Economía/Trabajo

Retos ecológicos: cómo pasar de las declaraciones a la acción

Ferran Requejo (9/3/2008)
La estrategia del avestruz (hablar mucho… y mirar para otro lado) debe quedar atrás.

Estos años son decisivos: según cómo se resuelvan (o no) las principales dimensiones ecológicas (calentamiento global del planeta, deforestación, erosión y desertización del suelo, extinción de especies animales y vegetales, escasez de agua dulce), dependerá la calidad de vida de las futuras generaciones. Hay países que ya se han puesto a hacer los deberes. Pero otros, como Estados Unidos, Australia y España persisten en la táctica del avestruz, o, lo que es lo mismo, escondiéndose tras mera retórica.

EN LOS TEMAS ECOLÓGICOS, los gobiernos han pasado por varias etapas. Hace solo pocos años, muchos de ellos negaban que hubiera problemas ecológicos a escala global. Posteriormente, ya se vieron impelidos a reconocer que algo no iba bien, pero adoptaban la táctica del avestruz, derivando la atención pública hacia cualquier otro lado.

“Últimamente se tiende a asimilar los problemas medioambientales con el calentamiento global; siendo ésta una de sus dimensiones principales, no es la única”. En la actualidad ello ya no es posible. El avestruz se ha levantado y mira la realidad. Lo que pasa es que habla mucho, pero actúa poco. Y es que los temas ecológicos son, de momento, mucho más propicios a la retórica que a la toma de decisiones de calado.

Cabe señalar cuatro aspectos que pueden ayudar a pasar de las declaraciones a la acción. En primer lugar, las principales dimensiones implicadas en el tema ecológico. El segundo aspecto pasa por las variables e índices de medida de estas dimensiones. A éstas le siguen ciertos equívocos del aparente discurso verde de algunas empresas y organizaciones. Por último, es necesario abordar los posibles caminos de solución.

LAS DIMENSIONES
Últimamente se tiende a asimilar los problemas medioambientales con el calentamiento global del planeta (aumento del efecto invernadero relacionado por de las emisiones humanas). Sin embargo, siendo ésta una de sus dimensiones principales, no es la única (y quizás no la más grave). “La salud medioambiental de un país no se mide simplemente por el grado de sus emisiones de gases de efecto invernadero”.

A su lado cabe incluir la deforestación, erosión y desertización del suelo; la extinción de especies animales y vegetales a gran escala (pérdida de biodiversidad); la creciente escasez de agua dulce; el aumento de la demanda de energía y de consumo asociados al mundo occidental y a los países en vías de desarrollo, así como al aumento previsible de la población global del planeta (de 6.600 millones a unos 9.000 millones previstos a mediados del siglo XXI).

Estas dimensiones del tema ecológico se encuentran muchas veces interrelacionadas, pero deben distinguirse para entenderlas mejor y para poder plantear más eficazmente el modo de combatirlas.

LAS VARIABLES Y LOS ÍNDICES DE MEDIDA
“A veces se detectan argumentos equívocos, casi demagógicos, en la búsqueda de posiciones de nuevos productos en el mercado. Es el caso, por ejemplo, de los coches verdes”. La salud medioambiental de un país no se mide simplemente por el grado de sus emisiones de gases de efecto invernadero. Se necesitan índices que midan las principales variables que intervienen en el tema.

Un índice reciente que integra hasta 21 indicadores diferentes es el índice ISA (Índice de Sostenibilidad Ambiental) establecido por investigadores de la Universidad de Yale y de Columbia en 2005. Permite establecer un ránking más informativo de países, regiones… que cuando sólo se miden aspectos parciales.

Según este índice, los países mejor situados ese año fueron los nórdicos y Uruguay; los peores algunas ex repúblicas soviéticas, Irak, Taiwan y Corea del Norte. España, por su parte, ocupa el lugar 76 entre 146 países, ¡por detrás de 17 países africanos y 21 europeos!

EQUÍVOCOS
A veces se detectan argumentos equívocos, casi demagógicos, en la búsqueda de posiciones de nuevos productos en el mercado. Es el caso, por ejemplo, de los “coches verdes” o de ciertos biocombustibles pretendidamente menos contaminantes.

