guantanamoespacioseuropeos.com (12/2/2010)
El miércoles de esta semana, la justicia de Gran Bretaña ha obligado al gobierno británico a publicar unos documentos secretos sobre torturas a un ciudadano etíope, secuestrado en Pakistán, y que ha permanecido en Guantánamo desde el año 2002.

Los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña han luchado en los tribunales tratando de impedir que la aplicación de un fallo judicial que obligaba a divulgar documentos suministrados por los servicios secretos estadounidenses a los británicos relativos a la detención y prisión de Binyam Mohamed.

El detenido, ahora en libertad, fue sometido a torturas durante su estancia en Guantánamo. Fue «privado de sueño»,  amenazado con hacerle «desaparecer» y otros tipos de torturas durante los interrogatorios a los que fue sometido por funcionarios estadounidenses durante su permanencia en la isla.

Los interrogatorios y torturas padecidos por Binyam Mohamed están contenidos en una serie de documentos que ahora el gobierno británico se ha visto obligado a desvelar.

Binyam Mohamed, de origen etíope aunque de nacionalidad británica, fue detenido en Pakistán en abril del 2002 y desde allí fue trasladado al centro de detención de Guantánamo en Cuba (2004), donde ha permanecido cuatro años. En febrero del 2009 fue liberado y enviado a Gran Bretaña.

El Presidente Barack Obama ha continuado con la misma política de su antecesor en el cargo, basada en impedir la divulgación de cualquier documento que desvele secretos sobre los presos en cárceles extranjeras y Guantánamo. De hecho, en relación con el caso de Binyam Mohamed, el portavoz  de la Casa Blanca, Ben LaBolt, calificó el fallo del tribunal británico como «muy decepcionante», además de «complicaría» la colaboración con el gobierno británico en asuntos de inteligencia.