España, 20-09-2017

Economía/Trabajo

Antártida: se produce un gran desprendimiento de un bloque de hielo de unos 600 kilómetros cuadrados

espacioseuropeos.com (27/3/2008)

Un enorme bloque de hielo de unos 600 kilómetros cuadrados se ha desprendido de la denominada Capa de Hielo de Wilkins, en la Antártida, según ha informado e Servicio Británico de Mediciones Antárticas (BA). Esta capa de huelo se ha mantenido estable desde hace más de cien años.

El desprendimiento comenzó a ser visible a finales del mes de febrero de este año. Los científicos del Servicio Británico de Mediciones Antárticas (BA) afirma que el resto de la Capa de Hielo de Wilkins se mantiene, pero  con una capa de hielo muy delgada, y puede desprenderse por completo en poco tiempo.

Los científicos culpan de este desprendimiento al calentamiento global que está sufriendo nuestro planeta, a pesar de las campañas que en medios de comunicación, a nivel mundial,  se está llevando a cabo, posiblemente por multinacionales que están contribuyendo a la contaminación del medio ambiente.

El profesor David Vaughn del Servicio Británico de Mediciones Antárticas (BA), afirma que “Wilkins es la capa de hielo más grande de la península antártica que se ha visto amenazada hasta el momento. No esperaba ver que las cosas ocurrieran con esta rapidez. La capa de hielo está colgando de un hilo. Conoceremos en los próximos días o semanas cuál será su destino”.

La Antártida está padeciendo un calentamiento sin precedentes en los últimos años. Según el Servicio Británico de Mediciones Antárticas (BA), varias capas de hielo han disminuido de tamaño en los últimos años y seis de ellas han desaparecido por completo.



Ecologistas de Extremadura recurre la reclasificación de terrenos para una central térmica en La Zarza (Cáceres), propiedad de la multinacional suiza EGL

espacioseuropeos.com (26/3/2008) 

Ecologistas Extremadura ha recurrido ante los tribunales una resolución de la Junta de Extremadura que reclasifica terrenos de la localidad de  Zarza (Cáceres) para permitir la ubicación de una central térmica, propiedad  de la multinacional suiza EGL. En el recurso se alegan “irregularidades en su tramitación“, la cual se realizó antes de que los ciudadanos tuvieran información sobre este proyecto que ha “suscitado el rechazo mayoritario de los vecinos, incluso en pleno municipal se aprobó por unanimidad una moción contra la instalación de centrales térmicas en la Zarza y comarca”.

Ecologistas Extremadura ha recurrido la Resolución de la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de la Junta de Extremadura, por la que se aprobaba definitivamente la modificación de las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal de La Zarza, mediante la cual se reclasificaba un terreno rústico a suelo urbanizable de uso industrial categoría G, en la ubicación donde la multinacional suiza EGL proyecta instalar una Central Térmica de Ciclo Combinado (CTCC).

Los antecedentes de este caso se remontan al pleno municipal celebrado en ese ayuntamiento en mayo de 2005, en el que a instancias de EGL, se aprobaba por unanimidad de los dos grupos políticos que constituían y constituyen la Corporación Municipal de La Zarza (PSOE y PP), el cambio de las normas subsidiarias para que ese suelo, clasificado como “Terreno Rústico” pasara a tener la clasificación de “Suelo Industrial Categoría G”.  Es decir,  para que pudiera estar (textualmente según la ley) “… dedicado a una actividad industrial fabril clasificada como actividad insalubre, nociva y peligrosa, por la posibilidad de perjudicar la salud humana u ocasionar daños a la riqueza agrícola, forestal, pecuaria o piscícola, derivada de la emisión de contaminantes a la atmósfera y a las aguas.”

Con posterioridad, en el B.O.E, de fecha 30 de Junio de 2.006, se sometía a información pública la “Solicitud de Autorización Administrativa”, la “Declaración de Impacto Ambiental” y la “Declaración de Utilidad Pública” del proyecto de instalación de la Central Térmica de Ciclo Combinado (CTCC),  como trámite necesario para poder iniciar la instalación. La presentación de este proyecto produjo un gran rechazo social entre los vecinos de La Zarza, de manera que casi 2.000 zarceños mayores de 18 años de un censo electoral de 2.860 presentaron alegaciones en contra del mencionado proyecto.

