Sáhara Occidental

La televisión de la RASD (República Árabe Sagarui Democrática) emitirá por satélite

espacioseuropeos.com (17/5/2008)

La televisión de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), comenzará a emitir por satélite próximamente desde sus instalaciones en Rabuni, la capital administrativa de los campos de refugiados cercanos a Tinduf (Argelia), según ha informado el Frente Polisario.

La «RASD TV», ha venido emitiendo desde un año, aproximadamente, cuatro horas diarias desde los campamentos de refugiados, pero ahora está  programado que lo hará diariamente por vía satélite, así podrá ser vista en la zona del Sahara Occidental, actualmente bajo dominio de Marruecos.

Este proyecto ha contado con la ayuda de la Asociación de Amigos del Sahara de Sevilla (España), que ha corrido con los gastos de sus instalaciones en Rabuni, y también con la adquisición de los equipos necesarios. Asimismo, otras asociaciones, televisiones locales españolas e Ibero Americanas, han colaborado en este proyecto suministrando todo tipo de material.

Con este proyecto televisivo, el Frente Polisario acaba de asestar un duro golpe a Marruecos. Es de esperar que en breve, se pueda apreciar la labor informativa de esta nueva «RASD TV». Desde espacioseuropeos.com animamos a que la Asociación de Amigos del Sáhara de Madrid contribuya  a potenciar esta nueva realidad informativa.

 



Mohamed Abdelaziz: “la lucha del pueblo saharaui seguirá hasta su liberación y su independencia”

espacioseuropeos.com (12/5/2008) 

Mohamed Abdelaziz, presidente de la RASD (República Árabe Saharaui Democrática)  declaró el pasado sábado que «el pueblo saharaui sigue apegado a sus derechos nacionales, y está dispuesto a defenderlos por todos los medios legítimos». Estas declaraciones las hizo Abdelaziz en el transcurso de un almuerzo en honor de la delegación argelina que participa en la semana de solidaridad argelino-saharaui que se celebra en la wilaya de El Aaiún, según informa la Agencia de Noticias Saharaui (SPS).

Abdelaziz aprovechó la ocasión que le brindaba el XXXV aniversario del 10 de mayo de 1973, fecha de la creación del Frente Polisario, para indicar que «el pueblo saharaui está convencido de su victoria, por estimar que el pueblo del Sáhara Occidental no puede ser excluido de los pueblos que han luchado por su derecho a la autodeterminación y a la independencia a través de la historia».

En su intervención, el presidente de la RASD, tuvo palabras de agradecimiento para  los ciudadanos que a diario protagoniza la «Intifada» de la Independencia en los territorios ocupados del Sáhara Occidental. Asimismo, expresó su alta  «valoración por el apoyo constante de Argelia bajo la dirección de su presidente Abdelaziz Buteflika«, a la vez que reafirmó que «las relaciones entre los dos Estados y pueblos hermanos han sido y serán siempre relaciones de amistad, de solidaridad y de respeto mutuo».

Sin menoscabo de su firmeza en la independencia del pueblo saharaui, Mohamed Abdelaziz manifestó que «estas relaciones nunca serán en detrimento de nadie; estamos abiertos a nuestros vecinos para una asociación en todos los campos».



La ofensiva del realismo en el Sáhara Occidental

 Ana Camacho (10/5/2008)

Con la colaboración activa de la diplomacia española, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas acaba de aprobar una resolución sobre el Sáhara Occidental que da abiertamente un espaldarazo a las tesis con las que Marruecos viene defendiendo que el conflicto que desencadenó en 1975 con la invasión de la colonia española, sólo tiene una «solución realista»: que el pueblo saharaui renuncie al derecho a la autodeterminación que la propia ONU le reconoció y acepte la soberanía del agresor.

