
España/Marruecos
Espacios Europeos (15/1/2026)
El digital marroquí rue20 publica hoy que España compra cada vez más tomates a Marruecos. Y aporta este dato: “las importaciones españolas de frutas y verduras mantuvieron en 2025 una trayectoria claramente ascendente, con un incremento del 8% en volumen y del 12% en valor durante los diez primeros meses del año”.
La misma fuente comenta que “España adquirió 3,8 millones de toneladas de productos hortofrutícolas por un valor total de 4.580 millones de euros”.
Se jacta Marruecos de que España aumenta cada año las compras de frutas y verduras marroquíes. Y cita, por ejemplo, que las verduras representan el 47% del volumen importado; el 53% corresponde a frutas.
1,02 millones de toneladas (+1%) y un valor de 389 millones de euros, fueron adquiridos por España a Marruecos en 2025, lo que se traduce en un aumento del 14% en un año. La patata es el segundo producto, tras el al tomate, en el aumento de importaciones por parte de España.
Por lo que respecta a las frutas, “las importaciones también mostraron una evolución positiva, con dos millones de toneladas (+7%) por un valor de 3.240 millones de euros (+16%)”.
El plátano “se mantuvo como la fruta más importada, mientras que el aguacate se situó en segundo lugar, superando a la piña, tras registrar un aumento del 24,5% en volumen y del 5% en valor, hasta 276.801 toneladas por 565 millones de euros”, afirma la misma fuente.
Como vemos, la dependencia de España de Marruecos, en lo que se refiere a productos hortofrutícolas es cada vez mayor. Con la firma por parte de la Unión Europea y MERCOSUR, queda claro que nuestro país en este sector es evidente.
Desde hace décadas –ahora con más fuerza- los sindicatos agrarios españoles critican la competencia desleal de Marruecos; denuncian los acuerdos entre la UE y Marruecos, pues permiten la entrada de productos agrarios con menores exigencias laborales, medioambientales y fitosanitarias que a los españoles. A esto se une la deslocalización, o sea que empresas agrícolas españolas y grandes centros comerciales, trasladan su producción a Marruecos, donde los costes laborales son menores, así como las legislaciones en materia de salubridad. El uso de todo tipo de pesticidas, prohibidos en Europa desde hace años, son empleados en Marruecos sin control alguno.
No es de extrañas que dentro de pocos años, nuestros campos se vean plagados de placas solares y molinillos de producción de energía eléctrica. Si a esto añadimos la desaceleración de nuestro tejido industrial, el resultado es claro: España, país de turismo y cuchipanda.
Etiquetas:
España, Frutas y verduras de Marruecos, Marruecos, Mercosur, Plátanos de Marruecos, Sindicatos agrarios españoles, Tomates marroquíes




