Entrevista a José Nve Elo Obono, líder del FPR  

José Nve, Eugenio Pordomingo y Raúl Peña (colaborador de Diario-16), en la manifestación que la oposición guineana celebró el pasado 12 de octubre de 1918 ante el Senado Español. Foto de archivo.

Mi Columna (Guinea Ecuatorial
Eugenio Pordomingo (13/8/2020)
José Nve Elo Obono, líder del FPR (Frente Popular Republicano), es un prolífico activista en las redes sociales que acompaña sus textos con peculiares fotografías personales. Ese activismo lo conjuga con su presencia en cuantos actos organiza la “verdadera oposición”, como él dice. Sus pronunciamientos en las redes sociales –videos y escritos- no dejan “títere con cabeza”, y sus contundentes posiciones políticas no pasan desapercibidas. 

José Nve Eló, guionista, escritor, ex militar, político y autodidacta –como él mismo se califica-, está casado y con prole, nació en Guinea Ecuatorial. A los cinco años de edad, tras el golpe de Estado que Teodoro Obiang Nguema dio contra su tío, el presidente electo, Francisco Macías, sus padres consideraron conveniente para su formación, internarle en un colegio de los Escolapios en España, donde cursó la EGB. Diez años más tarde regresa a Guinea Ecuatorial, su país, donde finaliza la enseñanza superior.

En el transcurso de la entrevista, realizada telefónicamente, me comenta que “en el examen de madurez, me impidieron participar por motivos políticos, incluso me expulsaron de la sala, y el entonces director del instituto ´Petit Pierre´, me espetó: Ya vendrás a hacer el examen de madurez cuando tu padre sea Presidente”. Por aquellas fechas, su padre, Eloy Eló Nve Mbengono, era ya un opositor, militaba en la FDR, formación que abandonó en junio de 2001.

El activismo político de nuestro personaje, José Nve Eló, comenzaba a crearle serios problemas. En el año 1997 es detenido junto a otros oriundos de Mongomo, acusado de intento de golpe de Estado. Como consecuencia de esa detención, fue condenado a muerte en un juicio, “sin las debidas garantías procesales”, algo habitual en Guinea Ecuatorial. Meses más tarde fue indultado debido a la “magnanimidad” del Presidente. “Obiang es muy magnánimo”, recalca con sorna.

Como la situación política no “pintaba” nada bien, en 1998 se desplaza a España y solicita  asilo político, que le fue concedido en el año 2000.

En 2003 ingresa en el Ejército español, concretamente en la Brigada Paracaidista, donde cumplió su contrato de tres años. Con la intención de ampliar su conocimiento de las culturas europeas, visita Suecia, Noruega y Finlandia. Pero las raíces tiran mucho  y, sobre todo, trata de averiguar acerca de las circunstancias en las que murió su padre en Marruecos. Total, que no lo piensa dos veces y regresa  de nuevo a Guinea Ecuatorial. De la muerte de su padre tratamos más adelante.

Los cinco años que pasé en Guinea Ecuatorial –dice- “son la fuente y el germen de los principios fundacionales del FPR”. Y como han hecho otros opositores, crea en el exilio, el Frente Popular Republicano. La seguridad física manda.

Desde 2016 reside en España, engrosando la lista de exiliados ecuatoguineanos. Pero la longa manu de Obiang Nguema no para, y en el año 2018 un tribunal militar le condena en rebeldía a 82 años de cárcel. En ese juicio fueron condenados casi un centenar de personas, entre ellas varios miembros del MLGE IIIR, acusados de intento de golpe de Estado en diciembre de 2017.  La prestigiosa asociación HRW elaboró un informe en el que condenaba las irregularidades del juicio y las sentencias, pero como también viene siendo habitual, no sirvió absolutamente para nada.

En la actualidad, José Nve combina la actividad política con los “quehaceres diarios”, me comenta, mientras espera la apertura democrática de Guinea Ecuatorial.