Por el momento, la solución promarroquí ha hecho asomo con ropaje de sugerencia pero, de consolidarse esta nueva filosofía para la solución de conflictos, Kosovo dejará de ser un caso excepcional en la aplicación del derecho internacional. Lo mismo da que al Kosovo se le conceda el ejercicio a la autodeterminación que no le correspondía de acuerdo a derecho, y al Sáhara, por el contrario, se le prive de la autodeterminación que le reconocían las resoluciones de la ONU. Su trasfondo deja un mismo poso, el que reduce la aplicación del derecho internacional a un juego cuyas reglas varían en función de los tejemanejes estratégicos de las grandes potencias que controlan el Consejo de Seguridad.

La resolución 1813 aprobada por unanimidad  el pasado día 30 admite que, aunque el Frente Polisario y Marruecos se han comprometido a seguir el diálogo iniciado en junio de 2007 en Manhasset (EEUU),  el proceso para hallar una solución pacífica al conflicto, se encuentra estancado. Para superar el bloqueo, el texto «hace suya» la recomendación del informe del secretario general del pasado 14 de abril «de que la visión realista y el espíritu de compromiso de las partes son esenciales para mantener el impulso del proceso de negociaciones».

Aparentemente, la semántica del texto parece repartir de forma ecuánime entre las dos partes en el conflicto, el Frente Polisario y Marruecos, el deber de ceder ante el pragmatismo que requiere la paz. Sin embargo, la satisfacción manifestada por el Gobierno de Marruecos  («consagra la preeminencia de la propuesta marroquí de autonomía», dicen en Rabat) en contraste con la consternación del representante saharaui en la ONU, Ahmed Bujari («una maniobra para descarrilar el proceso y la descolonización que conlleva», ha protestado), reflejan sin equívocos quién se ha llevado el gato al agua en la nueva ronda de esta partida onusiana.

En efecto, este énfasis en el realismo presenta demasiadas coincidencias con las declaraciones efectuadas, el 21 de abril por el enviado especial de la ONU para el Sáhara Occidental, el holandés Peter Van Walsum, cuando dijo que la independencia del territorio no es una «solución realista», como si la ONU, en realidad, en lugar de haberse comprometido a organizar el referéndum hubiese estado dedicándose desde 1991 a evaluar la conveniencia o no de aplicar la doctrina que da al pueblo saharaui el derecho a elegir libremente entre la anexión o la independencia y que Marruecos aceptó y, una vez implantado el alto el fuego, repudió.

Por si subsistiesen dudas de cuál es el sentido que corresponde a la invocación al realismo, conviene consultar las reacciones del Departamento de Estado en Washington sobre la nueva la resolución: «un estado saharaui independiente no es una opción realista», han dicho sus portavoces para los que la «única» vía realista de solución es que el pueblo saharaui acepte de la política anexionista de hechos consumados marroquí.

Tras el paréntesis no promarroquí marcado por el segundo plan Baker que convirtió al ex secretario de Estado norteamericano en un enemigo de la diplomacia alauita, la estrategia de aproximación emprendida por el presidente Sarkozy con Washington favorece el realineamiento sin fisuras de Bush con la estrategia del rey Mohamed para evitar el referéndum de la ONU sobre el futuro del Sáhara. Marruecos, el gran aliado africano de Francia, también ha sido un tradicional e importante amigo de EE. UU. y las tesis promarroquíes son susceptibles de ganar más puntos en Washington si, dando satisfacción a las tradicionales ansias de liderazgo francés en el Magreb, el Departamento de Estado logra importantes contrapartidas en otros frentes de primera importancia para sus intereses como son la OTAN, Irak, Irán o Afganistán. Puesto que con ello también contenta a la España de Zapatero, subordinada a la política exterior francesa, la coyuntura favorece un gesto que insufla pasión a la luna de miel con Sarkozy, dejando atrás la tormentosa crispación antiamericana de Chirac.

La adhesión al realismo promarroquí se convierte así en el justo premio a la constancia de una diplomacia en la que, desde 1975, jamás se ha producido el desvío de un Baker y que, por el contrario, ha sido muy combativa a favor de la anexión francofonizadora del Sáhara a Marruecos.

