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El Gobierno no aclara por qué avisó del Covid-19 a sus trabajadores antes que a la ciudadanía y el PP pide explicaciones

El ministro de Sanidad, Salvador Illa. EFE/Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa.a

España
Espacios Europeos (6/4/2020)

  • Los populares califican de «gravedad extrema» que se tomaran precauciones antes en el Gobierno.
  • El Gobierno alertó a su personal de los riesgos del coronavirus una semana antes de avisar a toda la población.

Una semana antes de decretar el cierre de colegios, pedir a los ciudadanos que evitaran viajes no indispensables o de que prohibir actos sociales donde los participantes no pudieran estar a más de un metro de distancia, el Gobierno se apresuró a tomar antes este tipo de precauciones con sus propios trabajadores. Lo hizo a principios de marzo, cuando todavía no había alertado a la población de la seriedad del coronavirus. Pero el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha evitado responder este lunes al motivo por el que se decidió prevenir a los ministerios y centros de trabajo del Gobierno antes que al resto de la población.



Coronavirus y el arte de la paciencia

La espera desespera.

Sin Acritud…
Alberto Buela (6/4/2020)
Ante esta epidemia mundial que está dejando miles de muertos en todo el mundo, las naciones-Estado recibieron la voz de orden del gobierno mundial en medicina, la Organización Mundial de la Salud (OMS): quédense en sus casas.

Y así millones de hombres, sobre todo en Occidente, comenzaron a deambular entre las cuatro paredes de sus casas sin saber qué hacer ni cómo llenar el tiempo luego de una semana de cuarentena.

Los Estados y sus aparatos y los gobiernos y sus agentes, todos limitados al naturalismo según el cual: el hombre es lo que come y lo que ve; entonces le procuran comida y televisión. Pero eso no alcanza porque él es algo más.



La FAPE y la APM emiten un comunicado de prensa en el que reiteran al Gobierno su propuesta de ruedas de prensa con “periodistas por videoconferencia”

AOM y FAPE solicitan al Gobierno de España ruedas de Prensa con con “periodistas por videoconferencia”

España
Espacios Europeos (4/4/2020)
La APM (Asociación de la Prensa de Madrid)  y la FAPE (Federación de Periodistas de España) emiten un Comunicado de Prensa en el que reiteran al Gobierno de España su propuesta de ruedas de prensa con “periodistas por videoconferencia” y que “aceptarían cualquier otro mecanismo que consiga que mañana pueda haber preguntas en directo de un número de medios representativo y plural”.

La APM y la FAPE han trasladado a la Secretaría de Estado de Comunicación una carta en la que reiteran su propuesta inicial, del 1 de abril, de realizar las ruedas de prensa del Gobierno con periodistas por videoconferencia para facilitar que se pueda repreguntar. De esta forma, contestan



Por qué hay motivos para el optimismo si en España ya hay un 15% de población contagiada de COVID-19

Imagen al microscopio electrónico de transmisión del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19. Imagen de NIAID/RML.

Sin Acritud…
Javier Yanes (4/4/2020)
Allá por los años 90, cuando hacía mi tesis en inmunología, tuvimos de sabático en el laboratorio a uno de los inmunólogos más reputados del mundo, el profesor Melvin Cohn, del Instituto Salk. Si me propusiera aquí repasar sus méritos científicos, esta página no daría para otra cosa. Sin duda le debo un obituario en condiciones, ya que falleció hace solo año y medio a la edad de 96. Hoy me quedo con esto: era, además, una persona maravillosa; durante esos meses en que disfrutamos de su presencia, de su buen humor y de sus enseñanzas, Mel se convirtió en el abuelo de todos los becarios. Y a efectos de lo que vengo a contar, de él aprendí una de las lecciones fundamentales de la ciencia.

En uno de los seminarios informales que nos impartía una vez por semana, nos contó que un periodista, quizá de la Agencia Efe, aunque esto no lo recuerdo bien, le visitó para entrevistarle en el lugar donde se alojaba: no un hotel de cinco estrellas, sino la austera Residencia de Estudiantes del CSIC. Después de posar para varias fotografías tratando de satisfacer sin rechistar la petición del fotógrafo –“haga como que piensa”–, el periodista le hizo su batería de preguntas. Por entonces el sida estaba en plena efervescencia, y una de las preguntas fue: “¿Cuándo tendremos la vacuna y la cura del sida?”.

