue una propuesta de Julio Rodríguez a Carmen Chacón que posteriormente Zapatero admitió. Pero sin la decisión de Julio quizá nunca nos hubieran otorgado esa condecoración”, dice José Ignacio Domínguez. Asumido como propio por el general cuatro estrellas, siendo ya jefe de la JEMAD, fue el proyecto de la Memoria Histórica, uno de los emblemáticos del Gobierno de Zapatero.

Javier Castro-Villacañas

Javier Castro-Villacañas

“El general Rodríguez tenía la Memoria Histórica en su casa con su padre vivo pero quiso acabar con la de todos los demás”, cuenta un historiador militar. “Julio Rodríguez dio órdenes expresas para que desapareciera todo lo que estuviera relacionado con el régimen del general Franco. Su obsesión contra Franco era enfermiza, no respetando siquiera lo establecido en la Ley respecto a las obras que estuvieran catalogadas como de interés histórico o artístico. Por ejemplo, en el Museo del Aire de Cuatro Vientos existía un mapa mundi en cerámica que aparecía con el escudo del águila de San Juan, pues hasta allí llegaron los operarios del general Rodríguez y mutilaron la obra destruyendo el escudo a golpe de piqueta”. Otra fuente ligada a los museos militares cataloga a Julio Rodríguez como “un auténtico talibán”. Algo parecido ocurrió en las Residencias Militares del Ejército del Aire que Rodríguez debía conocer muy bien tras varias décadas utilizándolas. “En muchas de esas residencias existían unas vidrieras en los techos al estilo maumeján, propias del siglo XX, con imágenes y referencias al régimen anterior. Rodríguez sin encomendarse al Dios o al diablo acabó con todas ellas”, nos confirman.

Más suerte tuvieron en el Museo de la Guardia Real sito en El Pardo que por su propio origen y naturaleza se ha hecho cargo de todo lo relacionado con la antigua Guardia Mora y los regimientos que prestaban su servicio al anterior jefe del Estado. “Rodríguez dio órdenes estrictas de acabar con todo, incluso con el botiquín y la camilla donde Franco fue intervenido en una de sus últimas operaciones. Afortunadamente intervino la Casa del Rey e impidió los destrozos y la desaparición de objetos, tapices, estandartes y banderas que, para bien o para mal, forman parte de la historia de España”, relata una fuente conocedora de todo lo que allí ocurrió.

Este viernes el Gobierno le destituyó “con deshonor”. Dice adiós a las armas con 67 años. Ahora empieza otra vida con una fecha ya marcada: 20-D. Ya no irá por los aires sino a ras de suelo como el general de Podemos.

¿Ha sido Paqui Sánchez la persona que más ha influido en la decisión del general Rodríguez de dar el salto a Podemos? Muchos amigos piensan que sí. Francisca Sánchez Sánchez (de 46 años y segunda mujer del militar, con una hija de 14 años en común) es “una de las militantes más activas” de Somos Majadahonda (marca del partido), según un miembro de esta candidatura. “Es la mujer que le ha llevado a Podemos”, confirma un amigo. “En las casas mandan las mujeres y más cuando la pareja coincide en su pensamiento común, como ser de izquierdas, republicanos y laicos. Y Paqui y Julio lo son”.

EN REDES SOCIALES. Sánchez se moja con claridad en internet. Esta imagen procede de Facebook. Sobre Carmena escribió: “Ilusionada. ¡Qué discurso! Propio de una persona sencilla, natural e inteligente”. Y así celebró la entrada de los ediles de Somos Majadahonda: “Comenzaremos a hacer caminos, gente buena para hacer cosas buenas”.

‘DIRCOM’ EN UNA EMPRESA PÚBLICA. Política aparte, Sánchez es directora de comunicación y marketing de ISDEFE, empresa pública dedicada a los trabajos de ingeniería y alta tecnología, sobre todo para el Ministerio de Defensa.

Fuente: El Mundo.


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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826