El Sáhara, la última colonia (III): las consecuencias del abandono

Potencias extranjeras financiaron la Marcha Verde

Potencias extranjeras financiaron la Marcha Verde

Sáhara Occidental/España
Diego Camacho (15/1/2013)
La estrategia de Kissinger, adoptada por el Presidente Gerald Ford, resultó con el paso del tiempo errónea en lo que se refiere a Marruecos. Las previsiones para la hegemonía alauí en el Magreb no han dado resultado gracias al espíritu de resistencia demostrado por los hombres del desierto. La guerra ha supuesto una losa para el desarrollo del país ya que ha tenido que dedicar una gran cantidad de recursos para mantener la ocupación militar y sin que ello le haya reportado el control de todo el territorio. El Frente Polisario cuenta así con unos territorios que al haber sido liberados de la ocupación marroquí, le concede un estatus internacional importante de cara al mantenimiento de su derecho.



El Sáhara, la última colonia (1). El Abandono

Nunca os abandonaremos

Nunca os abandonaremos

Sáhara Occidental/España
Diego Camacho (28/12/2012)
La salida del Sáhara ha sido para España la principal causa de su desprestigio internacional durante el último tercio del siglo XX. Ninguna potencia colonial, después de 1945, ha hecho una dejación similar de su responsabilidad, hacia la población colonizada como nuestro país hacia los saharauis, que un día incluso tuvieron nuestra nacionalidad y su territorio fue declarado provincia española. Pasados  más de 35 años del abandono, los nómadas no han logrado todavía culminar el proceso de autodeterminación, al que según las leyes internacionales tienen derecho.

Hassan II aprovecha muy bien, en los últimos días de la vida del general Franco, la debilidad que presenta el Estado español sobre todo causada por la inseguridad de su  clase política a la hora de asumir el poder y las responsabilidades del Estado. Para los pertenecientes al régimen que acaba conservarlo sin perder la legitimidad y para los que llegan alcanzarlo sin provocar una ruptura social. La clase política española está con la mirada puesta en la sucesión de la Jefatura del Estado y en los problemas que plantea la  articulación de un nuevo régimen político. La guerra fría, el Magreb y la suerte de los habitantes del Sáhara no están entre sus preocupaciones más acuciantes. Sin embargo para los EEUU el Sáhara va a constituir una pieza esencial para lograr la estabilidad regional, pero sobre todo para el control sin sobresaltos del Mediterráneo.

El análisis geoestratégico que realizan desde el Departamento de Estado y desde la CIA, Henry Kissinger y Vernon Walters, son coincidentes y muy favorables para Marruecos en sus intereses regionales a corto y medio plazo. España ocupada en otros asuntos de carácter interno no va a dar al asunto la importancia que tiene y tampoco va a ser consciente del desgaste internacional que le va a suponer, al no encontrarse una salida válida que sea capaz de conciliar la legalidad internacional con los intereses que en ese momento apoya la Casa Blanca.

Los elementos que manejan los analistas norteamericanos, para recomendar una línea de acción, son de una gran complejidad política por el riesgo que implica la situación  regional existente, así como para poder defender a su principal objetivo en el sur de Europa y que no es otro que el Estado de Israel. Son los siguientes:

1º. Los acontecimientos políticos ocurridos en Portugal, a consecuencia de la revolución de los claveles, abren un interrogante sobre su papel en la OTAN. Es decir si la apertura a la libertad va a significar sólo eso, o si, por el contrario, va a significar algo más como sería en la hipótesis más peligrosa un acercamiento a la URSS. En este último supuesto, la operatividad futura de la base de las Azores estaría en peligro y en consecuencia el control en profundidad sobre el estrecho de Gibraltar.

2º. La incertidumbre originada en España, por la enfermedad del general Franco, acentúa el riesgo de inestabilidad al norte del estrecho por el cambio incierto de un régimen político que llevaba casi cuarenta años en el poder. El sucesor a la Jefatura del Estado, el príncipe Juan Carlos, es aceptado con muchas reticencias por las principales familias del régimen franquista; es rechazado de entrada por la izquierda que le apoda “el breve” por su falta de legitimidad democrática, al haber sido designado a dedo por el dictador; y tampoco es aceptado por su padre don Juan legítimo depositario de la legitimidad dinástica de la Casa de Borbón.

3º. La tradicional aspiración de Argelia, firme aliada de la URSS, de alcanzar la costa atlántica para conseguir la hegemonía en el Magreb, se vería facilitada con la creación de un nuevo país, entre Marruecos y Mauritania, que por ser dependiente políticamente de Argel le abriría el deseado pasillo hacia el océano Atlántico.

