espacioseuropeos.com (10/6/2008)

Durante la celebración de un mitin en Raleigh, Carolina del Norte, el Senador demócrata y casi seguro candidato a la Casa Blanca, Barack Obama, inició su campaña presidencial a principios de esta semana con la promesa electoral de implantar nuevos impuestos a los beneficios procedentes del negocio del petróleo.

Ante un enfervorizado público, Obama afirmó: «Eliminaré los vacíos en materia empresarial y los paraísos fiscales, y utilizaré ese dinero para ayudar a reducir los impuestos de la clase media que descenderán 1.000 dólares para el 95% de los trabajadores y sus familias». Sin dudarlo un momento arremetió contra las petroleras en general: «Haré que las empresas petroleras como Exxon paguen un impuesto por sus ganancias extraordinarias, y utilizaré el dinero para ayudar a las familias a pagar el precio cada vez más alto de la energía y otras cuentas».

El mismo día en que Obama hizo esta promesa, la gasolina alcanzó el precio de 4 dólares el galón (3,7854 litros), el más alto hasta ahora.