Millones de euros para los Partidos Políticos, sindicatos, fundaciones asesores, etc.

Rincón del lector
Carlos Arilla Vilches (25/5/2021)
Nos dijeron los Sres. del Gobierno que desde Europa nos llegarían los dineros precisos para mantener activas nuestras empresas afectadas por las medidas Covid.

No nos dijeron, que esa “ayuda”, llevaba aparejada contrapartidas dolorosas para el ciudadano en forma de nuevos impuestos o tributos.

Sres. del Gobierno, rechazo tal manzana envenenada y en su lugar trataría de afrontar las necesarias ayudas con fondos propios frente a ajenos.

Esta es mi alternativa Sr. Sánchez:

Una rebaja del IVA para empresas y autónomos afectados o en cierre de actividad; una condonación (no aplazamiento) en las cuotas a la Seguridad Social; bajada de tasas e impuestos, IBI, etc. vamos, unas ayudas en especie (que si tenemos) en lugar de una inyección de dinero que no tenemos.

Ya, pero si la Hacienda Pública deja de percibir esos ingresos el Estado no tendrá para pagar, entre otras, las nóminas de los funcionarios, las infraestructuras o las pensiones. Bien, pues a mi juicio, es ahí dónde está el verdadero problema del país, en los gastos desorbitados del Estado y no en las “ayudas” que pueda darnos Bruselas.

En las propuestas que el Gobierno ha enviado a Europa no consta, ni hay voluntad de ello, en nada que vaya encaminado a suprimir gastos en la administración, como por ejemplo qué puestos están duplicados, cuáles pueden ser amortizados o a extinguir por el uso de nuevas tecnologías; qué porcentaje del funcionariado en la Administración no puede teletrabajar (por motivos obvios, evidentes y de fuerza mayor), pero se están pagando sus nóminas con el personal apoltronado en sus casas.

Al final, la impresión que tenemos muchos ciudadanos es que se ha pedido a Bruselas otro rescate envenenado para dárselo a los mismos que han de devolverlo con sangre y sudor e intereses, porque son los que cargan con los gastos de la Administración.

Para eso Sr. Sánchez, creo que hubiera sido mejor que aflojara la rodilla de nuestro cuello para que podamos volver a pagar impuestos saneados tan necesarios como para mantener las infraestructuras públicas o abonar las pensiones y pida un rescate, si no le llega para pagar su sueldo y el de los suyos.

Carlos Arilla Vilches
La Navata (Galapagar)
Madrid

N. de la R:
El autor de esta carta obvia –quizás con intención de hacernos meditar- otros gastos, superfluos e innecesarios para la mayoría de los mortales, que si se eliminasen reduciría enormemente el endeudamiento futuro, pues el existente ahí está para nuestra desgracia, la de nuestros hijos y nietos. En ese paquete de “gastos”, citamos, por ejemplo, las subvenciones a partidos políticos, sindicatos mayoritarios, asociaciones y fundaciones, asesores de todo tipo y calibre. Y qué decir de tanto ministro, secretario de estado, director general, jefe de prensa, alcalde, concejal, etc., etc.

Un aporte y complemento a sus propuestas señor Arilla que, por cierto, son muy interesantes.