
Sáhara Occidental
Brahim Baba Yusef (18/10/2024)
El 30 de julio, tres semanas después de la segunda vuelta de las elecciones legislativas franceses y de la llegada de una Cámara de Representantes dividida en tres bloques principales (el macronismo, Nuevo Frente Popular -es decir, la alianza de izquierdas- y la Agrupación Nacional -la extrema derecha), el Presidente de la República Emmanuel Macron envió una carta al Rey de Marruecos, Mohammed VI, con motivo del Día del Trono. La carta la publicó el digital OrientXX1, y en ella el presidente francés mostraba bien a las claras su apoyo al proyecto de Marruecos de “autonomía bajo soberanía marroquí” como única solución al conflicto del Sáhara Occidental.
En la misiva, Macron destaca que: “El presente y el futuro del Sáhara Occidental se encuadran en el marco de la soberanía marroquí. Por lo tanto, aseguro a Su Majestad la firmeza de la posición francesa sobre esta delicada cuestión de la seguridad nacional de su Reino, y Francia tiene la intención de actuar en consonancia con esta posición a nivel nacional e internacional. Para Francia, la autonomía bajo soberanía marroquí es el marco dentro del cual debe resolverse esta cuestión. Nuestro apoyo al plan de autonomía propuesto por Marruecos en 2007 es claro e inquebrantable”.
Las reacciones ante la posición francesa no se hicieron esperar; muchos analistas y observadores políticos consideran ese giro un paso hacia la perpetuación de la ocupación ilegal del Sáhara Occidental. En este sentido el secretario general de la Asociación Francesa de Amistad y Solidaridad con los Pueblos de África, Michele Decaster, criticó el apoyo del presidente Macron al llamado plan de autonomía para el Sáhara Occidental anunciado por Marruecos, destacando que el presidente francés no sólo se niega a romper con la historia colonial de Francia, sino que también sirve a los intereses económicos de los empresarios franceses.
Afirma Decaster que Francia “participó militarmente junto a Marruecos contra el pueblo saharaui”, señalando que “en 1912 contribuyó a la destrucción de la ciudad de Smara y de su biblioteca, que contenía 5.000 documentos, y en 1958 participó en la Operación Écouvion junto a España”, durante la dictadura del general Franco.
En 1977-1978 tuvo lugar la llamada Operación Lamantin –se podría llamar operación de complicidad entre Francia y Marruecos-, durante la cual la aviación francesa bombardeó a elementos del Ejército Popular de Liberación Saharaui (Frente Polisario).

Un equipo compuesto por cinco especialistas del Centro Nacional de Investigación de Francia, expertos en ciencias sociales, afirman en un estudio publicado en la página de internet Media Part, bajo el título «El Sáhara Occidental: una arriesgada apuesta presidencial colonial», que la carta enviada por el presidente francés Emmanuel Macron el 30 de julio, dirigida al rey de Marruecos, representa un “gran punto de inflexión” en la posición oficial francesa sobre el Sáhara Occidental, ya que muchos investigadores lo ven como un claro apoyo al “enfoque colonial” y una posición que “dañaría la asociación que une a París con muchos países africanos” que apoyan el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y la independencia.
Por otro lado, la postura francesa molestó a Argelia, que decidió retirar a su embajador de París. Así, Macron ha provocado una nueva crisis que repercutirá negativamente en las relaciones franco-argelinas.
En conclusión, parece que el presidente francés no ha aprendido la lección de lo ocurrido con Pedro Sánchez, y ha quedado claro que las ambiciones coloniales siguen en la mente de algunos, pero al pueblo saharaui no le preocupa la carta de Macron ni la posición del gobierno español, y seguirá adelante en su legítima lucha por la libertad y la independencia.
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