Sin Acritud…

Rafael Pérez Escolar: Un caballero español

José Luis Mazón Costa (6/10/2008)
Murió a los 80 años de edad en Madrid, la ciudad donde nació y conoció, de niño, los bombardeos de los aviones del bando nacional y crudas escenas de guerra que redacta en sus «Memorias» (Editorial Foca, 2005), donde además de contar su vida y agravios, denuncia los males de su tiempo, entre ellos, la desapercibida corrupción económica del Gobierno del PP, «a cuyo lado las Filesas socialistas eran cosa de niños», o la farsa  montada en torno al caso del «aceite de la colza».

Huérfano primero de madre y luego de padre a los 8 años, conservó una carta de su progenitor cuando este se hallaba en trance de muerte, en ella le



El colonialismo, todavía

Salvador Pallarès-Garí (4/11/2008)
«A perro flaco todo son pulgas», afirma el dicho popular. La expresión es cruda, ilustrativa.

La situación de muchos países africanos, a lo largo de su historia, no ha hecho más que empeorar. Desde que, en el XIX, la malaria no pudo frenar las incursiones de exploradores europeos, no pudo detener las ansias imperialistas que iban a la sombra de los



¿Podrá Tzipi Livni ser primera ministra de Israel?

Daniel Alaluf (1/11/2008)
TRAS SER ELECTA, CINCO SEMANAS ATRÁS, la nueva líder de Kadima, la ministra de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni intentó, sin éxito, satisfacer a los diferentes partidos a fin de lograr formar gobierno, sus esfuerzos fueron en vano y fracasó.

«El no de Livni llevará a la ciudadanía a las urnas a elegir entre diferentes líderes; mientras el país será gobernado por un Gobierno sin mayoría». ¿El motivo? Livni se negó a jugar bajo las



La preferencia de nosotros mismos

Alberto Buela (29/10/2008)
En un artículo memorable, «El conflicto dólar-oro y la revolución mundial» (1966)  el cura Meinvielle, quien tuvo la rara capacidad de distinguir las apariencias de la realidad sostuvo que: «Es el caso actual del dólar como moneda internacional (en esa época ya, de facto,  sin respaldo en el oro) que no hace sino absorber la riqueza de los países, sobre todo los menos desarrollados».

Poco tiempo después su premonición se cumplió pues en agosto de 1971 el presidente Nixon anuló la convertibilidad dólar-oro a 35 dólares la onza troy tal como lo habían fijado los acuerdos de Bretón Woods en 1944 y



España: ni potencia, ni emergente. Entre el G-20 y la memoria de las víctimas del franquismo

Raquel Sánchez Bujaldón (29/10/2008)
LA ACTUALIDAD ESPAÑOLA QUE REFLEJAN estos días los medios de comunicación, bien puede servir para sacar una fotografía de la idiosincrasia del país, o de la percepción que se tiene de ella.

Entre recesiones, ascensos del número de parados, huelgas de los



¿Quién cuenta los muertos en Afganistán?

Arshin Adib-Moghaddam (24/10/2008)
EN LOS CÍRCULOS POLÍTICOS E INTELECTUALES del país en el que vivo, y tal vez más allá, en el continente europeo y norteamericano, puede darse por sentada una actitud ignorante e insidiosamente complaciente hacia la guerra en Afganistán. En el momento en el que se escriben estas líneas, ello puede verse reflejado en los pocos editoriales, análisis académicos y talleres políticos sobre el pasado, presente y futuro del país. Intelectualmente, Afganistán es el Estado huérfano por excelencia. Los iraníes, árabes y sudamericanos que se quejan de la escasa representación de sus pueblos deberían echar un vistazo al triste apuro de los afganos, una nación y un lugar aparentemente sin contornos.

«Muchos militares estadounidenses han confirmado tener una actitud más bien despreocupada hacia las matanzas civiles en países extranjeros». Mucha gente se mostró exuberantemente complacida cuando Kabul cayó y cuando las fuerzas de la OTAN y la armada norteamericana se hicieron con el control del país en 2001. Desde el principio, los planificadores estadounidenses atribuyeron un valor más bien escaso a las vidas de los civiles afganos, así como a los pocos activos materiales del país. El personal militar norteamericano en general, desde luego, no sale a asesinar afganos por principio, pero muchos de ellos han confirmado tener una actitud más bien despreocupada hacia las matanzas civiles en países extranjeros. No tengo dudas respecto a que muchos de estos jóvenes chavales fueron promocionados por la cultura de guerra del Pentágono inducida por el eje Rumsfeld-Wolfowitz-Cheney, y por el irracionalmente belicoso temperamento del país tras los ataques de septiembre de 2001.

