Guinea Ecuatorial

Las «primarias» del PDGE (partido político de Obiang Nguema) paralizan totalmente a Guinea Ecuatorial

 P. O. (Corresponsal en Guinea Ecuatorial)

(3/4/2008)

Guinea Ecuatorial aparece hoy como una ciudad muerta.  Todos los comercios, mercados, instituciones y empresas, han paralizado su actividad. El motivo es, aunque parezca increíble, las «primarias» del PDGE, el partido político del presidente Teodoro Obiang Nguema. De esta forma, da la impresión que todos los guineanos pertenecen a esa formación política.

El martes pasado, el Ministerio de Trabajo publicó una orden por la que se obliga a las empresas a cerrar sus actividades durante cuatro horas, para que sus trabajadores acudan a participar en los comicios internos del PDGE, que se han dado en llamar «primarias». Los edificios públicos permanecen cerrados como siempre en estos casos.

Esta decisión se tomó el viernes, día 28 del mes pasado, en el transcurso de una tensa reunión  del Comité Ejecutivo del PDGE, que tuvo lugar en la sala de conferencias de Ngolo, presidida por el mismo Teodoro Obiang Nguema. Los enfrentamientos habidos en esa reunión dieron lugar a que la misma se alargara hasta altas horas de la madrugada. La facción más dura e intransigente del PDGE quería imponer listas elaboradas por el partido para las candidaturas al parlamento y ayuntamientos, mientras que el sector  más blando, era partidario de incluir «caras nuevas», para lo cual propuso se realizaran elecciones internas.

Ante la trifulca que se organizó con motivo de estas dos propuestas, tuvo que ser el mismo Obiang Nguema, el que tomara parte, inclinándose por el sector que demandaba elecciones libres e internas.

Ante el enfado monumental, los postulantes mas conservadores del partido acuden hoy a las elecciones internas con desilusión; es mas, según algunas voces del partido, siempre en boca pequeña, se preguntan cómo Obiang puede querer renovar cargos apartando a los que «tanto hemos sufrido y sacrificado nuestras vidas por él y por el partido sin que él mismo se aplique el cuento».

Los más conservadores del partido, argumentan que los que demandan elecciones internas quieren introducir elementos más duros, si se quiere subversivos, en el Parlamento para que con el escudo del PDGE, puedan introducir otros métodos de trabajo.

Esto no ha hecho más que empezar, de aquí al 4 de mayo, día de las elecciones generales y municipales se esperan muchas más sorpresas. Es evidente el nerviosismo que se aprecia dentro del PDGE, y en el presidente, sobre todo después de conocerse los resultados de las elecciones de  Zimbabwe que han dejado en la cuerda floja a Robert Mugabe, amigo y homologo de Obiang Nguema.

  



La prensa iberoamericana se hace eco de la orden de captura internacional de Mark Thatcher, acusado de ser el instigador de un supuesto golpe de Estado en Guinea Ecuatorial

espacioseuropeos.com (2/4/2008)

La mayoría de los diarios y agencias de prensa de iberoamericanos se hacen eco de la orden de captura internacional dictada por Interpol contra Mark Thatcher, hijo de la «Dama de Hierro», acusado de ser el instigador de un supuesto golpe de Estado en Guinea Ecuatorial.

Por ejemplo, el diario chileno «El Clarín» lo ha visto así: «Mark Thatcher no podrá disfrutar tranquilamente de su actual y segunda luna de miel en Medio Oriente y las islas Maldivas», ya que el «gobierno de Guinea Ecuatorial acaba de pedir a Interpol su captura internacional, bajo la acusación de ser el instigador de un golpe de Estado abortado en 1996 para derrocar al dictador Teodoro Obiang Nguema, que recientemente visitó la Argentina».

Las declaraciones del Fiscal General de Guinea Ecuatorial, José Oló Obono, quedan recogidas en «El Clarín»«Nosotros estamos más que convencidos de que Mark Thatcher ha participado junto a Simon Mann en el golpe de Estado abortado en 1996 -declaró el procurador general de Guinea Ecuatorial, José Olo Obano-. Hemos pedido a Interpol la captura porque no sabemos dónde se encuentra».

