Carla Greciano, alcaldesa de Galapagar, y Alberto Gómez, secretario general PSOE-local.Foto Ayto. de Galapagar

Galapagar (Madrid)
Licenciado Vidriera (24/3/2024)
En el último Pleno Municipal, el ordinario de febrero, se produjo un penoso espectáculo protagonizado por la oposición en el Ayuntamiento de Galapagar, que fue el vergonzoso abandono del Pleno –que conlleva el abandono de sus funciones de control y oposición-, dejando sin voz a unos cuantos miles de vecinos que les votaron para que les representen.

Ese proceder es inaceptable e irresponsable.

En democracia no se debe abandonar una institución en la que se ostenta legítimamente la representación del pueblo que te ha votado.

El motivo de esta espantada (la de la oposición en pleno) fue la queja contra la justificada reprimenda que la alcaldesa Carla Greciano propinó en dicho pleno a los miembros y “miembras” de la oposición.

Hubo una excepción –se libró del rapapolvo- que fue el único concejal del grupo mixto, Javier España (Galapagar entre Todos) que dignamente permaneció en su puesto y que nada tenía que ver con semejante desplante.

Vamos al asunto que me trae aquí. Una oposición de izquierda encabezada por un PSOE local, convertido en una agrupación peronista, y sus monaguillos ayudantes más a la izquierda, como Mas Madrid e IU, que tendrían que marcar territorio propio y no hacer seguidismo de ese PSOE peronista; una izquierda “cuqui” que debería forzar al PSOE a mantener posiciones de izquierda y ser vigilantes del rumbo que esa oposición está tomando.

Si como última opción, recurren a una política de gestos, es que los argumentos políticos se les han agotado y, eso que no llevamos ni un año de mandato municipal, lo que evidencia su incapacidad para ejercer su función que no es otra más que la de ser oposición para controlar al gobierno municipal, además de hacer propuestas sensatas.

El nulo trabajo en la elaboración de propuestas constructivas y su desconocimiento de las reglas de funcionamiento municipal- ROM (normativa de funcionamiento municipal)-, algo que es inaudito en un jefe de la oposición que lleva doce años como concejal en el Ayuntamiento de Galapagar, de los cuales cuatro ejerció como alcalde (pedáneo).

En ese mismo pleno, se conoció que el jefe de la oposición, que le corresponde al grupo municipal con más concejales, no lo ejerce el supuesto jefe del PSOE, secretario general de la agrupación local de Galapagar, sino su segunda al mando, que cobra por tal desempeño (no hacer nada) 1.900 € mensuales. Algo inaudito, el peronismo se ha adueñado del PSOE, al menos aquí. Por continuado no deja de sorprender, que este secretario general del PSOE local, abandone sus responsabilidades -ya lo hizo cuando era alcalde en la anterior legislatura- cediendo todas las áreas importantes del gobierno municipal a Ciudadanos y ahora vuelve a hacer lo mismo en la oposición.

Espero que la Sra. Alcaldesa, en cumplimiento de sus funciones y aplicando sus atribuciones, de instrucciones a los servicios administrativos del Ayuntamiento, para que como se hace en las empresas privadas ante cualquier falta injustificada al trabajo, se le descuente de la retribución que perciben. En este caso, esa retribución lo es por asistencia a los Plenos y en este asunto que relato ha habido concejales-ausentes.

N. de la R:
Esta carta a la redacción de este digital, va firmada por un residente en Galapagar, pero que ha el anonimato. Y lo ha hecho bajo el seudónimo de El Licenciado Vidriera (con vistas a la sierra).

Ya sabéis, estimados lectores, que El licenciado Vidriera, es una de las obras que componen las Novelas Ejemplares de Miguel de Cervantes Saavedra. Ese personaje, según relatan los cronicones, se pasaba los días merodeando las calles para “satirizar” todo lo que se encontraba en ese deambular. Y nos da la impresión, que en este modesto digital hará otro tanto. ¡A prepararse tocan!