Esta reacción popular mayoritaria no provocó reacción alguna entre los miembros de la Corporación Municipal de La Zarza, perdiéndose así la oportunidad de aprobar en un nuevo pleno municipal la anulación del cambio de las normas subsidiarias y de haber parado en seco el proyecto, por lo que  el 29 de septiembre de 2006 se dictó resolución de la Junta de Extremadura por la que se aprobaba el cambio de las normas urbanísticas de La Zarza.

En diciembre de ese mismo año los dos grupos políticos (PSOE y PP), en respuesta al amplio desacuerdo de los ciudadanos, aprobaron por unanimidad solicitar un inútil y tardío referéndum al Gobierno de la Nación, para conocer la opinión de los ciudadanos, respecto a la construcción de la CTCC, a sabiendas de que sería denegado, como de hecho así fue.

La publicación en el DOE de la Resolución de la Comisión de Urbanismo de la Junta de Extremadura del 29 de septiembre de 2006 se retrasó hasta el 3 de abril de 2007 y en este anuncio se marcaba un plazo de dos meses para la posible presentación de un Recurso Contencioso Administrativo contra esa Resolución.  Este plazo estuvo solapado con el periodo de la campaña electoral de las Elecciones Municipales por lo que sirvió de nuevo de pretexto para que ninguno de los dos grupos políticos hiciera nada al respecto. Eso sí, para entonces, en ambos programas electorales figuraba el oponerse por todos los medios a su alcance a la construcción de la Central Térmica de Ciclo Combinado proyectada en La Zarza si ganaban las elecciones.

A principios de junio de 2007, Ecologistas Extremadura inicia el Recurso Contencioso-Administrativo contra la Resolución de la Comisión de Urbanismo que aprobaba  el cambio de normas subsidiarias de La Zarza.

Un año después de que se presentaran las 2.000 alegaciones, el 18 de agosto de 2007, el Pleno del Ayuntamiento de La Zarza aprueba por unanimidad una moción contraria a la instalación de Centrales Térmicas de Ciclo Combinado. Once ayuntamientos de la Comarca de Mérida han aprobado también una moción similar.

Con posterioridad, ante el Recurso iniciado por Ecologistas Extremadura, la empresa suiza EGL se presenta como codemandada. Aunque el Recurso se presenta contra una resolución de la Comisión de Urbanismo, la empresa suiza se presenta como parte afectada, ya que la sentencia que al final se emita afectará a sus intereses.

El Ayuntamiento de La Zarza sin embargo, aunque en teoría también se vería afectado, no se presenta como parte codemandada.

Tras presentar el escrito de demanda, el 3 febrero de este año, Ecologistas Extremadura está actualmente a la espera de que se le admita este recurso a trámite.

En este escrito de demanda, Ecologistas Extremadura solicita la nulidad del acto administrativo de la Comisión de Urbanismo de la Junta de Extremadura argumentando que no es conforme a derecho, en tanto no se han realizado todas las fases de procedimiento administrativo para poder ubicar dichas industrias en este suelo, llamando la atención sobre el grave impacto en la comarca que puede tener esta central térmica y la posibilidad de afectar otros muchos bienes, intereses e incluso al desarrollo económico sostenible de la zona.

Consideran, asimismo,  que se ha elaborado un procedimiento soterrado que pasa por alto informes de técnicos de la propia Junta de Extremadura, los cuales desaconsejaban instala esta industria en las inmediaciones de un área protegida (una ZEPA de la Red Natura 2000 de la Unión Europea), en un espacio rural que puede ser afectado muy negativamente.

Por su parte, la Junta de Extremadura  ha permitido este cambio de naturaleza jurídica del suelo de rústico a industrial. Escritos que acompañan a la demanda, incluso, ponen en evidencia esta situación, ya que se solicita la recalificación sin cambio del uso del suelo y sin el obligatorio y previo Estudio de Impacto Ambiental, tratándose  de cuestiones administrativas que requieren una tramitación legal independiente.

En otro punto de la demanda se argumenta que la resolución de la Junta de Extremadura infringe varios mandatos constitucionales y otras directivas Europeas en materia de contaminación atmosférica, como la Directiva de 12 de febrero de 2002 relativa al ozono en el aire ambiente.

Lo que más ha sorprendido a Ecologistas Extremadura es que pese a la oposición ciudadana, a la de todos los grupos políticos de la localidad de la Zarza y de ocho pueblos cercanos, la Junta de Extremadura se obstine en instalar estas industrias contaminantes en la comarca.