Aunque el secretario general Ban Ki-Moon se desmarcó oficialmente de las declaraciones realizadas por Van Walsum (dice el holandés) «a título personal», su informe -que también hace referencia al «realismo y espíritu de compromiso de las partes»- lleva todos los síntomas de la gran tentación que supone para los responsables de la ONU apuntarse el tanto de un nuevo éxito pacificador sacrificando a la parte débil del conflicto. Es comprensible. El acatamiento del realismo por parte de los saharauis sería la solución perfecta para maquillar el descarrilamiento de un plan de paz al que la ONU ha contribuido con ese exquisito e inquietante cuidado con el que, en lugar de denunciar la contínua labor de sabotaje marroquí a la organización del referéndum, ha evitado librar a Rabat de toda culpa. (Ver El misterio de los cascos azules en el Sáhara Occidental por Ana Camacho)-

Los efectos de la resolución 1813 van, sin embargo, más allá de las arenas del antiguo Sáhara español. Así lo señaló el embajador de Surdáfrica, país al que correspondía la presidencia del Consejo en el momento de aprobarse la resolución, y que intentó oponerse a la inclusión de ese malévolo realismo. «Se introduce la palabra realismo, que no está definida en ningún sitio, pero lo que parece que aquí se dice es que si eres débil, tienes que aceptar», dijo Kumasi Dumalo, al subrayar que el caso saharaui podría convertirse en un peligroso precedente para otros conflictos como el israel-palestino.

No es el único mal sabor que ha dejado la resolución 1813 redactada y presentada por España, EE. UU., Francia y Rusia en calidad de miembros del supuesto grupo de países amigos del Sáhara. Su proceso de gestación ha provocado una división entre los miembros del Consejo que ha enfrentado a representantes de estados pequeños (en cuanto a peso específico) frente a los grandes miembros con asiento permanente. El cómo la resolución fue sometida a los miembros no permanentes como un paquete cerrado para el que no había posibilidad de enmienda, arrastra para los que intentaron ponerse del lado del débil una triste moraleja.

Frente a la introducción del realismo, apoyada por EE .UU., y Francia, nada pudo la oposición de los países favorables al Polisario. Sudáfrica, Panamá y Costa Rica ni siquiera lograron amortiguar el golpe con un vano intento de añadir a la iniciativa una coletilla que confirmase que las previsibles concesiones debían hacerse en el marco del derecho internacional. Los intentos del embajador costarricense por introducir una referencia a los derechos humanos que perjudicaba a Marruecos, también rebotó sobre los escudos protectores desplegados por las dos grandes potencias amigas de Rabat.

Los representantes saharauis se enfrentan a un combate desigual.  Por un lado, EE. UU., y Francia apoyando a Marruecos, y ellos, privados del que debería ser su principal valedor, España, que insiste en limitar su papel en la cuestión al de correveidile de la diplomacia gala, aunque sea en contra de sus propios intereses. Ni siquiera el bofetón que Sarkozy acaba de propinarle a España, al declarar oficialmente difunto el Proceso de Barcelona, parece que va a lograr hacer reaccionar a los cerebros de esa acción que se escuda en la supuesta contribución al fortalecimiento de Europa para no tomar ninguna iniciativa que ponga en evidencia su aislamiento internacional.

Puede que Moratinos intente disimular la humillación y vendernos que nada tiene que ver el Proceso de Barcelona con el conflicto del Sáhara pero, evidentemente, lo menos que se puede hacer con un estado que hace dejación de sus deberes y responsabilidades (los compromisos que España sigue teniendo por derecho internacional con el pueblo saharaui) en una pieza clave para la estabilidad magrebí, es no contar con él ni siquiera como florero que era para lo que seguía sirviendo la ficción del Proceso de Barcelona.

En la práctica, el Proceso de Barcelona lleva ya un buen rato extinguido pero, al menos, el ministro Moratinos podía seguir exhibiéndolo como un importante activo de la política española en el Norte de África y de la estrecha colaboración hispano-francesa en el Magreb. El planteamiento de la primera cumbre de la Unión del Mediterráneo en París el próximo 13 de julio, deja bien claro quién lleva las riendas de esa «colaboración entre los pueblos» de las dos orillas del Mediterráneo que Sarkozy, tras recibir luz verde de Angela Merkel, pretende que herede en exclusiva su proyecto euromediterráneo. 