Ese diario resume la peripecia de un supuesto golpe de Estado en Guinea Ecuatorial: «En un reportaje desde su prisión en Malabo, Simon Mann acusó al hijo de Margaret Thatcher, que ya fue juzgado en Sudáfrica por su participación en la conspiración y obligado a pagar 380.000 euros como enmienda en el 2005 y cuatro años de prisión por financiamiento de actividades mercenarias, de ser el jefe del golpe perpetrado contra el gobierno de Guinea».

Tras relatar el periplo viajero de Mark Thatcher, desde Sudáfrica a Mónaco, pasando por Gibraltar, nos informa de su boda con Sara Russell, «de 42 años, hermana del vizconde Rothermere y con quien comparte la propiedad del grupo periodístico que reúne a los tabloides británicos The Daily Mail y The Mail on Sunday».

Lo cierto es que, a pesar de la atención mediática que este caso está deparando, lo cierto es que todavía, que sepamos, la orden de «captura internacional» no ha entrado en vigor y quizás nunca llegue a cursarse.

Por otro lado, el Gobierno de Malabo ha denunciado al abogado de Simon Mann por »injurias y calumnias’‘ contra el presidente Teodoro Obiang Nguema. A pesar del peligro que entraña, el abogado  Ponciano Mbomio Nvo aseguró que regresará a Guinea Ecuatorial ya que «no está asustado y porque este asunto no le mueve ‘ni un cabello».

La tesis del fiscal general de Guinea Ecuatorial es que  Mark Thatcher financió un golpe de Estado cuya intención era «derrocar con violencia todo un sistema de gobierno», a la vez que acusaba al Presidente del Gobierno en el Exilio, Severo Moto, de estar metido en esa trama. 

Sin embargo, el abogado Mbomío Nvo, declaró al diario británico «The Daily Telegraph» que  «el verdadero objetivo de Obiang es encarcelar a Moto (…) para mostrar a la comunidad internacional que hubo un acto criminal contra él».



Varios militares muertos en enfrentamientos armados en Malabo (Guinea Ecuatorial)

casa-de-la-palabraAbaha (1/4/2008)
El régimen de Guinea Ecuatorial está viviendo sus últimos días. Ya nadie duda de ello. Las informaciones que nos llegan procedentes de nuestras propias fuentes se unen a las muy sensatas y bien documentadas crónicas  de Mbo Oba,
además de las que el Gobierno en el Exilio, presidido por Severo Moto, aporta. No faltan tampoco los «comunicados» de la UDDS de Aquilino Nguema. Sin embargo, notamos en falta las críticas del MAIB y FDR, grupos que siempre han mostrado su beligerancia con la dictadura de Guinea Ecuatorial.



El Gobierno de Teodoro Obiang Nguema solicita a Interpol el arresto de Mark Thatcher por supuesto intento de golpe de Estado

espacioseuropeos.com (30/3/2008)

La prensa británica, en concreto el diario «The Guardian», informan que la Fiscalía General de Guinea Ecuatorial ha emitido ya una orden de arresto internacional contra Mark Thatcher, hijo de la ex Primera Ministra Margaret Thatcher, en la que se le acusa de haber participado en un supuesto  golpe de Estado en Guinea Ecuatorial en el año 2004.

El diario británico «The Guardian» comenta que en Interpol se ha recibido ya la solicitud cursada por la Fiscalía General de Guinea Ecuatorial.

Hay que recordar que en el año 2005, Mark Thatcher se declaró culpable de «implicación involuntaria» en la intentona golpista, por haber financiado la compra de un avión.

Esta declaración la hizo ante el tribunal sudafricano competente, siendo condenado a una multa y a cuatro años de prisión suspendida.



El Gobierno de Guinea Ecuatorial remitirá una orden internacional de captura contra Mark Thatcher

espacioseuropeos.com (29/3/2008)

Informaciones facilitadas por agencias de prensa, entre ellas Europa Press, comunican que el Gobierno de Guinea Ecuatorial remitirá hoy a Interpol (Organización Internacional de la Policía Criminal), «una orden internacional de detención contra Mark Thatcher, hijo de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher». La orden de captura lo es «por su supuesta participación en el intento de golpe de Estado de marzo de 2004 contra el presidente ecuatoguineano, Teodoro Obiang Nguema«.

Las evidencias presentadas por el presunto cerebro del golpe, Simon Mann, demostrarían que Mark Thatcher financió el alquiler del avión con el que, supuestamente,  se trasladaría el opositor Severo Moto desde Canarias a Malabo. Una vez allí, según el «Daily Telegraph» y otros diarios británicos,  se haría cargo de la presidencia de la República.

