
España
Ana Moreno (20/1/2026)
Plus Ultra trasladó efectivo y migrantes irregulares en su trayecto Madrid-Malabo, autorizado por el Ejecutivo español en 2021.
La organización blanqueó capital mediante “maletas autorizadas” y pasajeros que actuaban como correo, con la complicidad de la aerolínea y de la ficticia Punta Europa Aviación.
La Policía Nacional descubrió la llegada a España de ciudadanos ecuatoguineanos con documentos falsificados y sin visado en vuelos operados por Plus Ultra.
La investigación apunta a la colaboración de autoridades españolas y de Guinea Ecuatorial y contempla delitos de blanqueo de dinero, fraude y conexiones con fondos ilícitos procedentes de Venezuela.
Plus Ultra transportaba efectivo y migrantes irregulares en su ruta Madrid–Malabo, aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez en 2021.
Según extensa documentación obtenida en exclusiva por EL ESPAÑOL, la red blanqueó dinero enviando fajos de billetes en vuelos utilizando “pasajeros como correo” y “maletas autorizadas”.
Desde 2021, la Policía Nacional ha identificado la llegada a Madrid de ciudadanos ecuatoguineanos, entre ellos menores, sin visado y con papeles falsos. Estos viajaban desde Malabo en vuelos de Plus Ultra.
Las grabaciones y documentos en poder de este medio indican que Plus Ultra estaba al tanto de los pasaportes falsos que la red utilizaba en Malabo para adquirir billetes y permitir la entrada irregular por el Aeropuerto de Barajas.
Plus Ultra gestionaba la ruta Madrid–Malabo vinculada a la falsa aerolínea guineana Punta Europa Aviación, presidida por Alejandro Envoro Ovono.
En realidad, Punta Europa Aviación es una agencia de viajes sin Certificado de Operador Aéreo (AOC).
No obstante, los gobiernos de España y Guinea Ecuatorial ignoraron esta ilegalidad evidente.
Alejandro Envoro Ovono, presidente de Punta Europa Aviación, es considerado cercano al dictador Obiang. Actualmente ostenta cargos de senador y preside la Comisión de Seguimiento del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), partido político instaurado por Obiang, que controla completamente la Cámara de Diputados y el Senado.
A pesar de carecer de permisos, la ruta Madrid–Malabo fue aprobada expresamente en 72 horas en agosto de 2021 por el Gobierno de Pedro Sánchez.
La petición se registró el viernes 13 de agosto de 2021 y fue validada el lunes 16 por la Dirección General de Aviación Civil.
Esta entidad depende del Ministerio de Transportes, entonces dirigido por Raquel Sánchez tras la salida de José Luis Ábalos el 10 de julio de 2021.
Sin embargo, Ávalos se encontraba en Guinea Ecuatorial junto a su exasesor Koldo García y al doctor Ignacio Palomo, también vinculado con Obiang.
Palomo gestionaba el Centro Universitario de Ginecología y Fertilidad Oyala en plena selva de Guinea Ecuatorial, proyecto en el que participa una empresa ligada a la familia de Obiang.
Además, Palomo tuvo relación con Guillermina Mekuy, exministra de Cultura y Turismo bajo Obiang y socia de la clínica de fertilidad de Oyala.
Según informó EL ESPAÑOL, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional (UDEF) investiga la red vinculada a Plus Ultra y Punta Europa Aviación, bajo secreto dictado por el Juzgado de Instrucción nº15 de Madrid.
El 11 de diciembre pasado fueron arrestados Julio Martínez Sola, presidente de Plus Ultra, Roberto Roselli, CEO, y el empresario Julio Martínez Martínez, amigo personal del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Como adelantó EL ESPAÑOL, los investigados fueron alertados de la pesquisa dos meses antes de las detenciones.
Por ello, la Fiscalía Anticorrupción ordenó que el equipo de la UDEF al frente del caso no comparta información con superiores para evitar nuevas filtraciones o destrucción de pruebas.
Fuentes próximas a la investigación señalan que la fuga solo pudo originarse “desde dentro del Ministerio del Interior”.