P.- Vamos a 1995. El 7 de enero de ese año, festividad de San Raimundo de Peñafort, Patrón de los abogados y de las Facultades de Derecho, se celebra todos los años, como en España, la Apertura del Año Judicial. Ese día su padre, Eloy Eló Nve, como Fiscal General del Estado, leyó su discurso. El texto fue demoledor: denunciaba la sistémica e impune corrupción y la degradación del sistema judicial guineano. ¿Qué consecuencias tuvo para él?
R.-
Durante 16 años mi padre fue ministro de Estado, Encargado de las Relaciones con la Cámara de Representantes del Pueblo. Era un ministerio atípico, sin presupuesto. Después, Obiang Nguema le nombró Fiscal General del Estado. Mi padre llevaba tiempo, aunque en privado, criticando al régimen de Obiang. Lo que escribió y leyó ese 7 de enero, no era nada improvisado. Lo había pensado, madurado y sabía las consecuencias que podía tener. Pero aún así…
Tras su discurso sufrió serios acosos de todo tipo, entre los que no faltaron serias amenazas a su vida. Obiang estaba sumamente cabreado y una noche, a los pocos días, se presentaron en nuestro domicilio un grupo de personas, ministros y gerifaltes políticos, entre ellos el poderoso Alejandro Evuna, para pedirle que se retractara de sus acusaciones.

Pero mi padre se negó rotundamente. Para él lo dicho eran “verdades como puños”. Le amenazaron con investigar las acusaciones que había denunciado, a lo que mi padre les contestó que estaba de acuerdo y que el mismo participaría en esas investigaciones.

P.- ¿Le cesaron en el cargo?
R.-
Ni le cesaron ni dimitió. Fue una cosa rara. No hubo notificación oficial, pero le dejaron de pagar su sueldo como funcionario y no pudo volver a pisar su oficina. Eso sí, le quitaron sus propiedades, sin más y le dieron de baja en el Colegio de Abogados para que no pudiera ejercer su profesión. Él se había licenciado en la Facultad de Derecho de la Complutense de Madrid.
Recuerdo las penalidades que empezamos a pasar y como un empresario italo-español, Bruno Beretta, nos ayudaba como podía, pues sus empresas le empezaban a ir mal.

Viendo como se ponía la situación, mi padre intento viajar a Duala (Camerún), pero militares y policías subieron al avión en el que ya estaba ocupando una plaza y le bajaron a punta de pistola.
Desde ese momento, quedó confinado en casa. No podía salir. Varios militares y policías custodiaban noche y día nuestro domicilio.

P.- ¿Qué hizo…?
R.-
Recuerdo que una persona, creo que un funcionario, le avisó que esa misma noche le iban a matar por orden del presidente. Mi padre se las ingenió para salir de casa y en un cayuco se escapó a Camerún. De allí a París, y después Madrid.

Hay un hecho que considero importante, cuando mi padre regresó de una gira por los juzgados del país, Felipe Ondo Obiang y Bonifacio Nguema Esono se pusieron en contacto con él para proponerle participar en la creación de la F D R. A mediados del 1996 los tres cofundadores de la Fuerza Democrática Republicana tuvieron que exilarse para salvar sus vidas. Mi padre como he dicho antes, tras una larga peripecia, llegó hasta Madrid, donde solicito el asilo político. Al poco tiempo se desligo de la FDR. Según sus propias palabras, porque estaban haciendo política regionalista, y acogiendo en el partido a todos los corruptos que huían del PDGE, sin importarles sus crímenes; solo porque eran de Mongomo, como, por ejemplo, al exministro del Interior Julio Ndong Ela Mangue, que en sus tiempos de ministro le dijo a la cara a mi padre que la FDR solo se legalizaría sobre su cadáver.

P.- ¿Usted cree que su padre, Eloy Eló Nve Mbengono, fue asesinado en Marruecos?
R. –
El esclarecimiento de las circunstancias que rodearon la muerte de mi padre, fue algo que, como le he dicho, me llevó a regresar a Guinea Ecuatorial, pese a las tiranteces con el gobierno, a lo que habría que añadir mi destacada participación en el “asedio” a la sede de la embajada de mi país, entonces ubicada en la madrileña calle de Claudio Coello.

Mis indagaciones en Guinea Ecuatorial me conducen a asegurar, por las confesiones y testimonios orales de varios amigos de mi padre en ese gobierno y en el entorno mismo de la familia presidencial, que Eloy Eló Nve Mbengono no solo fue asesinado en Marruecos por orden expresa de Teodoro Obiang Nguema, sino que hasta sus restos mortales fueron sustraídos por el régimen, presentando a la familia del finado un féretro precintado, que se instaló en la sede del PDGE para velarlo una noche.

