Juan Carlos I también pagó gastos personales con tarjetas de crédito de la Fundación Zagatka en Suiza

España
Espacios Europeos (3/2/2021)
El fiscal suizo descubre una cuenta de Juan Carlos I en Ginebra a nombre de su primo y otros testaferros.
Los documentos prueban que Juan Carlos I usó cuentas opacas, testaferros y ‘offshores’ para ocultar su fortuna.

Juan Carlos I también dispuso para sus gastos personales de una tarjeta de crédito royal card con cargo a la cuenta de la Fundación Zagatka, que había abierto su primo Álvaro de Orleans en el Credit Suisse de Ginebra por medio de los testaferros Arturo Fasana y Álvaro de Orleans. Según las condiciones contratadas con el banco, el ex monarca podía retirar por caja o por cajeros automáticos hasta 150.000 euros cada dos meses, la friolera suma de 900.000 euros al año.

De esa manera el ex monarca conseguía de manera fácil dinero en cash de sus cuentas offshore a través de los cajeros automáticos, sin dejar rastro alguno. Era la fórmula más segura para ocultar al fisco los fondos opacos que había obtenido durante varias décadas en operaciones financieras internacionales, según las investigaciones en curso. Una parte del dinero procedía de comisiones y donaciones de países árabes, una sospecha que se mantuvo durante años, pero que ha sido documentada judicialmente por el fiscal de Ginebra, Yves Bertossa.

A través de su abogado, el emérito presentó ante la Agencia Tributaria una declaración para regularizar la situación fiscal de las tarjetas bancarias que utilizó en el extranjero entre 2016 y 2018 con fondos opacos del testaferro mexicano Allen Sanginés-Krause, y que han provocado una investigación de la Fiscalía del Tribunal Supremo. El Rey emérito se vio obligado a abonar más de 678.393 euros al fisco para regular su situación tributaria.

Mientras tanto, el fiscal suizo Yves Bertossa investiga la cuenta 0251-798208-9 de la Fundación Zagatka en el Credit Suisse de Ginebra, gestionada por Álvaro de Orleans. Fue abierta por los testaferros Fasana –en representación de la sociedad Rhône Gestion– y Canonica el 28 de julio de 2009. El beneficiario de la cuenta no tenía problemas de saldo para hacer efectivas las cantidades necesarias por medio de tarjetas bancarias a nombre de Zagatka.

Juan Carlos I también pagó gastos personales con tarjetas de crédito de la Fundación Zagatka en Suiza
Cuenta en el Credite Suisse

Desde esa cuenta, además del cargo de las tarjetas de crédito, los testaferros abonaban los gastos del ex monarca como la contratación de jet privados para moverse por todo el mundo en sus viajes privados sin levantar ningún tipo de sospecha. Sólo un desplazamiento a los Emiratos Árabes en un vuelo chárter costaba 125.000 euros. En tres años, tras su abdicación, Juan Carlos I llegó a realizar decenas de vuelos en jet de lujo que pagaba Zagatka.

OKDIARIO ya adelantó en una información publicada el 27 de febrero de 2020 la utilización de las tarjetas opacas por parte del ex monarca: “Los testaferros de Don Juan Carlos I abrieron la cuenta de Fondation Zagatka en el Credit Suisse de Ginebra con una disponibilidad de hasta 150.000 euros, cada dos meses, ‘para necesidades personales y facturas’. De esta manera, cualquier persona con una tarjeta de crédito podía sacar dinero en metálico de un cajero o endosar en la cuenta los gastos de su actividad social, sin dejar rastro de su identidad”.

El nombre del primo del Rey Juan Carlos, Álvaro de Orleans, también aparece como persona autorizada en la cuenta del Credit Suisse.
El nombre del primo del Rey Juan Carlos, Álvaro de Orleans, también aparece como persona autorizada en la cuenta del Credit Suisse.

La Fundación Zagatka fue constituida en Vaduz (Liechtenstein) en octubre de 2003 como «un fondo familiar» y en ella figura Álvaro de Orleans Borbón, el primo de Juan Carlos I, como su primer beneficiario, aunque la Fiscalía helvética investiga si, en realidad, es una propiedad del ex jefe del Estado. La firma tiene su sede legal en el domicilio del trust Allgemeines Treuunternehmen (ATU), en Äulestrasse 5, de la capital del paraíso fiscal europeo.

