España, 18-12-2018

Rueda de Prensa, Concentración ante la Embajada, Manifiesto, secuestros y atentados… y, ¿después, qué?


Guinea Ecuatorial
Abaha (17/9/2018)
Desde que tuvo lugar, el pasado 3 de agosto, la manifestación ante el Senado de España, todo parece indicar que la situación en Guinea Ecuatorial ha dado un giro importante. Y es que aquel día fue, quizás, la primera vez –en los últimos años- en que se notó un activismo social importante. Hasta entonces, ese activismo había corrido casi de forma exclusiva  a cargo de los partidos políticos. Fruto de ese quehacer político ha surgido ahora un activismo de la sociedad civil, al que de forma muy significativa se han incorporado las mujeres guineanas residentes en España. No sería nada extraño que –soterrado ahora-, ese activismo se contagie a los ciudadanos residentes en Guinea Ecuatorial.

Tras el 3 de agosto de 2018, las redes sociales se han inundadas de videos, fotografías, comentarios y textos varios, en los que sus autores compiten –aún sin quererlo- en sus críticas a la dictadura de Teodoro Obiang Nguema.

Unos días después, el 11 de este mes, la oposición democrática de Guinea Ecuatorial en el exilio –integrada por MAIB, PP, UP, CORED y APGE- convocó a una rueda de prensa en el Club Internacional de Prensa, en la que quedó claro, según los líderes políticos que intervinieron (Severo Moto, Weja Chicampo, Faustino Ondó, Antonio Nsue y Filiberto Ntutumu Mabale Andem), que Obiang Nguema no “tiene voluntad” de que el proyecto de Transición Política en Libertad sea una realidad. Pero, lo que es peor, esa oposición es consciente de que España tampoco tiene voluntad política de que en su país se implante un régimen democrático. Y para demostrarlo ahí está la presencia de la Armada Española en la parada militar del 12 de octubre en Malabo y la entrevista a Obiang Nguema que hoy ha emitido RTVE.

A pesar de esa “falta de voluntad” de España, los opositores guineanos persisten en pedir “ayuda a España”, conscientes de que no se podrá hacer ningún cambio político sin su apoyo. Es más, los opositores temen que a no tardar mucho, el Golfo de Guinea se verá avocado a una crisis política y social sin precedentes cuyo desenlace es imprevisible. En Camerún ha habido recientemente un golpe militar. Y en Guinea Ecuatorial, puede suceder cualquier cosa.

El 12 de octubre, Obiang hizo demostración de un Ejército fuerte, y bien pertrechado, si tenemos en cuenta la ausencia de conflictos con naciones limítrofes, la demografía y el territorio del país.

El régimen dictatorial aguanta –dentro de poco cumplirá 40 años- gracias al apoyo de España, o al menos gracias a la ausencia de verdaderas críticas. Obiang soporta crisis internas (familiares), denuncias de la oposición en infinidad de foros e instituciones internacionales; juicios en París, Estados Unidos, etc., etc., por inversiones inmobiliarias y compra de vehículos de lujo, cuadros, etc., con fondos  “mal adquiridos”, procedentes del erario público. Pero Obiang, su familia y su clan siguen en el poder.

En el Congreso de los Diputados y Senado de España no se escucha ni un leve murmullo contra Teodoro Obiang Nguema; el Intergrupo de Amigos de Guinea Ecuatorial (formado por diputados  nacionales) otro tanto de lo mismo y a la espera de lo que les diga el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Los medios de comunicación de la Madre Patria, lamentablemente, ni ven ni escuchan ni hablan.

Si a esto unimos que la mayoría de la población española desconoce que Guinea Ecuatorial –también el Sáhara Occidental- fue colonia y después provincia española, el panorama que tenemos es triste, muy triste. Desolador.

En el manifiesto, leído por Weja Chicampo, coordinador general del MAIB (Movimiento de Autodeterminación de la Isla de Bioko), ante la Embajada de Guinea Ecuatorial, se dice, entre otras cosas, que “Estamos aquí para expresar nuestro profundo dolor ante esta Embajada de Guinea Ecuatorial en Madrid, el desastroso destino que nos han impuesto los que nos mal gobiernan desde el 12 de octubre de 1968 (…) Los múltiples informes que de las instituciones internacionales y gobiernos democráticos se registran, como los de los Relatores Especiales de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para Guinea Ecuatorial, UNICEF, AMNISTÍA INTERNACIONAL, FAO, OIT, FMI, BANCO MUNDIAL, UNIÓN EUROPEA, Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, así como de los Gobiernos de España, Francia, Reino Unido, etc., demuestran que los pueblos de Guinea Ecuatorial viven sometidos y   sojuzgados bajo un régimen dictatorial y autocrático”.

Borrell y Obiang. Más de lo mismo.

Y mencionan, critican y constatan que :“Los múltiples informes que de las instituciones internacionales y gobiernos democráticos se registran, como los de los Relatores Especiales de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para Guinea Ecuatorial, UNICEF, AMNISTÍA INTERNACIONAL, FAO, OIT, FMI, BANCO MUNDIAL, UNIÓN EUROPEA, Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, así como de los Gobiernos de España, Francia, Reino Unido, etc., demuestran que los pueblos de Guinea Ecuatorial viven sometidos y   sojuzgados bajo un régimen dictatorial y autocrático”.

No hay que ser un Oráculo de Delfos para percatarse que si todas esas instituciones y estados supranacionales y nacionales, están en el conocimiento de cuanto ocurre en Guinea Ecuatorial, y encima lo detestan y critican, por qué no hacen nada para que esa situación pase al olvido.

Si verdaderamente Estados Unidos, Francia, Reino Unido, la UE, e incluso la ONU, denuncian la corrupción que impera en Guinea Ecuatorial, así como el terrorismo de Estado, la tremenda desigualdad existente y el constante ataque a los Derechos Humanos, cómo es que no hacen algo.

Quizás, es que no les interesa hacer nada…


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