“No lo sé”, respondió Mel. Y calló.
Estupefacto, el periodista esperó unos segundos. Pero al ver que el entrevistado no tenía la menor intención de ampliar su respuesta, insistió: “Pero ¿cómo es posible? ¿Uno de los mejores inmunólogos del mundo no puede decir cuándo tendremos la vacuna del sida?”.

La aclaración de Mel fue más o menos así: “No lo sé, porque soy un científico. Si yo fuera un político o un sacerdote, seguro que podría darle a usted una respuesta. Pero un científico solo puede decir lo que la ciencia sabe, y la ciencia no sabe eso que usted me pregunta”.

Esta sabia enseñanza de Mel cobra una especial relevancia en estos días, cuando una gran proporción de los ciudadanos de España y probablemente del mundo entero han añadido a su currículum el título de doctor en epidemiología por la Universidad de TwitterHoy los únicos que continúan diciendo “no lo sé” son los científicos. Cuando recientemente a Fernando Simón se le preguntaba por qué en apariencia la letalidad del coronavirus era mucho mayor en España que en Alemania, quienes todo lo que recuerdan de ciencias es que les coincidía a la misma hora del entrenamiento hicieron burla y escarnio de un científico que se comportaba como un científico, confesando no saber lo que, simplemente, nadie sabía.

Pero naturalmente, el hecho de que en aquel momento Simón no pudiera dar públicamente una respuesta científicamente sustanciada no significa que no hubiese una hipótesis preferente. En concreto, había dos, pero quedémonos con una: en Alemania la contabilización de casos registrados de COVID-19 estaba mucho más cerca del número de contagios reales que aquí, por lo que su letalidad reportada era más próxima a la Infection Fatality Ratio (IFR, fallecimientos entre los contagiados)mientras que en España la tasa aparente de letalidad estaba más cerca de la Case Fatality Ratio (CFR, fallecimientos entre los enfermos), que es lógicamente mucho mayor.

Posteriormente, nuevos indicios han venido a apoyar esta hipótesis. Y hace un par de días, los epidemiólogos del equipo de respuesta a la COVID-19 del Imperial College de Londres (ICL) han puesto cifras concretas: se estima que en Alemania hay unas 600.000 personas contagiadas, el 0,7% de la población, mientras que en España alcanzan los 7 millones, el 15% de la población.

Nuevamente, quienes cada día desayunan cadáveres para alimentar su sectarismo, ya sea de un lado, contra el gobierno central, o del otro, contra el autonómico de Madrid, han utilizado estos datos para cacarear sobre la desastrosa gestión de la trinchera opuesta que ha llevado al contagio del 15% de la población. Demostrando así que no han entendido nada. Paso a explicarlo.

Desde hace meses, los epidemiólogos se han preocupado de intentar explicar cuál es la utilidad de las medidas de confinamiento: el ya famosísimo “aplanar la curva”. Pero también han explicado que aplanar la curva significa repartir los contagios a lo largo del tiempo para que los sistemas de salud no se colapsen y puedan responder y atender adecuadamente a los enfermos de modo que se minimice el número de muertes. Y como bottom line, han insistido en algo que debemos entender, y es que a esta fuerza de la naturaleza que es el SARS-CoV-2 solo hay una cosa en el mundo que pueda pararla:

La inmunidad.
Y solo hay dos cosas que pueden proporcionar esta inmunidad: la infección o una vacuna. Dado que esta última aún parece estar muy lejana, lo único en lo que ahora puede confiarse a plazo más corto es en la inmunidad grupal, es decir, que la infección quede contenida cuando se haya contagiado una proporción suficiente de la población para extinguir la mayoría de las cadenas de contagios, reduciendo la tasa de reproducción del virus por debajo de 1.

Sobre cuál es esta proporción de población contagiada que puede apagar la epidemia, aún no parece haber acuerdo. Los epidemiólogos del ICL han estimado que en ausencia de intervenciones el virus habría infectado al 90% de la población mundial, 7.000 millones de personas. Este cálculo es mucho más alto que el de otros expertos como Marc Lipsitch de Harvard, que situó la cifra límite en el 60%. Curiosamente en el barco Diamond Princess, que sirvió como experimento natural de la epidemia, solo se infectó en torno a un 20% de los pasajeros, lo cual es sorprendentemente bajo, aunque sería necesario saber si todos ellos compartían los mismos espacios y estuvieron de igual modo expuestos al virus.