La magistrada Esperanza Collazos dirige la investigación contra la cúpula de Plus Ultra y el empresario amigo de Zapatero por fraude y blanqueo.
El Gobierno de Pedro Sánchez rescató la aerolínea con vínculos chavistas con 53 millones de euros en 2021.
Los acusados habrían blanqueado fondos ilícitos provenientes de malversación de altos montos realizada por funcionarios venezolanos.
Estos delitos estarían relacionados con los programas alimentarios chavistas (los CLAP) y las ventas del Banco de Oro de Venezuela.
La aerolínea fraudulenta
Plus Ultra se asoció con Punta Europa Aviación para la ruta Madrid–Malabo, aunque esta empresa nunca fue una aerolínea.
No lo fue desde su creación ni durante los años en que operó vuelos en esa ruta.
Punta Europa operó inicialmente con alianzas con Privilege Style, luego Wamos Air y finalmente Plus Ultra Líneas Aéreas.
En ningún momento obtuvo el Certificado de Operador Aéreo (AOC), requisito esencial para realizar vuelos comerciales regulares.
Documentos oficiales de la Autoridad Aeronáutica de Guinea Ecuatorial y fuentes vinculadas al caso confirman esta situación a EL ESPAÑOL.
Documento de la Autoridad Aeronáutica de Guinea Ecuatorial sobre Punta Aérea Aviación
María Cristina Mikue Obiang, esposa del brazo derecho de Obiang, es una figura fundamental en la red.
Está casada con Alejandro Envoro Ovono, senador y presidente de Punta Europa, y reside entre Malabo y Madrid con varios hijos.
Ejercía como directora general de esta falsa aerolínea y admite la operación ilícita con Plus Ultra en audios obtenidos por EL ESPAÑOL.
En una de esas grabaciones admitió claramente que Punta Europa “no es una compañía” y que funciona como agencia de viajes.
En otro audio, reconoce: “No tenemos el AOC”, lo que representaba la principal barrera para operar legalmente.
A pesar de ello, Punta Europa Aviación vendía billetes, promovía rutas, se presentaba públicamente como aerolínea y hasta recibía galardones por su supuesto emprendimiento e innovación.
Mientras tanto, alquilaba aviones a terceros y utilizaba operadores para realizar vuelos, aunque Guinea Ecuatorial nunca autorizó oficialmente la ruta Malabo–Madrid.
Esta distinción legal es esencial. Una agencia de viajes puede vender vuelos chárter puntuales, pero no explotar rutas regulares.
Un conjunto de vuelos repetidos con frecuencias estables y horarios fijos deja de ser un chárter y se considera una línea regular.
Este límite era conocido por los responsables de Punta Europa y Plus Ultra.
En los audios se menciona la búsqueda de un resquicio legal para continuar los vuelos sin ser considerados regulares, así como el temor a que la situación fuera descubierta.
Paralelamente, Plus Ultra Líneas Aéreas obtuvo autorización para la ruta Madrid-Malabo mediante una concesión rápida del Gobierno español en agosto de 2021, apenas tres días tras abrir el concurso público y durante la visita de José Luis Ávalos a Guinea Ecuatorial.
Plus Ultra pasó a ser la aerolínea oficialmente autorizada para esta ruta. Punta Europa Aviación quedó en un segundo plano, aunque mantenía control sobre gran parte del negocio.
Esta empresa vendía billetes, gestionaba el equipaje junto con Summerwind y controlaba la operativa tanto en Malabo como en Madrid.
La colaboración entre ambas compañías se mantuvo durante más de cuatro años. Los vuelos se operaban con aviones y tripulantes de Plus Ultra, pero Punta Europa se atribuía la gestión.
Plus Ultra incluso incluyó la ruta Madrid-Malabo en sus memorias y campañas sin mencionar a su socio local.
Documentos y audios muestran que las autoridades guineanas permitieron esta operación pese a que Punta Europa no cumplía los requisitos legales.
El régimen de Obiang toleró que Punta Europa y Plus Ultra operaran pese a que la primera acumuló deudas por tasas aeroportuarias impagadas durante años.