Promesas electorales vs. estabilidad presupuestaria: ¿hasta dónde se dejará convencer Solbes?

Alberto Montero Soler (12/3/2008)
La victoria electoral del PSOE (aunque lo mismo vale decir para cualquier grupo político que hubiera ganado el domingo) hay que entenderla como el inicio de una legislatura en la que, a partir de la conformación del nuevo gobierno, deberán atenderse todas las promesas electorales que se realizaron durante la campaña.

Así, en la medida en que la política se ha ido mercantilizando mientras se iba vaciando de contenidos la democracia y la participación democrática hasta quedar limitada al acto de votar -eso que eufemísticamente llaman la “fiesta” de la democracia-, todo el análisis puede realizarse, sin introducir demasiados supuestos restrictivos, en términos cuasi mercantiles.

De esa forma, los partidos políticos se lanzan en la campaña electoral a ofertar un producto en términos de promesas electorales que tratan de diferenciar en la medida de lo posible de las que ofertan sus rivales (pero tampoco demasiado no vaya a ser que no puedan atraer hacia sí a los indecisos que si lo están es porque, sumidos en su perplejidad, no atinan a distinguir una oferta o sus efectos potenciales de las que plantea su rival).

En ese combate han estado hasta el 9 de marzo. A partir de hoy, al PSOE le toca traducir sus promesas en realidades porque para eso sus votantes le han entregado su confianza.

La cuestión es que el listado de promesas no es baladí y, desde luego, su aplicación tampoco va a ser a título gratuito puesto que no se trata de meros cambios legislativos a coste cero. Muchas de esas promesas implican el uso de recursos públicos para poder materializarlas y, consiguientemente, el desembolso de importantes partidas de gasto público y otras suponen dejar de ingresar fondos como consecuencia de rebajas fiscales. De hecho, según el propio Solbes, el coste de esas rebajas fiscales se estima en más de 22 mil millones de euros para los cuatro años de la legislatura.

Baste recordar, sin ánimo de ser exhaustivo en el listado, lo que se ha prometido en estos últimos días por parte del PSOE: la eliminación del Impuesto sobre el Patrimonio; la devolución de 400 euros a todos los contribuyentes a partir de junio de 2008; la reducción del IVA para los productos sanitarios, educativos y culturales; la elevación del salario mínimo interprofesional; una ley integral contra la siniestralidad laboral; la mejora de las pensiones mínimas; más escuelas infantiles; programas para ampliar el horario de apertura de los centros escolares; aumentos en la inversión en universidades; o la construcción de un millón y medio de viviendas protegidas.

Todo ello, evidentemente, tiene un coste y no seré yo quien se queje de que es demasiado elevado y la sociedad no puede permitírselo. Es más, la mayor parte de promesas en materia de gasto social me parecen insuficientes; como me parecen injustas las relacionadas con las reducciones de impuestos.

La cuestión es que dentro del futuro gobierno (porque ya anunció que si ganaba aceptaría el puesto) se encontrará Pedro Solbes, el ministro que controla las finanzas con la férrea disciplina de un neoliberal acérrimo y que ya ha comenzado a lanzar líneas de por dónde pueden ir los tiros en el futuro inmediato.

De entrada, baste con señalar que el escenario que se plantea es de reducción del ritmo de crecimiento económico que, hasta el momento, había sido de los más elevados de Europa durante los últimos años. Ello, de por sí, redundará en una reducción de los ingresos públicos y en un aumento de los gastos; léase, en una reducción del superávit público.

Superávit que, por cierto, sólo puede mantenerse, según la Ley de Estabilidad Presupuestaria, si la tasa de crecimiento del PIB prevista para el año siguiente es superior al 3%. Así que no hay que ser especialmente mal pensado para imaginar que esa obsesión de Solbes durante el trámite parlamentario de los Presupuestos Generales del Estado por insistir en que España crecería por encima del 3% no era producto de su falta de información acerca de la inminencia de la crisis, sino de su voluntad de conseguir que los Presupuestos se elaboraran nuevamente con superávit.

Solbes prefirió aparecer como un ministro desinformado y desbordado por la retahíla de indicadores que ya mostraban que la desaceleración de la economía era más que evidente, por no hablar de las advertencias que se hacían desde otras instituciones económicas internacionales, que ceder y presentar unos Presupuestos siquiera equilibrados.