Pero resumiendo, lo que nos dicen los expertos es esto: hagamos lo que hagamos, incluso con las medidas más restrictivas, y mientras no dispongamos de una vacuna que fuerce la inmunización, el virus continuará avanzando hasta llegar a su máximo natural de contagios. Es por ello que debemos entender que esto no va a arreglarse con dos o tres meses de confinamientoEste gráfico del ICL dibuja el futuro que nos espera en el próximo año y medio:

Gráfico del ICL de las oleadas previstas de casos de UCI de la COVID-19 con ciclos de intervenciones.Gráfico del ICL de las oleadas previstas de casos de UCI de la COVID-19 con ciclos de intervenciones.

La línea naranja representa la evolución de las sucesivas oleadas de los casos más graves de COVID-19 a lo largo del tiempo hasta el final de 2021, suponiendo ciclos de on-off de las medidas de distanciamiento social y cierre de colegios y universidades (rectángulos azules)El gráfico supone que en todo momento se aplican el aislamiento de los casos positivos y la cuarentena de los contactos. Es decir: cuando las medidas logren reducir el número de casos por debajo de un límite, se abrirán las restricciones, que deberán imponerse de nuevo cuando los casos vuelvan a superar un umbral. Y así, una y otra vez, hasta que tengamos una vacuna, o hasta que alcancemos una inmunidad grupal duradera.

Por lo tanto, y sin contar a corto plazo ni con la vacuna ni con un tratamiento específico eficaz, puede entenderse que el país con más éxito contra la epidemia será aquel que consiga llegar antes gradualmente a la inmunidad grupal sin que sus sistemas de salud se saturen de modo que pueda reducirse todo lo posible el número de muertes. ¿Y cuál es el país que ahora está más cerca de la inmunidad grupal?

España, con un 15% de población contagiada, seguida de Italia, con un 9,8%.

(Actualización del 2 de abril: añado aquí la tabla de la estimación de contagios por países publicada por el ICL porque creo que es de interés. Debe quedar claro que es una estimación de los modelos matemáticos epidemiológicos; la realidad no se sabrá mientras no se apliquen test serológicos masivos, los de anticuerpos, no los actuales de detección genética del virus por PCR).

Con todo, sigue siendo cierto que España tiene una letalidad ligeramente mayor que Alemania: según los datos del ICL, aquí estaríamos en el 0,07%, frente a un 0,05% en Alemania (la cifra real será algo mayor en ambos países si se aplica el efecto retraso). Parece evidente que el alto número de casos ya ha forzado nuestro sistema de salud más allá del límite. Pero sin olvidar que cada muerte es una tragedia, deberíamos tener motivos para la esperanza.

Por un lado, si las cifras del ICL son correctas (lo sabremos cuando lleguen los test serológicos de anticuerpos), el virus es en realidad mucho menos letal (como ya conté aquí) de lo que el alarmismo apocalíptico ha tratado de transmitirla IFR estaría en torno al 0,1%, similar a la gripe estacionalpuede ser que añadiendo el efecto retraso sea quizá el doble o algo más, pero ni de lejos treinta o cuarenta veces más como se ha dicho, pese a que la expansión explosiva de la pandemia esté concentrando una alta mortalidad en un plazo muy corto.

Por otro, porque quizá aquí hayamos recorrido ya un mayor trecho del camino que todos los países deberán recorrer más tarde o más temprano. En el mejor de los escenarios, han dicho los epidemiólogos del ICL, este virus va a costar 20 millones de vidas, y es algo que debemos asumir. Pero también según estos expertos, las medidas adoptadas están salvando más vidas de las que se pierden: frente a 28.000 muertes en 11 países europeos, hay 59.000 más que se han evitado, 16.000 de ellas en España. Y esto es gracias al esfuerzo de todos, descontada la toxicidad de quienes no solamente no saben, que en eso estamos todos, unos más que otros, sino que además ni siquiera saben que no saben.

El autor:
Soy periodista, biólogo y doctor en Bioquímica y Biología Molecular. Antes de dedicarme al periodismo, en los años 90 trabajé en investigación en el Centro Nacional de Biotecnología y publiqué 19 estudios científicos y revisiones. Como periodista de ciencia, fui jefe de sección de Ciencias del diario Público, y entre mis colaboraciones figuran medios como El País/Materia, El Huffington Post, ABC, Efe o BBVA OpenMind, entre otros. En mis ratos libres también intento viajar y escribir sobre viajes. He publicado tres novelas: ‘El señor de las llanuras’ (Plaza & Janés, 2009), ‘Si nunca llego a despertar’ (Plaza & Janés, 2011) y ‘Tulipanes de Marte’ (Plaza & Janés, 2014).



No estaban “desaparecidos”, habían resultado heridos, pero están activos

Teodoro Obiang Nguema.

