Camilo Cienfuegos

Mi Columna
Eugenio Poromingo (7/7/2026)
A esta altura de la vida, de la historia, comentar sobre un personaje como Camilo Cienfuegos Gorriarán, precisa al menos una mínima sinopsis de su paso por este mundo.

Camilo Cienfuegos, hijo de inmigrantes españoles,  nació en La Habana en 1932. Desde pequeño bebió en las fuentes del anarquismo y el republicanismo a través de sus padres, originarios, la madre de Asturias y el padre de Santander.

De familia humilde, Camilo estudió en la Academia de Bellas Artes San Alejandro en La Habana, pero la pobreza de sus progenitores le abocó a trabajos de dependiente en una tienda de venta de zapatos. Sus inquietudes sociales le llevaron a Estados Unidos, donde estuvo dos años ocupado en trabajos más que precarios, hasta que las autoridades estadounidenses decidieron expulsarlo del país. Motivo de la expulsión: su cercanía a la oposición al dictador Fulgencio Batista, marioneta de empresas estadounidenses, que controlaban Cuba a sangre y fuego.

Tras varias peripecias como militante de la oposición cubana en México, en el año 1956 se vuelca activamente en la expedición del yate Granma, que desde México llegó a Playa Las Coloradas (Cuba). La guerrilla fue afianzándose hasta que tres años más tarde tomó la ciudad de Yaguajay tras una lucha encarnizada. Y, ¿quién mandaba la tropa rebelde?, pues nada más y nada menos que Camilo Cienfuegos.

La toma de Yaguajay permitió coordinar el avance rebelde sobre Santa Clara, donde la columna dirigida por Che Guevara obtuvo la victoria decisiva.

Batista cayó sin que la Administración Dwight D. Eisenhower hiciera mucho por salvarlo (diciembre de 1958). Como buen dictador, pocos días después huyó de Cuba. Destino: República Dominicana donde otro dictador gobernada, Rafael Leónidas Trujillo. De allí a Portugal y después a España.

Camilo Cienfuegos alcanzó una enrome popularidad, debido a su cercanía con el pueblo, algo que no era muy usual en la mayoría de los dirigentes castristas. Mucho discurso pero poco roce.

La existencia de Cienfuegos no iba a durar mucho. Diversos autores sostienen que su popularidad pudo incomodar a Fidel Castro.

El 28 de octubre de 1959, Cienfuegos volaba de Camagüey hacia La Habana en una avioneta Cessna 310; le acompañaban Luciano Fariñas, piloto y Félix Rodríguez, militar. Pero la aeronave desapareció y nunca se recuperó ni tampoco los cadáveres de los tres viajeros.

¿Qué pasó?
Se dice que el gobierno castrista dedicó varios días a la búsqueda de la avioneta, que nunca apareció;  tampoco los cuerpos de sus ocupantes. Y se les dio oficialmente por muertos. Nunca se sabrá si hubo sabotaje, asesinato o, simplemente, un accidente aéreo más.

Se rumoreaba que el mismo Fidel o su hermano Raúl tuvieron que ver con esa desaparición, poro lo cierto es que no existen pruebas concluyentes de qué pasó en aquel fatídico vuelo.

Una investigación, realizada entre los años 2024  y 2026 no logró aportar datos sobre los restos del avión y de los cuerpos de los viajeros. La especulación persiste entre los partidarios de que fue un asesinato organizado por los Castro o la de los que opinan que fue un accidente aéreo “a causa del mal tiempo”.

Tras una búsqueda -al parecer no fue nada intensa- no se encontró ni rastro de la nave ni de los tripulantes.

De acuerdo con un informe que circula por las redes, se dice que Che Guevara sabía lo que había sucedido. Si eso es cierto, por qué guardó  ese secreto durante más de ocho años. Los que apoyan esta tesis afirman que fue por no dañar a la “revolución cubana”.

A los sesenta años del suceso, un testigo –quizás el único que queda- se decidió a revelar lo que conoce de ese “accidente”. Su nombre es José Ramón Fernández, alias “el Gallego Fernández” -murió en 2019 con 95 años-, pero con enorme lucidez mental. Este hombre estaba en la noche del día del accidente (1959), cuando el Che y Fidel discutían sobre la desaparición de Camilo. Fernández se encontraba a escasos metros del despacho de Fidel Castro, donde se mantenía esa acalorada y larga discusión.

