palacio-de-obiang-en-malaboGuinea Ecuatorial
Abaha (25/8/2010)
De acuerdo con la información que facilitamos, ayer por la tarde se reunieron en Madrid en un hotel de la zona sur, un nutrido grupo de guineanos para analizar la respuesta a los fusilamientos de cuatro ecuatoguineanos que fueron raptados en Guinea Ecuatorial, y fusilados en Malabo. Noticia, lamentablemente, ha tenido un escaso eco en el mundo occidental. Ya se sabe, los poderosos sólo responden ante hechos de este calibre cuando la sociedad está sensibilizada para ello. Y en este caso, ya se cuidan mucho de que nadie se entere. Además, con la que está cayendo…

Ayer, como decimos, varios guineanos se reunieron en un hotel de las afueras de Madrid -zona donde habita una importante colonia guineana- para unificar una respuesta ante las atrocidades del régimen de Obiang Nguema.  

Seria un error por nuestra parte ocultar a la opinión pública, especialmente a los guineanos, la realidad de los hechos, incluida una interpretación de los mismos. Ocultar la realidad, es como si un médico fuera a efectuar una operación de urgencia sin saber en qué condiciones está el paciente y qué es lo qué tiene que hacer.

No obstante -teniendo en cuenta lo delicado del asunto-, solo daremos unas pinceladas. Severo Moto (Partido del Progreso) y Faustino Ondó Ebang, no soltaron una palabra y se marcharon, por separado, mucho antes de que la reunión terminase.

Algunas trifulcas, plagadas de serias acusaciones, ocuparon parte de la reunión. Allí se habló de lo divino y de lo humano. Que si colaboración con el régimen de Obiang Nguema,  que si determinado video hecho en zona humedal de Nigeria, que si dinero que va y viene… Menos mal que el incansable Aquilino Nguema (UDDS) no estaba por la labor de que esa reunión fuese un auténtico fracaso, que de lo contrario…

Al final, con magulladuras dialécticas, se logró concertar algunas acciones a llevar a cabo en España, de las cuales en breve tendremos noticias, es de esperar.

Una cosa debe quedar clara. En esa reunión se habló de elaborar un Manifiesto, y queremos aclarar que ese Manifiesto no tiene nada que ver con el que aquí se anunció. La aclaración no debe molestar, a nadie le gusta que las aguas de los ríos bajen revueltas. Claridad ante todo.