El fiscal general de Guinea Ecuatorial, José Oló Obono, anunció ayer que el Gobierno de Guinea Ecuatorial dictará una orden internacional de captura, basada en las informaciones facilitadas por Simon Mann que, en la actualidad, se encuentra encarcelado en la prisión de Black Beach.

El Fiscal general declaró a los medios de comunicación británicos que Mann está «cooperando plenamente» con los fiscales ecuatoguineanos: «Mann será juzgado y será condenado, pero es una persona que coopera, que no pone dificultades. En tales circunstancias, se le reducirá la pena».

De acuerdo con las informaciones publicadas en el diario «The Independent», Mann podría ver reducida su condena si continúa facilitando información acerca de los presuntos inductores y financiadores de ese golpe de Estado que, aparentemente, se intentó contra el dictador Obiang Nguema.

Pero, de acuerdo con las declaraciones del propio fiscal general, junto a Mann se pueden sentar otros acusados, como es el caso de Mark Thatcher y el empresario petrolero libanés Ely Calil.

En la misma comparecencia, José Oló mostró a la prensa una fotocopia de un contrato firmado por Mark Thatcher con la empresa Triple A Aviation, en el que aparece el flete de un helicóptero, así como el de un avión reactor.

La tesis del fiscal general de Guinea Ecuatorial es que  Mark Thatcher financió un golpe de Estado cuya intención era «derrocar con violencia todo un sistema de gobierno».

Sin embargo, Ponciano Mbomío Nvo, abogado de Mann, declaró días atrás al diario británico «The Daily Telegraph» que  «el verdadero objetivo de Obiang es encarcelar a Moto (…) para mostrar a la comunidad internacional que hubo un acto criminal contra él».



Con amenazas y a punta de fusil, el gobierno de Guinea Ecuatorial obliga a la población a manifestarse contra Severo Moto

P. O. (Corresponsal en Guinea Ecuatorial)

(28/3/2008)

El viernes pasado, en la provincia de Niefang, en Bata, todos los ciudadanos de la zona fueron obligados a manifestarse en un acto organizado por el Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial. No fue ni mucho menos un acto espontáneo, ni puesto en práctica por el partido del Gobierno, el PDGE, como se ha pretendido hacer creer.

La manifestación tenía un único objetivo: mostrar el rechazo a Severo Moto de los habitantes de la provincia que le vio nacer, Akoc-Esawong, a unos 7 kilómetros de Niefang.

El aparato de poder de Teodoro Obiang Nguema (militares, policía, seguridad, PDGE, Gobierno, etc.) se dedicó a amenazar a los habitantes de la zona, para que nadie faltase a esa manifestación. Incluso, desde otras partes del Continente llegaron gentes para que el acto fuera masivo. Obiang está obsesionado con Severo Moto y quiere mostrar a la «comunidad internacional» que el pueblo de Guinea Ecuatorial rechaza su figura.

Atanasio Ela Ntugu, ministro de  Minas y Energía, presida la forzada manifestación. A él le tocó ese duro trance, pues es oriundo de la zona. Le acompañaban entre otros, Alberto Sima, vicepresidente del PDGE, y Anselmo Ondó, responsable del Comité de Seguimiento en Niefang del partido de Obiang.

Los insultos y acusaciones contra Severo Moto, fueron de todos los calibres. Él es el culpable de todos los males que nos asolan a los ecuatoguineanos; él pretende provocar un baño de sangre entre nosotros, fueron algunos de los mensajes metistofélicos que la dictadura quiere que se graben en la mente de sus súbditos. Pero, especialmente,  fue una manifestación de cara a la «comunidad internacional».

Un acto, el del pasado viernes, que aquí muchos vemos como el inicio del final…



Teodoro Obiang Nguema, huele a cadáver político. Y Severo Moto, despide aromas presidenciales

 Abaha (28/3/2008)

«El verdadero objetivo de Obiang es encarcelar a Moto». Esto es lo que ha afirmado Ponciano Mbomío Nvo, abogado de Simon Mann, al diario británico «The Daily Telegraph».