4º. La riqueza en fosfatos y petróleo que posee el Sáhara. Marruecos y los EEUU. Son los mayores productores mundiales del primero y desde el ácido fosfórico puede obtenerse uranio. Permitir el acceso a estas reservas estratégicas a Argelia suponía facilitar una mayor penetración de la URSS en África.

juan-carlos-en-el-sahara-en-19755º. La debilidad política por la que atraviesa Marruecos. En 1971 tiene lugar un levantamiento militar con el asalto al palacio de Skirat  y que se saldó con más de 100 muertos, su mayor parte diplomáticos y miembros de la Corte, y en 1973 el ministro del Interior, general Ufkir, encabezó otra intentona para acabar con la vida del rey durante su viaje de regreso desde París. Cualquier acontecimiento que tuviera lugar en la región y fuera desfavorable para Marruecos, en el equilibrio que Rabat mantenía con Argel por la hegemonía en el Magreb, podía tener una repercusión política negativa para la estabilidad del trono y para los intereses norteamericanos y franceses.

Todos estos factores van a converger en la necesidad estratégica de asegurar la estabilidad en el Mediterráneo occidental, que permita la libertad de movimientos de la VI Flota, pieza esencial para el mantenimiento de los intereses de EEUU en Oriente Próximo. Para lo cual se valoran los riesgos que supondría, por un lado la  inestabilidad política existente en España y Portugal y, por otro un eventual reforzamiento de Argelia en detrimento de Marruecos. Para Kissinger la hipótesis más peligrosa era que la inestabilidad de la península Ibérica terminara por materializarse y que simultáneamente un reforzamiento de Argel desequilibrara el trono alauí y la correlación de fuerzas existente en el Magreb, que permitiera la expansión soviética en la zona. La decisión norteamericana estaba sustentada en unos criterios objetivos y en un pragmatismo político y donde, como es evidente, prevalecían sus intereses de control militar por encima de cualquier consideración de derecho internacional.

Con arreglo a la anterior valoración, la línea de acción que el Secretario de Estado le propone al Presidente Ford es la de reforzar a Marruecos militar y económicamente, con la colaboración de Francia, para asegurar así su estabilidad política interna y a partir de la cual pueda ejercerse el control absoluto de la costa atlántica y del norte de África, por si la hipótesis más peligrosa de todas las contempladas tuviera lugar. A partir de ese momento, la “Marcha Verde”  ya sólo será un problema logístico pues la decisión de realizarla ya había sido tomada  como la mejor manera de materializar la línea de acción adoptada. La organizaran agentes de la CIA con dinero kuwaití, una vez que se consigue que el gobierno español no plantee problemas. Es interesante señalar que Kissinger al ser preguntado por su Presidente sobre el contenido del dictamen del TIJ, le dice que ha sido favorable a Marruecos lo que era una falsedad, con arreglo a las dos cuestiones de fondo que le habían sido planteadas al Tribunal por la asamblea General, de esa manera el Secretario de Estado soslayaba el obstáculo que podían representar las reservas morales y mentales de un Presidente que había tenido que sustituir a Nixon por el escándalo del Watergate y cuya inseguridad personal era el rasgo más predominante de  su carácter en aquellos momentos.  

El mayor obstáculo español lo constituye Franco que no es por principio favorable a permitir presiones o chantajes del vecino del sur. Cuando es informado por Arias Navarro, en uno de sus momentos de lucidez durante su internamiento en el hospital Gregorio Marañón en 1974, llega a ordenar la declaración de guerra a Marruecos. A los pocos minutos vuelve a entrar en crisis y, Arias con la colaboración de Carro y Solís incumplen la orden del general y se aprestan a seguir las instrucciones del “amigo americano” para abandonar el Sáhara. Previamente, el ministro de Asuntos Exteriores,  Cortina Mauri partidario de resistir la presión marroquí fue apartado de su responsabilidad, en lo concerniente a este asunto, que asumió el ministro de Trabajo, Solís Ruiz quien además de su cargo ministerial llevaba la representación de los intereses económicos del rey de Marruecos en España.

La mayor ignominia de la política exterior española desde las abdicaciones de Bayona, por Fernando VII y Carlos IV a favor de Napoleón, tuvo lugar en el palacio de  Marrakech. Por parte española el ministro de la Presidencia Carro, por Marruecos Hassan II. Éste último sólo consentiría en parar la “Marcha Verde”  cuando el ministro español accediera a solicitárselo por una carta ¡cuyo texto sería dictado por el propio sultán!