El féretro estuvo custodiado por la seguridad presidencial, sin que ningún familiar pudiera abrirlo. Y, además, en lugar de trasladar el “supuesto” cadáver a su localidad natal en Mongomo, para darle sepultura, la Primera Dama, Constancia Mangue, decidió, por su cuenta y riesgo, que se le enterrara en Malabo.

Por entonces ya conocíamos con detalle cómo murió mi padre, pero por la seguridad de los confidentes -ya han muerto varios-, preferimos aplazar esa información y esas pruebas testimoniales, a la espera de que Teodoro Obiang, en algún momento pierda su inmunidad presidencial y pueda ser llamado ante una corte de justicia como un ciudadano común.

Eloy Eló Nve Mbengono.

P.- ¿Desde cuándo sintió usted la vocación política?
R. –
Desde muy joven me atrajo la política. El factor clave para mi despertar tan prematuro, fue la educación que recibí. Yo tuve la suerte de poder educarme y hacer toda la EGB interno, como le dije, en un colegio de Escolapios en Santander, que por cierto lo pagaba una empresa carbonera española afincada en Guinea Ecuatorial en la que mi padre era abogado.

Entonces, es obvio que una mejor educación conlleva a una temprana evolución del ciudadano, y para cuando regresé a vivir en mi país, con 14-15 años, mirase por donde mirase sólo era capaz de ver unas violaciones permanentes de libertades y derechos humanos que otros, milagrosamente, no podían ni apreciar. El raro, el discrepante, era yo. Además, con 10 u 11 años, ya supe lo que era un partido político, porque mi padre fue el verdadero fundador del PDGE.

Durante mis vacaciones de verano, que pasaba en Guinea Ecuatorial, le vi trabajar en casa como un poseso y engendrar los estatutos y reglamentos del PDGE. Y a mí me encargó recortar con una cuchilla de afeitar la antorcha de la antigua bandera del Zaire de Mobutu, para colocarla sobre azul y verde, y crear la bandera original del PDGE.

Estoy en política casi desde los 14 años. Yo, que había ayudado a mi padre a redactar dichos estatutos (con 7 años yo ya sabía escribir a máquina, y mi padre, por unas monedas, me reclutaba a veces para escribir lo que él me iba dictando. Entonces conocía los estatutos del PGDE, y estaba viendo que una cosa decían, y otras estaba haciendo el gobierno. Mi padre también lo veía, como para no verlo, era ministro de ese gobierno.

Pero como me explicó a los 16 años, tras un enfrentamiento verbal en el que le recriminé que todo un licenciado en la Complutense como él pudiera prestarse a trabajar para un Simio como Obiang, en vez de irnos a vivir a España y que abriera su bufete ahí.
MÍ padre me miró, y poniendo cara de resignación me dijo: “¿Quieres saber por qué formo parte de esto?, pues porque sin nosotros (dijo refiriéndose a los pocos licenciados en universidades españolas en ese gobierno), sería mucho peor. Las cosas, (a ser posible) se cambian desde dentro”.

Fui también cómplice en la redacción de los términos del discurso de denuncia de mi padre, como Fiscal General, en enero de 1995.
Así que, a mis 46 años, puedo afirmar que llevo más de 30 como disidente político. Yo ya era opositor viviendo bajo el techo de mi padre que era ministro de Estado, y fui yo quien le fue empujando a reaccionar contra las injusticias. Y el día en que más orgullo de hijo sentí fue tras el discurso que pronunció en el primer mitin político de la FDR. En casa lo saludé y le dije: “Bienvenido a la oposición, Señor”.

P.- ¿Qué ideología tiene su partido político?
R. –
El FPR al que yo represento, es un partido político de ideología Social-Nacionalista. Es evidente que con el orden mundial establecido, los nacionalismos africanos no son del gusto de occidente, pero creemos que debe haber un punto de encuentro en el que ellos continúen haciendo sus negocios en Guinea Ecuatorial, a la vez que el pueblo guineano come y vive con dignidad. No hace falta sostener en el poder a un tirano que mata de hambre a su pueblo para defender los intereses occidentales en el país.

