España, 26-03-2017

A propósito de Iñaki

Iñaki Urdangarín.

España
Rafael Díaz (21/2/2017)
Y donde dice Iñaki puede poner perfectamente Henry. Aquella película en la que el abogado-tiburón recibe un disparo en la cabeza y pasaba su propia catarsis moral, mantiene ciertos paralelismos con lo que la Sentencia de setecientas y pico páginas ha agujereado la frente del exbalonmanista. Al menos a priori. Veremos cómo se comporta el paciente ahora que está en la UCI.

No le ha matado físicamente, pero sin duda, el Iñaki de Noos ha fallecido. O al menos lo debería haber hecho.

Ese tiro es curioso. Hablan de los colaboradores necesarios en muchos delitos. Hablan de los más o menos cómplices que tiene cada fechoría. Que si el “no lo recuerdo”, “no sé” y “de eso se ocupaba mi marido”, tiene o no un pase. Lo que al parecer no lo tiene es respecto a la Infanta, el claro delito de enriquecimiento indebido. ¿Que lo ha pagado y con eso me conformo?, yo sí. No tengo interés alguno en meter en la cárcel a nadie por ese motivo. Paga y adios, que en definitiva es lo que importa.

Y en todo este maremagnum no he sido capaz de ver algo que quizá por patente, obvio, cristalino no ha sido plasmado en negro sobre blanco en ningún sitio.

La pregunta, pese a su simpleza, es dura de responder. ¿Cómo es posible que por el simple hecho de pertenecer a la familia Real se trate de manera distinta y sin unas mínimas cautelas las proposiciones de uno de sus miembros?

La respuesta de Occam es inmediata. Porque estamos hablando de que en la mente del respetable, hacer negocios con la Casa Real es eso, hacer negocio.

Y no debería ser así. No deberíamos ver a esa familia como centro de enriquecimiento. Recuerdo hace unos años un desfile del 12 de Octubre, donde el emérito echaba una bronca de las de colegio de curas a Urdangarín. ¿Cuál fue el contenido de esa bronca? La respuesta tiene dos vertientes, o por los fondos de las actuaciones del yerno o por las formas.

Si fuese por los fondos, entiendo -poniéndome en los zapatos del monarca- que la bronca debía ser con su hija. Morrocotuda y de consecuencias ejemplarizadoras.

Pero si fue por las formas….. ¡Ay!, si fue por las formas…., mal asunto. Muy mal asunto.


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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826