Marcha Verde

Marcha Verde

El Príncipe Juan Carlos, como Jefe del Estado interino, tampoco hace un papel airoso durante estos días. Se empeña en realizar un viaje relámpago al Aaiún, donde convence con facilidad a los mandos militares de la firmeza del gobierno y de la necesidad de mantenerse firmes. Mientras negociaba con Hassan II, utilizando los buenos oficios de Vernon Walters, la retirada de las tropas españolas y la anexión de la antigua provincia española al reino alauí. Lo cierto es que aprovechando su ascendiente sobre los militares, el príncipe les hace creer que aquello que ellos desean es también lo que quiere el gobierno, ocultándoles la realidad de los hechos.

La actitud del príncipe está motivada por el marco estratégico descrito, que es la causa determinante, y por la necesidad imperiosa de contar con el apoyo norteamericano y francés para afianzarse en el trono. Para estos dos países la estabilidad de Marruecos no era en 1975 un asunto negociable, por ello si Juan Carlos necesitaba el apoyo internacional para afianzarse en España, no podía seguir otro camino que el que le dictaban desde Washington y París. Es evidente que la solución que favorecía las ambiciones marroquíes iba a suponer una vulneración en toda regla del espíritu y la letra de la Carta de San Francisco que fue el germen del nacimiento de la ONU, al finalizar la segunda guerra mundial.

La deuda contraída con los saharauis para afianzar el trono español, supondría que las letras las iría pagando la nación española, a lo largo de los años, en la forma de desprestigio internacional.

Si desde un punto de vista de praxis política puede comprenderse, aunque no se comparta, la traición de 1976. La contumacia de los sucesivos gobiernos españoles al seguir apoyando el expolio del Sáhara, la vulneración sistemática de los Derechos Humanos y el incumplimiento de la legalidad internacional, a costa de nuestro prestigio, tiene muy difícil explicación en el 2012, pues ya no pueden argüirse razones geoestratégicas o de afianzar una transición. Sólo cabe una explicación, la de los intereses personales creados durante estos años entre los dos países; el sultán pagando la factura y numerosos españoles recibiendo el pago por trabajar para él. El rey de España que tiene una deuda con el pueblo saharaui, todavía no la ha pagado, es quizás el mayor beneficiario de esta situación y tampoco hoy puede achacarlo a la inestabilidad del trono. España no puede ir bien si su prestigio es inversamente proporcional al beneficio material que obtiene la Corona con respecto a Marruecos, a largo plazo tampoco es una  buena señal para la monarquía.

Coronel Diego Camacho

Coronel Diego Camacho

Por los acuerdos de Madrid, España cede la administración del Sáhara a Marruecos y Mauritania, con el compromiso de las nuevas potencias ocupantes de organizar un referéndum en el cual los saharauis puedan elegir su destino final. Una vez que nuestro país abandona el territorio, se inicia una guerra de resistencia liderada por el Frente Polisario que impide el control territorial efectivo y el abandono, en 1979, de Mauritania, cuya zona es ocupada por Marruecos. La ONU se dio por enterada de los acuerdos una vez constatado por su Secretario General, Kurt Waldheim, que los EEUU sólo contemplaban la anexión final por Marruecos, pero sin hacer cuestión de los plazos. Aunque nunca reconoció el cambio en la titularidad de la administración del territorio, que sigue recayendo en España.

N. de la R.
El autor es coronel del Ejército, diplomado en Operaciones Especiales, licenciado en Ciencias Políticas y miembro de la Junta Directiva de APPA (Asociación para el Progreso de los Pueblos de África).

 



CARTA ABIERTA A JOAQUÍN ORTEGA SALINAS, Embajador de España en Rabat en 1990, de Hmad Hammad, activista saharaui

Sáhara Occidental/España/Marruecos
Espacios Europeos.com (19/12/2012) Hmad Hammad
A su paso por Madrid, Hmad Hammad, conocido activista saharaui participó en una de las tertulias sobre política exterior organizadas por el Grupo Colón-APPA (Asociación para el Progreso de los Pueblos de África). Allí coincidió con el coronel Diego Camacho, miembro de APPA y, tras celebrar su reencuentro, evocaron las dramáticas circunstancias en las que se inició su amistad en 1990, cuando Hamad buscó refugio y asilo en la embajada española en Rabat y el embajador, Joaquín Ortega lo entregó a las fuerzas de seguridad del rey Hassán II que lo perseguían.

Con la publicación de esta carta, APPA se propone hacer constar la vergüenza y repulsa ante la actitud cobarde y vergonzosa de un representante de España, que ninguna razón de estado puede justificar.



