El Gobierno de la Nueva Normalidad.

España
Espacios Europeos (9/2/2021)
En un comunicado de prensa, la Confederación General del Trabajo (CGT) denuncia y exigir al Gobierno de Pedro Sánchez  y Pablo Iglesias (PSOE-Unidas-Podemos) “coherencia, transparencia y responsabilidad” ante los asesinatos cometidos con armas y municiones fabricadas, vendidas y exportadas por el Gobierno de España a terceros países en los que no se “garantizan los derechos humanos y en los que están muriendo muchas personas”.

En su comunicado la CGT afirma que “el Estado Español se está enriqueciendo de la fabricación y de la venta de armas a terceros países donde la gente está muriendo a consecuencia de la brutal  represión que sus gobernantes realizan ante la ausencia de los derechos humanos más elementales”.

En la misma línea, CGT dice que reivindica y defiende “la Objeción Fiscal para dejar de financiar ejércitos, gastos militares y conflictos bélicos con los impuestos del pueblo”. Asimismo, comenta que nuestro país “ha suscrito el Tratado sobre el Comercio de Armas (TAC) en abril de 2014, en pleno 2021 se continúa participando en el negocio de la fabricación y venta de armas a países que violan sistemáticamente los derechos de su ciudadanía”.

El sindicato anarcosindicalista cita como muestra de ese quehacer “el asesinato de Haykal Rachdi o las graves lesiones a Aymen Mahmoudi, en Túnez, mientras participaban en protestas en el mes de enero y que fueron atacados con botes de humo que el Gobierno español ha admitido haber vendido al Estado tunecino en 2019”.

CGT considera que esos dos casos no son hechos aislados, como demuestra la investigación realizada por Amnistía Internacional respecto a la venta de material bélico y de antidisturbios a varios países.

El negocio de las armas.

Por todo ello, CGT exige “transparencia y sobre todo responsabilidad al Gobierno de PSOE-Unidas Podemos ante esta gravísima situación que se deriva de la venta de armas, un negocio con el que hay que terminar”.

Por nuestra parte, decir que lamentamos que CGT no se haya referido en ese negocio de la compra-venta de armas y municiones, a Marruecos, país que está en guerra con el Frente Polisario y que emplea material antidisturbios donado por España.