España, 11-12-2016

¿Pablo Iglesias hoy?:  “pablemos” con estrellas

Pablo Iglesias y Julio Rodríguez

Pablo Iglesias y Julio Rodríguez

España
José Luis Heras Celemín (32/11/2015)
Un intento, puede que tutelado, hacia la normalidad.
“Hoy no perderé yo el tiempo con Pablemos”, leí a un maestro de periodistas sabio.
Con ello in mente y con la mosca tras la oreja, acudí al acto que iba a protagonizar Pablo Iglesias en el Hotel Ritz y que, a la postre, terminó con la frase confusa de un patrocinador “Bienvenido a la normalidad”.

Frase confusa. Y puede que hasta preparada por vaya usted a saber quién o cómo. La presentación de Iglesias la patrocinaba Red Eléctrica, la misma empresa que apadrinó su primera presencia allí. Ocurre, sin embargo, que Red Eléctrica tiene un accionariado en el que el 20% corresponde a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Y se sabe que, en su momento, hubo algo más que comentarios sobre las opiniones, acciones y reacciones de lo que eufemísticamente se conoce como esfera próxima al Gobierno, por el empujón hacia arriba al entonces recién nacido Podemos.

Por eso, mosca tras la oreja y recelo. Para tratar de entender qué significa Podemos en los intereses del Gobierno. Porque la presencia de Iglesias en el Ritz puede ser una anécdota fruto de la casualidad y capacidad de Nueva Economía Fórum, que organiza y ofrece la tribuna; o, si es tutelada, una ayuda gubernamental solapada con intereses electorales.

Desde este supuesto, conviene sondear qué hay alrededor. Desde la presentación, por el ExJEMAD y general del Ejército enrolado en las filas de Podemos, hasta el acompañamiento de un poeta (estaba allí) que milita en las filas del PP, pasando por todo lo demás: Discursos (de presentador y ponente). Posturas o recomposturas.

Afirmaciones. Silencios. Presencias, ausencias, preguntas, respuestas,… Y estrellas: de hotel de lujo y militares.

“La tribuna es suya”. La frase dio la palabra a don Julio Rodríguez, Exjefe del Estado Mayor de la Defensa, que advirtió: “Yo hoy no quiero sorprender a nadie. Voy a presentar a Pablo Iglesias”.

Y lo hizo. Formal, con protagonismo y guiños: 37 años. “Como mi hija”. 5 escaños en Europa. Tras pasar por el Casino de Madrid, candidato a Presidente de Gobierno. He pasado a la opinión, una decisión basada en el estudio, análisis y decisión. Presentando a un líder que devuelve la esperanza a la política. Podemos como vacuna para vigorizar una democracia que se debilita. Cada época tiene su misión, dijo Ortega, y ésta es una época de transformaciones. Tuvimos promesas y un cuchillo sin hoja al que le falta el mango. “No saquen filo a mis palabras”. La gente no quiere discursos llenos de nada.

Esto lo va a explicar…Iglesias y Rajoy

Y comenzó el otrora indignado Pablo Iglesias, que, aunque ha perdido agresividad, ha mantenido coleta, aspecto y alguna de sus virtudes: locuacidad, capacidad de comunicación…, e inteligencia para asomarse a donde quiere, decir lo que puede o debe, ocultar lo que conviene, enseñar lo que apetece, y evitar lo que no interesa:

“Buenos días a todos y a todas”. Agradecerá empresarios, amigos, amigas, representantes de la Sociedad Civil…

Agenda marcada por el terrorismo internacional: Estamos con el pueblo francés, todos contra yihadistas. Cabeza fría e inteligencia. “Me preocupa que quieran reeditar estrategia de Guerra”, la de Bush no ha servido. No regalar a terroristas la renuncia a nuestra libertad. Preocupa control de twitter y refugiados. Controlar financiación (Arabia Saudí, Qatar…) y donaciones. Diálogo para “quitar agua al pez” (que alimenta al terrorismo). “Ayer trasmití a Rajoy”, “Me congratulo de encontrar en Rajoy tono constructivo”. La vía para estabilizar es el acuerdo USA-Rusia-UE. No endurecimiento del Código Penal y sí a la modificación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. A disposición de Rajoy. Propuestas de paz. Es más lo que nos une que lo que nos separa.

