Prisión de Black Beach en Malabo.

Guinea Ecuatorial
Espacios Europeos (20/1/2024)
La Junta Directiva del FMI (Fondo Monetario Internacional) dio por finalizada la consulta del Artículo IV de su Convenio Consultivo con Guinea Ecuatorial. Ese artículo trata sobre las reuniones bilaterales que funcionarios del FMI mantienen con sus miembros, que suelen tener lugar todos los años. Esos funcionarios visitan el país en cuestión, para recabar información económica y financiera, analizándola con las autoridades. A través de los datos obtenidos, se ve la evolución del país, así como sus políticas en materia económica. El análisis de los datos obtenidos se pasa al Consultorio.

El análisis hecho por el FMI en Guinea Ecuatorial aporta información relativa a la economía del país que sigue “afrontando una continua disminución en la producción de petróleo”.

Afirma el FMI que la economía del país obtuvo “buenos resultados en el 2022” y que ahora se espera que “la economía vuelva a caer en una profunda recesión en el 2023”, que afectará a la actividad económica y que se estima en un 8.8%. A pesar de que la inflación se redijo en 2022, el FMI estima que en este año, 2024, el “superávit fiscal general ha disminuido al 0.3 por ciento del PIB del 13.6 por ciento en 2022, mientras que el déficit fiscal primario no relacionado con los hidrocarbonos alcanzaría el 23.3 frente al 22.7 por ciento del PIB no relacionado con los hidrocarbonos”.

Las perspectivas de crecimiento a corto y mediano plazo son complejas, sobre todo si se tiene en cuenta la bajada en la producción de petróleo y al “débil crecimiento de la economía no petrolera generadas por debilidades estructurales subyacentes”.

La misma fuente informa que la economía de Guinea Ecuatorial permanecería en recesión a mediano plazo y que el “superávit de la balanza de cuenta corriente se convertiría en “déficit, con un promedio de 7.6 por ciento del PIB durante el período 2024-28”.

Pero existe un riesgo en la economía guineana y ello es debido al “agotamiento” de las reservas de petróleo, proceso que el FMI considera más rápido de lo proyectado por las autoridades guineanas.

La economía de Guinea Ecuatorial tuvo un punto álgido en 2022, pero decayó en 2023 y ahora la recuperación está siendo dificultosa. De hecho, el FMI considera que “las perspectivas a mediano plazo enfrentan importantes riesgos derivados de la disminución proyectada de la producción de petróleo y un complicado entorno empresarial”.

Teniendo en cuenta las perspectivas nada bonancibles de la economía del país, el FMI propone que los esfuerzos de deben centrar “en apoyar la estabilidad macroeconómica y financiera, en reformas transformativas para facilitar la diversificación económica·. Pero sobre todo, el FMI señala como factor muy importante “luchar contra la corrupción”, para “incentivar el crecimiento sostenible”.

Un problema importante con el que se enfrenta la economía guineana es una posible crisis bancaria debido al nivel, muy elevado, de préstanos impagados. A este respecto, el FMI recomienda a las autoridades del país, la urgencia de recuperar activos a “fin de limitar el costo presupuestario”, así como impulsar la diversificación de la productividad, formación de recursos humanos y mejorar las infraestructuras.

A pesar de los esfuerzos realizados por el FMI en lo que se refiere a la verdadera situación económica de Guinea Ecuatorial, no pueden dejar de lado, la escasa transparencia existente en la gobernanza y la endémica corrupción.

Pero el FMI no entra –no suele hacerlo en casos en los que el régimen del país no osa alterar el establishment imperante- a valorar la tremenda desigualdad y la escasa calidad democrática existentes.

NOTA:
En EXTERIORES/FichasPais pueden encontrar amplia información sobre Guinea Ecuatorial, a la que habría que añadir la que se publica en las redes sociales, páginas de grupos opositores y la nuestra, Espacios Europeos.