La página web de Plus Ultra anunciando su ruta Madrid – Malabo
Según los audios, esa permisividad se debía a la cercanía de Alejandro Envoro Ovono, presidente de Punta Europa, con el dictador Obiang.
En varias grabaciones se menciona su relación directa con el jefe de Estado y la “inmunidad” que poseía, base que facilitaba cualquier operación requerida.
En una conversación, la esposa del brazo derecho de Obiang y directora de Punta Europa explica que logró una autorización temporal tras presionar al ministro de Aviación Civil.
En otra, relata cómo fue personalmente a su domicilio para exigir que mantuviera el permiso. «Tú firmaste y tengo la copia», se le escucha afirmar.
El proceso del AOC se describe como un trámite que se intentó forzar. En los audios se habla de adelantar manuales bajo pago, usar técnicos que después debían aprobarlos y admitir que no cumplían requisitos mínimos como tener un avión propio registrado.
Mientras tanto, Plus Ultra (Julio Martínez Sola) y Summerwind GSA (Federico Lledo) resultaron piezas vitales. Su relación anterior permitió formar una alianza con el socio ecuatoguineano para operar según les convenía.
Summerwind manejaba comercialización, ventas y parte de logística. Plus Ultra aportaba el certificado, el avión y el respaldo legal. Punta Europa conseguía protección para operar sin permisos en Malabo.
Aunque sus socios eran cruciales, María Cristina Mikue confiesa en audio su intención de desplazar poco a poco a Summerwind para controlar totalmente el negocio.
Reconoce que sin Plus Ultra la operación no sería viable, lo que le obliga a mantener a Summerwind debido a vínculos personales entre directiv

Afirma que Federico Lledó fue quien le presentó a Julio Martínez Sola y Plus Ultra.
La confianza era tal que en una grabación la esposa del brazo derecho de Obiang confiesa que Plus Ultra le cobra 145.000 euros por vuelo como “precio de amigo” por venir “de parte de Fede”.
Este coste era menor comparado con los 180.000 euros que Wamos Air exigía al inicio por alquilar su Airbus A340.
Estos documentos y audios delinean un esquema donde Plus Ultra se apoyó en una empresa sin AOC para operar una ruta internacional durante años con protección y tolerancia de autoridades guineanas inmersas en corrupción.
Blanqueo de capital
Los audios y documentos en poder de EL ESPAÑOL evidencian que los vuelos Malabo-Madrid también sirvieron para trasladar grandes cantidades de efectivo.
El método consistía en dos vías principales: las llamadas “maletas autorizadas” y el transporte de sobres de dinero por personas de confianza que viajaban en el avión.
Las “maletas autorizadas” escapaban del canal oficial de carga y no pasaban por la terminal de mercancías. Se facturaban como equipaje personal y se asignaban a pasajeros que ignoraban el contenido y que no habían pagado por carga extra.
María Cristina Mikue, en los audios, reconoce el temor que este sistema generaba: “Nos traerá problemas”. Explica también que cada vuelo generaba elevadas ganancias y que el dinero no se declaraba ni al partir ni al llegar.
La segunda vía era el traslado directo de efectivo. En una grabación, la esposa del amigo de Obiang relata cómo subía al avión con sobres de dinero originados en Guinea Ecuatorial para personas que iban a bordo. “Entré con un sobre de 50.000 euros”, admite en la conversación.
En el mismo diálogo, explica que parte se ingresaba en cuentas españolas y otra parte se manejaba en efectivo.
Reconoce que el volumen la llevó a fraccionar ingresos para evitar alertas bancarias, aunque en alguna ocasión sufrió bloqueos de grandes sumas por no justificar su origen.
En otro audio admite que el banco bloqueó su cuenta tras un ingreso alto y le solicitó justificar el origen del dinero. “La culpa fue mía”, reconoció.
La estrategia para justificar estos fondos se describe con detalle. En varias grabaciones, María Cristina Mikue habla de “mezclar las ventas de Guinea” y de combinar efectivo con ingresos oficiales para simular facturación común.
“El efectivo que traemos de Guinea hay que ingresarlo como ventas”, se escucha en uno de los audios. En otro agrega que parte se ingresaba en cuentas y parte se dejaba fuera para evitar sospechas.