Según elDiario.es, el Rey emérito y otros miembros de la Familia Real también se sirvieron de tarjetas bancarias que le fueron facilitadas por el testaferro mexicano Jesús Sanginés-Krause. La Fiscalía Anticorrupción dispone de los movimientos del uso de las ya conocidas como royal cards –tarjetas reales– en los ejercicios 2016, 2017 y 2018, años en los que Juan Carlos había perdido su inmunidad tras su abdicación en 2014.

Las pruebas que llegan de Ginebra
Gran parte de la documentación en poder de Anticorrupción procede de la comisión rogatoria que cumplimentó el fiscal de Ginebra, Yves Bertossa. El procurador suizo abrió en agosto de 2018 una investigación sobre los testaferros del ex monarca después de que OKDIARIO difundiera el contenido de las grabaciones del comisario José Villarejo a Corinna Sayn Wittgenstein. Las pesquisas siguen abiertas en la Fiscalía del Cantón helvético, pero es poco probable que prosperen contra Juan Carlos por su inmunidad.

Las pesquisas sobre el ex monarca español no resultan nada fáciles porque el ingreso del dinero en las cuentas bancarias se efectuaba a través de testaferros o de sociedades offshore, registradas en paraísos fiscales que hacían de pantalla. A su vez, el uso de los fondos opacos también se materializaba por medio de intermediarios o directamente a través de las tarjetas bancarias.

Ginebra
Sede de la Fiscalía del Cantón de Ginebra, en la que se desarrolla la investigación.

Los testaferros del ex monarca para asegurar la opacidad se sirvieron de fundaciones como Zagatka y Lucum y abrieron cuentas de ellas en bancos suizos como Credit Suisse, Mirabaud y Lombard Odier.

La propia ex compañera sentimental de Juan Carlos I Corinna Sayn Wittgenstein ya le adelantaba a Villarejo en una conversación que el comisario le grabó mientras cenaban en el restaurante Santini de Londres, a finales de 2016, que la Familia Real funcionaba con dinero cash: «Él (Juan Carlos) paga todo a su hijo, a sus hijas, a su mujer. Todo en cash».

Y Corinna le confesaba a Villarejo: «Tiene que explicar de dónde saca cinco millones cada vez que va a la Fórmula 1 a Bahrein o Abu Dabi».

En los últimos años, Juan Carlos ha llegado a viajar hasta seis veces a Bahrein para asistir al Gran Premio de automovilismo. En sus estancias en tierras árabes siempre se entrevistaba con el emir Hamad bin Isa Jalifa, con quien mantiene una estrecha amistad desde hace años.

Fuente: OKdiario.



Nasser Bourita quiere tomarnos el pelo

Mohamed VI y Juan Carlos I.

Sáhara Occidental(España)
Diego Camacho (10/2/2021)
El ministro de Asuntos Exteriores marroquí Nasser Bourita escribía, en El Mundo el pasado 4 de febrero, un extenso artículo propagandístico sobre la decisión de Trump de reconocer la soberanía de Marruecos sobre el SÁhara occidental. La idea es llevar a la opinión pública española la racionalidad de una decisión que solo presenta ventajas para todos. Sus razonamientos se sustentan en premisas falsas o irrealizables y constituyen un ejercicio de blanqueamiento de la ocupación ilegítima del territorio, sustentada por el apoyo de los EEUU y Francia, con la complicidad cobarde de los gobiernos de España desde Arias Navarro en adelante. Veamos.



La peluca de Carrillo para Juan Carlos I

España
Javier Castro (30/12/2020)
El autor niega que sean las razones éticas y morales de aludidas por Felipe VI en su discurso de Navidad las que eviten la vuelta a España del Rey Emérito.

Después de escuchar el discurso de Nochebuena de Felipe VI seguimos sin tener claro por qué su padre tuvo que abandonar España y, lo que es más grave, aún no puede regresar a su país.



