España, 24-10-2017

Los desatinos de un viaje

Mi Columna
eugenio-pordomingoEugenio  Pordomingo (16/11/2006)
Los nervios de José Luís Rodríguez Zapatero, Miguel Ángel Moratinos, Manuel Marín, Mariano Rajoy  y Alberto Aza deben estar a flor de piel. La visita del dictador Teodoro Obiang Nguema les está acarreando algún que otro problema. Pero, la verdad es que están curtidos en la labor de dar abrazos y palmaditas en la espalda a dictadores y gente de esta ralea. Eso va en el sueldo y en la prebenda, que son muchas.

A Zapatero, Marín, Rajoy, Aza y Moratinos, por no hacer la lista másextensa y elevada, les da lo mismo. Ellos no han sufrido en sus carnes la tortura, la prisión, la vejación, la humillación, ni tienen familiares, amigos o compañeros de partido político asesinados o mutilados.



Expoliados en Guinea Ecuatorial reclaman ante la visita de Obiang Nguema a España

Guinea Ecuatorial/España
Espaciose Eropeos (15/11/2006)cpt_
Con motivo de la visita del dictador Teodoro Obiang Nguema, la empresa CPT (Compañía de Productos Tropicales S. A.), formada por socios y capital españoles,  y que tuvo su sede en Bata (Guinea Ecuatorial), ha  desplegado en Madrid una intensa actividad informativa, a fin de dar a conocer el expolio del que fue objeto.

El Congreso de los Diputados, Senado y, en general, la zona centro de Madrid, se vieron “plagadas” de carteles en los que, entre otras cosas, se



Garzón, “Deus ex machina”

 

Antonio G. Gator El Coyote  (3/11/2006)baltasar-garzon
Baltasar Garzón, juez de la Audiencia Nacional, puso sus manos, que asoman de las mangas adornadas con puñetas, y no quiere soltar la presa: peritos de la Policía en el caso del ácido bórico.

Según denuncia de los peritos Manuel Escribano e Isabel López Cidad, el juez más dado al vedetismo que recuerdan las crónicas de Tribunales, continúa las indagaciones después de haber proclamado la instancia pertinente que el entrometido juzgador no era competente en el asunto.



Nos dejó Gilo Pontecorvo  

La Battalla de Argel

La Batalla de Argel

Internacional
espacioseuropeos.com (15/10/2006)
A la edad de 87 años, el pasado día 13 murió en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma, el director de cine italiano  Gilo Pontecorvo.

Pontecorvo nació en Pisa el 19 de noviembre de 1919. Ha sido considerado como uno de los maestros del cine italiano que más influencia ha tenido en este arte después de la II Guerra Mundial. Dos de sus obras más importantes han sido “La batalla de Argel”, por la que le concedieron El León de Oro, y “Operación Ogro”.

Fue corresponsal en París, donde colaboró con Yves Allegret y a Joris Ivens. Al regresar a Italia trabajó para Mario Monicelli. A principios de la década de los cincuenta ya había realizado algunos cortos. Y en 1956 termina la película “Giovann”, un episodio de la “Rosa de los Vientos”, que lleva a cabo con los actores franceses Yves Montand y Simone Signoret.

Más tarde, en 1960 dirige “Kapo”, película ambientada en un campo de concentración nazi, con los actores Susan Strasberg, Emmanuelle Riva y Laurent Twerzieff



Anna Politkóvskaya y 300 periodistas más han sido asesinados en Rusia desde la “transición” . En el cumpleaños de Putin…

putinAdelaida Gómez (9/10/2006)

El sábado día 7 fue asesinada en Moscú la escritora y periodista rusa Anna Politkovskaya. Su cadáver fue encontrado por una vecina  dentro del ascensor del edificio donde vivía. Su cuerpo presentaba el impacto de varios disparos en la cabeza.

Politkovskaya era una de las periodistas más críticas con la política del Kremlin, y para el presidente Vladímir Putin, un auténtico problema.