El Equipo América se encontraba fuera para vengar lo que estos oscuros musulmanes hicieron a su país, y Afganistán resultó ser el primer lugar para aplicar el shock y el temor experimentados.

POCOS ATESTIGUAN LAS TRAGEDIAS DIARIAS
Cuando la guerra comenzó, «¿Cuántos editoriales ha leído sobre el informe de la ONU acerca de la matanza de 90 civiles, entre ellos 60 niños en el pueblo de Nawabad, en el área de Azizabad, del distrito de Shindand?», surgieron algunos ultrajes en diarios británicos más bien más perspicaces como «The Guardian» y «The Independient«, especialmente en alusión al bombardeo sobre el sistema de telecomunicaciones de Kabul, las centrales eléctricas, la oficina de la Televisión de Al-Jazeera, los camiones y furgonetas repletos de refugiados afganos, y el pueblo agrario Chowkar-Karez en el que murieron en torno a cien civiles. Sin embargo hoy, tras las fotos de torturas tomadas en la prisión de Abu-Ghraib, tras Guantánamo, tras el horror de Irak, la gente no se escandaliza ya tan fácilmente. El público está saturado de muerte y destrucción.

Afganistán ha dado docenas de Hadithas y Fallujas, que han sido sólo ligeramente relatados. ¿Cuántos editoriales ha leído sobre el informe de la ONU acerca de la matanza de 90 civiles, entre ellos 60 niños en el pueblo de Nawabad, en el área de Azizabad, del distrito de Shindand? ¿O sobre los 33 civiles asesinados en Nuristan hace pocos meses, en abril de 2008?

El problema es que no existe discurso que pegar en la historia afgana. Gente sin voz son gente sin narración. Están condenados a permanecer sin identidad en un mundo en el que la identificación nacional, religiosa, de casta o clase social han desarrollado enormes potencialidades destructivas. «En los últimos meses, los Taliban han extendido su insurgencia por ciudades afganas, incluida la fuertemente fortificada ciudad de Kabul».

A los que creen que tales cuestiones normativas no tienen el valor analítico de una naturaleza estratégica, déjenme apuntar unos pocos factores que califican el título de mi análisis. Cada año, desde la ocupación del país, el número de tropas extranjeras se ha incrementado. George W. Bush, en su camino hacia lo que solamente puede ser considerado una de las más desastrosas presidencias de la historia de Estados Unidos, ha anunciado recientemente una oleada adicional de tropas estadounidenses reorientando su guerra al terror hacia esta región (también dirigida mediante ataques aéreos ilegales al territorio pakistaní).

Sin embargo, a pesar de esta incrementada actividad militar, los neo-Taliban han aumentado asimismo sus campañas militares. En los últimos meses, los Taliban han extendido su insurgencia por ciudades afganas, incluida la fuertemente fortificada ciudad de Kabul. «La guerra se está extendiendo y los Estados vecinos están pagando la equivocación». De hecho, el embajador británico en Afganistán, Sir Sherard Cowper-Coles, en un intercambio filtrado con François Fitou, de la Embajada francesa en Kabul, fue citado afirmando que la estrategia estadounidense en el país está destinada al fracaso y que al aumentar el número de tropas nos identifica aún más como una fuerza de ocupación y multiplica los objetivos de los Talibán. El general de la Brigada Carleton-Smith, alto comandante británico en Afganistán, se ha mostrado igualmente inflexible en dejar implícitamente claro para Estados Unidos que no vamos a ganar esta guerra (ver «The Sunday Times» de Londres, 28 de septiembre de 2008). La única solución aceptable para el barrizal afgano, según Cowper Coles, sería un dictador aceptable.

UNA SITUACIÓN INSOSTENIBLE
La guerra se está extendiendo y los Estados vecinos están pagando la equivocación. «El cultivo de amapolas y la producción de opio se han incrementado proporcionalmente desde la ocupación de Afganistán». Asif Ali Zardari, el nuevo presidente de Pakistán, se encuentra ahora ante dos amenazas a la seguridad: las incursiones transfronterizas no autorizadas, por parte del Ejército estadounidense, por un lado, y la campaña terrorista lanzada sobre el país, por parte de la alianza Al-Qaeda-Taliban, por otro.

