Casos para una reflexión

Un lunes más frente al Ministerio de Asuntos Exteriores

Sáhara Occidental
Espacios Europeos (29/11/2022)
Hoy, como otros muchos lunes, miembros del Movimiento por los Presos Políticos Saharauis, se plantaron ante la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, para mostrarle al ministro Albares ejemplos del trato que Marruecos da a los presos políticos saharauis. Con los casos que aparecen en la carta que le entregan al ministro, esperan que le provoque alguna reflexión. Albares no se interesa por estos presos ni por nada que pueda afectar negativamente a la imagen de Marruecos.

Y este es el contenido de la carta que le han entregado:

Excmo. Sr. ministro,

Sigue el maltrato a los presos políticos saharauis a pesar de que el representante de Marruecos, Sr. Hilale, lo niegue ante la ONU. Aquí le damos una muestra de lo destacado en este mes:

El 1 de noviembre termina la huelga de hambre de dos días protagonizada por Mohamed El Bachir Boutanguiza en denuncia por negligencia médica y maltrato.

1, 2 Y 3 de noviembre Mohamed Bani, Brahim Ismaili y Sidahmed Lemjayed protagonizan la tercera huelga de hambre en dos meses. Los tres están muy enfermos. La mujer de Bani denuncia que el 3 de noviembre se cumplen 33 días sin poder llamar a su familia.

2 de noviembre, la dirección de la prisión de Kenitra impide a Abdalahi Lakhfaouni que le visite su tío. Kenitra está a 1.221 km de El Aaiún.

Los días 3 y 4 de noviembre, Hassan Dah se pone en huelga de hambre como respuesta a la negativa de entregarle libros por la administración de la cárcel. Denuncia asimismo las alegaciones de Hilale, que se vanagloria del trato a los presos de Gdeim Izik.

8 de noviembre, seis presos presentan denuncias ante el Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas.

El día 9 de noviembre, Khatri Dadda termina su huelga de hambre empezada el 24 de octubre, tras las promesas -incumplidas- de la administración penitenciaria de mejorar sus condiciones.

El 15 de noviembre, Hassan Dah inicia una nueva huelga de hambre de 48 horas, por la que reclama su derecho a atención médica, protesta por la prohibición de introducir libros para preparar un examen universitario, y reivindica las promesas incumplidas de la administración penitenciaria de ser transferido a los territorios ocupados.

Estas huelgas de hambre constituyen protestas puntuales acaecidas en este mes, que sólo reflejan parte del inmenso sufrimiento de estos presos, varios de ellos en aislamiento desde hace más de 5 años.

El juicio a Jamal Kreidach debería haberse celebrado el 19 de octubre. Se pospuso al 26 de octubre, al 9 de noviembre, al 17 de noviembre y al 30 de noviembre. Jamal está en la cárcel.

El 22 de noviembre, un Tribunal de El Aaiún dicta una sentencia de 10 años para el activista saharaui Mahmoud (Hametu) El Kaouiri, periodista de un medio independiente saharaui, Smara News.

23 de noviembre, la dirección de la cárcel de Tiflit 2 rechaza a El Bachir Khadda la petición de inscripción en la facultad de Filosofía de Kenitra.

El 23 de noviembre también es condenado Mohamed Salem Daoudi a 2 años de cárcel por participar en las celebraciones callejeras que festejaban la victoria de Argelia en la Copa Árabe de 2021. Por el mismo motivo, otros 5 jóvenes ya cumplen condenas que suman 12 años y medio.

José Manuel Albares y Nasser Bourita comparecen ante la prensa, tras su encuentro bilateral en Nueva York.Foto archiv.

Tantas huelgas de hambre y tantos abusos deberían hacer sonar las alarmas del mundo civilizado. Vd., cuyo Ministerio se proclama defensor a ultranza de los derechos humanos allá donde se conculquen, debería preocuparse por estas situaciones tan dolorosas e injustas. Pero no lo hace, a pesar de la obligación de velar por los saharauis que la carta de las Naciones Unidas marca a España como potencia administradora de iure del Sahara Occidental.

Ni se interesa por los presos políticos saharauis ni por nada que pueda afectar negativamente a la imagen de Marruecos.

Como es el caso del periodista Ignacio Cembrero a quien han tenido que apoyar los mismísimos periodistas marroquíes por el acoso judicial que sufre del régimen marroquí.

Marruecos ha presentado un cuarto procedimiento, habiendo perdido los tres anteriores, sin que nuestro gobierno haya defendido a este periodista español.

Otro periodista saharaui/español, Mohamed Salem Buchraya -el Doctor-, afectado de cáncer, que sólo pretendía terminar sus días acompañado de su familia en El Aaiún, no ha recibido explicaciones por la expulsión fulminante e indecorosa que Marruecos le dedicó, y que España no ha objetado.

Dos jóvenes noruegas fueron expulsadas de El Aaiún, siguiendo la norma marroquí de que no quiere testigos. A España le debe de parecer bien esto porque no se ha pronunciado, como no se pronunció nunca con respecto a la expulsión de numerosos españoles, entre ellos, parlamentarios, periodistas, abogados…

Hace 12 años, el 22 de noviembre de 2010, el joven Said Dambar fue asesinado a bocajarro en la frente por la policía marroquí. La familia y allegados de Said se congregan en su casa todos los días 22, en El Aaiún, y le dedican un recuerdo. Siempre hay palizas y pedradas de la policía marroquí, que penetra en la casa y agrede a todos, incluso a la madre. Este 22 de noviembre, también. ¿Se ha preocupado Vd. por esta familia? ¿Se da Vd. cuenta del estado de terror en que viven?

Todos estos casos deberían merecerle una reflexión.





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Editor y Director: Eugenio Pordomingo Pérez. Editado en Madrid. ISSN 2444-8826

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