A pesar de que estos productos contaminan efectivamente menos que los tradicionales, el proceso energético y medioambiental debe ser analizado en su conjunto, y no sólo a partir del producto final. “En general, suelen mencionarse tres erres ecológicas como vías de solución: reducir, reutilizar y recicla”. Es decir, deben tenerse en cuenta la energía empleada y los costes ecológicos de fabricar los nuevos coches o de producir biocombustibles.

Se trata de procesos que además de energía necesitan grandes cantidades de agua, de materiales, etc., y que generan residuos. El balance final es a veces contraproducente. Especialmente cuando el mercado incentiva el consumo de productos tras períodos cortos del uso de los anteriores.

TRES VÍAS DE SOLUCIÓN
En general, suelen mencionarse tres erres ecológicas como vías de solución: reducir, reutilizar y reciclar. El objetivo general es llegar a una sostenibilidad energética compatible con la competitividad. No es fácil, pero resulta imprescindible apostar por ello. En las dos primeras vías, los actores que pueden propiciar un cambio son, principalmente, los gobiernos y las empresas.

“Es oportuno recordar que un gobierno progresista, hoy, tiene que ver con implementar, entre otras, medidas ecológicas prácticas que no sean un mero adorno”. El objetivo de reducir es alcanzar un balance energético mucho más satisfactorio: que se utilice mucha menos energía y menos materiales en la fabricación de productos, y que se generen muchos menos residuos en los procesos de producción. Por su parte, reutilizar significa fabricar y utilizar productos con una mayor vida media. Todo ello es hoy técnicamente posible. Comprar menos productos y de una mayor calidad es una vía de futuro.

Finalmente, el reciclaje es donde más podemos influir los ciudadanos. Y tiene su mejor sentido en el caso de materiales no renovables (derivados del petróleo como plásticos, fertilizantes, pinturas, etc.). Pero reciclar no es la vía de mayor impacto medioambiental, ya que la tarea de separar, recuperar y transformar los materiales usados en otros nuevos implica un consumo de energía relativamente alto. Pero no hacerlo es peor, especialmente por la mayor generación de residuos cuando no se hace (además de la importancia de introducir progresivamente una mayor cultura ecológica en la ciudadanía).

MÁS QUE UN MERO ADORNO
Las próximas décadas son decisivas. Según cómo se resuelvan (o no) las principales dimensiones ecológicas, dependerá la calidad de vida de las próximas generaciones.

Hay países que ya se han puesto a hacer los deberes. Pero otros, como Estados Unidos, Australia y España persisten en la táctica del avestruz o escondiéndose tras mera retórica.

Es oportuno recordar que un gobierno progresista, hoy, tiene que ver con implementar, entre otras, medidas ecológicas prácticas que no sean un mero adorno.

N. de la R.
Ferran Requejo es catedrático de Ciencia Política en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y autor de “Federalismo Plurinacional y Pluralismo de Valores”, CEPC, 2007. Este artículo se edita gracias a la gentileza del autor y de Safe Democracy.



Se reúne en Nueva York la primera conferencia internacional que defiende que “el calentamiento global no existe”

espacioseuropeos.com (6/3/2008)
Bajo el lema “El calentamiento global no es una crisis”, se ha reunido en Nueva York, la primera conferencia internacional, que ha tratado de dar respuesta a las preguntas que, supuestamente, no han sido contestadas por los defensores de la teoría del calentamiento global provocado por el hombre.

Esta conferencia ha sido organizada por el Instituto Heartland, que ha recibido importantes apoyos de algunas multinacionales, especialmente las dedicadas a la extracción de recursos energéticos. Así, Exxon Mobil ha destinado más de 800.000 dólares entre los años 1998 y 2005, a estudios que puedan contrarrestar las tesis de los movimientos ecologistas.

El Heartland Institute cuneta entre sus principales organizadores a personas ligadas a algunas de esas multinacionales, como Thomas Walton, director de Política Económica de la empresa General Motors, y James Johnston, ex economista de la petrolera Amoco.

Desconocemos si han asistido españoles, aunque nos tememos que sí.



