Una manera de hacer Europa.

Mi Columna
Eugenio Pordomingo (18/2/2023)
Una nota de prensa del Parlamento Europeo nos pone al tanto la “gestión” que llevan a cabo los eurodiputados sobre el régimen dictatorial que impera en Guinea Ecuatorial. La notica del Parlamento Europea se titula así: “El PE denuncia la persecución de opositores y condena la muerte del español Obama Mefuman”.

Dicha nota comienza “responsabiliza al régimen dictatorial ecuatoguineano de la muerte de Julio Obama Mefuman y exige el cese de la «encarnizada persecución» de la oposición democrática”.

En la resolución aprobada el jueves pasado, con 518 votos a favor, 6 en contra y 19 abstenciones, “los eurodiputados denuncian las dilatadas violaciones de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial y califican la persecución de cientos de opositores políticos, críticos con el Gobierno y defensores de los derechos humanos como «actos de barbarie».

Tras un sesudo análisis de la situación, los eurodiputados han considerado “probado que cuatro miembros del Movimiento para la Liberación de Guinea Ecuatorial Tercera República (MLGE3R)Julio Obama  Mefuman y Feliciano Efa Mangue, ambos con doble nacionalidad ecuatoguineana y española, y Martín Obiang Ondo Mbasogo y Bienvenido Ndong Ono, residentes en España— fueron secuestrados en Sudán del Sur a finales de 2019 y llevados a Guinea Ecuatorial en el avión presidencial de Teodoro Obiang”.

La nota de prensa sigue: “Tras ser condenado a 60 años de prisión por terrorismo y por preparar un golpe de Estado, Obama Mefuman murió en prisión el mes pasado. El Parlamento pide la repatriación de su cadáver y la liberación de los tres miembros restantes del MLGE3R e insta a Guinea Ecuatorial a que coopere plenamente con las autoridades judiciales españolas”.

La resolución lamenta la «estrategia sistemática y organizada del régimen dictatorial de Obiang de persecución política y represión de los opositores políticos tanto en el interior del país como en el extranjero», que incluye –dice- “detenciones arbitrarias, acoso, secuestros, traslados forzosos, torturas, asesinatos y penas de muerte”.

Y más: “Además de pedir la liberación de los presos políticos, los eurodiputados reclaman a las autoridades de Guinea Ecuatorial respeto a la legislación internacional en materia de derechos humanos, condiciones de detención humanas, juicios justos y acceso a familias y abogados para los detenidos”.

¡Albricias!: “La UE y sus Estados miembros deben, por su parte, suspender todo tipo de cooperación militar, policial y en materia de seguridad con Guinea Ecuatorial, y sancionar a los miembros del régimen que hayan perpetrado violaciones de los derechos humanos”.

Se cumplen ahora tres largos años y tres mesas angustiosos desde que fueron raptados los cuatro militantes del MLGEIIIR. A los pocos días de su secuestro, publicamos con bastantes detalles –otros quedaron en reserva para no descubrir las fuentes-; posteriormente cartas y más cartas de familiares y miembros del MLGEIIIR, dirigidas al PE, ONU, Congreso de los Diputados, Senado, Defensor del Pueblo, Casa Real… También hubo actos públicos, concentraciones, videos, programas de radio, pero hubo un silencio sepulcral, del que no se libraron TODOS los medios de comunicación españoles.

Teodoro Obiang Nguema

Tuvimos que soportar mucha “presión”, por llamarlo de alguna manera, de la que en su momento pusimos en conocimiento de las Fuerzas de Seguridad. Y cuando hubo ocasión, o nos lo pidieron, pusimos toda nuestra energía y conocimiento para que los cuatro miembros del MLGEIIIR pudieran ver la luz, sanos y salvos.

Fueron una minoría  los grupos políticos de la oposición guineana –se cuentan con los dedos de una mano y sobran dedos- que se hicieron eco de ello. El mismo “silencioso camino” siguieron algunas asociaciones que siempre han contado con la ayuda y apoyo del establishment español.

Han pasado tres años y tres meses desde que Julio Obama Mefuman, Feliciano Efa Mangue, Martín Obiang Ondo Mbasogo y Bienvenido Ndong Ono, fueron secuestrados. Se sabe quiénes lo mandaron, los que lo organizaron y los que les torturaron y también los que impasibles, disfrutaron, viéndoles sufrir.

Todos ellos son culpables. Pero ¿acaso no lo son también los que, desde su puesto –función pública o política- no han hecho absolutamente nada por conseguir su libertad?

Sin duda, me alegro enormemente de la resolución del Parlamento Europeo, pero con tristeza me pregunto si no llega tarde.

Para más adelante dejo el comentar sobre las causas, a mi modesto entender, que han contribuido a esta decisión del Parlamento Europeo. Y no me cabe duda alguna de que las desavenencias entre China y USA, y el conflicto de Ucrania, han tenido mucho que ver.