Las grabaciones también reflejan pagos en efectivo a intermediarios. En un audio, la directora de Punta Europa dice que algunos pagos a empresas relacionadas se hacían “en B» y otros por transferencia.
Menciona a Federico Lledó, CEO de Summerwind, quien supuestamente aconsejaba cómo mover el dinero y evitar problemas fiscales.
“Fede y Elena (su hija) me decían: ‘Mari, la aviación mueve mucho dinero y donde hay movimiento, Hacienda está atenta”, relata.
Los audios no describen una acción puntual, sino un sistema prolongado con fraccionamiento, uso de efectivo y mezcla de fondos provenientes de Guinea Ecuatorial con la contabilidad.
También afirma cómo usaron los fondos: “Con Sabadell he comprado tres casas. La última con una hipoteca de 600.000, quedando pendientes unos 200.000″.
No es la única entidad con la que trabaja, aunque algunas no le gustaron: “A Ibercaja le he dado mercado, más de 20 viviendas a esos ingratos. Todas las casas que tienen los guineanos: el primer ministro, Ruslan con dos…”, dijo.
Todo esto sucedía mientras Punta Europa operaba sin AOC y Plus Ultra mantenía la ruta con normalidad.
Trata de personas
Los documentos policiales y grabaciones de EL ESPAÑOL muestran la llegada a España de pasajeros con documentación falsa en vuelos de Plus Ultra desde Malabo.
Ya en 2021, la Policía Nacional detectó la entrada al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas de personas sin visado o con identidades falsas, usando billetes emitidos por agencias ligadas a Punta Europa.
En varios casos, los documentos eran inexistentes o bien pasaportes sustraídos o falsificados.
Diligencia de la Policía Nacional sobre viajeros sin papeles en vuelos de Plus Ultra desde Malabo
La Policía inició investigaciones y envió requerimientos a aerolíneas e intermediarios relacionados con los vuelos.
Ministerio de Interior de España
Audios revelan que las aerolíneas participaban activamente en la red. En varias conversaciones, directivos de Punta Europa discutían la venta de billetes a indocumentados y cómo manejar las consecuencias al ser interceptados.
En uno de los audios, María Cristina Mikue admite que había que “tener precaución” con ese tipo de pasajeros.
En otro, se responsabiliza a Irene Ndong, socia de Punta Europa, por continuar la venta de billetes pese a advertencias internas.
Irene era clave en Malabo. Sobrina de Juan Manuel Ipo Muadacucu, inspector jefe de Operaciones Aéreas del Ministerio de Aviación Civil, y hermana de María Ángeles Non Alojo, casada con Pergentino Mikue Obliang Nguema (hermano de María Cristina y pieza clave en la operativa de las “maletas autorizadas” en Madrid).
Los audios muestran discusiones sobre cómo actuar cuando la Policía detenía a estos pasajeros. En una se plantea contratar abogados para defenderlos en comisaría y tratar el caso como incidencia administrativa.
Uno de los casos más graves conocidos fue el de una menor de catorce años embarcada sola en un vuelo Malabo-Madrid. Viajó sin acompañante adulto ni el servicio obligatorio para menores no acompañados.
Este episodio consta en informes internos y las situaciones similares se consideraban un problema que podía “explotar”. Pese a ello, no se tomaron medidas estructurales para prevenir su repetición.
Sobornos
Las conversaciones también aluden a favores a funcionarios y la necesidad de “complacer” a ciertas autoridades. En un audio se menciona ayudar a personal de la Embajada española ya que «siempre necesitan algo”.
Los documentos evidencian que la venta de billetes a personas sin derecho de entrada no fue un hecho aislado, sino una práctica conocida, debatida internamente y asumida como riesgo operativo.
Los vuelos se mantuvieron hasta dos meses atrás. La ruta estuvo activa hasta noviembre de 2025, coincidiendo con la detención de directivos de Plus Ultra.
Hasta esa fecha, continuaron transportando personas con documentación falsa o sin visado en los vuelos Malabo–Madrid de Plus Ultra y Punta Europa Aviación.
Fuente:
Nuevaradio.
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