A los diplomáticos españoles sólo les queda confiar en poder curarse del ridículo con las migajas que Sarkozy tenga a bien pagar la lealtad con la que España ha contribuido, por ejemplo, a la redacción de la resolución 1813 y su inestimable contribución a la introducción del realismo con el que, tras su fracaso internacional con la Alianza de las Civilizaciones, el Gobierno de Zapatero pretende contribuir a una nueva estrategia global pacificadora.

La incógnita, como siempre, es hasta dónde está dispuesta a llegar la solidaridad argelina con el pueblo saharaui. Por el momento, el comentario emitido en Argel ante la nueva resolución del Consejo de Seguridad, evita la polémica haciendo como que no se dan por aludidos por la correosa referencia al realismo para destacar el más positivo de sus párrafos para la causa saharaui, aquel que «exhorta a las partes a que continúen las negociaciones bajo los auspicios del secretario general, de buena fe y sin condiciones previas, teniendo presentes los esfuerzos realizados desde 2006 y los acontecimientos posteriores, con miras a lograr una solución política justa duradera y mutuamente aceptable que permita la libre determinación del pueblo del Sahara occidental en el marco de disposiciones conformes a los principios y propósitos de la Carta de la ONU».

El pase torero contrasta, sin embargo, con la rotundidad con la que tres días antes de aprobarse el texto con el que se prorroga el mandato de la MINURSO sobre el Sáhara, el primer ministro argelino, Abdelaziz Beljadem, reiteró el irrenunciable apoyo a la causa saharaui de su  país en el mismísimo Marruecos. Fue con motivo del 50 aniversario del congreso de los partidos del Magreb Árabe en Tánger. Emborrachado quizás por el éxito que sus diplomáticos estaban cosechando en Nueva York y Washington, el ministro de Estado marroquí y dirigente socialista, Mohamed Yazghi, aprovechó la presencia de Beljadem en el encuentro para instar a los dirigentes magrebíes y, en especial al presidente argelino, Abdelaziz Buteflika «a apoyar el proyecto marroquí de autonomía para sacar del impasse actual la cuestión del Sáhara Occidental». El ministro argelino no dudó en responder que su país «siempre ha defendido las causas justas y a los movimientos de liberación» y no se plantea cambiar. Su respuesta fue tan clara y rotunda que la audiencia marroquí se sintió obligada a manifestar su indignación con abucheos y gritos de «Sáhara marroquí».

El inequívoco mensaje argelino a Marruecos y sus aliados no se ha limitado a las declaraciones verbales. Mientras Beljadem respondía a la «provocación» marroquí, en Argel, la celebración de una conferencia internacional culminaba con la creación de un grupo interparlamentario africano de solidaridad con la causa saharaui. La iniciativa es un recordatorio para el rey Mohamed de que todavía tiene una importante asignatura pendiente en la ONU, con la familia de países africanos cuya solidaridad tiende a inclinar el apoyo de la Asamblea General del lado del Frente Polisario. Por ahora, a pesar de sus numerosas giras africanas, los amigos en la zona del rey Mohamed se limitan al menguante grupo de gobiernos incondicionales de Francia.

N. de la R.

Este artículo se publica gracias a la gentileza de la autora y del GEES (Grupo de Estudios Estratégicos)  



Alí Mojtar, delegado saharaui para la Comunidad de Madrid, intervendrá en el “Foro Ciudadano de Galapagar. Otro mundo es posible”

espacioseuropeos.com (8/5/2008)

El lunes, día 12 de mayo, a las 19 horas, Alí Mojtar, delegado saharaui para la Comunidad de Madrid, intervendrá en la charla-coloquio «Sahara. Un pueblo en busca de su libertad», que ha organizado el «Foro Ciudadano de Galapagar. Otro mundo es posible». El acto tendrá lugar en el Centro Cívico de Galapagar, sito en la Plaza del Ayuntamiento.