El Trono de Mohamed

spaña/Marruecos/Sáhara Occidental
Diego Camacho (1/8/2012)juan-carlos-i-y-mohamed-vi1
Para el sultán de Marruecos el Sáhara Occidental es sólo “un diferendo regional artificial”, según ha expresado en su discurso el día de la Fiesta del Trono, añadiendo que la solución solamente puede venir de la mano de su propuesta de autonomía y su voluntad de hacer frente de manera firme a cualquier intento de



La decadencia de España

España
Diego Camacho (14/7/2012)
franco-y-juan-carlosNuestra decadencia venía desarrollándose desde hacia más de tres siglos, aunque  nuestra neutralidad en las dos guerras mundiales, la guerra civil y la dictadura del general Franco eran tres factores que permitían aspirar a que el cambio de régimen fuera un punto de inflexión que permitiera crear una nación nueva, libre, solidaria y sólida en el concierto mundial. No fue así, la decadencia que



El nivel de inglés del Príncipe de Asturias

España
Diego  Camacho (4/7/2012)

Felipe de Borbón y Clinton

Felipe de Borbón y Clinton

El motivo real del viaje del príncipe Felipe a los EEUU no ha sido ni protocolario ni para que Clinton comprobara el nivel que tenía de inglés, como ha presentado la propaganda de la Casa Real con la inestimable ayuda de la prensa afín. El viaje tenía un claro fin político, comprobar por parte de la Secretaría de Estado si el heredero era tan fiable para los intereses de la Casa Blanca como lo había sido Juan Carlos I durante su reinado. Es decir,



11-M: tenemos derecho a saber

Mi Columna
Eugenio Pordomingo (11/3/2012)eugenio-pordomingo
Hoy se cumplen ocho años de aquel terrible y fatídico 11 de marzo de 2004 en el que murieron 192 personas y resultaron heridas -muchas de ellas de extrema gravedad- más de dos mil. El 11-M de 2004 fue el mayor atentado terrorista de nuestra más reciente historia. Tres días más tarde de esa lúgubre fecha se celebraban elecciones generales. Aznar, como había prometido, dejó la presidencia del gobierno. Su sucesor en el PP, no consiguió entonces que su partido continuase gobernando España.

Aquel 11-M, fue una gran tragedia; un vil y cobarde atentado, todavía no esclarecido. A día de hoy, sólo sabemos que hubo varias explosiones en Madrid, en las estaciones de trenes de Atocha, Santa Eugenia y el Pozo del Tío Raimundo.



La Clinton ataca de nuevo

Sáhara Occidental
Javier Perote (5/3/2012)hilaria-clinton-y-mohamed-vi
Una vez más la señora Clinton muestra sus preferencias por Marruecos. Lo acaba de hacer con motivo de su viaje por el Magreb. La Sra. Clinton que es “fan” de Mohamed VI, a quién cuenta chistes y se ríen mucho los dos, dice   que el plan de Marruecos sobre el asunto del Sáhara es serio, realista y creíble. ¡Cómo no!  También ha  dicho que es un plan mutuamente aceptable; que es lo que dicen todos los que no tienen otra cosa que decir sobre el tema.  Lo que nunca dice esta señora es por qué apoya tanto a Marruecos.



Marruecos mueve ficha en Siria

Internacional
Ana Camacho (20/2/2012)

El emir de Qatar y el rey de Marruecos

El emir de Qatar y el rey de Marruecos

Al presentar el frustrado proyecto de resolución que pedía al Consejo de Seguridad de la ONU intervenir en Siria, Marruecos se situó inequívocamente del lado de los Gobiernos que, liderados por Arabia Saudí y Qatar, han inclinado la balanza de la Liga Árabe a favor de la marcha de Bachar al Asad. En el tablero geopolítico que se superpone a la guerra civil siria, está claro que estos tres países



La Balada de los Cínicos

rajoy-y-mohamed-viEspaña/Sáhara Occidental/Marruecos
Javier Perote (8/2/2012)
La mejor manera de librase de una tentación es ceder ante ella. Esta  cínica afirmación quizás  sea una de las frases más redondas de Oscar Wilde. Pero cabe preguntarse si  cuando tío Oscar la pronunció ¿solo pretendió quedarse en lo meramente frívolo o estaba reflejando algo más universal en el comportamiento de la gente?. Ceder, ceder  es más cómodo que resistir, que esforzarse, que rebelarse. Rebelarse contra la opresión puede ser heroico pero peligroso; total,  para qué, se dicen muchos. John Steinbeck   en su pequeña obra “La luna se ha puesto” cuenta la historia de un pueblecito ocupado por los alemanes, en que todo marcha bien hasta que deciden resistirse a la invasión. En línea con lo anterior se podría decir  que una buena forma de no tener enemigos es ceder a sus deseos, plegarse a sus exigencias. Ya lo dice el refrán, dos no riñen si uno no quiere; que normalmente es el que cede. 




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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826

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