Varapalo para Esperanza Aguirre. Dimite Enrique Porto, Director General de Urbanismo de la Comunidad de Madrid

Mi Columnaeugenio-pordomingo
Eugenio Pordomingo (4/10/2006)
El director general de Urbanismo de la Comunidad de Madrid, Enrique Porto, presentó ayer su dimisión, alegando motivos personales, tras desvelar la Cadena SER que seguía relacionado con proyectos urbanísticos llevados a cabo por sus antiguos socios. 

Desde la Dirección General de Urbanismo, Enrique Porto dio el visto bueno a varios proyectos en los que directa o indirectamente había tenido intereses, agilizando su tramitación, sin que se inhibiese en ningún caso por razones de su cargo. Algunos de esos proyectos fueron paralizados o rechazados



En busca de acuerdos y a la caza de opositores

Guinea Ecuatorial
Abaha (26/9/2006)guerrero
La delegación ecuatoguineana que llegó a España, casi a hurtadillas, el domingo día 23, salió de la misma forma a la mañana siguiente camino de París. Y por la tarde de regreso otra vez a Madrid. Se encuentran bien protegidos, como si temieran por ellos…

La delegación la componen dirigentes de la empresa GEPetrol y dos generales de Teodoro Obiang Nguema, uno de ellos como  publicamos es el general Luciano Esono Bitegue, Director General del Gabinete Militar del Presidente de Guinea Ecuatorial.

Hoy se esperaba que esa delegación se entrevistase con el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, en la sede



La renuncia de Andrés Soliz Rada como ministro de Hidrocarburos del gobierno de Evo Morales

Evo Morales

Evo Morales

Mi Columna
Eugenio Pordomingo (17/9/2006)
afirmó desde Cuba, donde se encuentra participando en la XIV Cumbre de los países No Alineados (NOAL), el Presidente de Bolivia Evo Morales, tras conocer la dimisión irrevocable de su ministro de Hidrocarburos Andrés Soliz Rada.

“Sobran sustitutos y vamos a llamar al compañero García Linera para adoptar una decisión”,

La noticia de la dimisión de Soliz Rada no por esperada ha dejado de sorprender. Lo ha hecho acompañado por todo su equipo de colaboradores en el ministerio. La prensa de Bolivia, de forma generalizada, ha visto así la dimisión: “Se fue el hombre fuerte de la nacionalización”, aunque unos la aplauden y otros la



Científicos tramposos y publicaciones incautas. Prevención periodística ante los fraudes científicos (III)

Internacional
José-Manuel González Torga (29/7/2006)
Corrían un riesgo aleatorio de víctimas, sin que en ningún caso, apareciera el peligro auténtico de la radiactividad. Mediante una gama de versiones, a seleccionar una, quedaba camuflada, en cualquier caso, la actividad científica velada a toda mirada externa. El rotativo The Alburquerque Tribune destapó, en los años 90, que más de 23.000 personas resultaron expuestas, aunque ignorándolo, a más de 1.400 experimentos con radiactividad a lo largo de 30 años, entre 1945 y 1975.

El segundo supuesto engloba una elevada proporción de los hechos fraudulentos, con la casuística más conocida de escándalos por haber trascendido a la calle a través de los medios de masas.

La investigación periodística de un informador del Sunday Times descubrió la inexistencia de dos colaboradoras de Sir Cyril Burt que aparecían como firmas en artículos que él suscribía en primer término, así como defensoras de sus tesis en polémicas frente a otros científicos. Este artículo resultó más demoledor que el libro crítico que había anticipado León Kamin bajo el título “Ciencia y política del cociente de inteligencia”. Esas aportaciones y otras posteriores echan por tierra, pese a algunos inconsistentes intentos de reivindicación, las tesis defendidas por Burt sobre la determinación hereditaria de la inteligencia, supuestamente investigada en hermanos gemelos idénticos, criados en hogares diferentes. Aseguraba aplicar el coeficiente de correlación de Pearson para verificar numéricamente las variaciones de medidas interrelacionadas. Daba por demostrado con rigor matemático que la inteligencia, más allá de la herencia, sólo depende en una proporción mínima de la educación recibida. Muchos datos y bastantes gemelos fueron fruto de la invención como sus irreales ayudantes.

