Una herencia corrupta y una ciudadanía indignada

Eugenio Pordomingo

Eugenio Pordomingo

Mi Columna
Eugenio Pordomingo (24/6/2014)
La coronación o proclamación de Felipe VI ya ha sido. Desde el pasado 19 de este mes él ¡ya es Rey!, y ella, reina consorte. ¿Han notado ustedes algún cambio? Seguro que no; ni lo van a notar. Bueno, sí; lo vamos a sentir y a padecer. Pero no debido a los nuevos detentadores de la corona, sino porque todo continúa igual, o sea, a peor. PP y PSOE, los partidos políticos periféricos, los sindicatos mayoritarios, las grandes corporaciones constructoras y la banca siguen y seguirán, al menos durante tiempo, en los mismos pedestales; en las columnas del hedonismo, de la prepotencia y de la impunidad. Y encima ahora tienen de nuevo a los medios de comunicación en una piña, en un “Pacto de Silencio”, como el que logró Juan Carlos I.

La renuncia de Juan Carlos a seguir siendo rey –una de las causas la vamos a conocer quizás mañana- hecha a toda prisa y sin que casi nadie conociera sus intenciones, a pesar de lo que dijeran ya consumado el acto, ha puesto en marcha la liturgia, los ritos, del régimen. Empresarios genuflexos hechos al calor de las bondades del sistema; políticos de tres al




Espacios Europeos © Copyright 2005-2019 No nos copiéis, nos cuesta mucho trabajo mantener esta página.
Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826

POLÍTICA DE PRIVACIDAD | Política de Cookies | Aviso Legal