Pues bien, ahora ya veremos cómo se va a conjugar la obsesión del ministro de Economía por la estabilidad presupuestaria, con una realidad económica que muestra que la crisis es más que inminente y con un cúmulo de promesas electorales que redundan en aumento del gasto y reducción de los ingresos.

Solbes parece que lo tiene claro. Ya dijo hace un par de días que está dispuesto a aceptar un superávit menor o “incluso que tengamos equilibrio” si es necesario para mantener las políticas que los socialistas han defendido en estos años. La posibilidad de un déficit parece que ni se le pasa por la cabeza.

De manera que va a ser de nuevo en el terreno de las finanzas públicas, dominadas por Solbes, en donde se decida realmente hasta dónde está dispuesto a llegar el PSOE en su voluntad por reducir el diferencial de gasto social con Europa y, con ello, en cumplir las promesas que ha hecho para convencer a más de once millones de españoles a que le voten.

Eso sí, una cosa no debería olvidar el resto del gobierno: el superávit público no era una promesa electoral por muchos altares que Solbes le consagre.

N. de la R.
Este artículo se publica gracias a la gentileza del autor, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga, y miembro de la Fundación CEPS, que también pueden ver en “La Otra Economía”. “La otra economía”.



Retos ecológicos: cómo pasar de las declaraciones a la acción

Ferran Requejo (9/3/2008)
La estrategia del avestruz (hablar mucho… y mirar para otro lado) debe quedar atrás.

Estos años son decisivos: según cómo se resuelvan (o no) las principales dimensiones ecológicas (calentamiento global del planeta, deforestación, erosión y desertización del suelo, extinción de especies animales y vegetales, escasez de agua dulce), dependerá la calidad de vida de las futuras generaciones. Hay países que ya se han puesto a hacer los deberes. Pero otros, como Estados Unidos, Australia y España persisten en la táctica del avestruz, o, lo que es lo mismo, escondiéndose tras mera retórica.

EN LOS TEMAS ECOLÓGICOS, los gobiernos han pasado por varias etapas. Hace solo pocos años, muchos de ellos negaban que hubiera problemas ecológicos a escala global. Posteriormente, ya se vieron impelidos a reconocer que algo no iba bien, pero adoptaban la táctica del avestruz, derivando la atención pública hacia cualquier otro lado.

“Últimamente se tiende a asimilar los problemas medioambientales con el calentamiento global; siendo ésta una de sus dimensiones principales, no es la única”. En la actualidad ello ya no es posible. El avestruz se ha levantado y mira la realidad. Lo que pasa es que habla mucho, pero actúa poco. Y es que los temas ecológicos son, de momento, mucho más propicios a la retórica que a la toma de decisiones de calado.

Cabe señalar cuatro aspectos que pueden ayudar a pasar de las declaraciones a la acción. En primer lugar, las principales dimensiones implicadas en el tema ecológico. El segundo aspecto pasa por las variables e índices de medida de estas dimensiones. A éstas le siguen ciertos equívocos del aparente discurso verde de algunas empresas y organizaciones. Por último, es necesario abordar los posibles caminos de solución.

LAS DIMENSIONES
Últimamente se tiende a asimilar los problemas medioambientales con el calentamiento global del planeta (aumento del efecto invernadero relacionado por de las emisiones humanas). Sin embargo, siendo ésta una de sus dimensiones principales, no es la única (y quizás no la más grave). “La salud medioambiental de un país no se mide simplemente por el grado de sus emisiones de gases de efecto invernadero”.

A su lado cabe incluir la deforestación, erosión y desertización del suelo; la extinción de especies animales y vegetales a gran escala (pérdida de biodiversidad); la creciente escasez de agua dulce; el aumento de la demanda de energía y de consumo asociados al mundo occidental y a los países en vías de desarrollo, así como al aumento previsible de la población global del planeta (de 6.600 millones a unos 9.000 millones previstos a mediados del siglo XXI).

Estas dimensiones del tema ecológico se encuentran muchas veces interrelacionadas, pero deben distinguirse para entenderlas mejor y para poder plantear más eficazmente el modo de combatirlas.