Ponciano Mbomío Nvo, se ha quedado corto. Lo que el presidente de la República de Guinea Ecuatorial quiere no es, precisamente, encarcelar a Moto; lo que quiere es acabar con él. Así de claro y de crudo. Aunque antes, podría pasar por la cárcel, donde sería visitado por los «encapuchados» de siempre…

Esa situación se podría haber dado si el Gobierno de España, presidido por José Luís Rodríguez Zapatero, hubiese podido llevar a cabo la extradición de Moto, algo que ha impedido  la Justicia española. Nos imaginamos el cabreo, profundo y despótico cabreo, por el que está pasando Obiang Nguema. Él estaba convencido que las promesas que le habían hecho se cumplirían, pero España no es Guinea Ecuatorial, y aquí, mal que bien hay jueces y fiscales honrados e independientes. Una cosa son los comentarios o promesas de Miguel Ángel Moratinos y Bernardino León, y otra la cruda realidad.

Según el abogado de Mann, Obiang Nguema está utilizando su caso para «mostrar a la comunidad internacional que hubo un acto criminal contra él» y, sobre todo, para «conseguir su principal objetivo, que es encarcelar a Severo Moto». El abogado no duda que Mann va a ser declarado culpable con toda seguridad, ya que «todos los jueces de este país proceden de la familia o del partido del presidente y porque el régimen de Malabo necesita justificar una extradición que no fue legal».

En efecto, la extradición no fue legal, pero Obiang la consiguió a base de dólares, ya que no existe tratado de extradición entre Zimbawe y Guinea Ecuatorial, al menos cuando se llevó a cabo ese supuesto proceso.

Pero este proceso, y no nos referimos al jurídico, tiene su enjundia y vericuetos. Por ejemplo, el abogado Mbomío Nvo declara al diario «The Daily Telegraph», que Mann  se va a declarar «no culpable» de los cargos, a pesar de sus recientes declaraciones a varios medios de comunicación, entre ellos a la cadena de televisión «Channel 4»,  que le habían engañado, que Guinea Ecuatorial es «un país que ha experimentado un cambo increíble», además de reconocer que había participado en ese supuesto intento de golpe de Estado.

«¿Qué van a hacer con Mann? Él es inglés, no puede ser presidente de Guinea Ecuatorial, pero Severo Moto quiere ser presidente, él es su enemigo», afirma el letrado guineano, que además es abogado de la embajada de España en Malabo.

Con toda seguridad Mann va a ser juzgado en abril, antes de las elecciones que tiene previsto celebrar Obiang Nguema. La condena puede ser, más o menos suave, a condición que Mann reconozca que él fue uno de los brazos ejecutores, pero que los «autores intelectuales» fueron, entre otros,  el empresario petrolero de origen libanés,  Ely Calil. En ese acuerdo entra también que Mann afirme que  Calil le aseguró que contaban para esa operación con el apoyo total del Gobierno español (etapa de José María Aznar), ya que querían poner en la presidencia a Severo Moto. Claro, que en la entrevista Mann reconoce que no tiene pruebas de nada, y que no lo puede demostrar.

Todo este entramado de declaraciones nos huele a cambio, más o menos inminente, en Guinea Ecuatorial y, ¿cómo no?, en la posición y actitud que hasta ahora ha llevado el Gobierno de España. Ciertos sectores, pagados para ello, han comenzado a difundir que los del CPDS y APGE, pero sobre todo los primeros, ya que cuentan con dos diputados en la Cámara de Representantes, «ya no valen», «están más quemados que un chuletón».

Pero, así de repente, cambiar, quedaría mal. Y aquí empiezan a verse ciertos manotazos de vaselina. Por otro lado, según parece, el Partido Popular no está por la labor de «entreguismos» en los asuntos de Guinea Ecuatorial ni en otros, ya que se van a labrar su porvenir a base de hacer oposición desde ya. Entonces, ¿qué hacer con Jorge Moragas y con Gustavo de Arístegui? Con seguridad el segundo se salva, pues sus buenas, estupendas hasta ahora, relaciones con algunas fundaciones y agencias de Estados Unidos, le ponen a cubierto, pero el resto del área de Internacional, sería mejor que comenzaran a apuntarse a un cursillo de supervivencia en el desierto.