P.- Usted es un destacado activista en las redes sociales, ¿cree que así se puede acabar  y  ayudar a terminar con el régimen guineano?
R. –
Las redes sociales son un elemento a favor del que juega en transparencia. Y un gran lastre para los regímenes tiránicos. Claro está que por sí solas, las redes sociales no hacen mucho, pero desde la disidencia debemos aprovecharlas como elemento didáctico e informativo para los que nos leen, ven o escuchan. Derrocar una tiranía con más de cuatro décadas de existencia no es fácil. Hay que educar, formar e informar primero a ese pueblo para que entienda el por qué debe levantarse. Y a mi juicio, esa es la etapa que atravesamos ante la anestesiada ciudadanía guineana. Prácticamente se puede decir que el reinado de Obiang, por causas biológicas, llega a su fin. No le auguro dos años más. Pero si el pueblo no reacciona y expresa su rechazo públicamente a que el poder sea hereditario de la familia de Obiang, todo lo hecho a través de las redes no servirá de nada. Teodorín, un delincuente condenado, será Presidente de Guinea Ecuatorial. Ya ejerce, de hecho.

P.- La historia nos demuestra que cuando la oposición está dividida es casi imposible acabar con las dictaduras ¿Cuál es la causa de que la oposición guineana no se una?
R. –
Sin andarme por las ramas, le diré que es la desconfianza la principal causa de desunión de la oposición en el exilio. Sumada a un oscuro y rancio regionalismo que destilan algunos partidos y activistas. A mí, personalmente, me cuesta hablar sobre democracia con un señor que lleva más de 36 años de presidente en su partido, sin haber celebrado un solo congreso en el que pudiera salir democrática mente elegido y reforzado. Y si a esto le sumamos que se expedienta y se expulsa de ese partido a todo militante que Osa hablar sobre la alternancia, lo que no puede ese partido es llamarse democrático. Y no voy a señalar a nadie….

P.- Desde hace un tiempo, algunos sectores se vuelcan en una transición pactada en GE, ¿usted lo ve factible?
R. –
Pues claro que es factible. Si lo están haciendo ya. Ahora mismo la oposición en el exilio está dividida en dos bandos. Un bando de irreductibles, que no está dispuesto a negociar con los derechos del pueblo. Y otro grupo que se han plegado a negociar una plaza en un posible gobierno de transición presidido por un hijo o señalado de Obiang. En una Guinea con esa composición, los crímenes del régimen de Obiang seguirían sin poder juzgarse, y es obvio que con un ignorante al timón, ninguna embarcación puede alcanzar buen puerto. Así que, el pueblo es el que al final tiene la última palabra. Estos partidos harán lo que el pueblo les permita. Si el pueblo se traiga un gobierno conjunto de transición integrado por varios partidos de la oposición en el exilio, y presidido por Teodorín, pues les permitirán hacerlo. Me consta que se está trabajando en esa vía, para legitimar el traspaso de poder de padre a hijo.

P.- ¿Participa su grupo en las reuniones auspiciadas  por el grupo “Internacional para la Paz”, con sede en Toledo, en las que si están algunos sectores guineanos.
R. –
Jamás. Ni el FPR, ni ningún partido honesto han sido invitados a Toledo. Es más, tenemos noticias de que fuimos especialmente vetados. Ni la ARND ni la CORED, ni muchos otros partidos fueron invitados. Era una sentada solo apta para aquellos que estuviesen dispuestos a poner su precio por su apoyo a un gobierno presidido por Teodoro Nguema Obiang.
Aunque, días más tarde cierto individuo me contactó en privado, instándome a sentarme en la próxima reunión, y puse como condición que nos sentáramos todos. Para estar yo, deben estar todos, y bajo luz y taquígrafos.

P.- ¿Ha asistido usted a alguna de las reuniones que se han mantenido con un representante de la UA en Francia y España?
R. –
No -afirma rotundo- “jamás he asistido a ninguna reunión de esa naturaleza”.

P.- ¿Qué opina de esos dos focos políticos que aparentan intermediar para una transición política en GE?
R. –
Pues opino lo que usted mismo ha dicho, que solo aparentan intermediar para una transición política, pero su única finalidad es colaborar para que nada cambie.

P.-Desde fuera, sentimos que no hay una presión fuerte y decidida para que el dictador Obiang Nguema libere a los presos políticos ¿Cómo es posible que a estas alturas se le permita al dictador raptar a opositores, llevarlos a Malabo, hacerlos desaparecer o, en el mejor de los casos, un juicio sumarísimo, fusilarlos, cadena perpetua o condenas casi centenarias?
R. –
Como mínimo, lo que nos revelan esos hechos que usted mismo acaba de describir, es que el Reino de España, que tiene dos nacionales y dos refugiados políticos en su territorio, apoya incondicionalmente al régimen sanguinario y terrorista de Obiang, puesto que ni siquiera se han puesto en marcha esfuerzos diplomáticos por repatriar a sus nacionales.