LAS VARIABLES Y LOS ÍNDICES DE MEDIDA
“A veces se detectan argumentos equívocos, casi demagógicos, en la búsqueda de posiciones de nuevos productos en el mercado. Es el caso, por ejemplo, de los coches verdes”. La salud medioambiental de un país no se mide simplemente por el grado de sus emisiones de gases de efecto invernadero. Se necesitan índices que midan las principales variables que intervienen en el tema.

Un índice reciente que integra hasta 21 indicadores diferentes es el índice ISA (Índice de Sostenibilidad Ambiental) establecido por investigadores de la Universidad de Yale y de Columbia en 2005. Permite establecer un ránking más informativo de países, regiones… que cuando sólo se miden aspectos parciales.

Según este índice, los países mejor situados ese año fueron los nórdicos y Uruguay; los peores algunas ex repúblicas soviéticas, Irak, Taiwan y Corea del Norte. España, por su parte, ocupa el lugar 76 entre 146 países, ¡por detrás de 17 países africanos y 21 europeos!

EQUÍVOCOS
A veces se detectan argumentos equívocos, casi demagógicos, en la búsqueda de posiciones de nuevos productos en el mercado. Es el caso, por ejemplo, de los “coches verdes” o de ciertos biocombustibles pretendidamente menos contaminantes.

A pesar de que estos productos contaminan efectivamente menos que los tradicionales, el proceso energético y medioambiental debe ser analizado en su conjunto, y no sólo a partir del producto final. “En general, suelen mencionarse tres erres ecológicas como vías de solución: reducir, reutilizar y recicla”. Es decir, deben tenerse en cuenta la energía empleada y los costes ecológicos de fabricar los nuevos coches o de producir biocombustibles.

Se trata de procesos que además de energía necesitan grandes cantidades de agua, de materiales, etc., y que generan residuos. El balance final es a veces contraproducente. Especialmente cuando el mercado incentiva el consumo de productos tras períodos cortos del uso de los anteriores.

TRES VÍAS DE SOLUCIÓN
En general, suelen mencionarse tres erres ecológicas como vías de solución: reducir, reutilizar y reciclar. El objetivo general es llegar a una sostenibilidad energética compatible con la competitividad. No es fácil, pero resulta imprescindible apostar por ello. En las dos primeras vías, los actores que pueden propiciar un cambio son, principalmente, los gobiernos y las empresas.

“Es oportuno recordar que un gobierno progresista, hoy, tiene que ver con implementar, entre otras, medidas ecológicas prácticas que no sean un mero adorno”. El objetivo de reducir es alcanzar un balance energético mucho más satisfactorio: que se utilice mucha menos energía y menos materiales en la fabricación de productos, y que se generen muchos menos residuos en los procesos de producción. Por su parte, reutilizar significa fabricar y utilizar productos con una mayor vida media. Todo ello es hoy técnicamente posible. Comprar menos productos y de una mayor calidad es una vía de futuro.

Finalmente, el reciclaje es donde más podemos influir los ciudadanos. Y tiene su mejor sentido en el caso de materiales no renovables (derivados del petróleo como plásticos, fertilizantes, pinturas, etc.). Pero reciclar no es la vía de mayor impacto medioambiental, ya que la tarea de separar, recuperar y transformar los materiales usados en otros nuevos implica un consumo de energía relativamente alto. Pero no hacerlo es peor, especialmente por la mayor generación de residuos cuando no se hace (además de la importancia de introducir progresivamente una mayor cultura ecológica en la ciudadanía).

MÁS QUE UN MERO ADORNO
Las próximas décadas son decisivas. Según cómo se resuelvan (o no) las principales dimensiones ecológicas, dependerá la calidad de vida de las próximas generaciones.

Hay países que ya se han puesto a hacer los deberes. Pero otros, como Estados Unidos, Australia y España persisten en la táctica del avestruz o escondiéndose tras mera retórica.

Es oportuno recordar que un gobierno progresista, hoy, tiene que ver con implementar, entre otras, medidas ecológicas prácticas que no sean un mero adorno.

N. de la R.
Ferran Requejo es catedrático de Ciencia Política en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y autor de “Federalismo Plurinacional y Pluralismo de Valores”, CEPC, 2007. Este artículo se edita gracias a la gentileza del autor y de Safe Democracy.



