España, 18-11-2017

Sandez y Pedro Sánchez

Pedro Sánchez, lider del PSOE

España
José Luis Heras Celemín (9/9/2017)
Advertencia: El Secretario General del PSOE es Pedro Sánchez, no sandez. ‘Sánchez’ y ‘sandez’ tienen cinco letras comunes y una no común, la ‘ch’, que convierte Sánchez en un apellido; y la ‘d’, que dota a ‘sandez’ (diccionario RAE) del significado de despropósito, simpleza, necedad, o cualidad de sandio. Hay también una vírgula, que existe en ‘Sánchez’ y lo desliga de sandez.

“¡Eso es una auténtica sandez! Estas palabras nos vienen a la mente –y alguna vez a los labios – casi cada vez que escuchamos a un político… Pero con frecuencia no podemos averiguar exactamente qué hace que sus afirmaciones se puedan rubricar con el certificado de sandez”. El texto, del libro “Aristóteles y un armadillo van a la capital! de Thomas Cathcart y Daniel Klein, me resultaba reciente. Lo busqué para compararlo con las notas que había tomado en el primer desayuno informativo de Europa Press tras el verano.

“¿Quién mejor para inaugurar el curso que Pedro Sánchez en este momento informativo? El acto se iniciaba con la pregunta que hacía en la presentación el Presidente de Europa Press, Martín de Cabiedes, mientras los socialistas se asentaban en los salones del Hotel Villamagna. En lugares principales, Rodríguez Zapatero, Lambán, Secretarios generales de Sindicatos UGT y CC.OO, portavoces socialistas en Congreso y Senado, y “los de Pedro”. En lugares no principales, los de siempre, buscando sitió los no ubicados y ocupando asientos el aparato socialista que acompaña al líder. Y los relegados, con Abel Caballero, ex ministro, alcalde de Vigo, Presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, en primer lugar, acaso pagando su falta de sintonía con Sánchez (no pidió el voto para él en las Elecciones Generales); y un sacerdote con clériman que nadie conocía.

Dada la actualidad política, el momento informativo, al que aludía Martín de Cabiedes, estaba en la situación creada por el desafío de la Generalitat de Cataluña al Estado. Pero Pedro Sánchez se olvidó del desafío y lo sustituyó por un discurso plúmbeo, cansino y propio de quien, en vez de ocuparse de lo importante, se vuelca en lo que conoce. Con frases huecas (‘uno estudia economía para no ser engañado por economistas’), ideas fuera de lugar (‘Curva del olvido que puede servir para olvidar una década dramática’), propósitos de izquierda rancia (la lección para la izquierda socialista -de la crisis pasada- es que nunca se ocupó de la economía, sino de la política), conclusiones inconsistentes (‘Si hay un nombre propio es el apellido de Draghi’. ‘Si el mundo está cambiando, la izquierda tiene que preguntarse qué hacer…, España tiene que cambiar de actores para transformar el futuro), y deseos con forma de propuestas…

 Propuestas, a barullo, para usar (desperdiciar) el tiempo que ofrecía Europa Press: ‘Queremos unir. Rehacer el Pacto social…Sólo en estas condiciones presidiré un Congreso de Ministros (¿?). Ahora el objetivo es que el PSOE sea una socialdemocracia solvente… Mientras se debate la España de los despachos, la recuperación sigue con problemas… La debilidad del país es el empobrecimiento… La política conservadora está trazando una división entre ricos y pobres… La Reforma Laboral creó la figura de trabajadores pobres… Vamos a proponer un pacto de rentas que eleve los salarios… El objetivo es que en 2021 los salarios tengan más peso en el PIB que antes de la crisis. Aumentar la cobertura de la Seguridad Social. Nuevo Pacto de Toledo (para evitar pérdida de capacidad de los jubilados)’. En octubre, el PSOE presentará unos Presupuestos Generales alternativos a los del Gobierno. Datos. Cifras. Y frases e ideas para el final: Protección de diferencias de sexos. El crecimiento y la justicia social no son como el agua y el aceite. España está ausente en política exterior y en más asuntos. Corrupción. España merece otro gobierno. Hoja de ruta. Presentar a la sociedad la realidad socialista. Después, España tendrá que decidir. Una ocasión para el encuentro.

Acabado el discurso evanescente, el moderador enfrentó a Sánchez a una actualidad que dividió en 3 bloques: Cataluña. Política General. Y temas específicos del PSOE.

En la primera de ellas, sobre Cataluña, fue donde, cotejando notas, leí los comentarios que se dijeron en la Mesa de Prensa: “Cacao de conceptos”. “Empanada mental”. “Con esto, como dicen los peperos: hay Mariano para rato”.

Y es que el Secretario General del PSOE, al hablar sobre la situación en Cataluña, se fue a los conceptos nación y nacionalidad. Y se metió en el jardín con galimatías que usa para tratar el asunto: Proyecto constitucional del PSOE. Muchas naciones. Y una respuesta tan tantan (valga el adjetivo que no está en el diccionario de la RAE) que confunde: Proyecto constitucional con varias naciones. España es nación. Y hay territorios que han querido ser nación.

Como era lógico, la profesionalidad obliga hasta con los invitados, el moderador de Europa Press, periodista, hubo de repreguntar por las naciones que a juicio de Sánchez, hay en España.

La contestación fue demoledora: La nación es un concepto complejo. Hay 3 territorios (en España): Cataluña, País Vasco, y Galicia. Al menos con lengua propia.

Recordé lo leído en el libro de Aristóteles y el armadillo. Y comprobé que en el caso de Sánchez, cuando habla de nación y naciones en España, no hay que buscara dónde está la sandez a la que se referían Cathcart y Klein en su libro: Ahí.

A pesar de ello, por afecto al PSOE y socialistas y por algo más, me resisto a homologar, y distingo entre sandez y Pedro Sánchez.


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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826