Un norteamericano de ascendencia italiana, Robert Gallo, terminó reconociendo que no fue él -especialista en retrovirus-, sino Luc Montagnier, del Instituto Pasteur, de la capital francesa, quien descubrió el agente de ese tipo que produce el SIDA. Gallo había recibido, por partida doble, muestras del virus aislado por Montagnier;  pero no respetó el pacto suscrito por uno de los colaboradores de su equipo reconociendo la prioridad de los franceses. El redactor del Chicago Tribune, John Crewdson, contribuyó a esentrañar la apropiación indebida del descubrimiento que ahí queda para los anales a pesar del acuerdo franco-americano anunciado, a bombo y platillo, por Reagan y Chirac.

El premio Principe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, compartido por Montagnier y Gallo, en orden al conjunto de sus méritos, reunió a ambos en Oviedo, en octubre de 2000; allí quedó patente que ya habían hecho las paces; el conflicto estaba zanjado.

William T. Summerlin, inmunólogo, declaró a los periodistas que cubrían la información de un Congreso sobre oncología que la piel humana, tras un proceso de cultivo de cuatro a seis semanas, podía ser trasplantada sin peligro de rechazo. La clave para dilucidar algo amañado de modo esperpéntico la proporcionó un ratón blanco parcheado de negro en el lomo con un simple rotulador; frotando con alcohol desaparecieron los falsos injertos de piel negra.

En España, más que de fraudes sonados, circulan narraciones de errores. Entre científicos, la defensa corporativa pone sordina a las historias de engaños. Ángel Pestaña, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ya citado anteriormente, deja entrever la tónica cuando escribe: “Otro atentado a la verdad, que aunque ingenuo -por lo fácil que resulta de descubrir- no es menos grave, lo constituye la falsificación inflacionaria de publicaciones en el curriculum vitae, con la pretensión de competir con ventaja, por recursos de investigación escasos, sometidos a concurso público. Aquí, aunque no son de dominio público, se tiene conocimiento de dos casos descubiertos en España afectando a un investigador del C.S.I.C. y a un profesor universitario”.

¿Cómo detectar el fraude científico? “Los periodistas con experiencia -apuntaba Dorothy Nelkinconocen a muchos científicos personalmente y tienen un elenco de expertos de su confianza, informadores in situ en quienes apoyarse. Pero sus fuentes no responden necesariamente a todo el espectro de opinión”. En el mismo capítulo sobre “Condicionamientos de la profesión periodística” dejaba reseñado que “los periodistas científicos obtienen material para sus artículos de boletines de prensa, personal de relaciones públicas, reuniones de asociaciones profesionales, conferencias de prensa, periódicos científicos y entrevistas”. Hoy es necesario añadir internet. Claro que, si a las revistas científicas les introducen de matute los fraudes, pese a sus árbitros o pares, por no disponer de acceso a los datos originales de la investigación, escasas probabilidades para cerciorarse tendrá el periodista científico y menos el de información general. Una buena proporción de los fraudes detectados encuentra el origen de la clarificación en el círculo próximo del infractor, por alguien que tiene a mano los cuadernos de laboratorio, no accesibles, obviamente, al periodista.

Sin ser un científico de la especialidad, sin contar con los medios necesarios y sin poder replicar los procesos de investigación hasta sus resultados, supone algo poco menos que imposible detectar, de entrada, errores y fraudes. Ni siquiera por otros científicos que no hayan  verificado el itinerario seguido hasta el hipotético descubrimiento.

En el año 2000 los periódicos y los medios audiovisuales divulgaron -con referencias a la revista Nature– que Lijun J. Wang y su equipo aseguran haber realizado, en Princeton (Nueva Jersey), el descubrimiento de cómo paquetes de luz, a través de una cámara, que contenga vapor frío de cesio tratado por rayos láser, alcanzan una velocidad de grupo que sobrepasa en 310 veces la velocidad de la luz; los paquetes o pulsos superlumínicos serían detectados a la salida de la cámara de gas 62 milmillonésimas de segundo -nanosegundos- antes que a la entrada (5).