Se reúne en Nueva York la primera conferencia internacional que defiende que “el calentamiento global no existe”

espacioseuropeos.com (6/3/2008)
Bajo el lema “El calentamiento global no es una crisis”, se ha reunido en Nueva York, la primera conferencia internacional, que ha tratado de dar respuesta a las preguntas que, supuestamente, no han sido contestadas por los defensores de la teoría del calentamiento global provocado por el hombre.

Esta conferencia ha sido organizada por el Instituto Heartland, que ha recibido importantes apoyos de algunas multinacionales, especialmente las dedicadas a la extracción de recursos energéticos. Así, Exxon Mobil ha destinado más de 800.000 dólares entre los años 1998 y 2005, a estudios que puedan contrarrestar las tesis de los movimientos ecologistas.

El Heartland Institute cuneta entre sus principales organizadores a personas ligadas a algunas de esas multinacionales, como Thomas Walton, director de Política Económica de la empresa General Motors, y James Johnston, ex economista de la petrolera Amoco.

Desconocemos si han asistido españoles, aunque nos tememos que sí.



53.406 parados más en el mes de febrero

espacioseuropeos.com (4/3/2008)
Los datos sobre el paro que ayer tenía que haber hecho públicos el ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales no son nada buenos. El número de desempleados en el pasado mes de febrero fue de 53.406, alcanzando un total de 2.315.331 personas desempleadas.

El paro descendió en las Islas Baleares y Asturias, mientras que aumentó en las otras quince comunidades restantes. Valencia, Andalucía y Madrid encabezan la lista de las comunidades donde el desempleó aumentó. Los sectores más afectados han sido servicios, construcción y agricultura.



Mariano Rajoy no tendrá para el debate los datos del paro correspondientes al mes de febrero

espacioseuropeos.com (3/3/2008)
El Presidente del PP, Mariano Rajoy, no podrá disponer, para utilizarlos en el debate de hoy, de los datos oficiales del paro, correspondientes al mes de febrero. Estos datos se publican siempre el segundo día de cada mes, pero en esta ocasión el Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, ha dicho que se hacen públicos el “segundo día hábil de cada mes desde el mes de abril de 2004”.

Al no disponer de estos datos, hoy día 3, el PP ha hacho pública su protesta; pero el ministerio Caldera, a través de un comunicado ha dicho que la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos adoptó este acuerdo en 2004 “sobre mejoras en la transparencia en el ámbito de la información económica y estadística proporcionada por el Gobierno”, y que fue notificado al Consejo de Ministros el 14 de enero de 2005 y, en consecuencia, hecho público desde ese momento.

No son de la misma opinión en el PP, que han manifestado que desde esa fecha los datos del paro siempre se han hecho públicos el día 2 de cada mes.

Mañana se conocerán esos datos que, sin duda alguna, no serán nada buenos para el Gobierno, pero sobre todo para los que padecen esa lacra. Asimismo, nosotros no dudamos que si la cifra fuese beneficiosa para Zapatero, se habrían publicado con presteza. De esta forma, el Gobierno nos hurta a todos los ciudadanos un dato que, aunque edulcorado por los nuevos parámetros que entran en su evaluación, que le vendría bien al líder del PP, Mariano Rajoy.



España primer país contaminante en el tercer aniversario de Kioto

espacioseuropeos.com (24/2/2008)
Es escaso el número de países que estén preparados para cumplir el Protocolo de Kioto. Desde luego no es el caso del Estado español, ya que es el “líder de los países incumplidores de la UE, en buena medida, por la ley del sector eléctrico”, según un comunicado de “Ecologistas en Acción”.

Tres años después de que el Protocolo de Kioto se haya convertido en vinculante, ha comenzado en este año “el periodo de cumplimiento del tratado”. Recordemos que fue el 16 de febrero de 2005 cuando entró en vigor el Protocolo de Kioto, “siete años después de que comenzara a negociarse en la famosa ciudad de Japón”, menciona esta asociación ecologista.

El Protocolo de Kioto es el único tratado internacional sobre reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera (CO2, metano, óxido nitroso y varios gases fluorados).

A pesar de ello, los objetivos de Kioto son muy modestos.
Según Ecologistas en Acción, las emisiones de estos “gases de Kioto” han crecido un 24 por ciento entre los años 1990 y 2004, “la mayor parte de ellas es CO2 y proviene de la generación de energía y el transporte terrestre. Pese a la reciente y llamativa contribución de China a las emisiones mundiales, siguen teniendo un gran peso las de los países industrializados, que alcanzado un alto nivel de desarrollo aumentaron un 11 por ciento en ese periodo”.

