espacioseuropeos.com (10/4/2010)
El Ministerio de Energía y Recursos Naturales de Armenia calificó ayer, en una declaración pública, de infundadas las preocupaciones del gobierno turco sobre asuntos de seguridad en la central nuclear Armenia ubicada en la localidad de Metsamor.
No es la primera vez que en el Parlamento de Turquía se debate sobre la seguridad en esa central. De hecho, la semana pasada, parlamentarios turcos expresaron su preocupación sobre las medidas que se toman en la central de Metsamor, situada tan solo a 20 kilómetros de la ciudad turca de Igdir.
La preocupación de los parlamentarios turcos se debe a que la central nuclear Armenia está asentada en una zona sísmica. Esta central fue puesta de nuevo en funcionamiento en el año 1995, tras «la grave crisis energética que enfrentó Armenia», según informa la agencia RIA Novosti.
Según el ministerio de Energía de Armenia, las preocupaciones turcas «son infundamentadas porque la seguridad de la central es foco permanente de atención del Consejo de Seguridad Nuclear supeditado al presidente de Armenia, y además, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) controla las medidas de seguridad en la planta».
La misma fuente responde que tampoco debe ser motivo de preocupación su asentamiento en zona sísmica, pues expertos internacionales «ya han confirmado su alta eficacia».