En cualquier caso, Teodoro Obiang Nguema, huele ya a cadáver político putrefacto. Y Severo Moto, despide aromas presidenciales. Si tuviéramos influencia o capacidad de decisión en el Gobierno de España, iríamos directamente al grano; hablaríamos con Moto, y le pondríamos la pertinente escolta oficial, aunque la Guardia Civil de su pueblo se porta bastante bien.

No deben tener miedo, los hombres de Estado saben guardar ciertos secretos. Lo hecho anteriormente, los mil y un chanchullos de la Cooperación y otros, se pueden olvidar. Estamos ya hablando de Estado a Estado…  Pero, por Dios, no manden a mequetrefes ni chiquilicuatros, para dar las «primeras capas de barniz». Para ese primer encuentro, si es que no se ha producido ya, manden a personas serias, honradas, sin pasado turbio, con sentido de equilibrio…

Y ¿por qué no?; que la llamada la haga el mismísimo ministro de Asuntos Exteriores, sea Moratinos u otro…

¡Alo, Presidente!  



Aplazo mi retorno a Guinea Ecuatorial

Weja Chicampo Puye (25/3/2008)

Es preciso preferir la soberanía de la ley a la de uno de los ciudadanos (Aristóteles).

Un mes después del fuerte reclamo de Cristina Fernández de Kirchner al dictador Teodoro Obiang Nguema por la defensa de los Derechos Humanos durante la visita del dictador guineano a Argentina el pasado mes de febrero, en Guinea Ecuatorial no hay más que lamentaciones, miedo, detenciones, tortura, asesinato. Toda una repetición de acontecimientos habituales en nuestro país como siempre se hace desde que Teodoro Obiang Nguema ostenta el poder.

Los últimos acontecimientos en Guinea Ecuatorial  confirman con firmeza una vez más la violación sistemática de los Derechos Humanos en nuestro país. La muerte del compatriota Saturnino Ncogo Mbomio hace unos días y la detención y tortura de varios activistas políticos es un claro ejemplo del reclamo de los pueblos de Guinea Ecuatorial al disfrute de sus derechos fundamentales y de la presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner al dictador Obiang en cuanto al respeto estricto de los Derechos Humanos.

Cuando el 6 de junio de 2006 llegué al aeropuerto de Barajas (Madrid) procedente de la cárcel pública Black Beach (Malabo, Guinea Ecuatorial) anuncié mi intención de regresar al país en cuanto estuviera en condiciones de retornar y continuar allí mis actividades. La entrevista que me hizo la periodista Marisa Cruz  el 6 de junio de 2006 y publicada el día siguiente en el diario El Mundo, dejé claro que mi intención era regresar de nuevo a mi país pase lo que pase.

Desde entonces los contactos  que he venido manteniendo con diferentes instituciones me han servido para manifestar una y otra vez mi intención de retornar a Guinea Ecuatorial. Teniendo en cuenta las actuales circunstancias que vive el país bajo el terror de la dictadura he de señalar que tengo motivos suficientes para aplazar dicho retorno a pesar de que tenía ya fijado la fecha de mi retorno al país. Hecho que se iba a producir algunas semanas antes de la celebración de las elecciones convocadas por el régimen guineano para el próximo 5 de mayo.

Por ello no es de extrañar que estos días ciertos círculos estén especulando sobre mi presencia en Guinea Ecuatorial. Y creo que es un error repetir las circunstancias de marzo de 2004 en las que sectores ajenos a mis actividades políticas me involucraran con los acontecimientos de marzo de 2004. Esta circunstancia fue aprovechada por el régimen de Teodoro Obiang para encarcelarme durante más de dos años y tres meses sin ver a ningún  juez. Posteriormente, indultado el 4 de junio de 2006.

En estos momentos cruciales para los activistas políticos guineanos, el régimen de Teodoro Obiang Nguema tiene abierto varios frentes para acallar la voluntad popular antes de la celebración de las próximas elecciones en el país convocadas por su gobierno para el próximo 5 de mayo. Por lo que en las condiciones actuales y teniendo en cuenta la experiencia de las anteriores elecciones convocadas y celebradas por Obiang, las poblaciones de Guinea Ecuatorial no han disfrutado del libre ejercicio de sus derechos fundamentales, sociales y políticos, lo que les hace no estar en condiciones de ir a las urnas y pronunciarse libremente.