La intervención de Alí Mojtar ha despertado interés en esta zona de la sierra madrileña, donde no es la primera vez que el Frente Polisario ha tenido la oportunidad de exponer la grave situación por la que atraviesa la población saharaui.

Alí Mojtar será presentado por Eugenio Pordomingo, director de espacioseuropeos.com, medio de comunicación que mantiene una sección dedicada al Sáhara Occidental.



Human Rights Watch critica la actuación de Marruecos en la investigación de supuestos abusos policiales contra activistas saharauis

espacioseuropeos.com (9/5/2008)

La organización internacional Human Rights Watch (HRW) ha criticado muy severamente la actuación de las autoridades de Marruecos por su actuación en la investigación de supuestos abusos contra dos activistas saharauis que fueron detenidos el pasado mes de diciembre del año 2007.

En un comunicado, Human Rights Watch comenta «que las autoridades marroquíes cerraron el pasado día 5, por falta de pruebas, la investigación de los presuntos abusos sufridos por Dahha Rahmouni y Brahim al Ansari«.

Hay que recordar que los dos activistas saharauis fueron detenidos por la policía marroquí de forma arbitraria, en la localidad de El Aaiún, y golpeados sin que se presentaran cargos en su contra, de acuerdo con la denuncia de esta ONG.

En relación con este caso, Human Rights Watch presentó varios documentos, en los que se muestra que las autoridades marroquíes no realizaron una «investigación creíble sobre el incidente antes de anunciar el final de ese proceso el 5 de mayo».

De acuerdo con Sarah Leah Whitson, directora de Human Rights Watch para Oriente Medio y el Norte de África, «una investigación imparcial habría incluido el testimonio tanto de los policías acusados del abuso como de los activistas que hacían las acusaciones».

Whitson señaló que anualmente son numerosos los saharauis que presentan denuncias ante las fiscalías locales marroquíes, sobre actos de violencia policial, pero, como viene siendo habitual, en la mayoría de ellos son «archivados» o «desestimados» sin que se recaben otras pruebas, aparte de las de la propia policía.

N. de la R.

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http://www.todosconelsahara.com/



La descolonización del Sáhara Occidental es responsabilidad «entera e integral» de la ONU

espacioseuropeos.com (8/5/2008)

Mohamed Sidati, miembro del Secretariado Nacional del Frente Polisario encargado de Europa, ha reafirmado que el caso del Sáhara Occidental es un asunto de «descolonización que entra en la responsabilidad entera e integral de Naciones Unidas, y pide que la ONU, especialmente la MINURSO que está en el lugar, actúe para que los Derechos Humanos de los saharauis en los territorios ocupados puedan ser protegidos». Estas declaraciones las hizo Sidati el martes pasado en una entrevista realizada en directo por Radio France Internationale (RFI).

Sidati fue invitado para hablar de África en la emisora de Radio France Internationale (RFI) el pasado martes, según informa la Agencia de Noticias Saharaui SPS. Para Sidati, la «resolución 1813 es en sí misma positiva puesto que reafirma que siguen siendo pertinentes las resoluciones anteriores 1754 y 1783, que dibujaron el marco y la finalidad de la negociación entre el Frente Polisario y el Reino de Marruecos, es decir cómo organizar la autodeterminación del pueblo saharaui, en pleno reconocimiento».

«El realismo es aceptar el camino democrático de las urnas, el camino de la autodeterminación que es el camino realista (…) Querer aprobar una visión como la autonomía es faltar al realismo», señaló. El Consejo de Seguridad ha aprobado una resolución en este sentido, y «no se puede pasar por encima de la realidad saharaui, porque ni la comunidad internacional está dispuesta a hacerle una donación sangrienta al Sáhara Occidental, ni el pueblo saharaui cederá a su derecho a la autodeterminación».