Suecia, Reino Unido, Alemania, Finlandia y Francia “están en camino de alcanzar el objetivo de reducción que les corresponde”, no así España, cuyo nivel de emisiones en 2007 ha vuelto a subir, “situándose entre un 51 y 52 por ciento por encima de las de 1990 cuando nuestro objetivo de Kioto es limitar el aumento de emisiones al 15 por ciento”.

Entre las principales causas de esta subida se cita el consumo eléctrico, dado que buena parte de la demanda se ha satisfecho con carbón, el combustible más productor de CO2, porque la sequía ha reducido la disponibilidad de generación hidráulica y el precio del gas (el “limpio” gas), ha mantenido paradas a muchas centrales de gas en ciclo combinado, de acuerdo con “Ecologistas en Acción”.

Para esta asociación ha primado la rentabilidad empresarial frente al cumplimiento de las leyes, y en un sector en el que los beneficios son escandalosos: “El sector eléctrico es el principal emisor en nuestro país, y puede declarase enfrentado al Protocolo de Kioto, tanto por un consumo insaciable como por criterios de generación puramente lucrativos y poco respetuosos de las leyes ambientales”.

El segundo sector responsable de las emisiones en España es el del transporte, que según Ecologistas en Acción “ha aumentado sus emisiones desde 1990 en más del 75%, y que hasta el momento no ha sido objeto de ninguna política concreta para limitarlas. Más bien los esfuerzos han ido en el sentido contrario, como el caso del PEIT (Plan Estratégico de Infraestructuras de Transporte), paradigma de la insostenibilidad, que prevé construir, por ejemplo, 6.000 km. de autovías adicionales a los 9.000 km. existentes”.

Como vemos, España de nuevo lidera un sector, aunque sea, como últimamente viene aconteciendo, en aspectos negativos.



¡Haz turismo, visita un paraíso fiscal!

Alberto Montero Soler (22/2/2008)
Los alemanes acaban de descubrir en estos días que los paraísos que más valoran sus millonarios no se encuentran en playas remotas y solitarias sino muy cerca de casa, en la casi vecina Liechtenstein.

En estos tiempos en los que el turismo se ha convertido en una actividad de masas y está al alcance de casi cualquiera, el rasgo de distinción en la elección de los destinos ya no está marcado por la transparencia de las aguas, el color de la arena o las horas de sol en los que uno puede tumbarse a la bartola y dedicarse a beber caipiriñas, por ejemplo. ¡Qué atrás han quedado esos tiempos!

Hoy en día, la selección de un paraíso se realiza por la opacidad de las cuentas financieras que puedes abrir en cualquiera de las decenas de entidades bancarias que pueblan sus calles; por el fundamentalismo con el que los gobiernos de turno defienden el secreto bancario y lo justifican recurriendo al derecho a la intimidad y a la propiedad privada; o por la implicación que sus autoridades -y si son monarquías mucho mejor (ya se sabe que hay una acumulación de capital humano en esas familias y sobre estos temas que no puede ser desechada)-, en los negocios financieros más turbios.

Así que los alemanes andan revueltos porque acaban de descubrir que sus austeros millonarios, esos que dicen haber basado su fortuna en el esfuerzo cotidiano y la aplicación espartana de principios calvinistas, prefieren los paraísos fiscales a otro tipo de paraísos terrenales.

Tal es así que su ministro de Economía, Michael Glos, se muestra más que apenado por la erosión que estos casos ejercen sobre la “credibilidad de la economía social de mercado”. Mientras que, por su parte, el presidente de la socialdemocracia alemana, Kurt Beck, iba aún más allá en las muestras públicas de su ingenuidad y afirmaba que lo ocurrido le “deja boquiabierto. Gente que gana millones y no tienen suficiente. Es un caso escandaloso de avaricia”. Tal cual lo acaban de leer.

Esta última declaración, y permítanme seguir con el tono irónico, me parece excesiva. Llamar avariciosos a quienes, simplemente, han interiorizado y aplicado hasta sus últimas consecuencias el espíritu del capitalismo que el propio señor Beck defiende no es de recibo.

Y mucho menos lo es cuando ni desde Alemania ni desde el resto de la Unión Europea se ha hecho nunca nada por eliminar la condición de paraíso fiscal de Liechtenstein, entre otros de los que por aquí se encuentran, más cerca que lejos.