Guinea Ecuatorial
E. P. (4/4/2020)
El día 4 de este mes publicamos  un texto, titulado Desaparecidos en combate que al parecer ha causado cierto pasmo en algún miembro de la cúpula del MLGEIIIR (Movimiento de Liberación de Guinea Ecuatorial III República).  La sorpresa, leve crítica, se debe a que en esa columna se decía lo siguiente: “Me llama la atención que desde que se hizo pública la sentencia del Tribunal Militar de Guinea Ecuatorial (juicio sumarísimo) contra los cuatro secuestrados en Sudán del Sur, no ha habido una respuesta contundente  del MLGEIIIR (Movimiento de Liberación de Guinea Ecuatorial III República) o del resto de los grupos opositores  guineanos. Me refiero, a una respuesta no violenta, sino a través de artículos, notas de prensa, escritos colectivos de denuncia, empleo de las redes sociales”.



España ayuda a Marruecos contra el coronavirus y pasa del pueblo saharaui

Niños saharis en la escuela.

Sáhara Occidental
Alfonso Lafarga (3/4/2020)

  • España se compromete a buscar fondos europeos para Marruecos, Palestina y otros países del norte de África para afrontar la pandemia del coronavirus.
  • La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, no hay referencia al pueblo saharaui,
  • Una parte de los saharauis malvive en los campamentos de refugiados de Tinduf y la otra en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos con escaso acceso a la atención médica.

El Gobierno de España trabaja para que llegue ayuda europea a Marruecos, Palestina y otros países del norte de África en su lucha contra



Ante la pandemia represiva

Carlos Taibo

España
Carlos Taibo (2/4/2020)
Ante la pandemia represiva: un borrador de tareas, modestas y asequibles, para anarquist@s, libertari@s y afines.

Permitan un gesto de ingenuidad extrema que asume la forma de una reflexión en voz alta. Pongo aquí por escrito las que entiendo que son, en un momento crítico, las tareas mayores de las gentes que siguen



¡Héroes!

El Jueves

España
Espacios Europeos (2/4/2020)
La revista satírica semanal El Jueves, con sus 40 años de vida, nos vuelve a sorprender una vez más. En esta ocasión, el número 236 del mes de abril del año en curso, nos ofrece un “sentido homenaje a los héroes de la sanidad pública. No nos cansamos de decirlo: están luchando contra el coronavirus con recursos insuficientes porque varios gobiernos de este país se han dedicado a recortar la sanidad pública durante años”. Y, a pesar de todo –dicen-, “estos trabajadores están salvando vidas”.

Pero además, en este número también tratan el “fenómeno que está sucediendo en los balcones de este país, de los distintos tipos de confinamiento según cuántos seáis en casa, de las prácticas sexuales que el confinamiento ha traído a nuestras vidas, de cómo están viviendo estos días los aficionados a las sustancias psicotrópicas prohibidas y, también, qué puede pasar cuando esto acabe”.



El Bicho que paró al Mundo

Antonio García con niños de un colegio en Dakar, Senegal.

Sin Acritud…
Antonio García (2/4/2020)
Y además es invisible, no lo ves, no lo puedes tocar, no sabes por dónde te puede venir. Se le tiene más miedo que a un león que te puede destrozar el brazo pero el bicho te puede matar.  Bueno, hemos ido a la luna y ahora no podemos ni saludarla. Ahora ni el magnate de los magnates es feliz. ¿Para qué entonces tantos premios, condecoraciones y medallas de prestigio? No hay despilfarro. El que más y el que menos estamos acojonados. Ya no estamos tan subidos. La Ciudad de la Justicia era para ser justos y ahora es para los muertos.

Los padres tienen ahora la oportunidad de aprender a ser padres ahora que están obligados a estar con sus hijos todo el día. Es una buena oportunidad a nivel educativo.

Ahora se ha enterado hasta el gato. El que



Hkadad, el hombre que imprimió un nuevo rumbo a la lucha del pueblo saharaui

Mhamed Khadad

Sáhara Occidental
Cristina Martínez Benítez de Lugo (2/4/2020)
Mhamed Khadad, el gran diplomático saharaui fallecido en Madrid tras una dura enfermedad, impulsó frente a la Unión Europea la batalla legal contra el expolio de los recursos naturales saharauis, consiguiendo el reconocimiento por el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) de que el Sáhara Occidental y Marruecos son territorios separados y distintos.

Revolucionó los planteamientos tradicionales: fue, quizás, el primero en entender el papel crucial que el




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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826

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