Cuando había pasado más de un mes de la publicación de información amplia en El País, un académico de Ciencias, Francisco José Yndurain (6) rebajaba mucho el alcance de la prueba, “aparte del despiste de decir 300 veces la velocidad de la luz, cuando en realidad es un cambio de unos pocos por ciento”. Reconoce, eso sí, “la notable habilidad de Wang y colaboradores; no es fácil construir un aparato que lleve a cabo la multiplicación y aniquilación de fotones”.

Noticias científicas prematuras ven la luz “cuando investigadores demasiado entusiastas buscan la cobertura de la prensa antes de haber empleado el tiempo necesario en el proceso de revisión por los pares”(7); estamos frente a los marqueteros. Un grupo seleccionado de expertos para la revisión (referees) no siempre garantiza competencia y asepsia, aunque representa un contraste a tener en cuenta.

El criterio de la competitividad a semejanza del mercado, establecido en EE.UU. y trasplantado a Europa, con lemas darwinianos como publica o muere, contribuye a pervertir ciertos comportamientos en el planeta de la ciencia. Para colmo, una revista fundada en 1812 y con gran vitola médica reconocía que algunos de sus expertos han escrito sobre productos de laboratorios farmacéuticos, de los cuales cobran(8). Luego, el periodista bebe en la fuente del paper y, sin saberlo ni quererlo, multiplica aquella información contaminada en origen. Así pues, hay que considerar un avance la directriz marcada, en 2001, por el Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas contra la publicación de ensayos controlados exclusivamente por la industria.

Notas:

(1) Benach de Rovira, Joan y Tapia Granados, José A.”Mitos o realidades: a propósito de la publicación  de trabajos científicos”. Referencia a El País, 30-06-94, p.24 Mundo Científico. La Recherche, Nº 154, Febrero 1995, p.129.

(2) Gardner, Martin. “La ciencia. Lo bueno y lo malo y lo falso”. Alianza, Madrid, 1988, p. 215.  Di Trocchio, F. “Las mentiras de la Ciencia”. Op.cit., pp. 76  y  ss.

(3) Pestaña, Angel. “¿Fraude científico en España?”, Mundo Científico. La Recherche, Nº 206, Noviembre, 1999, p.63.

(4)  Nelkin, Dorothy. “La ciencia en el escaparate”. Fundesco, Madrid 1990, pp.126 y 110.

(5) Información atribuida a El País/Nature, “Un rayo supera 310 veces la velocidad de la luz en un experimento en EE.UU”, Diario El País, Madrid, 20-08-2000, p.34.

(6) Yndurain, Francisco J. “Un experimento llamativo. Más rápido que la luz, nada”. Diario El País, Madrid, 25-05-2000.

(7) Nelkin, D. “La ciencia en el escaparate”. Op.cit., p.165.

(8)  Piquer, Isabel, desde Nueva York. “Una gran revista médica pide perdón por evaluar fármacos con expertos pagados por sus fabricantes”. Diario El País, Madrid,



Científicos tramposos y publicaciones incautas. Prevención periodística ante los fraudes científicos (II)

Internacional
torgaJosé Manuel González Torga (22/7/2006)
Ni el periodismo ni la divulgación relativos a la ciencia y a la tecnología constituyen especies exentas para la mixtificación. Un escándalo sonado, a la vez que complejo fue, hace veinte años largos, el proceso y sentencia de reclusión contra Pierre Charles Pathé, autor de una obra divulgativa (1) prologada por el presidente de la Asociación de Escritores Científicos de Francia, François Le Lionnais.

El affaire Pathé sacó a la luz la actividad desinformadora, a través de años, por este francés, hijo de uno de los célebres empresarios cinematográficos que popularizaron el apellido.

Durante la guerra fría, Pierre-Charles Pathé, editor de una lettre d’information titulada Synthesis, sostuvo una actividad de intoxicación informativa como agente de influencia de la Unión Soviética, para la que trabajaba y de la que cobraba. Por lo mismo, el grueso de su producción periodística y divulgadora estaba infiltrada de parcialidad político-ideológica (2).




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