
Sin Acritud…
Ángel Luis Martín (21/4/2026)
El documento, escrito clandestinamente en papel de fumar, fue difundido por la Resistencia italiana. Plantea la idea de no volver al sistema de Estados nacionales soberanos al responsabilizarlos de la causa de las guerras mundiales. Frente a ello propone la creación de una federación europea supranacional con instituciones democráticas (obsérvese el actual funcionamiento de la U.E. y su evidente carencia democrática) como única garantía para preservar la paz y el desarrollo.
Expone también la necesidad de un movimiento revolucionario europeo que supere los marcos nacionales y se dote de una nueva organización político-económica tras la guerra.
Fue redactado en 1941, durante el apogeo de la Segunda Guerra Mundial, por los antifascistas italianos Altiero Spinelli, Ernesto Rossi y Eugenio Colorni mientras estaban confinados por el régimen de Benito Mussolini en la isla de Ventotene.
El sistema de “confino” de Mussolini, no consistía en una prisión convencional sino en un exilio interno para opositores como comunistas, socialistas, liberales, anarquistas… que eran enviados de manera forzada a islas remotas (Ventotene) o a pueblos aislados de Calabria, Sicilia, etc.
La libertad de movimientos les estaba limitada, tenían la obligación de presentarse regularmente ante las autoridades y la correspondencia, censurada.
El “confino” concentró en un limitado espacio a intelectuales de variada adscripción ideológica que, por pura lógica, originó controversias, discusiones y también encuentros. Sin duda, el tiempo disponible era un factor decisivo: comunistas en la línea de Antonio Gramsci, encarcelado y en muy duras condiciones, moriría preso de causas naturales; liberales como Spinelli; anarquistas seguidores de la figura mítica de Errico Malatesta, ya anciano pero en plena actividad y al que se le había aplicado el “confino”. Esta decisión de Mussolini de no encarcelarle pudiera estar motivada por no convertirle en un martir, dada la aureola legendaria a nivel internacional y la veneración que le profesaba el pueblo trabajador italiano. También a tener en cuenta, es el respeto que sentía Mussolini por él desde su época juvenil en la que tuvo encuentros y reuniones con anarquistas. Una frase de Mussolini puede ser, quizás, orientativa: “Admiro a los anarquistas por su energía revolucionaria”.
El “confino”, pensado con el objetivo de aislar y silenciar, acabó posibilitando un debate intelectual plasmado en el Manifiesto de Ventotene, con repercusiones muy importantes para el espacio europeo del siglo XX.
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Altiero Spinelli, Antonio Gramsci, Benito Mussolini, Ernesto Rossi, Errico Malatesta, Eugenio Colorni, Isla de Ventotene, Manifiesto de Ventotene