Respecto a las declaraciones de  Peter Van Walsum, Enviado Especial del Secretario General de la ONU, «no son mala intención, sino más bien un grave error»,  declaró Sidati, ya que su planteamiento está «irremediablemente condenado y va de suyo que no ya tiene la confianza por parte del pueblo saharaui y de las Naciones Unidas para extraer las conclusiones del debate«.

Acerca de las negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario, el diplomático saharaui indicó que «en el proceso de negociaciones que actualmente se ha entablado conviene llegar hasta el final», estimando que «las negociaciones siempre fueron los medios apropiados para llegar al final de las dificultades (…)

Ahora que estas negociaciones conocen incontestablemente dificultades, nosotros pedimos a los amigos de Marruecos que lo lleven a sentarse a la mesa des negociaciones y aceptar una solución basada en el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui».

La actitud de Francia fue criticada por Sidati, que manifestó no entender como el país galo puede apoyar las tesis de la ocupación, y esa «es una actitud perjudicial, una actitud que no le sirve a un miembro del Consejo de Seguridad que se dispone a presidir la Unión Europea y a organizar una conferencia sobre el Mediterráneo que tiene por objetivo la cooperación y la paz».

Para el diplomático saharaui, los amigos de Marruecos, especialmente Francia, deben tratar de que su  socio marroquí acepte «el camino de la negociación para solucionar el conflicto del Sáhara Occidental».



El Ayuntamiento de Soria se hermana con el pueblo saharaui

espacioseuropeos.com (7/5/2008)

El jueves, 8 de mayo, el pleno del Ayuntamiento de Soria aprobará por unanimidad de todos los grupos políticos el hermanamiento de la ciudad de Soria con la daira o Ayuntamiento saharaui de Mehariz, situado en el campamento de refugiados saharauis de Smara.
 
En un comunicado de prensa, la Asociación Soriana de Amigos del Pueblo Saharaui ha mostrado su agradecimiento a «todos los grupos políticos del Ayuntamiento de Soria porque creemos que es un gran paso para conocer la realidad de este pueblo hermano tan cruelmente tratado por la mayoria de la comunidad internacional ya que el mayor desprecio, muchas veces, es la indiferencia ante la suerte o desgracias de nuestros semejantes».
 



El Polisario previene contra «un nuevo Srebrenica» en el Sáhara Occidental

MINURSO.

Sáhara Occidental
Espacios Europeos (3/5/2008)
El Frente Polisario ha advertido a la comunidad internacional contra una eventual masacre en el Sáhara Occidental, semejante a la ocurrida en Srebrenica (Bosnia-Herzegovina), según manifestaciones de los parlamentarios saharauis que participaron el jueves pasado en Johannesburgo en una jornada de estudios sobre «La situación de los Derechos Humanos en las ciudades saharauis ocupadas».

De acuerdo con las declaraciones de estos parlamentarios



La RASD-TV (televisión saharaui), hace un llamamiento a todo el movimiento solidario de apoyo al pueblo saharaui

espacioseuropeos.com (2/5/2008) 

«Entre todos podremos hacer la television saharaui. Os necesitamos para romper el bloqueo informativo».

De esta forma tan sencilla, y tan profunda a la vez,  M. Salem Laabeid, Director de RASD-TV,  la televisión saharaui, nos pide ayuda a «todo el movimiento solidario de apoyo al pueblo saharaui» para luchar contra el bloqueo informativo. Y lo hace de esta forma:

1. Hacemos un llamamiento a la Coordinadora Estatal y a todas las Asociaciones y movimiento solidario con el fin de recoger todo el material audiovisual referido al Sahara (reportajes, peliculas, documentales, etc…) para que forme parte del archivo histórico de la televisión saharaui, y pueda aprovecharlo en sus emisiones diarias.

2. Hacemos un llamamiento a todas las asociaciones y amigos solidarios para que asuman, en los distintos ámbitos territoriales, el papel de corresponsales de la televisión saharaui. Con una pequeña cámara doméstica y sin mucho esfuerzo pueden cubrir muchos de los actos que se celebren referidos a la solidaridad con el Sáhara. Estos pequeños videos pasarían a formar parte de los noticiarios de la televisión saharaui.

