Guinea Ecuatorial
E. P. (31/8/2019)
Agradable sorpresa la que me produjo encontrarme con Weja Chicampo en el Aeropuerto Internacional de Madrid-Barajas Adolfo Suárez. Me encontraba en la sala de recepción de los pasajeros que llegan de Frankfurt (Alemania). Era miércoles, día 28, a las 12:45 horas. Yo esperaba a unos amigos que habían salido de Malabo (Guinea Ecuatorial) el martes, en vuelo de la compañía Lufthansa, con destino Frankfurt, con escala en Lagos (Nigeria), y al día siguiente en Madrid. Ese trayecto se hacía antes de que Iberia  suspendiera esos vuelos con Guinea Ecuatorial, sin escalas y en unas cinco horas.

Mi sorpresa fue agradable en dos sentidos. Las personas que yo esperaba me traían una documentación relativa a la empresa española AGEM, que tiene actividades en el sector sanitario de Guinea Ecuatorial, en la que, parece ser, está involucrado un ex ministro socialista de España. Recogí la documentación sin apenas hablar con los “mensajeros”,  y cuando iba a abandonar la sala me percato de la presencia de Weja Chicampo, líder del MAIB (Movimiento de Autodeterminación de la Isla de Bioko). Esa fue la segunda sorpresa agradable.

Los dos teníamos interés en vernos para hablar, y así lo hicimos. Después de abrazar a su familia nos sentamos a platicar. Tras los consabidos, ¿cómo estás?, ¿te ha ocurrido algo? –y obtener la respuesta de que todo bien-, Chicampo empezó a relatarme la grave y peligrosa situación por la que atraviesa el pueblo guineano.

“La situación de país es desesperante para la población, y no así para los gobernantes… Todo lo que se hace en Guinea es en beneficio de la familia Obiang y su cohorte de amigos, unos en el poder político y otros en las empresas explotadoras de nuestros recursos naturales”

“El país camina hacia ninguna parte. Todo es un caos; la población se siente agobiada. Todos los sectores sociales se quejan de las dificultades diarias que sufren, en tanto al régimen solo le preocupa conservar el poder”, me dice.

A una de mis preguntas me responde que “sólo los militares y las fuerzas de seguridad se están viendo favorecidas, especialmente con nuevos campamentos y material de represión para sofocar cualquiera expresión popular”.

“La situación laboral empeora día a día. Hay empresas, las pocas que aún no han tirado la toalla, que al no tener beneficios piensan en abandonar el país, reducir el personal o ajustar sus cuentas con la administración, que ya les debe sumas importantes”.

Sobre la oposición política me dice que “hablar de oposición política a la dictadura, según establece la Ley de Partidos Políticos que recoge el artículo 9 de la Constitución, es utópico, una quimera. No puede haber oposición a un régimen militar que lleva 40 años de experiencia en represión y asesinatos selectivos (…) La oposición política al régimen de Obiang Nguema existirá el día en que, por desgracias, se produzca una confrontación brutal que precise mediadores. Mientras, todo lo que hay funciona a la ecuatoguineana”.

La familia de Weja Chicampo, se impacienta, quieren llegar a casa y Weja se encuentra, lógicamente, cansado. Así que quedamos en continuar la interesante charla en otro momento.