Cuanto más sometimiento demanda Estados Unidos a sus aliados -Pakistán, Arabia Saudí, Egipto, Jordania-, más volátil se torna su legitimidad en casa. La inseguridad en Afganistán ha causado un profundo impacto también en Irán. El cultivo de amapolas y la producción de opio se han incrementado proporcionalmente desde la ocupación de Afganistán. El Ejército iraní, auxiliado por las Naciones Unidas, ha estado luchando una batalla perdida contra las cuadrillas de tráfico de drogas, quienes mediante contrabando introducen en el país heroína, cocaína, crack y toda suerte de drogas, que luego, vía Turquía, llevan a las calles de París, Londres, Berlín, Roma y Madrid.

Para el pueblo afgano la situación es horrible. Sus opciones oscilan entre los ocupadores extranjeros, cuyos eslóganes de libertad y reconstrucción suenan vacuos tras siete años de guerra y destrucción, y los terroristas talibanes, hordas de hombres furiosos de todas partes del mundo que merodean el capital humano del país en nombre de un ideal mayor que la mayoría de los afganos ha rechazado hace mucho tiempo. Ante todo esto, la historia afgana es una triste historia. Y aún más preocupante resulta el que allí haya tan pocas personas comprometidas a contarla.

N. de la R.
Arshin Adib-Moghaddam, de origen iraní, es profesor de política en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos (SOAS) de la Universidad de Londres. Fue previamente profesor las Universidades de Oxford y Cambridge. Es autor de «La política internacional en el Golfo Pérsico: una Genealogía Cultural» (Routledge, 2006) y de «Irán en la política mundial: la cuestión de la República Islámica» (Hurst & Co., 2007). Estudió en las Universidades de Hamburgo y Cambridge.
Este artículo se publica gracias a la gentileza del autior y de  Sage Democracy.  



El fin del modelo económico español ¿Cómo reconvertir un sistema abocado al fracaso?

Ricardo Angoso (22/10/2008)
NADA MÁS COMENZÓ a atisbarse la reciente crisis económica internacional, las señales de alarma se encendieron en el m

odelo español. Aumentó el desempleo, la inflación, la economía en general se desacel

eró, bajo el índice de ocupación turística, el sector estrella

 de la economía española, la construcción, paró en seco y los precios del mercado inm

obiliario comenzaron a caer sin remisión.

«Somos un país escasamente industrial, donde se produce poco, caro y mal, con una grave dependencia del exterior en materias primas». Un país



La corrupción, el flanco débil del gobierno argentino

Julio Miranda (17/10/2008)
LA REPÚBLICA ARGENTINA siempre ha sido una nación de grandes contrastes. Hasta hace no muchas décadas, y fruto del desarrollo cultural de sus grandes e influyentes colonias extranjeras, particularmente la italiana, Buenos Aires, la Capital Federal fue la única ciudad de la América del Sur que recibía a los más grandes artistas, realizadores cinematográficos, escritores e intel

ectuales de talla mundial, y en forma casi simultánea a la de los grandes centros culturales del mundo.



El Gobierno de Guinea Ecuatorial desmiente que Obiang esté muerto, pero hasta ahora no se le ha visto en público

Abaha (16/10/2008)
La presidencia de Guinea Ecuatorial ha negado los rumores «difundidos por la oposición en el exilio», acerca de que el presidente Teodoro Obiang Nguema había «muerto o caído en coma irreversible». Los portavoces presidenciales afirman que los rumores son totalmente «falsos», pero hasta ahora el presidente guineano no ha comparecido públicamente.

Hoy, el «digitalcastillalamancha.es», en un artículo titulado «Le daban por muerto, pero acaba de entrevistarse con El Pocero», comenta que Francisco Hernando, «El Pocero» ha mantenido una entrevista con Obiang Nguema, pero que



España y la venta (irresponsable) de armas

Mabel González Bustelo (15/10/2008)
La importancia de mejorar el control y la transparencia en las exportaciones de Defensa.