Una forma de hacerlo llegar a la televisión es a través de los viajes que se realizan a los campamentos, contactando primero con la televisión saharaui para coordinar el envío.



Un beduino en el Caribe

Ali Salem Iselmu (1/5/2008)

A toda prisa se marchó el tren desde la bahía de Santiago de Cuba en dirección al municipio de Banes en Holguín, eran las tres de la tarde y hacía un calor sofocante. Decidimos entonces comprar unos batidos de Zapote para refrescarnos un poco, había demasiada humedad y estábamos sudando mucho. Entonces nos sentamos cada uno en su asiento y dormimos una siesta larga mientras el tren recorría pueblo por pueblo la provincia de Santiago y Holguín. 

Pasamos a toda velocidad Palma Soriano y después de una hora llegamos al último municipio de Santiago de Cuba antes de entrar en la provincia de Holguín. Contramaestre era un pequeño poblado situado entre montañas a su alrededor se encontraban muchas plantaciones de café y cítricos con las cuales se surtía a la ciudad de Santiago, el ambiente rural estaba  dominado por la constante presencia de campesinos que se acercaban al tren para vender sus productos. En esos días, corría el año 1993, en Cuba se empezaba a notar la crisis económica a raíz de la caída del bloque socialista.

Fascinado por el color de las plantas de café y por su olor decidí bajar a toda prisa del tren y me acerqué a una pequeña cafetería donde tostaban los granos y luego los exprimían en una cafetera sacándoles todo el café. Recuerdo cuando aquella delgada mujer de ojos negros se me acercó y me puso una taza de café bien caliente con un aroma intenso, en ese momento experimenté una sensación de alegría y satisfacción enorme, a lo lejos se veían montañas y palmeras perdiéndose en aquel auténtico paisaje cubano.

Quince minutos después estaba en el tren que seguía corriendo a toda velocidad hacia Moa un pequeño pueblo con unas minas de níquel en sus cercanías, mientras yo seguía inmerso en aquel relieve verde y montañoso dominado por la Palma Real, árbol que caracteriza a la isla de cuba y aparece en el escudo nacional, enormes extensiones de tierra con plantaciones de azúcar se observaban a lo largo de todo el viaje.

Aquel tren también servía de punto de encuentro de viajeros que venían de la ciudad y campesinos de diferentes comarcas que tenían necesidad de enseñar sus productos y algunas veces venderlos cuando había alguna parada. Yo y mis amigos de Banes, a los que recuerdo hoy con mucha claridad, ocupábamos cuatro asientos, nos sentábamos cada uno al lado del otro y empezábamos a hacer chistes a reírnos de las dificultades económicas que vivía cada uno y cuando alguna chica pasaba cerca de nosotros le soltábamos algún piropo hecho en Cuba.

Con todos los problemas a los que nos enfrentábamos jamás perdimos el humor, esa era nuestra medicina con la cual vencíamos cada reto que nos planteaba la vida.

A las siete de la tarde llegamos a un pueblo conocido como Deleite, allí nos bajamos de aquel tren que iba corriendo a su ritmo a la ciudad de Moa, mis amigos y yo cogimos el autobús en dirección a Banes y en unos cuarenta minutos hicimos el trayecto. Era  de noche y se veía en medio de la oscuridad aquel precioso poblado de casas de madera de color blanco y rojo. El ambiente a fiesta y carnaval era total, la música a todo volumen y la gente bailando salsa y sudando, nosotros lo único que hicimos a pesar del cansancio que teníamos era incorporarnos a la fiesta.  

Cuando llegamos a la plaza de Banes después de bajar del autobús comprobamos con nuestros ojos aquella famosa frase que dice «con una lata y un palo bailan los cubanos» porque la naturaleza del Caribe y su alma son bien distintas a aquella sobriedad que impregna a un nómada beduino, reconvertido en caribeño a través de los ritmos que marca la humedad de la noche.        

N. de la R.

Ali Salem Iselmu es saharaui y pertenece a la Generación de la Amistad Saharaui.




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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826

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