Una «primavera CEMAC» es posible en África Central

Teodoro Nguema Obiang, Teodorín, militar a dedo.

Guinea Ecuatorial
Espacios Europeos (29/8/2019)
Ayer, 28 de este mes, el digital Mundo Obrero publicaba un artículo sobre Guinea Ecuatorial, firmado por el abogado guineano Martín Obiang Ondo, líder del Movimiento de Liberación de Guinea Ecuatorial III República (MLGE III R), en el que el autor pronosticaba una ´primavera CEMAC ´

El texto va encabezado por dos “entradillas”, una de ellas dice que ZAPATERO, BONO Y MORATINOS, EJERCIERON DE INTERMEDIARIOS ENTRE EMPRESAS Y EL DICTADOR GUINEANOy la otra “Nos cuesta entender “la protección” que los sucesivos gobiernos españoles dan al dictador guineano y que no sea más crítico con las muertes, torturas y detenciones arbitrarias”.

El artículo está basado en un documento que hizo público ese grupo político el 22 de enero de de2018, tituladoMLGE III por los sucesos acaecidos en Gabón el 6 de enero del presente año. Comenzaba el texto aludiendo a la Comunidad Económica de los Estados de África Central (CEMAC) integrada por de seis estados del África central (Camerún, Congo, Centroáfrica, Chad, Gabón y Guinea Ecuatorial), en la que “no ha habido un gobierno capaz de generar riqueza para el desarrollo de sus naciones y se augura un desenlace desastroso. Corren aires de inestabilidad en esta comunidad”.

Martín Obiang hace un repaso por cada uno de esos países, todos ellos gobernados por dictadores con muchos años en el poder. El más longevo de ellos es el Presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema.

Llama la atención el caso de Gabón, país en el que la familia Bongó lleva instalada en el poder desde 1967. “Ali Bongo, el actual presidente sucedió a su padre en el año 2009. Las últimas elecciones provocaron fuertes protestas en el país a causa de un supuesto fraude en las mismas, pero a pesar de ello Bongo sigue en el poder. Actualmente se encuentra en Marruecos desde hace tres meses, recuperándose de una dolencia cardíaca. Su gobierno lleva los asuntos rutinarios, pero poco más”.

Sobre su país, afirma el opositor guineano que “Guinea Ecuatorial, donde gobierna un dictador cruel, corrupto y sin escrúpulos, que lleva en el poder desde hace 40 años -llegó a través de un cruento golpe de Estado- y cuya pretensión es establecer una dinastía para seguir cuidando de su finca llamada Guinea Ecuatorial. Desde hace tiempo trata de que, uno de sus hijos, Teodoro Nguema Obiang, alias Teodorín, le suceda en sus tropelías”.

Un aspecto importante que destaca el autor de ese artículo es que ninguno de esos “países contempla en su Constitución la monarquía como forma de articular el Estado, pero de facto los seis han cedido el poder a su descendencia o al menos lo tienen en proyecto, como es el caso de Guinea Ecuatorial”.

Además, resalta otra característica de esos países: “Esa política de opresión y carencia de democracia, además de desgobierno y una corrupción sistémica e impune, tiene consecuencias nefastas, como la migración masiva a Europa y la extrema pobreza en países que rebosan de recursos naturales (petróleo, gas, minerales, maderas, pesca, etc.)”.

Tras ese somero análisis, Obiang Ondo llega a la conclusión de que “la zona CEMAC es una auténtica bomba de relojería que puede estallar en cualquier momento. Esa situación genera desconfianza de los ciudadanos en sus instituciones y alienta cambios radicales ante la imposibilidad de llevar a cabo cambios por procedimientos democráticos”.

Para corroborarlo se remite a los hechos ocurridos en Libreville (Gabón), el 6 de enero del año pasado, “deben entenderse, repito, desde la terrible situación en la que se encuentran las poblaciones de esos países, con elevados índices de pobreza, serias dificultades de acceso a la Sanidad y Educación. No es de extrañar, por tanto, que hastiados y cansados de esa situación –a la que se une una tremenda desigualdad con las élites dirigentes- se vean impelidos a recurrir a la violencia”.

Y algo curioso, ese intento de golpe de Estado en Gabón se vivió con más interés en Guinea Ecuatorial que en la república gabonesa, quizás debido a que el “pueblo guineano padece una mayor injusticia que el gabonés,  y vive pendiente de que cualquier acción social le libere del yugo que padece”.

Critica el autor la insensibilidad de Unión Europea y Estados Unidos, entre otros países, que “permanecen insensibles ante esa situación. Es más, están contribuyendo a mantener a esos dictadores –sus dictadores- a través de los cuales consiguen extraer los recursos naturales de esos países a un costo muy bajo”.

Martín Obiang Ondo, líder del MLGE III R.

A veces la prensa occidental se ve obligada de alguna forma a airear las corrupciones de los sátrapas de esos países. Un ejemplo –escribe Martín Obiang Ondo– nos lo ofrece Teodoro Nguema Obiang, Teodorín, hijo del dictador guineano, “cuyas “inversiones” con “bienes mal adquiridos” le han conducido ante los tribunales de Justicia de Francia, Brasil, Estados Unidos y Suiza, entre otros países”. Y concluye que si los dictadores de esos seis países que forman la CEMAC siguen en el poder es porque las potencias occidentales lo toleran.

Los ciudadanos guineanos no alcanzan a entender esa tolerancia y “protección” que los “sucesivos gobiernos españoles le dan al dictador guineano, además de tolerar el “terrorismo de Estado” que ejerce y no sólo en Guinea Ecuatorial, sino en España, donde en no pocas ocasiones, opositores guineanos han sido víctimas de agresiones a cargo de sicarios a las órdenes del régimen que preside Obiang Nguema”.

Tampoco entiende el autor que los gobiernos españoles no sean críticos con las “muertes, torturas y detenciones arbitrarias que la oposición guineana viene denunciando. Asimismo nos extraña, y mucho, la impunidad con la que la dictadura guineana expolia sus bienes a empresarios españoles, europeos y de otras nacionalidades, sin que sus denuncias sean atendidas”.

Nuestras dudas quedan aclaradas –dice Martín Obiang“cuando vemos a los ex-presidentes del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, al exministro de Defensa y expresidente del Congreso de los Diputados, José Bono, y al exministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ejerciendo de intermediarios entre empresas y el dictador guineano”.





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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826

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