España, 01-10-2016

Belarús y el pensamiento del socialismo nacional de Alexander Lukashenko

Alexander Lukashenko

Alexander Lukashenko

Sin Acritud…
ReVoltaire (26/5/2014)
La Unión Económica Euroasiática es ya una realidad tras las iniciativas de Rusia, Kazajistán y Bielorrusia encaminada a ese proyecto. El próximo 29 de mayo, los tres países firmarán el primer acuerdo de integración económica que se traducirá, entre otras cosas, en la creación de un mercado común para el gas y el petróleo en el año 2025. El mercado que supone la unión de esos tres países se aproxima a los 200 millones de personas.

Pero veamos algunas cuestiones. Bielorrusia es el próximo objetivo de la CIA y del imperialismo desestabilizador de los EEUU. Las injerencias occidentales en Bielorrusia son la continuación de la política de provocación y bloqueo de Rusia y fundamentalmente porque es el único país de la antigua URSS que sigue funcionando, y con éxito, con un modelo de socialismo nacional. Su dirigente, Alexander Lukashenko es, probablemente, el político más difamado del mundo. Elegido en 1994, goza de unos índices de popularidad de casi el 75%, según encuesta realizada en 2010 por la Organización de Investigación Global de TNS con sede en Londres.

Bielorrusia, curiosamente tiene más partidos importantes de oposición que los EEUU, aunque la prensa es de propiedad estatal existen muchos periódicos de oposición legales financiados por EEUU y la UE. El éxito económico del modelo nacionalista social de Lukashenko se basa en el llamado modelo “social de mercado” frente al capitalismo liberal.

A principios de los 90 y de la mano de Boris Yeltsin, las economías de Rusia y Ucrania fueron devastadas, las capitales fugados de los respectivos países con la ayuda de la CIA, el departamento de Estado de los EEUU, el FMI y los expertos de la Universidad de Harvard, en un programa llamado de privatización y de terapias de choque neoliberales, que supuso la transformación de muchos burócratas del PCUS y del KGB en oligarcas millonarios cuando no en mafias destructoras del estado.

En Bielorrusia, Lukashenko en cambio exigió la salida del FMI del país y se opuso a la aplicación de esas políticas neoliberales. De ahí empezó su fama de dictador. El resultado ha sido que Bielorrusia ha evitado la recesión/depresión a la que tiene sometidos a los países occidentales, desde 2007-2008, especialmente a los europeos del sur cuyos índices de pobreza y de desigualdad social crecen escandalosamente.

La Banca bielorrusa, mayoritariamente estatal, no sólo superó a los bancos europeos en 2009, sino que además ha aumentado su capitalización en un 20%, mientras que los ciudadanos europeos sufren sin cesar las continuas políticas de recortes en favor de la capitalización bancaria y de la especulación financiera.

Desde 2001-2008 el promedio de crecimiento económico bielorruso es del 9% similar al de China. En 2010, mientras que las economías occidentales se hundían, la bielorrusa creció un 6% con un aumento del 10% de la producción agrícola y un aumento del 27% de las exportaciones. Y estos son datos del propio FMI.

El desempleo en Bielorrusia era de un 0% en 1991, de un 4% en 1996 y de un 1% en 2008. El modelo combina las ventajas de la economía de mercado y la protección social eficiente, es una tercera posición entre el capitalismo y el llamado socialismo real del antiguo bloque soviético, pues toma lo bueno del mercado libre sin prescindir de un estado fuerte que asegure que el crecimiento económico se distribuya, no para el partido ni para la clase oligárquica, sino entre los ciudadanos.

En 2002, Lukashenko declaró: “Los derechos y las libertades deben de estar en armonía con las responsabilidades en materia de las normas establecidas por el estado. El desarrollo de la economía bielorrusa implica no sólo el fomento de las pequeñas y medianas empresas sino también la inversión y renovación continuas en las grandes empresas cooperativas estatales y estratégicas en beneficio de la economía del país… Nadie tiene derecho a socavar el Bien Público especialmente para el beneficio privado.”

BielorrusiaLukashenko condena la forma de “libre comercio” practicada por la UE, pues para él la balanza ya está inclinada de antemano del lado de las élites de los estados poderosos de la unión europea. La independencia nacional significa independencia de los bancos y de las transnacionales. En 2006 manifestó ante los jefes de los cuerpos diplomáticos extranjeros en Bielorrusia que “Si estamos hablando de respeto a los estados, su independencia y su soberanía, su derecho a elegir su futuro, sobre el derecho del pueblo a elegir a sus líderes, sobre el respeto del derecho a la vida y el trabajo libre, sueldos y salarios dignos, el derecho a la igualdad de todos ante la ley, el derecho a la libertad de opinión y de expresión en conformidad a la ley, sin perjuicio de los derechos de otras personas- estos son nuestros valores. Los EEUU y la UE no tienen el monopolio de estos derechos. Nuestra nación, Belarús, ha pagado un precio mucho mayor por estos valores que los EEUU y la UE.”

Los EEUU invaden los derechos y la soberanía de otros Estados, no para proteger a la gente de “violaciones de los derechos humanos, sino más bien para servir a los intereses de su sector privado”


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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826