Afirmar ahora que sus millonarios son unos avariciosos es un acto de cinismo que se vuelve hasta injusto contra esos ciudadanos. Ellos sólo tomaron lo que otros le acercaron y, aunque no voy a negar que la responsabilidad personal es determinante, no lo es menos la de quienes les facilitaban las cosas hasta esos extremos. Porque las preguntas que creo que deberían hacerse los mismos que ahora se rasgan las vestiduras demonizando a los pobres millonarios alemanes (y disculpen el fácil oxímoron) son, entre otras, ¿de qué están realmente sorprendidos? ¿De que sus millonarios sean avariciosos o de que Liechtenstein sea un paraíso fiscal? Porque, en este segundo caso, ¿a qué creían que se dedican los ciudadanos de Liechtenstein? ¿De dónde proviene el producto interior bruto del sexto país más pequeño del mundo? ¿De la agricultura extensiva? ¿De la cría de ganado en sus verdes pastos? ¿De la explotación de sus archiconocidos campos petrolíferos?

Por favor, un poquito menos de doble moral y algo más de vergüenza torera no hubieran estado nada mal por parte de las autoridades alemanas.

Ven, de eso último los españoles podríamos haberle dado alguna clase a los alemanes y se hubieran podido ahorrar esa conmoción en la que ahora dicen que se encuentran.

Y me permito la arrogancia de decir que podríamos enseñarle algo a los alemanes porque los empresarios españoles, con la aquiescencia de las autoridades públicas, conviven tan ricamente con otro paraíso fiscal, Gibraltar, y aquí nadie se queja ni de que tiemble la economía social de mercado ni que quienes defraudan al fisco sean unos avariciosos. ¿Será porque Spain sigue siendo different?

N. de la R.
Este artículo se publica gracias a la gentileza del autor, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga, y miembro de la Fundación CEPS, que también pueden ver en “La Otra Economía”.



14 de Febrero de 2008. El Planeta necesita más cariño y menos regalos

María González (14/2/2008)
Vuelve el día de San Valentín, y con él llega de nuevo la fiebre consumista en una sociedad en la que cada vez está más mercantilizada la manera de demostrar los sentimientos. Este modelo de consumo, irracional e insostenible, incrementa día a día el escenario de crisis ambiental y social.

En estos días en los que las paredes de las ciudades, la “tele” y las páginas de los periódicos están llenas de anuncios que muestran múltiples opciones en las que invertir el dinero para celebrar el día de San Valentín, resulta necesario plantearse que la publicidad, además de vender productos, promueve estilos de vida profundamente insostenibles social y ambientalmente, basados en el despilfarro y el derroche.

La publicidad se ha especializado en la comunicación emocional. El lenguaje audiovisual ofrece muchas herramientas para hacernos sentir simpatía, admiración o adoración por una marca y todo lo que ésta se ha esforzado en representar, y vende un estilo de vida y un modo de relacionarse que depende, cada vez más, del consumo. Esta comunicación emocional es sumamente eficaz porque consigue “fidelizar” a los clientes.

El consumidor/a crítico/a selecciona los productos que compra atendiendo a la calidad, al origen o al modo de producción, pero el cliente fiel a una marca simplemente compra.

No deja de sorprender cómo las sociedades de los países supuestamente más desarrollados y avanzados son cada vez más dependientes de los objetos de consumo para expresar los sentimientos. La mercantilización de las relaciones es cada día mayor, se educa y se fomenta una ideología basada en el consumo que promueve un modo de vida insostenible que acrecienta el escenario de crisis ambiental y social actual.

Ecologistas en Acción pone de manifiesto que la mejor manera de celebrar días como este es no consumiendo nada. En un mundo cada vez más acelerado quizás estas fechas, señaladas en el calendario como días de obligado consumo, sólo tengan sentido si se utilizan para reflexionar y pensar sobre las repercusiones ambientales y sociales del estilo de vida occidental. Pensar en cuáles son las verdaderas necesidades afectivas de la pareja, y en cómo se pueden cubrir de un modo sostenible puede ser una alternativa para frenar la mercantilización de las relaciones .

N. de la R.
Este artículo se edita gracias a la gentileza de la autora y de la asociación Ecologistas en Acción.




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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826