El hombre de la motosierra llora desolado en el Muro de las Lamentaciones

Javier Milei llora ante el Muro de Las Lamentaciones.Foto Casa Rosada.

Argentina/Israel
Alejandra Durrell (9/2/2024)
En el transcurso de su viaje a Israel, el presidente de Argentina, Javier Milei, visitó –algo preceptivo y casi de obligado cumplimiento- el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén. La visita se llevó a cabo el martes día 6 de este mes de febrero. Un Milei compungido lloraba desolado frente al Muto de Las Lamentaciones, lo hizo en compañía del rabino Yosef Garmon, quien  emocionado dijo: “Fue muy bueno ver –a Milei– la emoción que tenía en el Muro de los Lamentos”, dijo.

Poco después, el presidente argentino confirmó que trasladaría la embajada de su país de Tel Aviv a Jerusalén, y de paso condenó el atentado de Hamas y apoyó la “legítima defensa de Israel”. Leitmotiv del viaje.

En un artículo publicado en el medio PIA GLOBA, Denis Warrior comenta sobre la “conversión imposible al judaísmo de un grosero gentil”, en referencia a Javier Milei, al que considera un esnobista que tiene la “necesidad de construir relaciones con lo que el propio Javier Milei, en su singular y alucinada cosmovisión geopolítica, considera fuente de poder”.

El nacimiento de la relación de Milei con el judaísmo la sitúa el autor a partir de su amistad con Carlos Maslatón (de origen judío-marroquí-sefardí) del que ahora aparece algo distanciado. Maslatón, lideró la poderosa Unión Para la Apertura Universitaria en su etapa de líder universitario. A sabiendas de que las conversiones al judaísmo están prohibidas, Milei estudia hebreo y debió someterse a la circuncisión.

El poderoso empresario, Tzvi Grunblatt, cercano a Milei, es el “puente” con su jefe el poderoso Elstein. Denis Warrior hace referencia a Los Lubavitch, a los que considera “una secta ortodoxa y reaccionaria, misógina y anti-palestina, del judaísmo”. Y aporta más datos: “Tienen sede en Nueva York. No son sionistas, pero tampoco anti-israelíes. Su capital no está en Jerusalén, está en New York. Especialmente en Wall Street”.

Los Lubavitch son “partidarios (al igual que los neo-pentecostales) de una teología de la abundancia. Es decir, si sos rico es que Dios te benefició. Y la pobreza es por culpa del pobre: Dios lo castigó”.

Este grupo, dice el autor, ha “amasado grandes fortunas con el negocio del perdón”, y cita, entre sus acólitos, a varios empresarios y políticos, y lo compara con el Opus Dei. A este grupo pertenecen varios de los políticos que han llegado a las mieles del poder en Argentina.

Warrior menciona una importante reunión en Washington en la que Milei dio a conocer su programa de gobierno. Por supuesto no encontró oposición alguna. ¡Un experimento importante!, dijo uno de los políticos que asistieron al cónclave. Ese apoyo y el del Cielo, según Milei, le van ayudando. De hecho uno de los eslóganes de su campaña electoral fue: “En una batalla, la victoria no depende del número de soldados, sino de las fuerzas del cielo”.

Milei no desaprovecho la visita y asistió a “una tradicional celebración judía, la havdalah, ceremonia de separación del Shabat del resto de los días que componen la semana”.

Milei con el Rabino Yosef Garmon. Foto Casa Rosada

Importante este párrafo del artículo aludido: “La presencia de Zelenski en la ceremonia de traspaso, la intención de visitar Israel a penas asumido en sus funciones, los alineamientos sin cortapisas con la diplomacia norteamericana, exponen un gobierno claramente comprometido en el redespliegue norteamericano y un país expuesto al saqueo, la depredación y la recolonización».

Y este otro, que de forma didáctica no sitúa en lo que estamos viviendo en Europa y en otros lugares del Planeta: “Como en 1806-7 el fracaso militar redundó en una victoria política para Gran Bretaña que más tarde colonizó la economía y el músculo nacional. Ahora estos actores, devotos discretos de Herzl y sus planes alternativos de ocupación patagónica, supremacistas, no necesitan más que concretar negocios para consolidar su colonización de la economía, las finanzas, los medios de comunicación y el territorio y músculo nacional. Y Milei es su facilitador a cambio de su sosiego en la inquietud y curiosidad por una cábala o alguna que otra ceremonia”.

La organización de ese grupo fue fundada por el rabino Schneur Zalman de Liadí (1745-1812). En la actualidad la escuela se adhiere a las enseñanzas del rabino Menachem Mendel Schneerson (1902-1994).

Queda claro que a Milei le apoya el  ultraconservador  y ortodoxo sionismo, plagado de empresarios multimillonarios con ansias de amasar más poder. Sin duda, Milei debería cambian su ideología política de “anarco-capitalista” o “capitalista-libertario” y dejarlo simplemente en CAPITALISTA.

Y decirle a los miles de manifestantes que protestan por los recortes que les conduce a ser más pobres, que se deben a que esa pobreza es por su culpa: Dios os ha castigado.

 NOTA:
Denis Warrior, autor de este artículo es periodista y analísta internacional.

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