espacioseuropeos.com (1/7/2010)afganistan
Cada vez son más los ataques talibán a instalaciones militares de la OTAN y a bases del ejército afgano. Ayer se produjo un audaz ataque de las milicias talibán contra una base de la OTAN. La acción fue llevada a cabo por un grupo minoritario de milicianos talibán que lanzaron un coche bomba contra la instalación militar, a la vez que trataron de introducirse en la base. La base militar, situada al este del país, es usada de forma habitual por el ejército afgano, aunque también por efectivos de la OTAN.

La base militar atacada se encuentra en una vía que conduce a Pakistán, a 125 kilómetros al este de Kabul, la capital afgana.

El enfrentamiento duró unos treinta minutos. Los talibán portaban armas ligeras y lanzagranadas, atacaron la base desde las alturas de la ciudad de Jalalabad, de acuerdo con la información facilitada a la prensa por el portavoz de prensa de la base aérea.

Como es habitual en este tipo de acciones, las versiones son contradictorias. Los comunicados de prensa de las autoridades afganas aluden a que los soldados afganos e internaciones repelieron el ataque, aunque hubo bajas por ambas partes.

La cadena de televisión CNN, recogió las declaraciones del general  alemán, Josef Blotz, portavoz de la OTAN: «No fueron capaces de superar el perímetro. Fueron repelidos por una combinación de fuerzas de seguridad afganas y de la coalición»,

Por su parte, los talibán informaron en un comunicado que un comando suyo fue el responsable del ataque, en el que murieron  al menos 32 soldados de la base.

En relación con esta acción militar de los grupos talibanes, mencionamos los datos que aporta un informe elaborado por el Inspector General Especial para la Reconstrucción de Afganistán, en el que cuestiona la eficacia y preparación de los efectivos militare y policiales de Afganistán. Por un lado, en el informe se menciona que la «jerarquía» militar afgana «aún no pueden operar de forma independiente«. No queda claro si es que esa jerarquía es incapaz o es que se encuentra muy sometida al mando atlantista.

Según el diario New York Times, en el informa se detalla el «consumo de drogas, el gran desgaste, la corrupción y el analfabetismo de las fuerzas de seguridad afganas», recoge Democracy Now.

Hasta ahora, Estados Unidos ha gastado 27.000 millones de dólares en entrenamiento de las fuerzas afganas desde el año 2002.

España, que, inexplicablemente, cada vez se involucra más en esta guerra, dedica una parte importante del presupuesto destinado a nuestra presencia militar en Afganistán, a formar y armar a los militares afganos, además de financiar la construcción de instalaciones militares.