Ya nunca Castro y Guevara mantendrían diálogo alguno. La separación trajo sus consecuencias y Guevara las sufrió.

Fernández afirma en un video publicado, que a Fidel no le gustaba nada que Cienfuegos contara con el cariño del pueblo. Sin duda es un testimonio tardío, cuya veracidad no ha podido ser corroborada.

Algunos testimonios sostienen que mantenía discrepancias con la orientación ideológica que comenzaba a adoptar el nuevo régimen.

El comunismo penetra en la revolución
En octubre de 1959 el problema político más importante que tenían los revolucionarios era el enfrentamiento entre el gobierno de Fidel Castro y sectores revolucionarios que rechazaban la creciente influencia del Partido Socialista Popular (PSP) de ideología comunista.

Es importante aclarar que el PSP no estuvo en los orígenes del movimiento insurreccional que derrocó a Batista, que fue liderado por Fidel Castro a través del Movimiento Revolucionario 26 de Julio y el Ejército Rebelde. El PSP no apoyó al principio a Castro como dirigente. Años más tarde, en 1961, se unieron los grupos que participaron en la caída del dictador, creando el Partido Comunista de Cuba.

Y ahí las desavenencias se hicieron más evidentes. El culmen fue la destitución y posterior detención de Huber Matos, comandante militar en Camagüey. Todo se precipitó con la renuncia de Matos denunciando que la Revolución estaba tomando un giro comunista. Pero Fidel Castro lo interpretó como un acto de insubordinación. La orden de arrestar a Matos no tardó en producirse.

Camilo Cienfuegos, Fidel Castro y Huber Matos. Foto Wikipedia.

Fidel Castro envió a Cienfuegos a Camagüey para arrestar a Matos. Lo hizo con todo respeto y sin humillar a su amigo y antiguo compañero de lucha. Hay ciertas evidencias de que Cienfuegos manifestó su simpatía personal hacia Matos, a la vez que consideraba excesiva la pena que se le iba a imponer. También mostró su malestar por el trato que se le estaba dando.

El juicio a Huber Matos comenzó nada más abandonar Cienfuegos la ciudad de Camagüey. Aclaremos que Cienfuegos no estaba bien visto por los comunistas a los que les molestaba su popularidad. Ideológicamente, Camilo Cienfuegos no  compartía las ideas y comportamiento de los comunistas. Él era un nacionalista, humanista y escasamente dogmático.

Hasta ahora la muerte de Cienfuegos continúa siendo uno de los episodios más debatidos y enigmáticos de la Revolución Cubana. Hay una teoría, aparte de las mencionadas anteriormente, sobre su muerte (accidente, sabotaje o decisión de los Castro), que es la de la intervención de una potencia extranjera.

Huber Matos cumplió la condena de 20 años de cárcel que le impuso el gobierno castrista. En 1979 abandonó Cuba y se dirigió a Miami (Estados Unidos), donde fundó Cuba Independiente y Democrática (CID), organización opuesta al régimen castrista. Murió en 2014.

De Cienfuegos nos quedan algunos escritos, discursos y cartas, pero sobre todo su legado como gran estratega militar. Hombre de valor demostrado, activista incansable y persona muy querida por su pueblo.

Más de seis décadas después de su desaparición, Camilo Cienfuegos continúa siendo uno de los grandes enigmas de la Revolución cubana. Para unos, un héroe popular víctima de un accidente; para otros, un dirigente demasiado carismático para sobrevivir en un régimen que empezaba a concentrar todo el poder en torno a Fidel Castro. La ausencia de pruebas concluyentes mantiene abierto un debate que probablemente nunca podrá resolverse de forma definitiva.

N. de la R:
Esta Columna fue editada en el periódico La Información (de Galapagar y Colmenarejo), pero en este caso se le han añadido más de 400 palabras, que no pudimos editar en el medio citado debido a las limitaciones de espacio.


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