España, 24-06-2019

La prueba del nueve y ciertos síntomas nos inducen a pensar que algo anormal está sucediendo en Guinea Ecuatoria

Controlando la tropa (Foto página de internet del Gobierno de GE).

Mi Columna/Guinea Ecuatorial
Eugenio Pordomingo (3/6/2019)
Hace unos días dejé escrito en Mi Columna, sobre la preocupación que había en las cancillerías occidentales por la ausencia de Obiang Nguema. En ese mismo texto daba cuenta del “recorrido” que había hecho el deteriorado cuerpo del dictador Obiang Nguema desde Malabo a la ciudad del chocolate, los relojes y el dinero oculto (Suiza) y de allí a Shangai. También comenté que el miércoles día 5

de junio será su cumpleaños, fiesta nacional por decreto, y que si se ausentaba, “significará que está en un estado físico preocupante”.

Hasta el presente no se sabe nada sobre las “causas” de la ausencia de Teodoro Obiang Nguema, el presidente-dictador de Guinea Ecuatorial. No obstante, pienso que su entorno familiar, va a hacer todo lo posible para que pueda acudir a los fastos de su cumpleaños. Pero, quizás, no pueda acudir…

En sociología como en otras ciencias (Física, Medicina, etc.) existe lo que llamamos síntomas, indicios, señales, signos, manifestaciones, que nos inducen a determinar o presuponer que algo sucede. En matemáticas existe lo que se llama la “prueba del nueve”, “artificio matemático utilizado para verificar, de una forma sencilla, si una operación de suma, sustracción, multiplicación o división, realizada a mano, ha dado un resultado erróneo. Mediante esta prueba se puede comprobar si la operación tiene algún error o no”, según la Wikipedia.

En el caso que nos ocupa, la “ausencia” de Teodoro Obiang Nguema, he aplicado la teoría de los síntomas y la prueba del nueve, y el resultado es el siguiente. Veamos:

Los años, los excesos, consumos desmedidos, las tensiones internas y externas para mantenerse en el poder y la maldad que lleva dentro, le han ido erosionando su salud.

Síntoma de que algo es anormal, ha sido el “Mensaje al Pleno del Parlamento Nacional con  ocasión de la Solemne Sesión de Clausura correspondiente al Primer Periodo de Sesiones de 2019”, escrito que llegó desde Kuala Lumpir el 29 del mes pasado, dirigido a los “Senadores y Honorables Diputados”.

Es habitual que el dictador Obiang Nguema clausure esa jornada, pero en esta ocasión no lo  ha hecho, y su hijo Teodoro Nguema Obiang, Teodorín, no se atrevió a sustituir a su padre en ese evento protocolario.

Otro indicio de que algo anómalo está aconteciendo son las visitas que, como Vicepresidente, Encargado de la Defensa y la Seguridad Nacional, además de sucesor a la Jefatura del Estado, está llevando a cabo Teodorín. En estos últimos días ha visitado a las Fuerzas Navales de la Región Insular, donde presenció una serie de ejercicios navales.

El Centro de Instrucción Militar de Musola fue otro de los establecimientos militares a los que acudió, “en el marco de su preocupación por el buen estado y funcionamiento del cuerpo castrense nacional”, según un comunicado oficial del gobierno.

Esas visitas fueron oficiales pero ha habido otras a puerta cerrada, con mercenarios, asesores internaciones y con algunos agregados militares preocupados por lo que pudiera pasar. Sobre las cuitas entre el entorno familiar, son cosa aparte. Pero el verdadero temor de Teodorín está en que le preparen otro 24 de diciembre como el de 2017.

Para redondear la constatación de que “algo” está gravitando sobre la órbita de Guinea Ecuatorial, ha sido la condena a 130 personas (guineanos, chadianos centroafricanos, cameruneses y franceses) por un presunto intento de golpe de Estado. Las penas van desde los tres a los 96 años de prisión.

La condena más alta, 96 años, ha sido para los ex magistrados Martin Obiang Ondo y Rubén Clemente Nguema Engonga y Bienvenido Ndong Ondo, dirigentes de la asociación MLGE III R (Movimiento para la Liberación de Guinea Ecuatorial III República). Otros condenados han sido Salomón Abeso Ndong, residente en el Reino Unido, y Severo Moto Nsa, presidente del Partido del Progreso, condenado los dos a 59 años de prisión.

Ahora, a la espera de nuevos acontecimientos. Uno de ellos, el cumpleaños del presidente-dictador, Teodoro Obiang Nguema, que se celebra todos los años cada 5 de junio.





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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826

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