La doctrina Botín salva a Juan Carlos I de nuevas denuncias paralelas a la Fiscalía

Fotografía de archivo del rey emérito. (Reuters)

España
Beatriz Parera (16/12/2020)
Un archivo por parte del Ministerio Público blinda al Rey de nuevas acciones de terceros, según la sentencia sobre el banquero que dictó el Supremo.

El futuro penal de Juan Carlos I está en manos d e la Fiscalía General del Estado. Y  de nadie más. El Rey emérito cuenta con un salvavidas inesperado proporcionado por la doctrina Botín que impediría, en el caso de que el Ministerio Público archive las diligencias que tiene entre manos sobre su patrimonio, que se investigaran denuncias o querellas paralelas.  Como ya sucedió con la hija del emérito, la infanta Cristina, en el  caso Nóos, la sentencia de 2007 del Tribunal Supremo podrá ser empleada por su defensa como parapeto si se acusara al monarca ante el alto tribunal contra el criterio de los fiscales.



Lo que el Gobierno de España y los medios de comunicación no quiere ver, otros sí lo ven: la sucesión fratricida en Guinea Ecuatorial

Teodorin Obiang Nguema. Fotografía de archivo.

Mi Columna
Eugenio Pordomingo (2/9/2020)
Los gobiernos españoles, sobre todo los socialistas, y ahí están las hemerotecas para demostrarlo, toleran y secundan las violaciones de los Derechos Humanos del régimen golpista de Teodoro Obiang Nguema, que en 1979 derrocó a su tío Francisco Macías con la inestimable ayuda de España. En agradecimiento el entonces rey Juan Carlos I le hizo entrega en una cena de gala en Malabo (13 de diciembre de 1979) del Collar de la Orden de Isabel la Católica.



“Juro que ni abdicaré ni abandonaré España”, la profecía incumplida de Juan Carlos el 23-F unida a la frase que más le compromete con el Golpe: “Ya no puedo volverme atrás”

Juan Carlos I.

España
Javier Castro-Villacañas (27/8/2020)
Han pasado más de 39 años y los acontecimientos de hoy nada tienen que ver con el pasado. Sin embargo, queda para la historia lo ocurrido en febrero de 1981 como contraposición a la deriva final que ha tomado la vida de Juan Carlos I: abdicación en 2014 y escapada de España este verano. Si entonces, en mitad de un golpe de Estado, el Rey se hacía fuerte al afirmar que no iba a abdicar ni abandonar nuestro país, hoy la Corona vive sus peores momentos por los escándalos de corrupción que afectan al anterior jefe del Estado.

La noche del 23-F de 1981, Juan Carlos I se juramentó “ni abdicaré, ni abandonaré España” ante el entonces capitán general Milans del Bosch, ordenándole que levantara el toque de queda, retirara los tanques de las calles de Valencia y dejara de apoyar la asonada golpista del teniente coronel Antonio Tejero



Las cadenas del juancarlismo

Las cadenas del juancarlismo

España
Javier Castro-Villacañas  (21/8/2020)
El autor critica la posición de quienes aceptan o justifican los escándalos e irregularidades del Rey Emérito, actitud que califica de “servidumbre voluntaria“.

Es muy conocida la anécdota protagonizada por Fernando VII en su regreso a Madrid una vez finalizada la Guerra de Independencia. El entusiasmo popular, perfectamente organizado por los absolutistas, superó cualquier expectativa y al célebre grito de “¡Vivan las caenas!” se le unió el intento de centenares de madrileños (algunos lo consiguieron) de desuncir las acémilas que tiraban del carruaje Real y sustituirlas por sus propios torsos. Estupefacto ante el espectáculo, Fernando VII no pudo más que sonreír y agradecer el vasallaje popular afirmando irónicamente que “no era necesario” que él “prefería quedarse con las mulas”.

El anterior pasaje representa a la perfección una categoría en la historia de España. No sólo por lo que simboliza respecto a la dependencia en la modernidad del pueblo español hacia sus dirigentes, sino fundamentalmente por la consideración que tiene el poder político respecto al comportamiento sumiso de sus gobernados.



The New York Times destapa la caja de los truenos: «La doble vida inmoral del ex rey de España»

The New York Times destapa la caja de los truenos: «La doble vida inmoral del ex rey de España»

España
Espacios Europeos (17/8/2020)
El diario estadounidense repasa cómo se permitió al rey Juan Carlos I convertirse en cabildero de las dictaduras árabes y ocultar su fortuna durante décadas.