Mientras haya un ciudadano en Guinea Ecuatorial que no pueda expresar su voluntad inalienable y estando su voz y voto  secuestrados por la dictadura, no creo convenga celebrar elecciones populares en nombre de los Pueblos de Guinea Ecuatorial. Pero Obiang es quien aún maneja los tiempos tanto dentro como fuera de nuestro país.

Lamentablemente los hechos así lo reflejan a pesar de que es más rentable cerrar la era de Obiang e iniciar un nuevo ciclo para el bienestar  de todos; tanto nacionales como extranjeros.

N. de la R.

Weja Chicampo Puye es Coordinador General del MAIB (Movimiento para la Autodeterminación de la Isla de Bioko).



U.D.D.S. (Unión para la Democracia y el Desarrollo Social de Guinea Ecuatorial), asegura que Obiang Nguema pudo ordenar la muerte del opositor Saturnino Ncogo

espacioseuropeos.com (22/3/2008)

En un comunicado de prensa hecho público hoy, la Secretaria de Información de la UDDS (Unión para la Democracia y el Desarrollo Social de Guinea Ecuatorial), «lamenta amargamente que los recientes y muy tristes asesinatos, encarcelamientos, torturas y detenciones acaecidos desde la noche del 13 al 14 de este mes marzo hasta la fecha hayan sido y sigan siendo comanditados (sic) por el dictador Teodoro Obiang Nguema en persona».

La UDDS vuelve así a denunciar y  ondenar  enérgicamente «estos Hechos», a la vez que pide «una vez más» a la ONU, Amnistía

Internacional, Unión Europea, Unión Africana y a la Comunidad Internacional «el envío urgente de una Misión de Observación en las distintas cárceles de Guinea ecuatorial para salvar a centenares de inocentes encarcelados en todo el pais desde el pasado 13 de marzo».

Después de una municiona investigación -se afirma en el comunicado de prensa- «este es el relato de los testigos»  de la muerte del miembro del Partido del Progreso,  Saturnino Ncogo, acaecida «por torturas la noche del 13 al 14 de marzo en la siniestra cárcel de Black Beach en Malabo».

Ncogo fue detenido y acusado de ocultar en su domicilio algunas armas con el propósito de intentar un supuesto golpe de Estado. A los pocos días de su detención, su cuerpo fue entregado a su familia.

Los hechos relacionados en el comunicado de UDDS son los siguientes: «El dictador Teodoro Obiang Nguema se reúne con su hermano Armengol el día 11 y decide personalmente el asesinato de Saturnino Ncogo y supuestos cómplices antes de que sea tarde. El día 13 a las 11 y 15, el escuadrón de la muerte con sus elementos encapuchados violan el domicilio de Saturnino mientras éste se encontraba en la ciudad».

El minucioso relato continúa: «Hemos podido ver en persona al general Antonio Obama Ndong alias Antonito y primo del dictador, el torturador y Director de Seguridad presidencial Julián Ondo Nkumu, el Comisario Jefe Enrique Zue Mba Ovono alias Chico Hendri, al comisario de Malabo Alberto Abeso Fuman alias Chicote, al capitán Miguel y al famoso criminal Awowo acompañado de los 6 encapuchados».

«Después de saquear el domicilio suben muy encolerizados a sus coches. Mientras nos preguntábamos qué estaba pasando, llegó aterrorizado uno de nuestros vecinos quien nos informó que Saturnino Ncogo acababa de ser detenido en la ciudad», relata el comunicado haciendo referencia a una fuente, testigo ocular de la detención.

«El mismo día 14, el dictador Obiang Nguema se reunió con los diferentes mandos militares, policiales y de seguridad del Estado en Banapá y les pidió que volvieran a incorporar a todos los antiguos militares de las fuerzas armadas y de seguridad que ya había sido cesados y separados en el pasado sea cual fuese el motivo por el que habían sido expulsados», «afirma un mando militar desde Malabo que ha requerido escrupuloso anonimato», según informa UDDS.

Para añadir: «El presidente quiere a todos para hacer frente a los enemigos internos y externos de la Patria que quieren desestabilizarnos y traer matanzas en este país».

UDDS informa que la «situación sigue muy preocupante porque  continúan las detenciones tanto aquí en Malabo como en el resto del país y volvemos a repetir el llamamiento urgente lanzado por nuestro Comité Ejecutivo de la UDDS la semana pasada para que Amnistía Internacional, Naciones Unidas, Unión Europea, Unión africana envíen urgentemente misiones de observación en las distintas cárceles del país para evitar otros asesinatos».

