España, 16-06-2019

Sin Acritud…

Dime a quién no puedes criticar y te diré de quién eres esclavo

Manipulación y esclavos.

Sin Acritud…
Alberto Buela (6/6/2019)
Este es el primer efato que produce la pseudo cultura mass mediática, donde se puede hablar de todo y criticar a todos. Sin embargo, a poco que uno se detenga en leer los miles y miles de comentarios y juicios diarios que aparecen publicados, las críticas giran siempre sobre los mismos personajes y los mismos asuntos.



Los artistas como intelectuales

Las Tentaciones de San Antonio de Armando Romero.

Sin Acritud…
Alberto Buela (1/4/2019)
En una sociedad como la nuestra, de consumo, opulenta para pocos, cuyo dios es el mercado, la imagen reemplazó al concepto. Es que se dejo de leer para mirar, aun cuando rara vez se ve.

Y así los artistas, actores, cantantes, locutores y conductores televisión han reemplazado a los intelectuales.

Este reemplazo viene de otro más profundo; cuando los intelectuales, sobre todo a partir de la Revolución Francesa, vinieron a remplazar a los filósofos. Es cierto que siguió habiendo filósofos, pero el tono general de estos últimos dos siglos marca su desaparición pública.



La Resistencia Castellana frente al Mundo Global

Escuela de Traductores de Toledo, creada por Alfonso “El Sabio”

Sin Acritud…
SEPA (1/3/2019)
Para entender el origen y la evolución del idioma Castellano, podemos remontarnos al año 206 antes de Cristo cuando los romanos emprendieron la conquista de Iberia (así la llamaron los Griegos a la península, antes que llegaran los romanos) y la bautizaron con el nombre de Hispania, imponiendo en la región el idioma latino, lengua itálica perteneciente al tronco indoeuropeo. La evolución del latín en Hispania estuvo inicialmente signada por la influencia Griega y por la lengua de los vascones, lo que constituyó el caldo de cultivo de las lenguas romances que luego se desarrollaron en la península, entre ellas, nuestro castellano.



Prometeo y la elpis como prognósis

Prometeo

Sin Acritud…
Alberto Buela (10/2/2019)
Prometeo, el astuto, es hijo de uno de los primeros siete titanes, Jápeto, que junto con Cronos lucharon contra Zeus, y Clímene, la de los bellos tobillos. Tuvo tres hermanos: Epimeteo, el torpe, esposo de Pandora; Atlas, el intrépido, condenado a sostener el cielo con su espalda y Menecio, el temerario que fue muerto por el rayo de Zeus y enviado al Tártaro. Prometeo y Epimeteo lucharon a favor de Zeus y Atlas y Menecio lo hicieron en su contra.

Desde siempre Prometeo ha sido el más estudiado por las riquezas interpretativas que ofrecen los textos de Hesíodo en la Teogonía y en los Trabajos=Erga.



La marquesa de las bragas rojas

Ña Marquesa de las bragas rojas

Sin Acritud…
Espacios Europeos (18/12/2018)
Hemos de confesar, y sin rubor, que no hemos leído este libro. Nos ha gustado el título y la nota que hace el editor-autor. Y eso nos ha sido suficiente. Cuando pasemos el trago de la “cuestión catalana” y se serene el panorama político español, volveremos a las andadas y leeremos La marquesa de las bragas rojas (historias de Gonorría y Verdudo nº 8), Spanish Edition, y haremos el oportuno comentario.

De momento, emitimos esta nota para contribuir a su lectura, desenado al autor éxitos.



La crítica más antigua a la democracia

Pseudo Jenofonte

Sin Acritud…
Alberto Buela (1/10/2018)
El primer autor del que tenemos noticias acerca de una crítica a la democracia es un ignoto aristócrata ateniense conocido como el Pseudo Jenofonte, quien allá por el año 424 a.C. escribió un breve texto conocido como Aqhnaiwn politeiaV = República de los atenienses.

En este opúsculo, de unas veinte páginas, el autor va a desarrollar una serie de argumentos que luego se repetirán a lo largo del tiempo por dos mil quinientos años. Pero, al mismo tiempo, aducirá, por primera vez en la historia, razones sociológicas para explicarla. Cuánto aprovecharían, y nos harían aprovechar, los sociólogos contemporáneos su lectura.

