La Casa de la Cultura de Rebola es un claro ejemplo con su cierre el año 2015. En su día también fue cerrado el centro de adultos donde se impartían clases de formación para mayores que lo necesitaban

Guinea Ecuatorial
Espacios Europeos
(22/7/2022)
A través de Weja Chicampo, coordinador general del Movimiento para la Autodeterminación de la Isla de Bioko, nos ha llegado un  comunicado de prensa firmado por el MAIB en el que da cuenta de la intromisión del PDGE (partido político del dictador Teodoro Obiang Nguema) en la vida social, cultural y religiosa de los ciudadanos de esa zona. Chivatos, confidentes e infiltrados hacen dificultosa la vida social del pueblo bubi, aunque no es difícil imaginar que esa “actuación” se extiende al resto de las etnias.

Todo empezó, se afirma ese comunicado, con la llegada del anterior párroco, José Fernando Liso Barril.

“Este joven sacerdote pronto se ganó a su comunidad, intentando dar un dinamismo diferente a la parroquia. Al cabo de año y medio empezaron los conflictos cuando el 15 de agosto del 2016 impidió un acto tradicional y cultural durante la celebración litúrgica de la Virgen de Bisila.

Desde entonces Liso Barril empezó con una actitud de intromisión en los asuntos de Rebola referente a la tradición, cultura, política, etc. Se observa su actuación como de puro miembro del régimen. Maneja y manipula el Consejo Parroquial a su antojo. Cuenta con la confianza del Arzobispado, y trabaja la destitución de su compañero Ramiro Becoba Sipele (q.e.p.d). Con esta actitud se convirtió en un sacerdote del agrado de la cúpula distrital del PDGE ya que cumplía con su mandato y de espionaje de las actividades de los vecinos.

Finalmente, Liso Barril trabajó más de espía del PDGE que de sacerdote. Se sirvió de muchos informantes, sobre todo de Diamantino Sopale y de Ilda Ebulabaté, ésta sigue en contacto a día de hoy con Liso Barril informando de todo.

En estas circunstancias, teniendo la colaboración de la Iglesia, la cúpula del PDGE respiró tranquila. Al comienzo del año 2021, Liso Barril fue sustituido. En su lugar llega un nuevo párroco, Salomón María Abaga. Con el cambio se observa nuevas formas en la parroquia. La actitud del nuevo párroco no gusta a los dirigentes del PDGE con presencia en el Consejo Parroquial, sobre todo a Diamantino Sopale, Ilda Ebulabate, así como a los miembros distritales del partido, no habiendo transcurrido seis meses en ejercicio. Descontentos, empezaron las amenazas hacia este párroco, al no prestarse a revelar secretos de confesión, no ponerse a disposición efectiva del PDGE, etc.

En este conflicto de intereses, IGLESIA-PDGE, surgen acusaciones de María Leonor Epam Biribe, Ilidio Boya Riochí y el delegado distrital que elevan al Arzobispado, y que a su vez piden al párroco Salomón María Abaga se presta a colaborar con los mandatos de la cúpula distrital del PDGE. En su defecto, exigen sea destituido de inmediato.

Actualmente el párroco vive en un constante asedio de amenazas y mentiras. Salomón no les presta atención y sigue con su rutina y deberes pastorales.

Los feligreses ven al párroco abandonado por sus superiores. El Obispo Juan Nsue Maye sigue sin defender la autonomía de la iglesia.

En medio de esta infernal presión de la dirección del PDGE en Rebola, el párroco Salomón Mª Abaga solo quiere dedicar su tiempo a cumplir con su misión pastoral de su comunidad. Se siente un hombre de Dios. Considera que la misión de la Iglesia es llevar la verdad por delante, y no ser obligado a servir a los políticos, quienes entorpecen la labor de la iglesia en Rebola.

No es de extrañar que se pretenda ahora presionar al párroco Salomón María Abaga para que colabore con la dictadura, en su defecto, anular el Consejo Parroquial, destituir al párroco o dejar Rebola sin sacerdote.

El papel de señalar a posibles “subversivos” contra el régimen la ejercen los mismos conciudadanos locales, tal es el caso de Diamantino Sopale, María Leonor Epam Biribe, etc.

El Movimiento para la Autodeterminación de la Isla de Bioko, MAIB, quiere resaltar que apoya la actitud del párroco. Su misión es pastoral y no política.

Guinea Ecuatorial se creó como un Estado laico. La religión no debe intervenir en la gestión o en la dirección de la vida política.

Es así que, la política del gobierno de Guinea Ecuatorial tiende a suprimir las instituciones locales o periféricas, sean tradicionalistas, sociales, culturales como religiosa, sobre todo las iniciativas locales no acorde a sus directrices y del partido gubernamental PDGE. Se pretende borrar del mapa todas aquellas iniciativas de carácter étnico que no cuentan con la simpatía del régimen de Obiang”.