La ‘venganza’ de Letizia tras años de humillaciones de Juan Carlos: así vivió la marcha de su suegro

La relación entre Letizia y Juan Carlos, más de una década de encontronazos

España
Cristina Coro (12/8/2020)
La Reina “está muy preocupada, pero no por el Emérito, por quien no siente ningún cariño, pero sí por su marido“, dice a EL ESPAÑOL una amiga suya.



Juan Carlos I, el “hermano mayor” de Mohamed VI, y su “compromiso” con los Derechos Humanos

Mohamed VI y Juan Carlos I.

Sáhara Occidental
Alfonso Lafarga (9/8/2020)
Juan Carlos de Borbón habló en 2005 del compromiso de la Corona de España con los Derechos Humanos y dijo que era “el hermano  mayor” de Mohamed VI, rey de Marruecos, país denunciado por las principales organizaciones de DD.HH. del mundo.

  • Documentos norteamericanos desclasificados revelaron la actuación de Juan Carlos I para entregar el Sáhara Occidental a Marruecos y su disposición a ceder Melilla “porque allí sólo vivían 10.000 españoles”, lo que afirmó disgustaría a los militares, pero solo dos meses.
  • Corinna Sayn Wittgenstein, examante de Juan Carlos I, contó al excomisario José Villarejo que Mohamed VI regaló al rey una finca de 45.000 m2 en Marrakech.

La Corona de España tiene un “firme compromiso” con los Derechos Humanos. Lo  destacó el rey Juan Carlos de Borbón el 24 de enero de 2005 en la entrega de la primera edición del Premio a los Derechos Humanos Rey de España, concedido por el Defensor del Pueblo y la Universidad de Alcalá de Henares.

El ahora rey emérito, “el hermano mayor” de Mohamed VI como él mismo se considera, habría recibido un regalo de 45.000 m2 de terreno en Marrakech del rey de Marruecos, país denunciado por organizaciones como Amnistía Internacional (AI), Human Rights Watch (HRW), el Centro Robert F. Kennedy (RFKC), la Red Euromediterránea de Derechos Humanos (REMDH) y Reporteros Sin Fronteras (RSF) por violación de los DDHH o ausencia de libertad de expresión, especialmente en el Sáhara Occidental, territorio no autónomo pendiente de descolonización ocupado por Marruecos desde finales de 1975.

El regalo marroquí se ha conocido en julio de 2020 por el relato de Corinna Sayn Wittgenstein, examante de Juan Carlos I, al excomisario José Villarejo. Meses antes trascendieron otras supuestas actividades del rey emérito también relacionadas con Marruecos: documentos desclasificados de la CIA desvelaron la colaboración de Juan Carlos cuando era príncipe de España en la entrega del Sáhara Occidental, informando a EE.UU a través del embajador en Madrid, Wells Stabler, para  conseguir el apoyo norteamericano a su coronación.

Mientras hablaba con los norteamericanos de la entrega del Sáhara a Marruecos, el rey hizo un gesto de cara a la galería: el 2 de noviembre de 1975, dos días después de asumir la jefatura de Estado en funciones por la enfermedad del general Franco, con la “marcha verde” en puertas, el príncipe de España se presentó en El Aaiún para respaldar a los militares y garantizar los legítimos derechos de los saharauis: con uniforme militar, el príncipe saludó a los mandos militares, a las principales personalidades saharauis y pasó revista a las tropas. En el Casino Militar y ante el ministro del Ejército, el jefe del Estado Mayor, el capitán general de Canarias y el gobernador militar del Sáhara, les trasladó “la seguridad” de que se haría cuanto fuese necesario para que el Ejército conservase “intacto su prestigio y su honor”.

Dijo que España iba a cumplir sus compromisos: “Debemos proteger también los legítimos derechos de la población civil saharaui, ya que nuestra misión en el mundo y nuestra historia nos lo exigen”. Las palabras del príncipe fueron recibidas con alegría y muestras de aprobación, según reflejó la prensa.