ESPAÑA VENDIÓ EN EL AÑO 2007 material de defensa y de doble uso por valor de 932 millones de euros, según la información que el Gobierno ha remitido al Congreso de los Diputados y que posteriormente ha explicado la secretaria de Estado de Comercio Exterior en su comparecencia anual ante la Comisión de Defensa. Esto significa un 10 por ciento más que el año anterior, y confirma la tendencia al alza de los últimos años. En 2006 las ventas se habían duplicado y, desde el año 2001, se han multiplicado por cuatro. Esto nos sitúa en el octavo lugar del mundo por exportaciones de este tipo de material.

«En 2007 se vendieron armas a Colombia por valor de más 15 millones de euros, la mayor parte de los cuales podría corresponder a la venta de 13 carros lanza obuses para el Ejército colombiano».

Los datos confirman varias tendencias preocupantes que ya se apuntaban en los años anteriores. El principal, quizá, son los preocupantes destinos de muchas de estas armas. En 2007 se vendieron armas a Colombia por valor de más 15 millones de euros, la mayor parte de los cuales podría corresponder a la venta de 13 carros lanza obuses para el Ejército colombiano. El Gobierno no ha aclarado con qué criterio autoriza esas ventas a un país sumido desde hace décadas en un conflicto armado y donde todas las partes violan de forma grave y sistemática los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario (DIH).

A Israel, por su parte, se le vendieron 1,5 millones de euros, sin ninguna garantía de que ese material no contribuirá a mayores violaciones de los derechos humanos y más represión. Otro tanto podría decirse de Pakistán, que vive una espiral de recorte de derechos y libertades y represión, o de Marruecos, donde además existe un conflicto territorial no resuelto. Y estos son sólo algunos ejemplos de los destinos de las armas españolas, pero podrían mencionarse otros como Egipto, El Salvador o Indonesia.

ACUERDOS Y TRANSPARENCIAS EN ENTREDICHO
Este año el Código de Conducta de la UE sobre exportaciones de armas cumple una década. Este instrumento, no vinculante, establece ocho criterios por los que los Estados miembros no deberían autorizar ventas de armas a ciertos países, entre ellos el hecho de que estén en conflicto armado; el respeto de los derechos humanos en el país de destino; el riesgo de posibles desvíos a terceros países: «Los datos oficiales proporcionados por el Gobierno no coinciden con los que da la Agencia Tributaria a través de sus registros arancelarios» el cumplimiento de los compromisos internacionales en cuanto a sanciones y embargos; la compatibilidad del gasto en defensa y armamento con el cumplimiento de los servicios sociales básicos; etcétera. Dados los destinos antes mencionados, queda claro que el Gobierno no está aplicando el Código estrictamente, y tendría que explicar si ha recibido garantías de que las armas cuyas ventas autoriza no serán usadas para violar estos criterios.

Un aspecto muy preocupante son las elevadísimas cantidades de munición y armas para caza y tiro deportivo que España exporta todos los años sin control, especialmente a África Subsahariana. Somos el primer exportador a la región, donde destaca Ghana como destino preferente: en el año 2007, volvió a recibir el equivalente a 3,5 millones de euros en este material, cifra similar a la de los años anteriores. «La Ley de Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso de diciembre de 2007 establece ciertas mejoras en materia de transparencia y control». Estas cantidades resultan desmesuradas, y sugieren la pregunta de si estas armas no estarán atravesando alguna de las porosas fronteras para llegar a países vecinos, varios de los cuales están en situación de conflicto o posconflicto. La propia secretaria de Estado reconocía, en su comparecencia, que el destino final puede ser Nigeria, un país con grave inestabilidad. Además, la Comunidad de Estados de África Occidental (ECOWAS, por sus siglas en inglés), de la que forma parte, decretó en 1998 una moratoria sobre la importación, exportación, producción y distribución de armas pequeñas y ligeras y sus municiones.

Un elemento adicional de preocupación es la falta de transparencia. Los datos oficiales proporcionados por el Gobierno no coinciden con los que da la Agencia Tributaria a través de sus registros arancelarios, o figuran con importes, volúmenes o cantidades diferentes. Y en ocasiones, ninguno de ellos coincide con los que se aportan al Registro de Armas Convencionales de Naciones Unidas. Esto lleva años ocurriendo, y la cuestión inmediata es por qué no se da más información y de forma más clara o, dicho de otra forma, qué tienen que ocultar los vendedores de este material.