Y así comienza en la primera línea afirmando que con la democracia los plebeyos sustituyen a los mejores (aristócratas) y en todo el orbe, la parte mejor se opone a la democracia porque entre ellos existe un mínimo de indisciplina y maldad y un máximo de rectitud para las virtudes, mientras que en el pueblo reinan grandísima



La causa principal del cáncer: la acidez del cuerpo

Otto Heinrich Warburg

Sin acritud…
A. D. (7/8/2018)
No siempre vamos a tratar sobre asuntos políticos, y hoy voy a intentar adentrarme en uno muy delicado. Sumamente delicado y que yo considero eminentemente político. Ya sabemos que la polis lo abarca todo. Pues al grano.

Desde hace unos días –desconozco la causa- las redes sociales se han hecho eco de una noticia que se remonta a 1931, cuando al doctor Otto Heinrich Warburg, le concedieron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por su «descubrimiento de la naturaleza y el modo de acción de la enzima respiratoria», o lo que es lo mismo, por descubrir las causas del cáncer.

He aquí algunas de los comentarios, afirmaciones y teorías del doctor Warburg:

“pronto recibiré un segundo premio Nobel, porque de aquí a dos o tres años habré solucionado el problema del cáncer”. Pero no fue así, otro Nobel no le fue concedido, no se sabe si por la prohibición de Adolf Hitler, de que ningún ciudadano alemán podría recoger premios de países considerados enemigos o, simplemente porque la Academia Sueca no lo considero.



El Metro de Madrid

Javier Perote

Sin Acritud…
Javier Perote (25/6/2018)
Cuando mi hija era pequeña le gustaba mucho jugar a las tiendas. Ella era la tendera y yo el que  compraba. Todo se compraba por kilos o por metros. Deme un litro de tomates, le pedía. Entonces ella simulaba que cogía los tomates, los envolvía y me los daba. Yo hacía que sacaba el dinero del bolsillo y le  pagaba. Deme un metro de leche. Abría un grifo como si fuera de cerveza y me lo servía. Estas tonterías le hacían mucha gracia  y nunca mostró reparos a las incongruencias entre los artículos y el sistema métrico decimal. El tiempo pasaba y las medidas eran las mismas pero los artículos se complicaban. Señora tendera quiero una pelota cuadrada, o una bicicleta sin ruedas o un sacapuntas sin agujero.

De todo había en aquella tienda. Un día le pedí un kilo de besos, y también los había. Esos me los regaló. Y un sorbete de cariño, también gratis.

Teníamos un perro al que queríamos mucho, se llamaba Kyros. Un día se me metió entre las ruedas del coche, y fue inútil todo lo que hicimos por salvarle la vida El veterinario me dijo que lo mejor era ahorrarle sufrimientos y le puso una inyección; fue un disgusto terrible y durante muchos días nos acordábamos de él.



Poner fin al poder de Facebook y renovar el periodismo: Debemos rescatar a Internet de los monopolios

Facebook

Sin Acritud…
Victor Pickard (6/5/2018)
La repentina caída en desgracia de Facebook ha derribado el arraigado supuesto de que no se podía regular. Aflora ahora un raro consenso bipartidista que asume que el poder irresponsable de Facebook quizá merezca intervención gubernamental.



El Doctor Arturo Bernard Acín (II)

Telescopio

Sin Acritud…
Venancio Díaz Castán (4/3/2018)
Cuando ya creía que no podría obtener muchos más datos de la figura de este médico de Colmenarejo, la curiosidad me hizo bucear un poco más en la hemeroteca y pude dar con una historia más para completar la anterior. La paternidad pertenece a don Mario Roso de Luna, un cacereño de Logrosán que también había descubierto un cometa en 1893. Entre sus ocupaciones contaba con las de abogado, teósofo, astrónomo y escritor. En calidad de esta última, además de publicar varios libros en relación con ciencias ocultas, religiones, espiritismo y astronomía, era colaborador literario en varias publicaciones periódicas de la época, entre ellas La Esfera (1), que es la que nos ofrece la información.

Fue en el verano del año 1927 (cuatro años más tarde del descubrimiento) cuando el señor Roso fue a entrevistar al doctor Bernard. Nos cuenta que fue en una mañana del mes de agosto




Espacios Europeos © Copyright 2005-2019 No nos copiéis, nos cuesta mucho trabajo mantener esta página.
Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826

POLÍTICA DE PRIVACIDAD | Política de Cookies | Aviso Legal