53.406 parados más en el mes de febrero

espacioseuropeos.com (4/3/2008)
Los datos sobre el paro que ayer tenía que haber hecho públicos el ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales no son nada buenos. El número de desempleados en el pasado mes de febrero fue de 53.406, alcanzando un total de 2.315.331 personas desempleadas.

El paro descendió en las Islas Baleares y Asturias, mientras que aumentó en las otras quince comunidades restantes. Valencia, Andalucía y Madrid encabezan la lista de las comunidades donde el desempleó aumentó. Los sectores más afectados han sido servicios, construcción y agricultura.



Mariano Rajoy no tendrá para el debate los datos del paro correspondientes al mes de febrero

espacioseuropeos.com (3/3/2008)
El Presidente del PP, Mariano Rajoy, no podrá disponer, para utilizarlos en el debate de hoy, de los datos oficiales del paro, correspondientes al mes de febrero. Estos datos se publican siempre el segundo día de cada mes, pero en esta ocasión el Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, ha dicho que se hacen públicos el “segundo día hábil de cada mes desde el mes de abril de 2004”.

Al no disponer de estos datos, hoy día 3, el PP ha hacho pública su protesta; pero el ministerio Caldera, a través de un comunicado ha dicho que la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos adoptó este acuerdo en 2004 “sobre mejoras en la transparencia en el ámbito de la información económica y estadística proporcionada por el Gobierno”, y que fue notificado al Consejo de Ministros el 14 de enero de 2005 y, en consecuencia, hecho público desde ese momento.

No son de la misma opinión en el PP, que han manifestado que desde esa fecha los datos del paro siempre se han hecho públicos el día 2 de cada mes.

Mañana se conocerán esos datos que, sin duda alguna, no serán nada buenos para el Gobierno, pero sobre todo para los que padecen esa lacra. Asimismo, nosotros no dudamos que si la cifra fuese beneficiosa para Zapatero, se habrían publicado con presteza. De esta forma, el Gobierno nos hurta a todos los ciudadanos un dato que, aunque edulcorado por los nuevos parámetros que entran en su evaluación, que le vendría bien al líder del PP, Mariano Rajoy.



España primer país contaminante en el tercer aniversario de Kioto

espacioseuropeos.com (24/2/2008)
Es escaso el número de países que estén preparados para cumplir el Protocolo de Kioto. Desde luego no es el caso del Estado español, ya que es el “líder de los países incumplidores de la UE, en buena medida, por la ley del sector eléctrico”, según un comunicado de “Ecologistas en Acción”.

Tres años después de que el Protocolo de Kioto se haya convertido en vinculante, ha comenzado en este año “el periodo de cumplimiento del tratado”. Recordemos que fue el 16 de febrero de 2005 cuando entró en vigor el Protocolo de Kioto, “siete años después de que comenzara a negociarse en la famosa ciudad de Japón”, menciona esta asociación ecologista.

El Protocolo de Kioto es el único tratado internacional sobre reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera (CO2, metano, óxido nitroso y varios gases fluorados).

A pesar de ello, los objetivos de Kioto son muy modestos.
Según Ecologistas en Acción, las emisiones de estos “gases de Kioto” han crecido un 24 por ciento entre los años 1990 y 2004, “la mayor parte de ellas es CO2 y proviene de la generación de energía y el transporte terrestre. Pese a la reciente y llamativa contribución de China a las emisiones mundiales, siguen teniendo un gran peso las de los países industrializados, que alcanzado un alto nivel de desarrollo aumentaron un 11 por ciento en ese periodo”.

Suecia, Reino Unido, Alemania, Finlandia y Francia “están en camino de alcanzar el objetivo de reducción que les corresponde”, no así España, cuyo nivel de emisiones en 2007 ha vuelto a subir, “situándose entre un 51 y 52 por ciento por encima de las de 1990 cuando nuestro objetivo de Kioto es limitar el aumento de emisiones al 15 por ciento”.

Entre las principales causas de esta subida se cita el consumo eléctrico, dado que buena parte de la demanda se ha satisfecho con carbón, el combustible más productor de CO2, porque la sequía ha reducido la disponibilidad de generación hidráulica y el precio del gas (el “limpio” gas), ha mantenido paradas a muchas centrales de gas en ciclo combinado, de acuerdo con “Ecologistas en Acción”.