Y hablar de España ante las Elecciones Generales:

Nos jugamos nueva era.  Nueva transición para crear consensos como los de la Transición. No sobra nadie. Altura histórica. El comportamiento partidista es estrecho. Se avanzó. El consenso hizo un país mejor. Los partidos que se repartieron el poder rompieron el consenso.

No se puede convertir la Constitución en papel mojado. Si se rompe la Constitución se rompe el consenso.

Quizá la expresión “no nos representan” del 15-M fue excesiva. Han cambiado cosas en 37 años, las corbatas ahora son la excepción. Carmena, Colau y fuerzas del cambio.

Regeneración. Sistema fiscal progresivo y lucha contra la corrupción como eje regeneracional.

La Crisis deja signos de recuperación consecuencia de esfuerzos, aunque hay 10 millones de ciudadanos en riesgo de pobreza y 3 millones de pobres. Degradación de Servicios públicos.

No preocupa el sueldo del Presidente del Gobierno, sino el salario mínimo. No a un país utópico y sí a condiciones mínimas.

En el problema territorial, “El café para todos no sirve”. No Senado a Barcelona. Solución democrática territorial con diálogo entre todos.

Y 5 garantías a incluir en la Constitución: Modificar el Sistema Electoral para que el voto valga igual en todos los lugares. Reformar la Justicia para hacerla independiente. Combatir la corrupción (legal e ilegal), desconexión entre políticos y empresas, sin puertas giratorias y definiendo modelo energético. Diversidad territorial (La película “Ocho apellidos catalanes” demuestra la grandeza de un país plurinacional). Y blindaje de derechos sociales.

Para terminar, tres ideas preparadas:
Una crítica, “Hoy hay un nuevo bunker que apuesta por fórmulas viejas”.
Otra condescendiente “La mayoría social quiere el cambio sin ira. Nosotros dijimos de tomar el mando por asalto. Sí, pero llamando al timbre”.
La última, reveladora: De una pretensión explícita “Ahora toca que cambie el Parlamento y el Gobierno”. Y otra oculta, quizá fruto del recelo de los que desconfían del timbre.

Acabado el discurso, preguntas y respuestas. Era el momento de ver hasta dónde llega, si es que existe, la disposición de Iglesias para llegar “Bienvenido a la normalidad” sin renunciar, o renunciando, a su antigua postura de “indignado”.

El resultado, más de lo mismo, lo que alguien ha definido como “el pablemos” electoral de hoy, que, entre estrellas, alimenta Iglesias en Podemos. Una mezcla de ansias de poder, reivindicaciones antiguas, ganas de agradar, y posibles servidumbres a dominios varios (¿financieros, nacionales, extranjeros?):

“Apostamos por responsabilidad”. “Veo a Rajoy más sensible que otros… Me apena Rivera, el Presidente del Gobierno es más sensible”, (frente a la entrada de España en una Guerra contra el EI).

“La Constitución no permite referéndum en Cataluña”, “La democracia hay que someterla a la Ley”, que los catalanes voten… Diálogo y puentes. No a acuerdos con corruptos. Lograr el encaje de Cataluña; son independentistas por lo que ha hecho el PP.

“España es un país parlamentario no presidencialista”. A priori, Pedro Sánchez prefiere ir con Ciudadanos o PP. La única posibilidad de alianza con Podemos es que ésta esté por encima en votos. “Los socialistas nos votarán para que hagamos lo que el PSOE no hará”. “Primero el partido, después ya veremos” (Respecto a previsiones y resultados electorales)

Diálogo con empresarios, autónomos y sindicatos.

Carmena dice que hay que preocuparse de por qué los hombres van de putas. Lo fundamental es proteger a las mujeres que quieran dejar de ejercer la prostitución.

“Estoy alejado…, es bueno que la gente vote, que decidan los venezolanos”. (Sobre Maduro y Venezuela).

No es momento del enfant terrible. Porque no es lo mismo ser un modesto profesor de universidad y presentador de un pequeñísimo programa de televisión que aspirar a Presidente de Gobierno.

Al salir, en la calle, la vida misma: Unos chinos, de la mano, iban hacía el Museo del Prado. A su lado, una pareja de jóvenes, amorositos y abrazados, se besaban en la Plaza de Neptuno.

Eché a andar, hacía la Plaza de Cibeles. Atrás, “pablemos” con estrellas.


Contenido relacionado...


Compartir:


Espacios Europeos © Copyright 2005-2016 No nos copiéis, nos cuesta mucho trabajo mantener esta página.
Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826