Se refiere a Nve a los miembros del MLIGEIII secuestrados en Sudán del Sur y conducidos a Guinea Ecuatorial, Feliciano Efa Mangue y Julio Obama Mofuman (ex militares españoles) y Martín Obiang Ondo Mbasogo y Bienvenido Ndong Ondo.

P.- ¿Considera usted que Teodoro Nguema Obiang, Teodorín, se va a consolidar en el poder como presidente?
R. –
Es muy probable; tratándose de una población tan ausente como la guineana, es bastante probable que mañana se le nombre Presidente a ese analfabeto, y no pase nada de nada. Si el pueblo no se levanta, todo es posible para un tirano. Y, al pueblo de Guinea no se le ve mucho nervio.

P.- ¿Las desavenencias familiares podrían obstaculizar la sucesión de Obiang Nguema?
R. –
Ese es el único factor que me da cierta esperanza. Más que una acción o levantamiento popular, tengo más fe en que sus ambiciones internas sean las que enciendan la chispa que lleve al traste sus planes de sucesión.

P- ¿Está su partido integrados en alguna coalición o grupo político?
R-
No. Con CORED y el MLGEIIIR nos unen más cosas que las que nos separan. Queda clara mi postura.

P- ¿Han mantenido contactos con partidos políticos españoles?
R-
Por supuesto, pero no han sido muy fructíferas. Tuvimos encuentros con Izquierda Unida (IU) y con Podemos. Hablamos, comentamos, vimos papeles, pero ahí quedó todo.

Nuestra conversación –lógicamente hubo varias llamadas telefónicas- finalizó con su respuesta a otra pregunta mía: “Mire usted, los que colaboran con reuniones para una supuesta transición, en la que participe el PDGE, Armengol Ondo Nguema y el actual embajador en España, de alguna forma están colaborando con la dictadura”. Hace un receso como pesando lo que va a decir, y prosigue:Obiang les dice a los opositores o supuestos opositores: mira, aquí tengo dos metales, uno es plata y el otro plomo. Y ya se sabe, unos eligen plata. La máxima de Obiang es “si haces política en Guinea es que estás conmigo”.

José Nve Elo Obono, líder del FPR

NOTA:
En un artículo publicado en mayo de 2009, escribimos esto sobre la muerte del padre de Nve:

Eloy Elo Nve murió en Marruecos durante su estancia en el país alauita, donde había acudido con una delegación de destacados miembros del PDGE, partido político de Obiang Nguema, para tratar asuntos relacionados con las elecciones presidenciales. La muerte de Elo Nve Mbengono, aunque no ha sido confirmada oficialmente, parece ser cierta.

En Marruecos, en lugar de alojarse en un hotel, la dictadura les había indicado que lo hicieran en casa de una compatriota que trabaja en la embajada de Guinea Ecuatorial en Rabat. La “compatriota” es mujer de Melchor Okué, presidente del Comité Olímpico de Guinea Ecuatorial durante más de veinte años, y en la actualidad ejerce de alcalde en la localidad de Ebebiyin, en la zona continental.

En esa misma casa, donde Eloy Elo Nve Mbengono fue “alojado”, vive también

Liborio Mba Obama, teniente coronel del Ejército de la dictadura, que convalece de las heridas de bala que sufrió el 17-F en el asalto al Palacio de Obiang Nguema en Malabo.

(…)
Elo Nve residía en España desde el año 2000, en unas condiciones muy precarias. No tenía trabajo y, a pesar de haberlo intentado, no consiguió ayuda del Gobierno español. En agosto del año pasado, acuciado por su situación personal,  regresó a Guinea Ecuatorial. En la actualidad, según parece, estaba afiliado al PDGE.

Algunas personas que conocían bien a Eloy Elo nos han comentado que reiteradamente le dijeron que no regresara a Malabo, que no debía fiarse de las promesas del dictador: “No me hizo caso y ya vemos lo que ha pasado…”. Intentamos saber las causas de su muerte, pero no hemos obtenido una respuesta concreta. “Deberían hacerle una autopsia a su cadáver en Marruecos, pues de lo contrario se lo llevarán rápidamente a Malabo, si es que no lo han hecho ya…”





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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826

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