Para esta asociación ha primado la rentabilidad empresarial frente al cumplimiento de las leyes, y en un sector en el que los beneficios son escandalosos: “El sector eléctrico es el principal emisor en nuestro país, y puede declarase enfrentado al Protocolo de Kioto, tanto por un consumo insaciable como por criterios de generación puramente lucrativos y poco respetuosos de las leyes ambientales”.

El segundo sector responsable de las emisiones en España es el del transporte, que según Ecologistas en Acción “ha aumentado sus emisiones desde 1990 en más del 75%, y que hasta el momento no ha sido objeto de ninguna política concreta para limitarlas. Más bien los esfuerzos han ido en el sentido contrario, como el caso del PEIT (Plan Estratégico de Infraestructuras de Transporte), paradigma de la insostenibilidad, que prevé construir, por ejemplo, 6.000 km. de autovías adicionales a los 9.000 km. existentes”.

Como vemos, España de nuevo lidera un sector, aunque sea, como últimamente viene aconteciendo, en aspectos negativos.



¡Haz turismo, visita un paraíso fiscal!

Alberto Montero Soler (22/2/2008)
Los alemanes acaban de descubrir en estos días que los paraísos que más valoran sus millonarios no se encuentran en playas remotas y solitarias sino muy cerca de casa, en la casi vecina Liechtenstein.

En estos tiempos en los que el turismo se ha convertido en una actividad de masas y está al alcance de casi cualquiera, el rasgo de distinción en la elección de los destinos ya no está marcado por la transparencia de las aguas, el color de la arena o las horas de sol en los que uno puede tumbarse a la bartola y dedicarse a beber caipiriñas, por ejemplo. ¡Qué atrás han quedado esos tiempos!

Hoy en día, la selección de un paraíso se realiza por la opacidad de las cuentas financieras que puedes abrir en cualquiera de las decenas de entidades bancarias que pueblan sus calles; por el fundamentalismo con el que los gobiernos de turno defienden el secreto bancario y lo justifican recurriendo al derecho a la intimidad y a la propiedad privada; o por la implicación que sus autoridades -y si son monarquías mucho mejor (ya se sabe que hay una acumulación de capital humano en esas familias y sobre estos temas que no puede ser desechada)-, en los negocios financieros más turbios.

Así que los alemanes andan revueltos porque acaban de descubrir que sus austeros millonarios, esos que dicen haber basado su fortuna en el esfuerzo cotidiano y la aplicación espartana de principios calvinistas, prefieren los paraísos fiscales a otro tipo de paraísos terrenales.

Tal es así que su ministro de Economía, Michael Glos, se muestra más que apenado por la erosión que estos casos ejercen sobre la “credibilidad de la economía social de mercado”. Mientras que, por su parte, el presidente de la socialdemocracia alemana, Kurt Beck, iba aún más allá en las muestras públicas de su ingenuidad y afirmaba que lo ocurrido le “deja boquiabierto. Gente que gana millones y no tienen suficiente. Es un caso escandaloso de avaricia”. Tal cual lo acaban de leer.

Esta última declaración, y permítanme seguir con el tono irónico, me parece excesiva. Llamar avariciosos a quienes, simplemente, han interiorizado y aplicado hasta sus últimas consecuencias el espíritu del capitalismo que el propio señor Beck defiende no es de recibo.

Y mucho menos lo es cuando ni desde Alemania ni desde el resto de la Unión Europea se ha hecho nunca nada por eliminar la condición de paraíso fiscal de Liechtenstein, entre otros de los que por aquí se encuentran, más cerca que lejos.