Al día siguiente, el 3 de noviembre, el jefe del Estado recibió en Madrid al primer ministro marroquí, Ahmed Osman; un mes y medio después salió de El Aaiún la última compañía de la Legión y el 28 de febrero de 1976 fue arriada la bandera española en el Sáhara Occidental, entregado a Marruecos y a Mauritania por los acuerdos de Madrid.

Traición a los militares españoles y a los saharauis.

Ceder Melilla a Marruecos
Las revelaciones norteamericanas sobre Juan Carlos I no se quedaron ahí. Según un telegrama secreto enviado por la misión diplomática americana en Madrid al Departamento de Estado, desclasificado en 2014, el 30 de abril de 1979 el rey admitió la posibilidad de ceder la ciudad de Melilla a Marruecos y poner a Ceuta bajo el control de un protectorado internacional similar al que tuvo Tánger entre 1923 hasta la independencia del reino alauí en 1956.

El rey se entrevistó en el Palacio de la Zarzuela con el senador de EEUU Ed Muskie, enviado del presidente de EEUU, Jimmy Carter, a una gira por Europa; en un cable de la embajada norteamericana se infomó de que Juan Carlos Iconsideraba que Melilla se podría ceder a Marruecos en un plazo relativamente corto de tiempo porque allí sólo vivían 10.000 españoles“. El monarca reconoció a sus interlocutores que la cesión de Melilla disgustaría al Ejército español,  que “protestaría”, pero que ese malestar “duraría sólo dos meses” y podría “controlar la situación”.

Las relaciones de Juan Carlos de Borbón con la monarquía alauí han sido muy estrechas durante sus años de reinado. En el entierro de Hassan II, el padre de Mohamed VI, el 25 de julio de 1999, ocupó un lugar destacado y fue en esta ocasión cuando contó que consideraba al nuevo rey como a un “hermano menor”: “Le he dicho al rey Mohamed VI que lo mismo que era mi hermano mayor el rey Hasan II, ahora soy yo su hermano mayor”.

Con esa relación especial se produjo la visita de cuatro días que el rey Juan Carlos hizo en julio de 2012 a Marruecos acompañado de seis ministros y treinta empresarios, además de nueve exministros de Asuntos Exteriores, a quienes invitó el propio rey como gesto hacia Marruecos, algo inédito en la diplomacia española.

Sánchez no está con el pueblo saharaui
En el mes de julio se han producido dos significativas declaraciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en las que abandona el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, defensa que ha sido una constante histórica en los diferentes gobiernos de España y que el propio líder socialista hizo en septiembre de 2018 ante la Asamblea General de las Naciones Unidas: dijo que España defiende “una solución política, justa y duradera y mutuamente aceptable, que prevea la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental”. Al año siguiente modificó su postura y en septiembre de 2019 volvió a intervenir ante la Asamblea General de las NN.UU, pero esta vez sin hacer referencia a la autodeterminación de los saharauis.

El cambio de postura ha seguido en julio de 2020. En sendas cartas de respuesta al eurodiputado Miguel Urbán (GUE/NGL–Anticapitalistas) y al presidente de la Liga Española Pro-Derechos Humanos, Francisco José Alonso, el Director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno y secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Ivan Redondo, les ha dicho en nombre del presidente del Gobierno que España defiende la centralidad de NN.UU y apoya al Secretario General…, pero sin citar el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui. La realización de un  referéndum de autodeterminación fue pactada por Marruecos y el Frente Polisario, bajo los auspicios de la ONU, en el alto el fuego de septiembre de 1991. Ya sin guerra, Marruecos cambia de opinión y se niega a la consulta.

En las dos misivas, el presidente del Gobierno habla de la defensa de los Derechos Humanos como un principio básico de la política exterior de España, sin que hasta el momento se haya pronunciado, como tampoco lo ha hecho el rey emérito, sobre las continuas violaciones de los DDHH cometidas por el régimen marroquí en los territorios ocupados del Sáhara Occidental, en ciudades del sur marroquí con población saharaui y en las cárceles marroquíes con presos políticos saharauis, como muestra la siguiente relación, aproximada,  correspondiente a julio de 2020, según denuncian organizaciones sociales y medios de información saharauis:

Ver: Julio saharaui 2020

N. de la R:
Este artículo se publica con la autorización de Contramutis.




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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826

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