LA LEY SOBRE COMERCIO EXTERIOR
En diciembre del año 2007 el Parlamento aprobó la Ley de Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso. El texto, aunque mejorable, establece ciertas mejoras sobre la situación de los últimos años en materia de transparencia y control. Por ejemplo, se dará más información sobre los productos exportados, y se exigirá a las empresas que aporten documentos e información sobre los países de tránsito y los métodos de transporte. «Cada año mueren como media 300.000 personas en contextos de conflicto armado y otras 200.000 son abatidas por la violencia en sociedades con altos niveles de violencia social y criminal». También establece que el Gobierno, para autorizar o denegar una transferencia, debe tener en cuenta los informes sobre la situación de derechos humanos, etc., de la ONU y de otros organismos de reconocido prestigio. Y se someterán a control las armas y municiones de caza y tiro deportivo.

La mayoría de estos avances no aparecen en la información relativa al año 2007, dado que corresponde a ventas anteriores a su entrada en vigor. La Ley también amplía el control parlamentario. A partir de ahora, los diputados miembros de la Comisión de Defensa no sólo recibirán esos datos, sino que podrán elaborar un dictamen con cuestiones y recomendaciones al Gobierno, que éste deberá cumplir para el año siguiente (o justificar por qué no lo hace).

En este momento los diputados se encuentran debatiendo sobre ese dictamen, lo que puede ser una oportunidad para avanzar. Hay algunas preguntas que sería clave hacer: ¿Con qué criterios se han autorizado ventas a determinados países? ¿Se dispone de garantías de que no serán usadas con fines no previstos? ¿Se han tenido en cuenta los informes internacionales sobre la situación de derechos humanos? ¿Cómo se está interpretando el Código de Conducta?

ASUMIR RESPONSABILIDADES
En el mundo hay un arsenal de armas pequeñas y ligeras superior a los 600 millones de unidades y cada año se fabrican ocho millones más. «Aplicar la Ley de la forma más avanzada posible, es decir, estrictamente respetuosa con su espíritu y su letra, sería un buen ejemplo de compromiso con la paz». También cada año mueren como media 300.000 personas en contextos de conflicto armado y otras 200.000 son abatidas por la violencia en sociedades con altos niveles de violencia social y criminal. Es cierto que no son las armas las que causan la violencia, pero sin duda agravan sus efectos, incrementan su letalidad y la hacen más difícil de abordar. En países que salen de un conflicto, la proliferación pone en grave peligro los procesos de reconstrucción.

El mundo debería avanzar hacia una mayor regulación y control del comercio de armas por su coste humano, social e incluso económico, ya que obstaculizan un desarrollo sostenible. Están en marcha negociaciones para lograr un Tratado Internacional que regule estas transferencias. En el año 2006, la ONU decidió iniciar a redactar ese Tratado, con el apoyo de numerosos Gobiernos, y en 2007 más de cien Estados respondieron a la consulta del secretario general. Actualmente, 28 expertos gubernamentales de los cinco continentes debaten las líneas generales del Tratado.

Lograrlo sería un paso muy importante, pero además cada país debe asumir su responsabilidad. El Gobierno español, que apuesta por el multilateralismo y por la resolución pacífica de los conflictos en el ámbito internacional, podría demostrar que ese compromiso es real dando pasos para mejorar el control y la transparencia de las exportaciones de armas. Así quedaría claro que no sitúa los intereses comerciales por encima de los derechos humanos. Aplicar la Ley de la forma más avanzada posible, es decir, estrictamente respetuosa con su espíritu y su letra, sería un buen ejemplo de compromiso con la paz.

N. de la R.
Mabel González Bustelo es periodista y analista de temas internacionales. Profesora de varios posgrados en universidades españolas (Facultad de Periodismo de la UCM, entre otras) y extranjeras. Colaboradora habitual de medios como Público, El Mundo, El Correo y numerosos medios audiovisuales. Ha trabajado en terreno como investigadora y consultora en Colombia, Ecuador, Angola, etc. Forma parte de la junta directiva del Instituto de Periodismo Preventivo y Análisis Internacional (IPPAI). Actualmente es responsable de la campaña de desarme de Greenpeace.
Este artículo se publica gracias a la gentileza de la autora y de Safe Democracy.

 




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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826

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