Afirmar ahora que sus millonarios son unos avariciosos es un acto de cinismo que se vuelve hasta injusto contra esos ciudadanos. Ellos sólo tomaron lo que otros le acercaron y, aunque no voy a negar que la responsabilidad personal es determinante, no lo es menos la de quienes les facilitaban las cosas hasta esos extremos. Porque las preguntas que creo que deberían hacerse los mismos que ahora se rasgan las vestiduras demonizando a los pobres millonarios alemanes (y disculpen el fácil oxímoron) son, entre otras, ¿de qué están realmente sorprendidos? ¿De que sus millonarios sean avariciosos o de que Liechtenstein sea un paraíso fiscal? Porque, en este segundo caso, ¿a qué creían que se dedican los ciudadanos de Liechtenstein? ¿De dónde proviene el producto interior bruto del sexto país más pequeño del mundo? ¿De la agricultura extensiva? ¿De la cría de ganado en sus verdes pastos? ¿De la explotación de sus archiconocidos campos petrolíferos?

Por favor, un poquito menos de doble moral y algo más de vergüenza torera no hubieran estado nada mal por parte de las autoridades alemanas.

Ven, de eso último los españoles podríamos haberle dado alguna clase a los alemanes y se hubieran podido ahorrar esa conmoción en la que ahora dicen que se encuentran.

Y me permito la arrogancia de decir que podríamos enseñarle algo a los alemanes porque los empresarios españoles, con la aquiescencia de las autoridades públicas, conviven tan ricamente con otro paraíso fiscal, Gibraltar, y aquí nadie se queja ni de que tiemble la economía social de mercado ni que quienes defraudan al fisco sean unos avariciosos. ¿Será porque Spain sigue siendo different?

N. de la R.
Este artículo se publica gracias a la gentileza del autor, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga, y miembro de la Fundación CEPS, que también pueden ver en “La Otra Economía”.



14 de Febrero de 2008. El Planeta necesita más cariño y menos regalos

María González (14/2/2008)
Vuelve el día de San Valentín, y con él llega de nuevo la fiebre consumista en una sociedad en la que cada vez está más mercantilizada la manera de demostrar los sentimientos. Este modelo de consumo, irracional e insostenible, incrementa día a día el escenario de crisis ambiental y social.

En estos días en los que las paredes de las ciudades, la “tele” y las páginas de los periódicos están llenas de anuncios que muestran múltiples opciones en las que invertir el dinero para celebrar el día de San Valentín, resulta necesario plantearse que la publicidad, además de vender productos, promueve estilos de vida profundamente insostenibles social y ambientalmente, basados en el despilfarro y el derroche.

La publicidad se ha especializado en la comunicación emocional. El lenguaje audiovisual ofrece muchas herramientas para hacernos sentir simpatía, admiración o adoración por una marca y todo lo que ésta se ha esforzado en representar, y vende un estilo de vida y un modo de relacionarse que depende, cada vez más, del consumo. Esta comunicación emocional es sumamente eficaz porque consigue “fidelizar” a los clientes.

El consumidor/a crítico/a selecciona los productos que compra atendiendo a la calidad, al origen o al modo de producción, pero el cliente fiel a una marca simplemente compra.

No deja de sorprender cómo las sociedades de los países supuestamente más desarrollados y avanzados son cada vez más dependientes de los objetos de consumo para expresar los sentimientos. La mercantilización de las relaciones es cada día mayor, se educa y se fomenta una ideología basada en el consumo que promueve un modo de vida insostenible que acrecienta el escenario de crisis ambiental y social actual.

Ecologistas en Acción pone de manifiesto que la mejor manera de celebrar días como este es no consumiendo nada. En un mundo cada vez más acelerado quizás estas fechas, señaladas en el calendario como días de obligado consumo, sólo tengan sentido si se utilizan para reflexionar y pensar sobre las repercusiones ambientales y sociales del estilo de vida occidental. Pensar en cuáles son las verdaderas necesidades afectivas de la pareja, y en cómo se pueden cubrir de un modo sostenible puede ser una alternativa para frenar la mercantilización de las relaciones .

N. de la R.
Este artículo se edita gracias a la gentileza de la autora y de la asociación Ecologistas en Acción.



El número de parados extranjeros registrados en el INEM aumentó un 24,5% en el añ0 2007

España
Espacios Europeos.com
(12/1/2008)
El año de 2007 se ha despedido con  un total de 211.964 extranjeros en situación de paro. Esta cifra es un 24,5 por ciento superior a la del año anterior, y  un 6,8 por ciento más que la del mes de noviembre. Estos datos han sido facilitados por el Ministerio de Trabajo.




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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826

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