Asimismo -se afirma en el comunicado de prensa- que «advertimos a los ex militares que volver a integrar este ejercito de asesinos les pone en riesgo permanente de cometer otros asesinatos porque el dictador les quiere utilizar para otros macabros proyectos contra la población inocente y contra los verdaderos luchadores para el ambio y la mplementación democrática en Guinea ecuatorial».



Obiang Nguema, tras acusar a Severo Moto de un nuevo intento de golpe de Estado, prohíbe la importación de vehículos después que se encontraran armas en el puerto de Sagunto con destino a España

Abaha (19/3/2008)

La prohibición de importar coches, preferente usados y de procedencia española, fue comunicada ayer lunes por Atanasio Ela Ntugu Nsa, ministro de Industria a través de la televisión estatal. El comunicado ministerial se refiere a que el Gobierno de Guinea Ecuatorial se ha visto obligado a tomar esa medida «tras constatarse» que las importaciones  de vehículos «constituyen una vía de entrada de armas y material de guerra con el objetivo de perjudicar el clima de paz que reina actualmente» en Guinea Ecuatorial.

Las agencias de prensa españolas recogen el comunicado que días atrás hizo el ministro portavoz del Gobierno de Guinea Ecuatorial, Santiago Nsobeya, quien aseguró que los Servicios de Seguridad del Estado acababan de descubrir -el miércoles-  «un importante alijo de armas de guerra y abundante munición, consistentes en fusiles de asalto y armas cortas en poder del ecuatoguineano Saturnino Nkogo Mbomio«.

Según el Gobierno guineano, esas armas habían sido «enviadas desde España por el también ecuatoguineano Damián Motu Nguema, Mutti, por órdenes de Severo Moto Nsa, destinadas a crear una revuelta en el país que pudiera conllevar pérdidas de vidas humanas y de bienes materiales». Motu Nguema  fue detenido la semana pasada en Torrejón de Ardoz por la Policía Nacional, acusado de «tráfico de armas y asociación ilícita».

Para el golpista Nsobeya-quien lo dude que consulte las hemerotecas-, ese hallazgo de armas tiene relación con las encontradas ahora en el puerto de Sagunto (Valencia), dentro de un vehículo usado que iba a ser embarcado con destino a Malabo.

La verdad es que llama mucho la atención que este montaje salga a la luz el mismo día en que el tribunal Supremo de España dictase una sentencia mediante la cual se mantiene la condición de asilado político a Severo Moto.

Nos da mucha pena ver como se encuentran los medios de comunicación en España. Dan mucha importancia a un presunto alijo de armas (se mencionan dos fusiles y una pistola), y se aceptan los comunicados y comentarios que el portavoz-golpista Santiago Nsobeya transmite por orden de su amo Teodoro Obiang Nguema,  y sin embargo ningún medio se «ceba» en investigar cómo murió Saturnino Nkogo Mbomio, que fue «salvajemente golpeado durante dos horas en el penal malabeño de Black Beach», según información que ha transmitido el Gobierno en el Exilio de Guinea Ecuatorial.

De momento nada más que expresar nuestra indignación por ver como a Obiang Nguema se le permite hacer y deshacer. Claro, que lo hace con los pequeños; con los no poderosos. Otra respuesta tendría si amenazase con «largar» -como ha hecho otras veces- acerca de los supuestos dineros que supuestamente ha recibido de Cooperación Española.

Recomendamos a cierto personajillo que deje de estar indagando si Severo Moto ha sido o no el autor o inductor intelectual de ese trajín de armas. Él, el personajillo, sabe bien que Moto no ha tenido nada que ver con eso. Moto va a lo grande; y más ahora…

Sobre los comunicados que suele lanzar determinada asociación política sin consultar con sus supuestos grupos integrantes, sobre el «miliciano» otrora defensor de Macías y enemigo acérrimo de la Madre Patria, y sobre las amenazas al responsable de esta web de una tal Mayka, hablaremos pronto. Y lo haremos también de Weja Chicampo, al que las habladurías ya hacen en Guinea Ecuatorial. Pues no; no está en Guinea Ecuatorial. Se encuentra en su domicilio en Madrid, para decepción de especuladores.




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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826

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