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España
Espacios Europeos (18/3/2024)
En un comunicado, la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE), manifiesta su preocupación por los últimos acontecimientos políticos que se están produciendo en España, que “van a tener trascendencia en nuestra vida social y económica”. Y cita, como ejemplo, “la prórroga de los presupuestos generales del Estado”, que “van a seguir retardando la adopción de soluciones a las demandas que desde distintos sectores los movimientos sociales y la ciudadanía estamos reivindicando”.

Esta situación afecta a todo el sector de pensionistas, pues puede “poner en cuestión algunas de las subidas previstas y va a seguir perpetuando la enorme brecha de género que afecta fundamentalmente a las mujeres, y a las pensiones mínimas contributivas o no”. Aunque, esa prórroga presupuestaria “no impide que se sigan desarrollando en los Convenios Colectivos cláusulas de privatización de las pensiones bajo el equívoco epígrafe de “Planes de empleo”. Con el silencio cómplice de las estructuras sindicales negociadoras de esos Convenios, se están detrayendo recursos del salario diferido que son las contribuciones empresariales a la Seguridad Social”.

Esas cotizaciones –afirma el comunicado- “que van a ir a fondos privados de pensiones que se están demostrando ruinosos en España y todo el mundo”.

“Observamos con preocupación que los intereses de los grupos parlamentarios salvo alguna excepción, cada vez se alejan más de los intereses generales de la ciudadanía.

Hay una creciente percepción, de que nuestras instituciones y representantes no dan solución a las necesidades más claras y concretas de la gente: sanidad, educación, pensiones públicas, condiciones decentes de trabajo, protección del derecho a la vivienda, etc.”, manifiesta la coordinadora de Pensionistas en otro párrafo.

COESPE detecta que desde todas las instituciones, desde la Judicatura al Parlamento, “se erosionan cada vez con más energía los derechos de manifestación y expresión. Los movimientos sociales nos vemos bajo amenazas de todo tipo cuando denunciamos injusticias evidentes desde la muerte en las residencias, al bloqueo del acceso a la administración tras medios telemáticos, los desahucios a personas desamparadas, los abusos laborales, los incumplimientos de contratos, la corrupción o las estafas estructurales a los consumidores por parte de grandes empresas”.

El malestar es evidente: “No es solo que ante nuestras demandas se dé la callada por respuesta, es que además pretenden callarnos y atemorizarnos a quienes denunciamos las pérdidas de derechos, los abusos derivados de contratos públicos corruptos, la persecución de las gentes trabajadoras sometidas a la precariedad”.

En consecuencia, consideran que se enfrentan a “una política de tierra quemada, en que deliberadamente se busca el cansancio de la población para provocar por una parte una mayor abstención y por otra un cansancio y desesperación que nos lleve a la resignación”. Y lanzan el grito de ¡No lo permitamos!

“En este escenario nuestro movimiento plantea a la ciudadanía que es necesario mantener la presión social en todos los terrenos y no ceder ni un centímetro a quienes están provocando desde detrás del escenario este paisaje desolador. La acción cotidiana es lo único que puede evitar que los poderes financieros subviertan, corrompan y neutralicen las instituciones, que ya en gran parte controlan. Y esa acción solo se puede mantener y desarrollar con organización”.

Con ese objetivo anuncian la VI Asamblea de COESPE a celebrar a finales del mes de mayo, a la vez que piden a los pensionistas colaboración para constituir “en sus localidades nuevas plataformas y a sumarse a nuestro movimiento”.